1. Lee Is 43, 1-8 y ten en el recuerdo el «paso del mar Rojo». Aquí, en Is 43, con el recuerdo de esa experiencia que fue clave para el pueblo de Israel, se nos dice (v. 2):

«Cuando cruces las aguas, yo estaré contigo, la corriente no te anegará; Cuando pases por el fuego, no te quemarás, la llama no te abrasará».

2. En esta ficha vamos a tratar de centramos en lo que tiene de experiencia y, más aún, de una experiencia de salvación de Dios. Como dicen las palabras de Isaías, experimentar un agua que no ahoga, un fegó que no abrasa. ¿Qué claves tenemos para entender todo esto?

a) «No temas:… Yo estaré contigo»: el riesgo de fiarse de Dios cuando lo que nosotros buscamos es aseguramos a Dios. Lo de Dios no es previsible: hay que lanzarse y confiar;

b) la soberanía de Dios: «tú eres mío», °`soy tu Dios… tu salvador», «los que creé para mi gloria»: Dios se manifiesta como Señor de la historia salvando a los suyos, y allí muestra toda su gloria;

c) «Porque eres de gran precio a mis ojos, eres valioso y yo te amo»: las explicaciones últimas se conocen por dentro, porque son las razones del amor. La clave para entender a Dios está en la experiencia de su amor en mi vida, la experiencia de que Él da y se da gratis a quien se va abriendo a El.

3. Pero volvamos a la experiencia del «paso del mar». Al fin y al cabo, si Isaías e Israel tienen esa experiencia de Dios es porque han tenido experiencia de que Dios ha salvado a su pueblo. Israel sabe que Dios es salvador porque les salvé de Egipto y del Faraón. ¿Qué hay en esa experiencia de salvación que puede conectar con nuestra vida, con nuestras situaciones?

En la situación límite: Israel se encontraba en una situación sin salida, entre el ejército del Faraón y el mar y allí es donde experimenta la acción salvadora de Dios. Las experiencias sin salida en la vida pueden ser muchas: una situación familiar o social imposible, el sufrimiento o el mal en uno mismo o en los seres queridos, las contradic-ciones de nuestra propia persona, la no aceptación;

En esa situación el pueblo se lanza, se fía de Dios, y no controla: siente que los hilos, las riendas de su historia y de su existencia los lleva Otro. Lo propio del pueblo (del hombre) es, pues, confiar, aceptar y acoger que Dios sea Dios. ¿ Qué capacidad de receptividad hay en mí mismo?, ¿Qué capacidad de dejar que Otro/otro se meta en mi vida y vaya llevándome?,

Pero, claro está, previo a ese paso por el mar, el pueblo ha tenido que optar por ser libre, en vez de esclavo. Y la tentación será siempre la de volver a la esclavitud. ¿Dónde me sitúo entre la esclavitud y la libertad?, ¿Qué dejar atrás para ser más libre?

Israel experimenta que hay un antes y un después del paso a través de las aguas. Las experiencias de salvación (como las experiencias de encuentro) tienen ese rasgo: uno sabe que hay un antes y un después de aquel acontecimiento, que su vida ya no será la que era, que algo ha cambiado en lo más profundo (aunque en la superficie todo pueda seguir igual). ¿ Tengo alguna experiencia de un antes y un después en mi vida?

Lo curioso es que, por lo general, uno reconoce esa experiencia de salvación mirando atrás. Por ejemplo, detrás del relato del paso del mar con todos sus elementos grandiosos («se abrieron las aguas», etc.) puede haber habido algún fenómeno meteorológico (un viento del desierto que secase una zona pantanosa imposible, por ejemplo) que más tarde, al verse liberados, los israelitas mirando atrás reconocen como la acción salvadora de Dios para con ellos: que en la situación límite el fiarse de Dios ha sido su salvación. No hay, pues, por qué ir tanto a causas extraordinarias, sino más bien tener ojos y mirada para reconocer a Dios actuando. ¿Somos capaces de este sexto sentido para leer nuestras situaciones, nuestra vida y nuestra historia?

4. Con estos apuntes, vuelve sobre tu vida y tu historia:

¿Puedes reconocer algo de todo ello en la misma? ¿ Intuyes situaciones, aspectos donde ha habido o hay atisbos de experiencia de salvación? ¿Con cuáles de las pistas que se han señalado encuentras que conectas? ¿De qué manera?