Cuando se quiere tenerlo todo, controlarlo todo, saberlo todo, no hay lugar para el Misterio. La ansiedad bloquea el sentido de la vida. Ansiedad de placer, de dinero, y también de autoperfección, sea humana o religiosa.

¿Qué experiencias te han heqho salir de ti mismo, de modo que te has sentido plenificado, sin necesidad de dominar la vida? El amor interpersonal, la belleza de un cielo estrellado, la pregunta sobre por qué nacemos y adónde vamos, la lectura de aquel texto, la lucha por un mundo más justo, la oración, cuando tuviste un hijo, cuando tomaste una decisión importante…

El sentido de la vida depende de las grandes experiencias que han abierto nuevos horizontes. Aunque no hayan sido irruptivas, podemos decir: «Antes vivía así y ahora así».

No en todas las experiencias aparece Dios; pero, si somos creyentes, las percibimos en relación con Dios, ya que en ese salir de sí aparece la vocación del hombre a la trascendencia.