
Nada es verdad ni es mentira
Hace unos cuantos días me contó un amigo que durmió en la calle, a la intemperie, en las afueras de un pueblo perdido de Ávila,

Hace unos cuantos días me contó un amigo que durmió en la calle, a la intemperie, en las afueras de un pueblo perdido de Ávila,

Cuando una no está para nada. «Llegada a Valladolid, diome una enfermedad tan grande que pensaron muriera. Quedé tan desganada y tan fuera de parecerme