TEXTOS PARA NARRAR A LOS NIÑOS

Después de la muerte de Jesús, María sufre pero sigue firme en la fe.

Cuando cerraron el sepulcro de Jesús con la losa, Juan, se llevaría seguramente a María a su casa en Jerusalén.

Le preparó un lugar tranquilo para que pudiera descansar, lejos del ruido y de la agitación.
María necesitaba estar a solas, repasar todo en su corazón.

Estaba en la noche oscura y dolorosa, pero sabía que su hijo era el Hijo de Dios, creía y esperaba.

En este día, todos miramos a María, esperamos junto a ella, nos preparamos para el gran día de la Resurrección.

Signos:

  1. Se puede encender una vela en el espacio de oración, ir de vez en cuando a saludar a María con unos Ave María.
  2. Recortar flores para adornar la frase del cartel ALLELUYA.
  3. Preparar una gran cadena de la solidaridad, con muchas siluetas de niños, recortados en papel y colgados en un hilo, anunciando la BUENA NUEVA que colocaremos después de la resurrección.