1. Experiencias – confesiones

  • Amar: «sacar de ti tu mejor tú»
  • «Tu amor, Señor, me es más necesario que mi propio ser»
  • «Nos hiciste, Señor, para Ti, e inquieto está nuestro corazón, hasta que descanse en Ti» (san Agustín).

¿Que te dicen estas afirmaciones salidas del corazón mismo?

Hombre o mujer, adulto o joven, ¿te ves un ser necesitado del «tú» de la madre, del amigo, a lo largo de su vida? ¿Por qué está el ser humano sediento de rostros humanos significativos, cercanos, entrañables? Más aun, ¿sediento incluso del «Tú» de Dios, abierto a su rostro?

2. Salmos 63 (62) y 16 (15): ante el Tú de Dios

a) Si eres mínimamente creyente, atrévete a orar con estos salmos.

Por una sencilla razón: Si son textos de oración, no son para ser leídos, sino para ser orados. Hazlo lentamente: sólo así pueden entrarte dentro, creando en ti un espacio de sentimientos, un eco de resonancias. O eres tú mismo el que entras dentro de los salmos y sintonizas con ellos: Te expresarás a ti mismo, no ideas, ante «tu Dios». Ojalá percibas tu «yo real y entero» ante el «Tú real» de Dios.

b) Observa con qué frecuencia y fuerza se expresa el salmista desde su «yo más personal» («mi Dios», «mi alma», «mi carne, «mis labios», «toda mi vida», «me acuerdo»…), dirigiéndose a Dios como a su «Tú más personal» («Tú eres», «por Ti», «sediento de Ti», ansia de Ti»; «tu gracia», «te bendeciré», «me acuerdo de Ti»…). ¿No te ayudan a expresar tu «yo más yo» ante el «Tú más Tú»?

c) Preguntas de fondo: ¿Por qué el israelita autor del salmo se expresa ante Dios como ante los «tú» más entrañables que conoce en su vida (el del padre o madre, esposo-esposa, amigo-amiga)? ¿Qué es el ser humano para que nada menos que al Dios poderoso y eterno le perciba como el «Tú más Tú»? El más entrañable, valioso, insustituible, absoluto.

3. El hombre: un ser que sólo puede ser desde el «tú»

a) El salmo nos descubre una de las dimensiones y experiencias más profundas del ser humano: su ser dialoga¡. Sólo puedo ser persona desde el «tú» de otros. Mi «yo dormido» comenzó a ser despertado por la sonrisa, la caricia y la voz amorosa de un rostro materno, el primer «despertador de mi yo personal» y mi primer «tú adorado». Luego, ha habido otros muchos rostros…

b) En los salmos 63 y 16 ¿no se expresa un ser humano que se halla plenamente sólo en el «Tú» de Dios? Me hacen decirle: «Tú eres mi Dios, mi Tú más entrañable y absoluto; Tú eres mi punto de referencia vital; desde Ti quiero programar mi vida y hacer mis opciones («madrugo por Ti»); Tú y lo que me viene de Ti («tu gracia») valen más que mi propia vida; toda mi vida viviré colgado de Ti; no puedo ser, sino desde Ti; Tú eres mi intimidad más profunda y el impulso de mi obrar; Tú eres mi saciedad, mi plato más exquisito («mi enjundia y mi manteca»); imposible olvidarte, ni de noche («en el lecho») ni de día («velando»). Tú eres la fuente de mi ser, mi quietud y mi fortaleza; mi bien y mi Todo, mi opción y mi amor personal; mi futuro y mi destino («mi copa»); «mi lote» y el gozo de mis entrañas; mi alegría y mi descanso eterno, pues en Ti no moriré …» Todo esto y más expresan estos dos salmos 63 y 16, de fuerte acento personal y dialoga¡. ¿Cuáles de estas expresiones las harías tuyas?

4. Para la reflexión personal

a) ¿Qué personas ¡tan sido necesarias, insustituibles, significativas para ti a lo largo de tu vida? Recuérdalas con gratitud: son ellas las que han despertado «tu yo» y tu interioridad; ante sus rostros has reconocido tu propio rostro; eres tú mismo gracias a ellos. Al vivir experiencias de encuentro profundo con ellas, ¿ tienes la impresión de haberte encontrado a ti mismo? ¿ Qué experiencias de relación te han capacitado para el amor; la amistad, la intimidad dialogal?

b) Posiblemente no seas tan buen creyente ni orante, como estos salmistas, ni como un san Agustín… Pero ¿ no ha habido momentos o periodos de tu vida en que Dios ha sido un «Tú» real para ti? Alguien profundamente íntimo a ti, incluso único, insustituible, insuperable, absoluto: Dios,como tu confianza inmensa, tu cobijo y tu seno, tu intimidad y tu anchura, tu gozo y tu libertad, tu horizonte y tu esperanza, Dios en la base de tu proyecto… Recuerda cuándo te has expresado más hondamente a ti mismo ante El: quizá al contemplar un paisaje, o al orar desde una total impotencia, o al darle gracias desde un profundo sentimiento de gratitud, o al escuchar su Palabra en los profetas o en el evangelio, o al hacer una opción por El en tu vida a favor de los pobres, contando con tu fragilidad y con su fortaleza. Incluso cuando sientes que te desborda, que no lo puedes tocar; o lo sientes lejano; y, con todo, sabes que El es el Tú más real y cercano para ti, que te ensancha el corazón, que te permite ser tú mismo, que puedes contar con El, porque está comprometido contigo y con todos los hombres…

c) El AT entero, como el NT habla de la ALIANZA entre Dios e Israel o el hombre. Palabra que evoca varios matices y niveles de sentido; ¿ cuáles de los siguientes te dicen más?:

– «Yo soy vuestro Dios y vosotros sois mi pueblo «. «Yo soy tuyo y tú eres mío «. (La fórmula de la alianza matrimonial). Dios puesto a ser amor personal, intimidad y corazón para el hombre.

– «Yo he puesto mis ojos en ti: escúchame, fía te de Mí».

-«Tú no morirás: Yo soy tu eternidad, tu plenitud y tu gozo sin fin» (ver el final del salmo 16).

– «Yo soy tu marido y tú eres mi esposa. No puedo pasarme de ti; tengo celos por ti; respóndeme con tu amor» (Oseas; Jeremías…).

– Dios es para el ser humano concreto y todo hombre y mujer es para Dios. El hombre está hecho «a la imagen y medida de Dios «, abierto a El como a su «Tú » más hondo;

-amor y compromiso de Dios por Israel y por el hombre, al que éste trata de corresponder con El «amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y todo tu ser», en la medida en que puede;

-compromiso roto por el hombre, pero irrompible por parte de un Dios fiel por encima de todo;

-amor apasionado y loco de Dios por el hombre, capaz de tener celos por éste y de sufrir por él cuando está en juego su vida (la manifestación más patente de ello: Jesús de Nazaret; pero ya los profetas, como Oseas, Jeremías, el Siervo de Yahvé muestran el amor loco y sufriente de Dios por el hombre).

-La existencia humana como diálogo con Dios, expresado afectivamente (en la oración y en la escucha de su Palabra: su primera expresión dialogal); y vivido existencialmente (vivir confiado y apoyado en Dios, fiándote de Él y amándole).

5. Lee otros textos proféticos de extraordinaria resonancia afectiva:

Os 2, 16-25; Ez 16, 1-9.

¿Qué te dicen?

Observaciones

l. El crecimiento de la persona humana no es puramente lineal. Hay un progreso; pero con saltos, vueltas, revueltas, paradas… Por esto, tú mismo debes juzgar si todo lo anterior lo tienes básicamente vivido y puedes iniciar la 3a parte.

2. Tampoco seas perfeccionista en agotar esta 2ª parte. Por ejemplo, no hace falta que te sientas del todo identificado con los «Signos de personalización» descritos. Se ha elevado el nivel, porque siempre es más fácil explicar las cosas desde cierta nitidez.

3. Antes de pasar a la 3ª parte, dos condiciones:

-Que manejes una imagen real de ti mismo. Por ejemplo, si alguien te pregunta «¿Qué necesidades tienes menos integradas en tu personalidad?», que no te suene a algo fuera de ti.

-Cierto rodaje de oración, de modo que puedas hablar de una historia de relación con Dios, aunque sea mínima.

4. No es fácil señalar un requisito de tiempo para la fase de INICIACIÓN

5. En todo caso, para abordar el CAMINO EVANGÉLICO conviene que no estés centrado en s necesidades psicológicas. Buen momento, cuando los «signos de personalización» están bastante integrados y se quiere algo más.

Y todavía mejor, cuando el proceso personalizador de la fe está a punto para la opción fundamental, cuando vibra la llamada a definir tu proyecto cristiano de vida.

6. Una vez más: Si todo esto te resulta artificial, algo así como una camisa de fuerza, déjalo. Son muchos los caminos del Espíritu.