GLORÍATE EN TU GLORIA

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“Todo lo mío es tuyo” (Lc 15,31).

1. Nos hacemos conscientes de que estamos llamados a la plenitud. 

San Juan de la Cruz lo traduce de una forma bellísima: “Dios se alegra de ser Dios para poder darse como Dios”.

Esta es la gran verdad de nuestra vida: Que Dios nos lo ha dado todo. No somos esclavos… ¡¡¡SOMOS HIJOS!!! LLAMADOS A PLENITUD, A GLORIA.  

No hay nada tan fascinante como caer en la cuenta de esto. “No te pongas en menos. Sal fuera. GLORÍATE EN TU GLORIA”. ¡VIVE! ¡Atrévete a vivir la vida nueva que Dios te regala! Todo es gracia. Dios, escondido en las venas de tu alma como agua suave y deleitable, sacia la sed de tu espíritu.

El mayor pecado de nuestra vida es que, llamados a tanto, nos quedemos en tan poco. Dios no es una ley que hay que cumplir. Es amor que solo sabe amar. Todo lo que necesitamos para vivir en clave de alegría y contento lo tenemos en nosotros mismos.

Recuerda “que no tiene Dios otra en el mundo a quien regalar, ni otra cosa en qué se emplear, sino que todo él es para ti solo”. CRÉETELO.

Canto: El Señor os dará su Espíritu Santo. Ya no temáis. Abrid el corazón. Derramará todo su amor.

2. Charo Gil nos invita a ANDAR EN VERDAD.

Pone su mano creativa al servicio del Evangelio, nos regala en esta tarde su palabra. Gracias, Charo, por abrirnos el corazón y darnos tu experiencia.

3. A Gabriel Castro le hemos pedido que nos comente con su palabra cálida y profunda un texto de san Juan de la Cruz.

Hermano y compañero entrañable, que durante muchos años ha caminado con nosotros en Burgos y que ahora, como vicario provincial, reside en Madrid…  Gracias, Gabriel, de todo corazón.

«Míos son los cielos
y mía es la tierra;
mías son las gentes,
los justos son míos
y míos los pecadores;
los ángeles son míos,
y la Madre de Dios
y todas las cosas son mías;
y el mismo Dios es mío
y para mí,
porque Cristo es mío
y todo para mí…
Pues ¿qué pides y buscas, alma mía? Tuyo es todo esto, y todo es para ti. No te pongas en menos ni repares en meajas que se caen de la mesa de tu Padre. Sal fuera y gloríate en tu gloria, escóndete en ella y goza, y alcanzarás las peticiones de tu corazón» (San Juan de la Cruz, Dichos de Luz y Amor, 27). 

4. La hermana María Felicia, CD, llamada popularmente Chiquitunga será beatificada el 23 de junio en Asunción (Paraguay).

En su rostro siempre aparecía la sonrisa. Ella decía que “la gracia se asoma en la alegría”.

Catequista, joven maestra, militante de Acción Católica, joven comprometida, cercana a los más pobres, adoradora, tenaz en su compromiso, enamorada de Jesús… Todo lo suyo se caracteriza por la entrega. Así lo expresa en unos versos escritos por ella.

Todo te ofrezco, Señor,
todo cuanto hay en mí:
las alegrías de mi alma,
las agonías sin fin.
Todo te ofrezco, Señor:
mis trabajos,
mis pesares,
las notas de los cantares
que a continuo elevo a Ti.
Todo cuanto hay en mí,
todo te ofrezco, Señor,
para que sea de mí
lo que te plazca, mi Dios.
Toda entera y sin reserva,
haz que me llegue a subir,
para estar contigo siempre,
aunque me cueste “morir”.  Amén.

5. Hablando de entrega total, queremos recordar agradecidamente a Eulogio Pacho, carmelita descalzo, que falleció el 1 de febrero en nuestra comunidad.

Eulogio fue un sabio, un hombre muy humano y muy cercano, un investigador de los místicos, de modo especial de san Juan de la Cruz. A ello dedicó toda su vida sin distraerse. Toda la luz y sabiduría que encontró nos la regaló gratuitamente en sus palabras y escritos.

Charo le hizo una entrevista, junto a otros dos hermanos de la enfermería de nuestra comunidad, en la que no dice muchas palabras, pero lo que dice es sustancial. Eulogio se dice en su rostro, en sus ojos, en sus palabras. Gracias, Eulogio, por tu vida entregada. Te recordamos con cariño y gratitud.

MOMENTO DE ORACIÓN

Estés como estés en este momento…

Dile al Señor

Haz lo que es en ti y déjame tú a Mí y no te inquietes por nada.
Goza del bien que te ha sido dado, que es muy grande.
Mi Padre se deleita contigo y el Espíritu Santo te ama.(Santa Teresa Relación 13).
 
“En este estado de vida tan perfecta, siempre el alma anda interior y exteriormente como de fiesta, y trae con gran frecuencia en el paladar de su espíritu un júbilo de Dios grande, como un cantar nuevo, siempre nuevo, envuelto en alegría y amor en conocimiento de su feliz estado” (San Juan de la Cruz, Llama 2,36).
 
Señor Dios nuestro…
¡Qué admirable es tu nombre
en toda la tierra, en toda la tierra!
Cuando contemplo el cielo obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado.
¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él,
el ser humano para darle poder? (Salmo 8).

Vete en paz hermano, hermana. Vete con la Bendición de Dios. En todas las cosas gloríate en tu verdad más honda, la de ser hijo e hija de Dios. Gloríate en la cruz gloriosa de Jesús, que te ama hasta el extremo. Todo está lleno de la Gloria, del Amor de Dios. Regala paz a los que viven contigo. Buenas noches.