• La oración dirigida al Padre refleja las disposiciones interiores del orante: una confianza absoluta en el poder de la oración, y el convencimiento de que la oración recibe su eficacia de Dios.
  • El orante, movido por una fe confiada y segura ante Dios, nos invita a ser creyentes audaces y persistentes. Si ora de esa manera, es porque está convencido de que el Padre celestial quiere que se acerque a él con amor confiado.

Sigue en la Ficha 3

Ficha 3: PEDID Y RECIBIRÉIS