ORACIÓN EN EL XI ENCUENTRO DIOCESANO DE PASTORAL

FOTO

«Piedras vivas, Iglesia en camino… ¡Súmate!»

 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

1.- MOMENTO DE ATENCIÓN AMOROSA            

- Una mirada a cada uno, a cada una.

- Para descubrir la dignidad que proviene de sabernos hijos inmensamente amados por el mismo Padre.          

- “Siempre tendríamos que mirar que somos cimiento de los que están por venir” (Santa Teresa, Fundaciones 4,6).            

- Que todo venga precedido por un momento de silencio humilde.  

2.- MOMENTO DE ACOGIDA            

- Para acoger al Espíritu que está presente en los que tenemos al lado.            

- Nos damos unos a otros la mano como señal de acogida y de comunión. Todos somos testigos de Jesús vivo.

- Texto bíblico: “También vosotros, cual piedras vivas, entrad en la construcción de la Iglesia” (1Ped 2,5)

- Canto: Iglesia soy y tú también.  

3.- MOMENTO PARA MIRAR A NUESTRA IGLESIA DIOCESANA DE BURGOS EN CAMINO           

- Ir de la competencia a la alegría ante los dones de los otros.                        

Te damos gracias, Jesús, por cada comunidad cristiana,
por cada familia, por cada creyente de nuestra Iglesia Diocesana;
todos hacemos presente tu reino.  
Revístenos de tu misericordia.
Danos la capacidad de alegrarnos
con todos los que formamos esta Iglesia que está en Burgos.
Que aprendamos a dar y recibir esperanza de los que nos rodean,
dar y recibir ternura de los que sufren,
dar y recibir luz de los que buscan,
dar y recibir aliento de los jóvenes.
Todos somos discípulos misioneros del Evangelio.
Todos estamos llamados a amarnos como Jesús nos amó.                  

- Ir de la pasividad ante los retos del momento presente a la creatividad que nos regala el Espíritu.  

Espíritu Santo, une los corazones
de todos los que integramos a Iglesia Diocesana de Burgos
para que seamos uno, como tú y el Padre.
Enséñanos a amar y a trabajar codo con codo
para que seamos signo de la presencia real de Dios en medio de nosotros.
Ayúdanos a acoger tus dones con agradecimiento
y empújanos a la entrega gratuitamente, sin medida, como tú.
Danos valentía para no rendirnos ante los desafíos de esta hora
y la certeza de que siempre estás con nosotros,
en el dolor y en la alegría, en los días grises y en los luminosos.
Llévanos al encuentro con los otros porque cada ser humano es sacramento vivo.    

- Ir de la auto referencialidad a la conciencia de comunión y de misión.  

Padre, tú que nos ha elegido por amor,
da a nuestra Iglesia Diocesana la audacia
de vivir de forma coherente el seguimiento de Jesús.  
Impulsa nuestra cercanía a los pobres.
Ensancha nuestra capacidad de acogida
y acompañamiento a los hermanos y hermanas
que tú llamas a integrarse en la familia de todos.
Con Santa María, la Madre de Jesús y Madre nuestra,
que es vida, dulzura y esperanza. 

Todos: Padre nuestro… 

Pedro Tomás  Navajas

Galería fotográfica de la jornada