Quizá, hoy, a tus años tienes la sensación de que tu vida aún no es tuya, de que todavía no te has hecho cargo de ella y que eres movido por hilos que no dominas.

Tomar la vida en las manos puede significar distintas cosas en distintas etapas de la vida: Para el joven de 20/25 años significará hacerse consciente de los hilos que mueven su vida, de las imágenes y roles con los que funciona, de los miedos que le impiden enfrentarse con su vida; del deseo que pugna por emerger y encontrar realidad; A los 30 años puede ser el momento de fundamentar un primer proyecto, de dar un sentido, de lanzarse, de optar; A los cuarenta y tantos, en la crisis de realismo, cuando uno se plantea si merece la pena tanto esfuerzo, puede ser el momento de retomarse para volver a decir sí a la vida y a Dios; En la ancianidad, tomar la vida en las manos puede ser, paradójicamente, decidir que uno está dispuesto a que «Otro te ciña y te lleve a donde no quieres».

En cualquier caso, tomar la vida en las manos es descubrirme como el protagonista de mi propia historia. Y todo ello implica no asegurarme en un «sistema de vida» sino ser capaz de redescubrir la profundidad de la vida. Por eso, pregúntate:

  • ¿Hay proyecto global en mi vida?, ¿cierta sensación de «sentido «, de rumbo?
  • ¿Qué tono, qué talante le quiero dar a mi vida? ¿Se lo he dado?
  • Tu vida, hoy por hoy, ¿está construida desde la libertad? ¿Está asumida? Eres libre?
  • ¿Vives el presente o tiendes a proyectar?

Con esto hay bastante, pero como coger la vida en las manos significa hacerse consciente de esos hilos desde los que nos movemos y que nos han «traído» hasta el presente, puedes ir profundizando contestando personalmente a las siguiente preguntas:

  • ¿Qué experiencias has personalizado, de modo que en ellas has sido tú mismo, marcando incluso el sentido de tu vida? ¿Alguna relación afectiva vivida a fondo?, ¿Algún acontecimiento que te dejó al aire?, ¿Alguna crisis vital?, ¿La presencia del Dios vivo?
  • ¿Cuál es tu «mundo», el ámbito en que te sientes realizado? ¿Lo has construido tú?
  • ¿Estás viviendo ahora algo importante? ¿Hay algo que te cierra el horizonte y te angustia?
  • Hay algunas personas a quienes les sobran todas estas cuestiones y les basta con amar…, pero eso, ¿quiénes?…