DOMINGO I DE ADVIENTO

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ESCUELA DE ORACIÓN - LECTIO DIVINA

MOTIVACIÓN

“La esperanza es una virgen encinta de un mundo diverso. Sólo las mujeres, las madres, conocen la espera, porque está inscrita físicamente en sus cuerpos. Se espera no por una carencia, sino por una plenitud, no por ausencia que colmar, sino por una sobreabundancia de vida que ya presiona. Se espera para engendrar: el viento del Espíritu llena la vida” (ERMES ROCHI).  

INVOCAMOS AL ESPÍRITU

 Ven y haz que nuestra espera sea ardiente.
Ven y sostennos hasta que vuelva aquel a quien anhelamos.
Ven y apasiona nuestras vidas mientras él llega.
Ven y anima nuestros corazones con una caridad auténtica.
Ven, Espíritu, ilumina nuestras mentes,
para que nos abramos a la Palabra de la vida. Amén .

1. A LA ESPERA DE LA PALABRA. CON LA LÁMPARA ENCENDIDA  

Contexto. Ayuda: Lucas es el evangelista de los signos y nos invita a leerlos con atención e interpretarlos. Es para gente buscadora, que se atreve a ver la realidad con mayor profundidad.    Sorprendente: Al comienzo del año litúrgico la iglesia nos presenta el final de los tiempos. El final es el comienzo de lo nuevo.   Pretensión: animar la fe, darnos esperanza, atrevernos a pensar.    Actualidad: Este evangelio es para nosotros, que vivimos el ahora.   Sentir que está hablando para mí. Tarea: Hacer humano el texto. “Y a mí, buscarme has en ti”.

2. PROCLAMACIÓN DE LA PALABRA: Lucas 21, 25-28, 34-36 

"En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y el oleaje, desfalleciendo los hombres por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues las potencias del cielo serán sacudidas. Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y gloria. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación. Tened cuidado de vosotros, no sea que se emboten vuestros corazones con juergas, borracheras y las inquietudes de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra. Estad, pues, despiertos en todo tiempo, pidiendo que podáis escapar de todo lo que está por suceder y manteneros en pie ante el Hijo del hombre».

3. FECUNDIDAD DE LA PALABRA

Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas… Angustia…miedo… ansiedad. Experiencia compartida por todos. Hora de purificar nuestra esperanza y nuestras esperas. El mundo nuestro está lleno de signos. El arte está en verlos como dolores de parto, como paso a algo nuevo que no controlamos, como no sabe la semilla el árbol que saldrá de ella. Así lo lee san Juan de la Cruz: “Oh noche que guiaste Amado con amada, amada en el Amado trasformada”.  

Entonces verán venir al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y gloria. Ante el gran signo que viene a nosotros, es hora de mirar con los “ojos deseados que llevo en mis entrañas dibujados”. Es hora de optar por Jesús, de atarnos a él por la fe esperanzada: “Esperanza de cielo tanto alcanza cuanto espera”. En vez de encerrarnos, nos abrimos al gozo: “Gocémonos, Amado…” No nos damos por vencidos, nos abrimos al que se llega por amor: “La noche sosegada en par de los levantes de la aurora”.  

Levantaos… Alzad la cabeza… Se acerca vuestra liberación. Con palabras de movimiento, se está despertando lo que somos de verdad.Es una conspiración de vida, hora de apostar por estas palabras tan queridas para Jesús, vitales para nosotros: Talita kumi, sursum corda, effetá.  

Tened cuidado, no sea que se emboten vuestros corazones. Una cosa es confiar y otra vivir descuidados. Para engendrar vida y no vivir distraídos de lo esencial. Cuidado con tres cosas: las juergas que paralizan la alegría, las borracheras que destruyen la propia belleza, las inquietudes o agobios de la vida. Ir “dejando mi cuidado entre las azucenas olvidado”, para caminar en libertad creativa “estando ya mi casa sosegada”.  

Estad despiertos en todo tiempo. ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo vivir el momento presente con atención amorosa? Abriendo los ojos “con advertencia de amor”. Buscando el silencio, como revelación de lo que somos. Llevando un estilo de vida atento, sobrio, solidario, que “tras un amoroso lance” da alcance al Reino.  

Pidiendo que podáis escapar de todo lo que está por suceder. ¿Quién nos libera de la esclavitud? La oración como trato de amistad, como actitud de confianza, como bendición que se recibe y se en gratuidad, como energía para cumplir el querer de Dios.  

Y manteneros en pie ante el Hijo del hombre. Como María y José, que estaban de pie en medio de la noche oscura. Estar de pie como los testigos, que dan esperanza en los cruces de caminos. Lucas resalta la importancia de seguir a Jesús en medio de las pruebas.   

4. RESPUESTA A LA PALABRA

¿Qué elementos encuentro en el evangelio de hoy para diseñar una espiritualidad del adviento? ¿Cuál va a ser mi programa espiritual para las próximas cuatro semanas que vienen? ¿Qué decisiones debo tomar con relación a mi estilo de vida para que este programa sea posible? Después de orar este evangelio, ¿qué nuevas convicciones surgen en ti? ¿Quiénes son los receptores de tu esperanza?

5. ORAR LA PALABRA

A ti, Señor, levanto mi alma;
Dios mío, en ti confío,
no quede yo defraudado,
que no triunfen de mí mis enemigos,
pues los que esperan en ti
no quedan defraudados,
mientras que el fracaso
malogra a los traidores. (Salmo 24).

Canción: Poneos de pie, de Ain Karen

6. CONTAR AL MUNDO LA NUEVA MANERA DE VIVIR

Testigos.

 Mari Luz  Ibarz Bazán, Hija de la Caridad. Los presos de toda España la llamaban “mamá” porque era una persona que los quería de verdad. Sabía ver todo lo bueno que Dios había puesto en ellos. Sabía mirar con el corazó

Pedro Tomás Navajas

Documentación: LECTIO DIVINA. DOMINGO I DE ADVIENTO: Lucas 21,25-28.34-36