5 Semana del Tiempo Ordinario

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EVANGELIO ORADO

Lunes, 11 de febrero.  

“En los pueblos, ciudades o aldeas donde llegaba colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos la orla de su manto; y los que lo tocaban se curaban” (Mc 6, 53 56).  

El encuentro de Jesús con los enfermos refleja el estilo de actuar de un Dios acogedor y sanador, que se interesa por los más débiles. Muchos marginados encuentran la vida en el proyecto que propone Jesús. Ponemos ante Jesús nuestras debilidades. Pensamos en los niños, en los jóvenes  

Señor, si tú quieres hacer de mi barro un vaso para que puedan beber de él los hermanos y hermanas, ¡bendito seas!  

Martes, 12 de febrero  

«¿Por qué no caminan tus discípulos según las tradiciones de los mayores y comen el pan con manos impuras?». Él les contestó: … Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres… Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición” (Mc 7, 1-13).  

¡Qué lejos están a veces las palabras, del corazón! Convendría callar, mientras nos nace una palabra nueva. Para que haya fuentes en el desierto tiene que haber pozos escondidos en la montaña. A Dios le agrada nuestra verdad aunque sea pobre. ¿Cuándo aprenderemos a ser misioneros de la alegría?  

A los que estén duros y resecos, les daré tu ternura. A los que hayan perdido la alegría de vivir, les ofreceré tu música, Señor.

Miércoles, 13 de febrero  

“Lo que sale de dentro del hombre, eso sí hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro” (Marcos 7, 14-23).  

Nada externo nos puede separar del amor de Dios. Del corazón habitado por Jesús sale todo lo bueno. El Dios que nos ama, nos invita a amar. El amor es la raíz de nuestras obras. El amor concreto es la herramienta clave para entrar en contacto con la cultura inédita que se elabora en la nueva ciudad.  

Tu Amor, Dios mío, habita mi corazón. Tu Amor, Dios mío, me hace hermano, hermana. Tu Amor, Dios mío, me lleva a cuidar todo lo creado.

Jueves, 14 de febrero  

SANTOS CIRILO, MONJE, Y METODIO, OBISPO, PATRONOS DE EUROPA  

“Designó el Señor otros setenta y dos, y los mandó delante de él, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies. ¡Poneos en camino! (Lc 1,23).  

Todo mensajero prepara caminos, abre brechas al Misterio. Todo mensajero anuncia que Dios está cerca. Todo mensajero proclama que el amor de Dios está a la puerta, buscando quien lo acoja. Recógete en tu interior, habita la morada más honda de tu vida, despierta tu fe para entrar en la presencia del Dios que te habita, abre tus manos y ofrécele tu vida.  

Que llevemos tu ternura a todo el que la necesite y aliviemos tanto desamor.

Viernes, 15 de febrero  

“Le presentaron un sordo, que, además, apenas podía hablar… Le dijo: «Effetá» (esto es, «ábrete»). Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba correctamente… Y en el colmo del asombro decían: «Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos». (Mc 7, 31-37).  

Jesús recorre los caminos anunciando el Reino de Dios. Lucha contra el mal y el sufrimiento humano, se compadece de todos los que están aquejados de dolencias, enfermedades, limitaciones. Nada humano le es ajeno.  

Que tu Palabra”Effetá”, despierte en mí la alabanza y me ponga en camino hacia el Reino.  

Sábado, 16 de febrero  

«¿Cuántos panes tenéis?». Mandó que la gente se sentara en el suelo y tomando los siete panes, dijo la acción de gracias, los partió y los fue dando a sus discípulos para que los sirvieran. Ellos los sirvieron a la gente” (Mc 8, 1-10)  

Jesús se conmueve al ver a la gente, que se ha echado al camino y va detrás de él, necesitada de pan, verdad, cariño y dignidad. Sus palabras llenas de vida, de ternura, de consuelo han despertado su entusiasmo.  

Me acerco a ti, Jesús, y tú me invitas a acercarme a los que tienen hambre. Llevo casi nada en las manos, pero tú me dices que les entregue mi corazón. Porque entonces, tú harás el milagro y el hambre quedará saciada

Escucha este Evangelio acompañado de una canción y palabra de los Místicos, descargando la Aplicación: Evangelio orado  

Documentación: 5 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO