«La Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros (Jn 1,14).

Invitamos a todas las familias a traer a «los Niños Jesús», que van a presidir los belenes de sus hogares para bendecirlos. Los dejan en una mesa en el fondo de la sala de reunión.

Preparamos en el centro una cuna con un poco de paja y unas velas apagadas. Dos personas se visten de María y de José con un Niño Jesús.

El animador dice unas palabras de acogida y bienvenida, ensayamos los cantos.

Lector 1: Ya se acerca la fiesta de Navidad, se ponen los belenes, las balconeras y los adornos navideños. Hay música en los comercios, luces en las calles. Los niños tienen vacaciones. Nosotros queremos resaltar este momento y centrarnos en el sentido cristiano y profundo de la Navidad, mirar juntos y acoger al Niño Dios, nuestro tesoro.

Lector 2: La Palabra de Dios llama a la puerta. Dios toma la iniciativa y «nos proclama, nos hace hijos suyos» (1 Jn 3,1). Llama insistentemente.

Lector 3: «Mira, estoy a la puerta y llamo. Si alguien escucha mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y comeré con él y él conmigo» (Ap. 3,20).

Lector 1: Jesús toma siempre la iniciativa quiere entrar en mi casa, viene a salvar a todos.

El animador: Guardamos un momento de silencio, mientras un adulto pregunta:

Lector 2: ¿Estamos dispuestos para recibir a Jesús? ¿Queremos abrirle la puerta? ¿Hemos preparado nuestra casa para que esté a gusto?

Lector 3: ¿Deseamos su venida? ¿Qué nos trae? ¿Qué le vamos a pedir?

Una voz en off proclama el poema de Gloria Fuertes

Anda, pasa.

Pasa, anda,

no tengo más remedio que admitirte.

Tú eres el que viene cuando todos se van.

El que se queda cuando todos se marchan.

El animador invita al grupo a ponerse de pie:

Todos se levantan y abren bien los brazos para acoger al Señor que llama a la puerta, que viene.

La Virgen y San José con el Niño Jesús en alto entran con una música navideña y se colocan delante, frente a la asamblea.

Se encienden las dos velas.

El animador explica que se vive la Navidad con Jesús, María, José: El Niño Dios nos trae la Luz del Padre, su amor, su vida. El es su «Palabra viva», juntos vamos a escucharla.

Canto: Habla Señor que tu siervo escucha, habla Señor te quiero escuchar, habla Señor, dame tu palabra, habla Señor dame tu verdad.

Un padre de familia proclama la Palabra de Dios

Lectura del Evangelio de Juan 1, 15

En el principio ya existía la Palabra y la Palabra estaba junto a Dios y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. En la Palabra había vida y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. La Palabra era la luz verdadera que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron, Pero a cuantos la recibieron les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre».

Breve diálogo y explicaciones sobre la Palabra de Dios

Después los niños van a buscar a su Niño Jesús y lo llevan en sus manos, se colocan en círculo delante de María y José.

Peticiones leídas por unos padres

  • Despierta, Señor, nuestros corazones y muévelos para acoger a tu Hijo Jesús.
  • Haz que tengamos nuestras lámparas bien encendidas cuando salgamos a su Encuentro.
  • Danos fuerza para recibir y anunciar la Buena Noticia del Reino a nuestros hermanos.
  • Consuela y bendice a los que sufren, a los que están solos, a todos los que no te conocen.
  • Haz Señor que celebremos tu nacimiento con gozo y alegría desbordante y que compartamos los tesoros de tu Vida y de tu amor con todos. Amen.

Bendición

Señor Dios, Padre nuestro, que tanto amas al mundo, que nos entregas a Jesús, tu Hijo único, nacido de María la Virgen. Bendice estos Niños Jesús y a todas las familias que los van a recibir en su casa. Ayúdanos a crecer en la fe y en el amor. Te lo pedimos por Jesús, tu Hijo amado, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Todos dicen: Amen

El sacerdote invita a los niños a besar al Niño Jesús y a presentarlo a sus padres que también lo besarán mientras se cantan unos villancicos.

Envío

El animador invita a las familias a colocar al Niño Jesús en su casa. Las anima a que durante estas fiestas tengan un momento de oración junto al Belén, al finalizar el día.

Canto final

Vamos pastorcillos, vamos a Belén,

que en Belén acaba Jesús de nacer. (bis)

 

Vamos pastorcillos, vamos a Belén,

que Dios ha nacido para nuestro bien. (bis)

 

Esta feliz nueva debemos honrar,

y llenos de gozo a Dios alabar (bis)

 

Pobre, humilde, nace nuestro Redentor,

temblando de frío, por el pecador. (bis)

 

¡Suenen las campanas, cante el corazón!

¡Alegraos todos que Cristo nació! (bis).