No hay tiempo cronometrado para el proceso de personalización. Pero los frutos de transformación exigen calado. Por eso, unos dos años.

¿Es necesario recordar que la personalización como tal abarca la vida entera?

Lo que pasa es que haber vivido una etapa desde este talante consciente fundamenta toda una vida.

Si, al haberte encontrado con éste material, o por estar viviendo en un grupo cosas parecidas, has iniciado este proceso con las pistas de las páginas anteriores, no olvides lo siguiente: tienes tú la sensación de llevar el proceso; pero los momentos claves te vendrán dados.

La Biblia los llama «Kairós» que casi siempre vienen de fuera, acontecimientos que cuestionan la vida entera. «Estad en vela», repetía Jesús (cf Mc 13; Mt. 24-25).

Vivir a fondo compromete el ser entero; pero no ha de ser la forma solapada del viejo pecado, «apropiarse del bien y del mal».

La consecuencia seria encontrarnos desnudos, con nosotros mismos, y terminaríamos por ocultarnos de Dios (cf Gén 3).

Más allá del proceso está la palabra de Dios, la que nos juzga y libera, y su providencia, que «hace salir el sol sobre justos y pecadores» (cf Mt 5), y su amor redentor, que nos justifica por gracia (cf Rom 3-4).

Cuando no sabemos nada, nos queda la súplica humilde: «Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo».

  • Ficha 10. Interioridad y soledad
  • Ficha 11. Responsabilidad – Compromiso
  • Ficha 12. Calidad de relaciones – Experiencia de comunidad
  • Ficha 13. Oración
  • Ficha 14. Diario
  • Ficha 15. Confrontación