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	<title>Interioridad archivos - Cipecar</title>
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	<description>Centro de Iniciativas de Pastoral de Espiritualidad</description>
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	<title>Interioridad archivos - Cipecar</title>
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		<title>Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 23 Apr 2026 08:41:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Interioridad]]></category>
		<category><![CDATA[La oración y la vida]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>“El descubrimiento interior del don de Dios” Invitación: En esta LXIII Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, la Iglesia nos invita a volver el corazón hacia Jesucristo, el Buen Pastor, el Pastor bello, que nos llama por nuestro nombre y nos conduce por caminos de vida verdadera. El mensaje del Santo Padre León XIV [&#8230;]</p>
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<p class="has-ast-global-color-5-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-23595b267c04fe1402923d7344125e13 wp-block-paragraph" style="background:linear-gradient(218deg,rgb(252,185,0) 0%,rgb(255,105,0) 100%)"><strong>“El descubrimiento interior del don de Dios”</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Invitación:</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">En esta LXIII Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, la Iglesia nos invita a volver el corazón hacia Jesucristo, el Buen Pastor, el Pastor bello, que nos llama por nuestro nombre y nos conduce por caminos de vida verdadera. El mensaje del Santo Padre León XIV nos recuerda que la vocación nace en lo profundo, allí donde Dios habla en el silencio, donde la persona aprende a escucharlo, a conocerlo y a confiar en Él.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La vocación no es primero una tarea, ni un proyecto humano, ni una decisión externa. Es, ante todo, un don de Dios que brota en el interior del corazón, madura en la oración, crece en la confianza y se hace fecunda en la entrega.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hoy queremos detenernos ante el Señor Resucitado para pedirle una gracia esencial: un corazón disponible para escuchar su voz y acoger con alegría el don de la vocación.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-94412d06a838b92de19545c911d667b0 wp-block-paragraph"><strong>1. Invocación inicial</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Señor Jesús,<br>Pastor bello y bueno,<br>Tú que has resucitado<br>y vives en medio de tu pueblo,<br>ven a nuestro encuentro.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Haznos entrar en el silencio interior<br>donde tu voz puede ser escuchada.<br>Despierta en nosotros el deseo de buscarte,<br>la valentía para conocernos a la luz de tu mirada<br>y la confianza para responderte con generosidad.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Envía tu Espíritu Santo<br>sobre la Iglesia, sobre las familias,<br>sobre las parroquias, las comunidades,<br>los educadores, los acompañantes<br>y, de modo particular, sobre los jóvenes.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Que nadie cierre el corazón a tu llamada.<br>Que nadie tema el camino que Tú preparas.<br>Que todos descubramos<br>que seguirte es la verdadera belleza de la vida.<br>Amén.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8ab285bcf67a244f9282de3879c5ceb5 wp-block-paragraph"><strong>2. Escucha de la Palabra</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Evangelio</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>“Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas.” </strong>(Jn 10,11)</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Otra luz bíblica para la oración</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>“Habla, Señor, que tu siervo escucha.” </strong>(1 Sam 3,10)<br><strong>“Permaneced en mí, y yo en vosotros.” </strong>(Jn 15,4)</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-37108dbaaf474e075ea18020adb008e0 wp-block-paragraph"><strong>3. Clave orante</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">El Santo Padre nos invita a contemplar a Cristo como el <strong>Pastor bello</strong>, aquel cuya hermosura no se reduce a lo exterior, sino que resplandece en el amor con que entrega su vida. Quien se deja mirar por Cristo descubre que la vida puede ser verdaderamente hermosa cuando se vive con Él y para Él.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La vocación nace precisamente allí: en la experiencia de ser amados, conocidos y llamados por Dios. No se trata de una imposición, sino de un proyecto de amor y de felicidad. Por eso, para descubrir la vocación, es necesario volver a la interioridad, cuidar la oración, hacer silencio, escuchar la Palabra y dejar que la gracia vaya modelando lentamente el corazón.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Como enseñó san Agustín, Dios es “más interior que lo más íntimo mío”. Y en la tradición espiritual del Carmelo, santa Teresa de Jesús recuerda que el alma es como un castillo interior donde habita Dios. Por eso, entrar dentro de sí no es encerrarse en uno mismo, sino abrirse al encuentro con Aquel que nos espera en lo secreto.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">San Juan de la Cruz, por su parte, enseña que Dios conduce el alma por caminos de purificación, confianza y amor, hasta hacerla capaz de una entrega más plena. Toda vocación madura así: en el tiempo, en la oración, en la prueba, en la fidelidad cotidiana.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-000275856e416cfddfec38a488ec0d5a wp-block-paragraph"><strong>4. Momento de silencio</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Se propone guardar unos momentos de silencio.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Preguntas para la oración personal:</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Estoy dando espacio al silencio para escuchar al Señor?<br>¿Creo de verdad que Dios tiene para mí un camino de plenitud y de fecundidad?<br>¿Qué voces me distraen, me dispersan o me alejan de la escucha interior?<br>¿Estoy cultivando una relación real con Jesús en la oración, en la Palabra y en los sacramentos?<br>¿Confío en la Providencia de Dios, incluso cuando no comprendo del todo sus caminos?</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pausa de silencio.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cf69f74ef5443bd3ab08694ed90a38ee wp-block-paragraph"><strong>5. Meditación guiada</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Señor Jesús,<br>Tú me conoces profundamente.<br>Conoces mi historia, mis búsquedas, mis heridas,<br>mis anhelos más hondos<br>y también mis resistencias.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Tú me llamas no desde fuera,<br>sino desde el centro del corazón.<br>Tu voz no humilla ni impone;<br>tu voz atrae, ilumina, sostiene y envía.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Enséñame a detenerme.<br>Enséñame a entrar en el silencio.<br>Enséñame a reconocer, en medio de tantos ruidos,<br>la voz serena de tu amor.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Cuando me invadan el miedo o la incertidumbre,<br>recuérdame que toda vocación nace de tu fidelidad<br>y se sostiene por tu gracia.<br>Cuando no vea claro el camino,<br>hazme confiar como José,<br>escuchar como Samuel,<br>permanecer como los sarmientos en la vid,<br>y responder como María.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Señor Jesús,<br>haz bella mi vida con la belleza de tu Evangelio.<br>Que mi corazón no busque solamente seguridad,<br>éxito o reconocimiento,<br>sino la alegría profunda de hacer tu voluntad.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Amén.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7d4f5e9a4f2fa944b58f182d49272780 wp-block-paragraph"><strong>6. Oración de los fieles</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">A cada intención respondemos:</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>R/. Señor, haznos escuchar tu voz.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por la Iglesia, para que sea casa de oración, de discernimiento y de acompañamiento, donde toda vocación pueda nacer, crecer y dar fruto.<br><strong>R/. Señor, haznos escuchar tu voz.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por el Papa León XIV, por los obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados y consagradas, para que con su vida manifiesten la belleza de seguir a Cristo y sostengan a los jóvenes en el camino vocacional.<br><strong>R/. Señor, haznos escuchar tu voz.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por las familias cristianas, para que sean espacios de fe viva, de confianza y de apertura al don de Dios.<br><strong>R/. Señor, haznos escuchar tu voz.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por los jóvenes, para que no tengan miedo de entrar en su interior, escuchar al Señor y responder con generosidad a la vocación al matrimonio, al ministerio ordenado, a la vida consagrada o al servicio laical comprometido.<br><strong>R/. Señor, haznos escuchar tu voz.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por quienes viven momentos de confusión, cansancio o oscuridad, para que descubran que el Resucitado no abandona nunca y sigue guiando la historia con su luz.<br><strong>R/. Señor, haznos escuchar tu voz.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por nuestras comunidades, para que aprendan a crear ambientes donde haya silencio, escucha, fraternidad y acompañamiento espiritual.<br><strong>R/. Señor, haznos escuchar tu voz.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por todos nosotros, para que la vocación recibida madure día a día en la fidelidad, en la oración y en el amor concreto a los hermanos.<br><strong>R/. Señor, haznos escuchar tu voz.</strong></p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-97d8deb6dab94835f2954b8e40b262c2 wp-block-paragraph"><strong>7. Palabra de los místicos para acompañar la oración</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Santa Teresa de Jesús</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>“No es otra cosa oración mental, a mi parecer, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama.” </strong><em>Libro de la Vida, 8,5</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Esta palabra de Teresa ilumina profundamente el mensaje del Santo Padre: la vocación nace donde hay amistad con Cristo, trato frecuente con Él, hondura interior y apertura confiada al amor de Dios.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>San Juan de la Cruz</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>“El Padre habló una Palabra, que fue su Hijo, y ésta habla siempre en eterno silencio, y en silencio ha de ser oída del alma.” </strong><em>Dichos de luz y amor, 99</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Nos recuerda que sólo en el silencio puede el corazón reconocer la voz de Dios. La vocación necesita ese silencio habitado, fecundo, lleno de presencia.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-76e14ce4f75cc8e666e4d2f82cf9a319 wp-block-paragraph"><strong>8. Oración final</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Señor Jesús, Buen Pastor,<br>Tú que nos llamas por nuestro nombre<br>y has dado la vida por nosotros,<br>vuelve hoy tu mirada sobre tu Iglesia.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Haz que aprendamos a entrar en el corazón,<br>allí donde el Padre habla en lo secreto,<br>donde el Espíritu suscita el deseo del bien<br>y donde la vida encuentra su verdadero sentido.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Danos una interioridad vigilante,<br>capaz de custodiar el silencio,<br>de acoger la Palabra,<br>de discernir tus caminos<br>y de reconocer el don que has sembrado en cada persona.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Haz surgir en tu Iglesia<br>vocaciones santas y generosas:<br>para el matrimonio vivido como alianza de amor y testimonio del Evangelio;<br>para el sacerdocio entregado al servicio del pueblo santo de Dios;<br>para el diaconado permanente vivido con humildad y caridad;<br>para la vida consagrada, religiosa y seglar,<br>como signo luminoso de tu Reino.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Concede a los jóvenes valentía para escucharte,<br>libertad interior para seguirte<br>y alegría para entregarse sin reservas.<br>Líbralos del miedo, de la dispersión, del vacío interior<br>y de todo aquello que apaga tu llamada.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Haz de nuestras familias y comunidades<br>tierra buena para la vocación:<br>espacios donde se rece,<br>donde se acompañe con paciencia,<br>donde se viva la fraternidad<br>y donde nadie se sienta solo en la búsqueda de tu voluntad.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Padre santo,<br>Tú que conoces lo más íntimo del corazón humano,<br>guíanos hacia la verdad que habita en lo profundo<br>y enséñanos a confiar, aun en la noche,<br>en la fidelidad de tu amor.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Señor Jesús,<br>que permaneciendo en Ti<br>madure nuestra vocación<br>como los sarmientos en la vid,<br>y que toda nuestra vida, podada y fecundada por tu gracia,<br>se convierta en respuesta fiel a tu llamada.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Virgen María,<br>mujer de la escucha,<br>modelo de acogida interior del don divino,<br>enséñanos a decir “sí” con fe,<br>a guardar la Palabra en el corazón<br>y a caminar con esperanza. Amén.</p>



<div class="wp-block-file"><a id="wp-block-file--media-afb2b9c3-5388-494c-9f13-e43b692ff0d2" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/04/Jornada-Mundial-de-Oracion-por-las-Vocaciones.pdf"><strong>Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones</strong></a><a href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/04/Jornada-Mundial-de-Oracion-por-las-Vocaciones.pdf" class="wp-block-file__button wp-element-button" download aria-describedby="wp-block-file--media-afb2b9c3-5388-494c-9f13-e43b692ff0d2">Descarga</a></div>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>EQUIPO CIPE</strong></p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9b2ae048b3bda38f29203314b0deb26b wp-block-paragraph"><strong><em><a href="https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/messages/vocations/documents/20260316-messaggio-vocazioni.html" type="link" id="https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/messages/vocations/documents/20260316-messaggio-vocazioni.html">MENSAJE DEL SANTO PADRE LEÓN XIV PARA LA LXIII JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES</a></em></strong></p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-36d882b18ef67dd86c4fc64178ab4615 wp-block-paragraph"><strong><a href="https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/messages/vocations/documents/20260316-messaggio-vocazioni.html" type="link" id="https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/messages/vocations/documents/20260316-messaggio-vocazioni.html">IV Domingo de Pascua – 26 de abril de 2026</a></strong></p>
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		<title>«Sin otra luz y guía sino la que en el corazón ardía»</title>
		<link>https://cipecar.org/maestros-de-oracion/san-juan-de-la-cruz/sin-otra-luz-y-guia-sino-la-que-en-el-corazon-ardia/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 27 Feb 2026 17:56:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Interioridad]]></category>
		<category><![CDATA[San Juan de la Cruz]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Poema: “Noche oscura” – San Juan de la Cruz EXPERIENCIA DE SILENCIO Y ORACIÓN EN LA CUARESMA 2026 Acogida y disposición interior Breve saludo.Encender las velas en silencio.Indicar que se trata de una experiencia de oración, no de una charla.Dos momentos. Una Meditación y un momento de Adoración al Santísimo todo aquí en el salón.Invitar [&#8230;]</p>
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<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-77714487814a4c1b70deb966406eebc8 wp-block-paragraph"><strong>Poema: “Noche oscura” – San Juan de la Cruz</strong></p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-midnight-gradient-background has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-278c372862c60040d7cf5bd03c132325 wp-block-paragraph"><strong>EXPERIENCIA DE SILENCIO Y ORACIÓN EN LA CUARESMA 2026</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Acogida y disposición interior</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Breve saludo.<br>Encender las velas en silencio.<br>Indicar que se trata de una experiencia de oración, no de una charla.<br>Dos momentos. Una Meditación y un momento de Adoración al Santísimo todo aquí en el salón.<br>Invitar desde el inicio a una actitud de recogimiento: teléfonos apagados, postura cómoda, respiración serena.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>“Señor, enséñanos a caminar contigo en la noche y a reconocerte en el silencio.”</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Comenzamos con la señal de la cruz.</strong><br><strong>Invocamos:</strong> <strong>VEN, ESPÍRITU DIVINO</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Motivación para comenzar la meditación</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hermanos y hermanas, nos reunimos en este tiempo de Cuaresma, tiempo de desierto, de noche oscura y de silencio, para dejarnos conducir por Dios hacia lo más hondo del corazón.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">El Papa León XIV, en su Mensaje para la Cuaresma de este año, nos invita a poner de nuevo el misterio de Dios en el centro de nuestra vida, para que nuestra fe recobre su impulso y el corazón no se disperse entre las inquietudes y distracciones cotidianas. Todo camino de conversión comienza cuando nos dejamos alcanzar por la Palabra y la acogemos con docilidad de espíritu. Existe un vínculo entre el don de la Palabra de Dios, el espacio de hospitalidad que le ofrecemos y la transformación que ella realiza. </p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por eso, el itinerario cuaresmal se convierte en una ocasión propicia para escuchar la voz del Señor y renovar la decisión de seguir a Cristo, recorriendo con Él el camino que sube a Jerusalén, donde se cumple el misterio de su pasión, muerte y resurrección.&nbsp; La Iglesia nos invita en estos días a caminar con Cristo en la noche de la entrega, en el misterio de la cruz, allí donde se apagan muchas luces exteriores para que pueda encenderse una luz más verdadera: la de la fe y el amor.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La humanidad atraviesa hoy una experiencia de noche: momentos de incertidumbre que desdibujan el horizonte, cansancio interior que pesa en el alma y oscuridades que tocan la vida personal y familiar. Muchas personas sienten fragilidad, heridas no cerradas, tensiones en el hogar, miedo ante el futuro. A ello se suman sombras más amplias: violencia, divisiones, injusticias, guerras y una inquietud colectiva que recorre el mundo entero.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es una noche marcada por la vulnerabilidad, donde se tambalean seguridades y crece la pregunta por el sentido. Sin embargo, incluso en medio de esta oscuridad, permanece el anhelo de luz, de paz y de esperanza que sostiene el corazón humano.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Escuchamos una canción de los jóvenes de Hakuna que recoje el grito en la noche personal y colectiva de la humanidad diciendo a Dios «¿dónde estás cuando me haces falta?»</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Canto: HURACÁN &nbsp;</strong>(Hakuna)</p>



<figure class="wp-block-audio"><audio controls src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/02/HURACAN-letra-Hakuna-MUSICA-CATOLICA.mp3"></audio></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>HEMOS PEDIDO QUE NOS ACOMPAÑE EN ESTA EXPERIENCIA DE SILENCIO Y ORACIÓN A SAN JUAN DE LA CRUZ</strong>.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La palabra de los Místicos tocan nuestra realidad humana con una palabra de luz, esperanza y amor. Son palabras de sabiduría, del Espíritu divino, y cada persona las entiende en el nivel, o etapa del proceso en el que se encuentra</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">En su poema <strong>“Noche oscura”</strong>, nos habla de esa experiencia: la noche no como ausencia de Dios, sino como el lugar secreto donde Dios trabaja, purifica, atrae y une el alma consigo. <br>El poema Noche oscura, compuesto probablemente tras su huida de la prisión de Toledo en 1578, es considerado una de las cumbres de la lírica mística universal. En sus ocho estrofas, el alma canta la «dichosa ventura» de haber pasado por la purificación espiritual para alcanzar la unión de amor con Dios.<br>El poema “Noche oscura” de san Juan de la Cruz nos ayuda a comprender que la oscuridad no es necesariamente ausencia de Dios, sino camino hacia una unión más profunda con Él. Nos enseña que, cuando todo parece perderse, puede estar naciendo algo más hondo: una fe purificada, un amor más libre, una esperanza más firme.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La noche no es el final, sino el tránsito hacia el encuentro con Dios y con los hermanos. En medio de la incertidumbre, el poema nos recuerda que Dios actúa en lo secreto y que incluso la oscuridad puede convertirse en luz cuando se vive con confianza.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">San Juan de la Cruz se atreve a llamar a la noche “dichosa ventura”. No porque niegue el dolor, sino porque ha descubierto que allí actúa el Dios que salva en lo escondido.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por eso, en esta oración, no venimos a comprender con la mente, a entender todos los por qué que llevamos dentro, sino a <strong>dejarnos tocar por el silencio</strong>, a escuchar ese susurro de amor de Dios, esa luz que “arde en el corazón”, y que nos impulsa a caminar confiados con Jesús, el Amado, el Amigo verdadero.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pidamos la gracia de vivir esta noche cuaresmal no con miedo, sino con esperanza, sabiendo que Dios conduce siempre hacia la Pascua.</p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c3eb9cf96fb042136c0b6af7d9180218 wp-block-paragraph" style="background:radial-gradient(rgb(2,3,129) 0%,rgb(40,116,252) 100%)"><strong>MEDITACIÓN: <em>NOCHE OSCURA</em> DE SAN JUAN DE LA CRUZ</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Entremos ahora en el silencio, con sencillez, dejando que el poema sea camino de oración.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Audio: NOCHE OSCURA DEL ALMA</strong></p>



<figure class="wp-block-audio"><audio controls src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/02/NOCHE-OSCURA-DEL-ALMA-San-Juan-de-la-Cruz.mp3"></audio></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fad2d24de95bce78fe19447427d8d556 wp-block-paragraph" style="background:radial-gradient(rgb(2,3,129) 0%,rgb(11,19,67) 57%,rgb(40,116,252) 100%)"><strong>CUATRO MOMENTOS DE LA NOCHE</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>1. «En una noche oscura… salí sin ser notada»<br>2. «Sin otra luz y guía sino la que en el corazón ardía»<br>3. «Oh noche que guiaste… Amado con amada»<br>4. «Quedéme y olvidéme… entre las azucenas olvidado»</strong></p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-midnight-gradient-background has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-999f5e8fc2c9ea7631be833ed2399ad4 wp-block-paragraph"><strong>1. «En una noche oscura… salí sin ser notada»</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">En una noche oscura,<br>con ansias, en amores inflamada<br>¡oh dichosa ventura!,<br>salí sin ser notada<br>estando ya mi casa sosegada.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">2. A oscuras y segura,<br>por la secreta escala disfrazada,<br>¡Oh dichosa ventura!,<br>a oscuras y en celada,<br>estando ya mi casa sosegada.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Animador</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La noche comienza con una salida silenciosa. No hay espectáculo, no hay aplausos, no hay seguridades externas. El alma sale cuando ya “su casa está sosegada”: cuando se apagan los ruidos, las defensas, las falsas seguridades.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hoy vivimos una salida forzada: pérdida de proyectos, rupturas, migraciones, duelos, crisis económicas o espirituales. Familias enteras atraviesan noches que no eligieron. Y la humanidad camina herida, preguntándose por el sentido. No sentimos a Dios, le buscamos y&nbsp; gritamos «¿dónde estás cuando me haces falta?»</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">San Juan enseña que, aun en medio de esta desposesión, nace un movimiento secreto hacia Dios.<br>Nos dice: «Dios mete al alma en esta noche oscura para vaciarla y purificarla de los apetitos y afecciones desordenadas».<br>Para impulsarla a dejar todo lo inútil, lo que no da vida, lo desgasta y hace que perdamos de vista lo esencial que siempre es nuestra identidad más profunda.<br>“Creados a imagen y semejanza de Dios” Somos hijos e hijas de Dios. Somos AMOR. “A vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer” (Jn 15,15).<br>La «casa sosegada» representa nuestra dimensión interior y sensitiva. La paz comienza cuando logramos, con la gracia de Dios, que los <strong>apetitos, pasiones y sentidos</strong> se adormezcan y queden en silencio.<br>Para el Santo, la verdadera paz consiste en que <a>la <strong>casa interior esté sosegada</strong>, es decir, que nuestra voluntad no esté asida a nada que no sea Dios</a>.<br><strong>Para hacer sitio a Dios. Para caer en la cuenta de que no estamos vacíos sino habitados por el Amor.</strong><br>Jesús nos enseña a no huir de la noche, sino a descubrir: <strong>que </strong>cuando todo parece perderse, puede estar naciendo algo más hondo: una fe purificada, un amor más libre, una esperanza más firme.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Silencio: 2-3 minutos con música instrumental de fondo.</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Preguntas para el silencio personal</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">&#8211; ¿Qué formas concretas tiene hoy mi “noche”: cansancio, pérdida, confusión, miedo, sequedad espiritual?<br>&#8211; ¿Qué seguridades se han apagado en mi vida o en mi familia?<br>&#8211; ¿Presento a Dios estas situaciones de oscuridad?</p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-midnight-gradient-background has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-100f49d19e923359d6d08b3c86cb8348 wp-block-paragraph"><strong>2.</strong> <strong>«Sin otra luz y guía sino la que en el corazón ardía»</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">3. En la noche dichosa<br>en secreto, que nadie me veía,<br>ni yo miraba cosa,<br>sin otra luz y guía<br>sino la que en el corazón ardía.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">4. Aquésta me guiaba<br>más cierto que la luz del mediodía,<br>adonde me esperaba<br>quien yo bien me sabía,<br>en parte donde nadie parecía.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Animador</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Cuando todo queda oscuro por fuera, aparece otra luz: pequeña, frágil, pero verdadera. No viene de los éxitos, ni de la técnica, ni del control, sino de un fuego interior que es don de Dios.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">En un mundo saturado de información y, al mismo tiempo, tan pobre en sabiduría; en medio de guerras, polarizaciones y miedo, esta luz interior es más necesaria que nunca.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">San Juan de la Cruz la identifica con la fe viva, oscura y amorosa:<br>La fe no es solo adhesión intelectual, sino <strong>camino de purificación, despojo y unión amorosa</strong>.<br>Es “oscura” porque supera la razón, pero es precisamente esa oscuridad la que introduce en la luz verdadera.<br><strong>La fe, confianza amorosa en Dios, es para el alma como una noche oscura, y en esta oscuridad, la alumbra y guía.</strong><br><strong>La guía secreta:</strong> <a>En medio de la oscuridad, el alma no se guía por luces exteriores o razonamientos, sino por la <strong>fe viva</strong> y por la luz que arde en el corazón, la cual es más cierta que la luz del mediodía.</a><br>San Juan de la Cruz nos asegura que caminar «a oscuras» de nuestro propio entendimiento y gusto es la mayor seguridad, porque el alma que camina en fe va <strong>encubierta y protegida de los engaños</strong> del mundo y del demonio.<br>En la oscuridad de la fe, el alma no ve con los ojos del cuerpo ni de la imaginación, sino que se deja guiar por la luz que <strong>«en el corazón ardía»</strong>.<br><strong>Esta luz de la fe amorosa no elimina los problemas, pero permite caminar sin perder el rumbo.</strong><br>En la oración silenciosa, el corazón aprende a reconocer esa llama discreta que no deslumbra, pero sostiene, anima, vivifica y une con Dios.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Silencio: 2-3 minutos con música instrumental de fondo.</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Preguntas para el silencio personal</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">&#8211; En medio de mis sombras, ¿qué pequeña luz permanece viva?<br>&#8211; ¿Qué me ayuda hoy a no perder el rumbo: una palabra del Evangelio, una persona, un gesto, un recuerdo de Dios?<br>&#8211; ¿Confío más en mis propias fuerzas o en esa luz que Dios enciende dentro?</p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-midnight-gradient-background has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b1ab647ad32554268c4e4bc63a116214 wp-block-paragraph"><strong>3. «Oh noche que guiaste… Amado con amada»</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">5. ¡Oh noche que guiaste!<br>¡Oh noche amable más que el alborada!<br>¡Oh noche que juntaste<br>Amado con amada,<br>amada en el Amado transformada!</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">6. En mi pecho florido,<br>que entero para él sólo se guardaba,<br>allí quedó dormido,<br>y yo le regalaba,<br>y el ventalle de cedros aire daba</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">7. El aire de la almena,<br>cuando yo sus cabellos esparcía,<br>con su mano serena<br>en mi cuello hería<br>y todos mis sentidos suspendía.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Animador</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La noche sanjuanista no solo oculta, sino que guía; no solo vacía, sino que une.  En lo más oscuro acontece el encuentro más íntimo con Dios.<br>Para quienes cargan cansancio, decepción o angustia por el futuro del mundo, estas palabras son una promesa: Dios no abandona la historia cuando esta entra en crisis; más bien, trabaja en profundidad, donde no llegan los titulares ni las estadísticas.<br>San Juan de la Cruz nos dice: «Cuanto más oscura está para el alma esta noche, tanto más cerca está de la unión con Dios»<br>No toda oscuridad es santa, pero toda noche puede convertirse en lugar de gracia cuando es vivida en apertura confiada.<br>La Cuaresma nos educa para esperar sin desesperar, para creer cuando ya no vemos. La meta es la unión transformante.<br>San Juan de la Cruz utiliza el símil del fuego y el madero: el fuego (Dios) primero enjuga y purga al madero (el alma), haciéndole soltar sus humedades y fealdades, para después inflamarlo y volverlo fuego en sí mismo. Esta noche, aunque al principio parezca dolorosa y «horrenda», se vuelve amable porque es la que quita el «moho» de nuestras afecciones y nos permite brillar con luz divina.<br>No debemos desanimarnos si en este silencio sentimos nuestra propia miseria; es la luz de Dios la que nos la muestra para sanarnos. La Cuaresma es el tiempo de ponerse «vacíos de todas las cosas» para que Dios pueda obrar pasivamente en nosotros lo que no podemos por nuestras propias fuerzas.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Silencio: 2-3 minutos con música instrumental de fondo.</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Preguntas para el silencio personal</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">&#8211; ¿Qué palabra o frase del poema ha tocado más mi interior?<br>&#8211; ¿Creo que Dios está obrando en esta crisis personal, familiar o mundial?<br>&#8211; ¿Qué resistencias tengo para aceptar que Él actúa de modos que no controlo?</p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-midnight-gradient-background has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-117ce9199548d2ec38e57ea853492f8b wp-block-paragraph"><strong>4</strong><strong>.«Quedéme y olvidéme… entre las azucenas olvidado»</strong><strong></strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">8. Quedéme y olvidéme,<br>el rostro recliné sobre el Amado,<br>cesó todo y dejéme,<br>dejando mi cuidado<br>entre las azucenas olvidado.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Animador</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>El final del poema no es el ruido de una victoria exterior, sino el descanso:</strong><br>El alma se olvida de sí misma y pone sus cuidados en manos de Dios.<br>Va adonde Él quiere y como a Él le agrada, porque ya no se detiene en los senderos que recorre, sino que mantiene fijos los ojos en el Pastor que la guía.<br>En una humanidad agotada por la prisa y la autoexigencia, este descanso es profético, nos llena de esperanza.<br>Significa reconocer que no somos salvadores del mundo, que la historia está en las Manos de Dios. Jesús está y camina con nosotros hasta el final.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Silencio: 2-3 minutos con música instrumental de fondo.</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Preguntas:</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">&#8211; ¿Qué cuidado, preocupación o carga necesito dejar hoy en manos de Dios?<br>&#8211; ¿Dejo que Dios conduzca mi vida, me fio de Él?</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Oración final para el grupo</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Señor Dios, que habitas en la luz inefable<br>y, al mismo tiempo, caminas con nosotros en la noche:<br>recibe nuestras oscuridades personales,<br>nuestras familias heridas,<br>y el dolor silencioso de la humanidad.<br>Cuando no comprendamos tus caminos,<br>enciende en nosotros la pequeña llama de la fe.<br>Cuando el miedo nos cierre el corazón,<br>haznos salir, como el alma del poema,<br>hacia Ti, en secreto y en confianza.<br>Conduce a tu Iglesia y al mundo entero<br>por esta noche cuaresmal<br>hasta la aurora de la Pascua,<br>donde toda herida será transfigurada en vida. Amén.</p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-74ca4780d8c1e554228b17567a6d6f66 wp-block-paragraph" style="background:linear-gradient(135deg,rgb(2,3,129) 0%,rgb(84,34,34) 31%,rgb(67,109,153) 57%,rgb(40,116,252) 100%)"><strong>MOMENTO DE ADORACIÓN AL SANTÍSIMO</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Canto: &nbsp;ME POSTRARÉ EN TU PRESENCIA </strong>(Armonía y plegaria)</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">(El Santísimo es expuesto en silencio. Luz tenue. Velas encendidas)</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Guía</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Señor Jesús,<br>hemos escuchado la noche de san Juan de la Cruz<br>Ahora presente y vivo en la Eucaristía,<br>Te traemos nuestras noches:<br>La noche de nuestras dudas,<br>de nuestras pérdidas,<br>de lo que no entendemos<br>y de lo que nos duele en silencio.<br>Te presentamos nuestras noches personales:<br>cansancios que no se ven,<br>heridas que aún sangran,<br>La enfermedad que debilita<br>decisiones que pesan,<br>oscuridades que no elegimos.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Y te presentamos también la noche del mundo:<br>la violencia que hiere pueblos enteros,<br>las guerras que rompen hogares,<br>la soledad que se extiende,<br>el miedo que atraviesa corazones,<br>la incertidumbre que cubre la humanidad.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Señor,<br>si esta noche es camino, guíanos.<br>Si esta noche es purificación, sostennos.<br>Si esta noche es silencio, háblanos dentro.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Aquí estamos, ante Ti,<br>Fuente escondida en la oscuridad.<br>No queremos huir de la noche.<br>Queremos atravesarla contigo.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Tú estás. Y eso basta.<br>Señor, recibe nuestra noche y quédate con nosotros.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Silencio</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">“A oscuras… y segura.”<br>La fe es oscura, pero es segura.<br>No vemos… pero &nbsp;Tú nos guías.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Aquí en la adoración también estamos “a oscuras”:<br>no vemos tu gloria,<br>pero creemos en su Presencia.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La única luz es la que arde dentro.<br>No es la luz exterior, es la llama de Amor viva.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Te miramos, Jesús, en silencio.<br>Te miramos, Jesús, con el corazón<br>No intentamos comprender.<br>Solo permanecer.<br>Nos dejamos mirar por Ti.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Silencio</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Canto: MIRÁNDOLE AMÁNDOLE</strong> (Fabiola Torrero).</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Ahora no mires con los ojos..</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Permite que el Señor te mire.<br>No le digas nada. Déjate amar.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La noche no separa.<br>La noche une.<br>En este momento de adoración<br>Cristo se une a ti.<br>No como idea,<br>sino como Presencia real.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Permanece en esa unión.<br>Sin palabras.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Silencio</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Para el centro de la adoración, cuando el silencio ya ha descendido sobre el grupo:</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Después de haber atravesado la <strong>noche</strong><br>nos detenemos ante la <strong>Fuente</strong>.<br>La noche nos ha enseñado a soltar, a caminar sin apoyos, a confiar cuando no vemos.<br>La fuente nos revela el secreto que sostiene ese camino:<br><strong>Dios está aquí</strong>, oculto, manando vida en lo profundo.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hemos caminado en la noche.<br>Ahora, en medio del silencio:<br>Nos habla una <strong>Fuente escondida</strong>.<br>No se ve… pero mana.<br>No hace ruido… pero sostiene.<br>No se impone… pero sacia.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Esa Fuente es Cristo,<br>aquí presente, velado en la Eucaristía.<br>Fuente que brota en la oscuridad del alma,<br>Fuente que nadie puede agotar.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Mientras escuchamos el canto,<br>no pensemos…<br>bebamos.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Dejemos que el corazón descienda<br>hasta la Fuente que mana y corre,<br>aunque es de noche.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">(Silencio breve… y comienza el canto)</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>LA FONTE </strong>(Audicción. Luis Miguel Sánchez (ocd). CD: <em>Vámonos a ver en tu hermosura</em></p>



<figure class="wp-block-audio"><audio controls src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/02/La-fonte.mp3"></audio></figure>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La Fuente sigue manando.<br>Cristo permanece.<br>No digamos nada…<br>dejemos que Él sea nuestra agua en esta noche.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Él está.<br>La Fuente mana.<br>Adoremos en silencio.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Silencio</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Oración final</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">&nbsp;Señor Jesús,<br>si esta noche es oscura,<br>hazla dichosa.<br>Si no te entiendo,<br>hazme confiar.<br>Si no siento nada,<br>hazme permanecer.<br>Que la Cuaresma sea esta noche de amor<br>que me conduce a tu Pascua.<br>San Juan de la Cruz,<br>enséñanos a caminar en fe desnuda.<br>María, mujer del silencio,<br>guárdanos en tu corazón.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Padre nuestro</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Bendición con el Santísimo<br>Canto final: NO ADORÉIS A NADIE A NADIE MÁS QUE A ÉL</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">CIPE.</p>



<div class="wp-block-file"><a id="wp-block-file--media-695d3eab-14d6-4e0f-bc82-b11b5f0b742d" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/02/EXPERIENCIA-DE-SILENCIO-Y-ORACION-CUARESMA-2026-MEDITACION-LA-NOCHE.pdf"><strong>EXPERIENCIA DE SILENCIO Y ORACIÓN CUARESMA 2026 MEDITACIÓN LA NOCHE</strong></a><a href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/02/EXPERIENCIA-DE-SILENCIO-Y-ORACION-CUARESMA-2026-MEDITACION-LA-NOCHE.pdf" class="wp-block-file__button wp-element-button" download aria-describedby="wp-block-file--media-695d3eab-14d6-4e0f-bc82-b11b5f0b742d">Descarga</a></div>



<div data-wp-interactive="core/file" class="wp-block-file"><object data-wp-bind--hidden="!state.hasPdfPreview" hidden class="wp-block-file__embed" data="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/02/EXPERIENCIA-DE-SILENCIO-Y-ORACION-CON-SAN-JUAN-DE-LA-CRUZ.pdf" type="application/pdf" style="width:100%;height:600px" aria-label="Incrustado de &lt;strong&gt;EXPERIENCIA DE SILENCIO Y ORACIÓN CON SAN JUAN DE LA CRUZ&lt;/strong&gt;."></object><a id="wp-block-file--media-6f3a2999-ff5e-4595-9914-2fddf68be534" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/02/EXPERIENCIA-DE-SILENCIO-Y-ORACION-CON-SAN-JUAN-DE-LA-CRUZ.pdf"><strong>EXPERIENCIA DE SILENCIO Y ORACIÓN CON SAN JUAN DE LA CRUZ</strong></a><a href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/02/EXPERIENCIA-DE-SILENCIO-Y-ORACION-CON-SAN-JUAN-DE-LA-CRUZ.pdf" class="wp-block-file__button wp-element-button" download aria-describedby="wp-block-file--media-6f3a2999-ff5e-4595-9914-2fddf68be534">Descarga</a></div>
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		<title>Experiencia de silencio y oración en la Cuaresma</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Feb 2026 11:31:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cuaresma - Ciclo A]]></category>
		<category><![CDATA[Interioridad]]></category>
		<category><![CDATA[San Juan de la Cruz]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cipecar.org/?p=25178</guid>

					<description><![CDATA[<p>CPE invita a una tarde de recogimiento para entrar en la Cuaresma desde la escucha interior y la contemplación. Tema: Poema “Noche oscura” – San Juan de la CruzUn camino de fe que atraviesa la noche, purifica el corazón y lo dispone para la luz de Dios. Fecha: Jueves, 26 de febrero de 2026Horario: 17:00 [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>CPE</strong> invita a una tarde de recogimiento para entrar en la Cuaresma desde la escucha interior y la contemplación.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Tema:</strong> <em>Poema “Noche oscura”</em> – <strong>San Juan de la Cruz</strong><br>Un camino de fe que atraviesa la noche, purifica el corazón y lo dispone para la luz de Dios.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Fecha:</strong> <strong>Jueves, 26 de febrero de 2026</strong><br><strong>Horario:</strong> <strong>17:00 – 19:00</strong><br><strong>Lugar:</strong> <strong>El Carmen de Burgos</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>¿Qué viviremos?</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Silencio guiado y oración en clave carmelitana</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Lectura orante de <em>“Noche oscura”</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Tiempo de interiorización y contemplación</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Cierre en clave pascual: confianza y esperanza</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Para quién</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Para toda persona que desee <strong>hacer espacio a Dios</strong> en el corazón y comenzar la Cuaresma con una experiencia sencilla y profunda de oración.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Te esperamos para caminar hacia la Pascua desde el silencio.</strong></p>



<div data-wp-interactive="core/file" class="wp-block-file"><object data-wp-bind--hidden="!state.hasPdfPreview" hidden class="wp-block-file__embed" data="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/02/EXPERIENCIA-DE-SILENCIO.pdf" type="application/pdf" style="width:100%;height:600px" aria-label="Incrustado de EXPERIENCIA DE SILENCIO."></object><a id="wp-block-file--media-ddd661c4-54af-4988-939e-082ed6d56bca" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/02/EXPERIENCIA-DE-SILENCIO.pdf">EXPERIENCIA DE SILENCIO</a><a href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/02/EXPERIENCIA-DE-SILENCIO.pdf" class="wp-block-file__button wp-element-button" download aria-describedby="wp-block-file--media-ddd661c4-54af-4988-939e-082ed6d56bca">Descarga</a></div>
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		<title>LA VIDA CONSAGRADA HOY</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Feb 2026 09:17:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Interioridad]]></category>
		<category><![CDATA[La oración y la vida]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>&#8211; ¿Por qué la Iglesia necesita un día para ensalzar la presencia de la vida consagrada? La Iglesia no dedica este día para “ensalzar” a las personas consagradas como si se tratara de un grupo aparte o superior, sino para dar gracias a Dios por un don que Él hace a toda la Iglesia y [&#8230;]</p>
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<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e925a3e056d16d9e4308cec3dd4e290c wp-block-paragraph"><strong> &#8211;</strong> <strong>¿Por qué la Iglesia necesita un día para ensalzar la presencia de la vida consagrada?</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La Iglesia no dedica este día para “ensalzar” a las personas consagradas como si se tratara de un grupo aparte o superior, sino para <strong>dar gracias a Dios por un don que Él hace a toda la Iglesia</strong> y para recordar su sentido profundo.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La vida consagrada es un <strong>signo</strong>. Con su sola existencia <strong>proclama que</strong> <strong>Dios basta, que su amor llena una vida entera y que el Reino que esperamos ya ha comenzado a germinar en medio de nosotros.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Ayuda a la comunidad cristiana</strong> <strong>a reconocer</strong> que hay hombres y mujeres que, movidos por el Espíritu, han querido vivir el Evangelio de forma radical, anticipando con su castidad, obediencia y pobreza lo que todos estamos llamados a vivir plenamente en Dios. «Solo Dios basta»</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Esta jornada tiene un <strong>valor profético y pedagógico</strong>: recuerda a la Iglesia que su centro no es la eficacia, ni el poder, ni el número, sino el amor primero a Dios y el servicio humilde a los más pequeños. En tiempos de incertidumbre y cansancio espiritual, la vida consagrada señala silenciosamente que vale la pena entregar la vida total y para siempre.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es un día para <strong>reavivar la esperanza vocacional</strong>: no como estrategia, sino como testimonio vivo de que Dios sigue llamando y sigue enamorando corazones.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>La Iglesia dedica un día a la vida consagrada: no para mirarla como algo separado, sino para contemplar en ella un espejo de su propia vocación más profunda: vivir para Dios y para los hermanos, en amor indiviso.</strong></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-213080f171972cc60a33da1756c66ba6 wp-block-paragraph"><strong>&#8211; ¿Por qué hay caminos tan distintos para vivir el evangelio?</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La diversidad de caminos en la vida consagrada no es una fragmentación del Evangelio, sino una manifestación de su <strong>riqueza inagotable</strong>. Cristo es uno, pero su misterio es tan amplio que ningún corazón humano puede abarcarlo por completo. Por eso el Espíritu Santo, a lo largo de la historia, ha suscitado distintos carismas: cada uno es como un rayo de una misma luz, una forma concreta de transparentar el rostro de Jesús.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Cada carisma nace de esa escucha silenciosa y amorosa de Cristo, y se fija en un rasgo particular de su vida</strong>: su compasión por los enfermos, su cercanía a los pobres, su anuncio del Reino, su enseñanza paciente, su soledad orante. No porque los otros rasgos no importen, sino porque el amor verdadero tiende a concretarse, a tomar forma visible.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Los carismas: todos beben del mismo Evangelio,</strong> pero lo encarnan de modos diversos para que llegue a todos los rincones de la vida humana. Donde hay ignorancia, surge un carisma de enseñanza; donde hay herida, uno de misericordia; donde hay desorientación, uno de anuncio; donde hay soledad, uno de compañía.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Esta pluralidad no divide, sino que <strong>construye comunión</strong>. La Iglesia necesita todas estas formas para mostrar el rostro completo de Cristo. Y cada persona consagrada, al seguir un camino concreto, recuerda silenciosamente que el amor de Jesús es tan ancho como la humanidad misma, y tan personal que llama a cada uno por un sendero propio.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Hay muchos caminos porque hay un solo Amor infinito que desea hacerse cercano de mil maneras.</strong></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-540b97a7ef3f6596b58dc80ec8541acb wp-block-paragraph">&#8211;     <strong> Muchas de las acciones que realizáis, en colegios, en hospitales, en comedores sociales… lo realizan ya otras muchas personas, incluso sin creer en Dios: profesionales, voluntarios… ¿Qué aporta la vida consagrada a ese modo de hacer las cosas?</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es verdad: hoy muchos hombres y mujeres, creyentes o no, realizan con gran competencia y generosidad tareas admirables en la educación, la sanidad o la atención social. La vida consagrada no pretende sustituir eso ni competir con nadie. Más bien, se sitúa humildemente <strong>dentro de ese mismo campo</strong>, pero aportando algo específico, silencioso y profundo.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Lo primero que aporta es una <strong>motivación radical</strong>: no solo hacemos el bien, sino que buscamos a Alguien en quienes lo necesitan. En el pobre, en el enfermo, en el niño, la persona consagrada reconoce un misterio: la presencia velada de Cristo</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La vida consagrada intenta vivir ese amor no como una tarea más, sino como una <strong>respuesta total</strong>: la vida entera ofrecida, sin horarios interiores ni reservas del corazón. Por eso sus votos no son solo una disciplina, sino una manera de amar con un corazón disponible, pobre de seguridades, obediente a un envío que no siempre se elige.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Aporta una <strong>memoria viva de Dios</strong> en medio de la acción. No solo se sirve, sino que se ora; no solo se cura o se educa, sino que se presenta todo ante el Señor. Es decir, también en lo más cotidiano se puede vivir en su presencia.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La vida consagrada ofrece un <strong>signo profético</strong>: recuerda que el ser humano no se explica solo por lo que produce o logra, sino por el <strong>amor que recibe y entrega</strong>. En un mundo que corre el riesgo de medirlo todo por la eficacia, la persona consagrada testimonia que hay valores que no se contabilizan:la oración, como trato de amistad, la fidelidad silenciosa, la cercanía gratuita, la esperanza cuando no hay resultados visibles.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Así, sin negar ni eclipsar el bien que tantos realizan, la vida consagrada intenta aportar un “plus” invisible: <strong>hacerlo todo por amor a Dios y en nombre de su Reino</strong>, para que incluso el gesto más pequeño quede abierto a la eternidad.</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-16a87624b1de685c82cb8e27d9279a7d wp-block-paragraph">&#8211;<strong> Quizás lo que hasta no hace mucho hacían los consagrados lo realiza ahora el Estado, profesionales… ¿ha hecho esto que la vida consagrada pase a un segundo paso en nuestra sociedad y que para el mundo ya no parezcáis relevantes? ¿Por qué, sin embargo, sí lo sois?</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es cierto que muchas de las obras que durante siglos sostuvieron los consagrados —escuelas, hospitales, atención a los más pobres— hoy son asumidas en gran parte por el Estado y por profesionales cualificados. Esto <strong>ha cambiado visiblemente el lugar social de la vida consagrada.</strong> Ya no ocupa el centro, ya no es tan visible ni tan necesaria en términos funcionales. Y, en cierto modo, eso es también una <strong>purificación evangélica</strong>.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pero <strong>la relevancia de la vida consagrada no se mide por la centralidad social</strong>, sino <strong>POR SU FIDELIDAD AL EVANGELIO.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Cuando la vida consagrada deja de ser imprescindible como estructura, puede volver con más libertad a ser lo que es en su raíz: <strong>signo</strong>. <strong>Signo de que Dios basta. Signo de que la vida puede darse sin cálculo. Signo de que el ser humano no se reduce a producción, consumo o éxito.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hoy su palabra no es tanto la del poder, sino la de la <strong>presencia humilde</strong>. En barrios olvidados, en fronteras, en hospitales silenciosos, en comunidades pequeñas y envejecidas, <strong>los consagrados siguen diciendo con su vida que nadie está de más, que la fragilidad no es inútil, que el amor fiel existe.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">En una sociedad que valora lo visible, lo rápido y lo rentable, la vida consagrada resulta discreta, incluso irrelevante a los ojos del mundo. Pero precisamente por eso es necesaria: porque <strong>recuerda, sin imponerse, que hay una dimensión del ser humano que no puede ser sustituida por ninguna institución —la sed de Dios, la sed de sentido, la sed de amor verdadero—.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Así, aunque haya pasado a un segundo plano social, no ha perdido su lugar espiritual. Sigue siendo como una lámpara pequeña en la noche: no hace ruido, no ocupa titulares, pero ayuda a no olvidar hacia dónde camina el corazón humano.</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b5f7b1ae10bbb85cf1bfdb00d1e42f88 wp-block-paragraph">&#8211;    <strong>  El lema de esta jornada no se centra en qué hacéis, sino en “para quién sois”, “para quién eres”. ¿Es esta la diferencia fundamental?</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sí, esa es una diferencia decisiva, y muy evangélica. El lema no pregunta primero <strong>qué hacemos</strong>, sino <strong>para quién somos</strong>, porque la vida consagrada no se entiende desde la función, sino desde la pertenencia. Antes que una tarea, es una relación; antes que un servicio concreto, es una entrega de la propia persona.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Lo que distingue a la vida consagrada no es tanto el tipo de obra —enseñar, curar, acompañar, anunciar—, sino el haber dicho: <em>mi vida es de Otro</em>. Todo lo que se hace brota de ahí y vuelve ahí.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por eso dos personas pueden realizar exactamente el mismo trabajo, pero vivirlo desde un lugar interior distinto. El consagrado intenta vivirlo como respuesta a una llamada, como acto de amor ofrecido, como signo de una pertenencia que no se retira al terminar la jornada.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Este cambio de perspectiva lo transforma todo: el cansancio, el éxito o el fracaso, la fecundidad visible o la esterilidad. Lo importante no es tanto lo que queda hecho, sino a quién queda entregado el corazón.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Así, el lema nos recuerda que la vida consagrada no es ante todo una forma alternativa de trabajar, sino una forma radical de <strong>amar y pertenecer</strong>, para que, a través de una vida concreta, Dios pueda seguir diciendo al mundo: <em>“no estáis solos”</em>.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Textos iluminadores: «Para Vos, nací. ¿Qué mandáis hacer de mi?» (Santa Teresa)<br>«Cristo es mío y todo para mi» (San Juan de la Cruz).<br> “Ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para sí mismo. <strong>Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor</strong>; así que, ya vivamos ya muramos, somos del Señor. Pues para esto murió y resucitó Cristo: para ser Señor de muertos y vivos” (Romanos 14, 7: 7).<br>“Vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí<strong>. Y mi vida de ahora en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí”</strong> (Gálatas 2, 20).</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Vivo en el Amor de Jesús que me sostiene. Él es el Amor de mi Vida, mi Luz, mi Sol y mi Fuente. &nbsp;Mi vida no tiene sentido si Cristo Jesús no está en ella. Cada día en la oración de la mañana el Espíritu Santo recrea en mi interior esta conciencia de vivir &nbsp;y permanecer en Él, con Él y para Él.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Jesús me lleva al Padre en el que me abandono. Él guía mi vida ya en esta última etapa en la que me dispongo para el encuentro definitivo en la vida plena.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Con Jesús vienen los hermanos “ fratelli tuti” Con Jesús ofrendo mi vida al Padre para ser enviada, guiada y sostenida por el Espíritu divino a la misión que mi Congregación de Carmelitas Misioneras me envía.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"> “La misión en el corazón del pueblo no es una parte de mi vida, o un adorno que me puedo quitar; no es un apéndice o un momento más de la existencia. Es algo que yo no puedo arrancar de mi ser si no quiero destruirme. <strong>Yo <em>soy una misión</em> en esta tierra, y para eso estoy en este mundo. Hay que reconocerse a sí mismo como marcado a fuego por esa misión de iluminar, bendecir, vivificar, levantar, sanar, liberar</strong>» ( E<em>vangelii gaudium, </em>2).</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a3d84086657c865a7ffeeb46043a8f0e wp-block-paragraph">&#8211; <strong>¿Qué sería de la Iglesia sin la vida consagrada?</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La Iglesia podría seguir existiendo en su estructura visible, pero <strong>le faltaría un latido esencial de su corazón</strong>.<br>La vida consagrada no es un adorno ni un añadido opcional; <strong>es una forma viva de recordar a toda la Iglesia quién es y hacia dónde camina. </strong>Sin ella, la Iglesia correría el riesgo de volverse demasiado funcional, demasiado preocupada por organizarse y mantenerse, olvidando que su verdad más profunda es ser esposa que espera, pobre que confía, discípula que ama sin reservas.<br>Los consagrados, con su sola existencia, proclaman que ese amor puede ser absoluto, definitivo, total. Que es posible entregar una vida entera a Dios sin guardarse nada. Que el Reino futuro no es una idea, sino una realidad que ya comienza a respirarse.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Obras de amor, de comunión, de intercesión silenciosa por el mundo.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sin la vida consagrada, la Iglesia perdería:</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">un <strong>signo profético</strong> que recuerda que Dios basta;<br>una <strong>memoria viva del absoluto de Cristo</strong>;<br>un espacio donde la pobreza, la castidad y la obediencia anuncian ya el mundo nuevo;<br>una fuerza escondida de oración que sostiene la misión cuando todo parece estéril.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sería como un cuerpo sin pulmones contemplativos, sin ojos que miran más allá de lo inmediato, sin manos siempre disponibles para los últimos.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por eso, cuando la Iglesia celebra la vida consagrada, no se celebra a sí misma, sino que da gracias porque el Espíritu sigue regalándole hombres y mujeres que, con su fragilidad, se atreven a decir con su vida entera: <strong>“Solo Dios basta.”</strong></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f256f560b21b07a7754eab75aa60db09 wp-block-paragraph"><strong>&#8211; ¿Qué sería del mundo sin la vida consagrada?</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">El mundo seguiría girando, las ciudades no se detendrían y la historia continuaría su curso. Pero <strong>faltaría una presencia silenciosa que recuerda algo esencial: que el ser humano no vive solo de lo útil, de lo rentable o de lo inmediato</strong>.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La vida consagrada no sostiene el mundo por su poder ni por su número, sino por lo que testimonia: que <strong>existe un amor por el que vale la pena entregar la vida</strong> entera, incluso cuando no hay reconocimiento ni resultados visibles.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sin los consagrados, el mundo tendría menos memoria de ese criterio último. Habría menos vidas que, con su sola existencia, proclaman que la dignidad humana no depende del éxito, de la salud o de la productividad, sino de ser amado por Dios.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Faltarían también:</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">testigos estables de <strong>gratuidad</strong>, en una cultura del intercambio;<br><strong>comunidades que eligen quedarse</strong> en lugares heridos cuando otros se marchan;<br>hombres y mujeres que <strong>hacen de la oración</strong> un servicio escondido por los que no rezan o ya no pueden rezar;<br>una <strong>presencia humilde junto a los pobres</strong> que no se explica solo por razones sociales, sino por amor.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sin la vida consagrada, el mundo sería quizá más eficiente, pero <strong>más pobre en signos de esperanza gratuita</strong>, más huérfano de testigos que recuerdan que la última palabra sobre la historia no es el poder ni la violencia, sino el amor fiel.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sería un mundo con menos faros en la noche: pequeños, discretos, pero suficientes para que algunos no pierdan del todo el rumbo del corazón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">(CIPE. Entrevista para la COPE de BURGOS).</p>
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		<title>“Cristo es mío y todo para mi” &#8211; Experiencia de silencio y oración</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 05 Dec 2025 18:40:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Adviento - Ciclo A]]></category>
		<category><![CDATA[Interioridad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Oración de alma enamorada — San Juan de la Cruz ACOGIDA Bienvenidos/ as a esta experiencia de silencio y oración en el Adviento. Tiempo litúrgico especial que la Iglesia nos ofrece para caer en la cuenta de lo esencial en nuestra vida, para recordarnos quienes somos y hacia donde caminamos.Tiempo para hacernos conscientes de la [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Oración de alma enamorada</em> — San Juan de la Cruz</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>ACOGIDA</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Bienvenidos/ as a esta experiencia de silencio y oración en el Adviento.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Tiempo litúrgico especial</strong> que la Iglesia nos ofrece para caer en la cuenta de lo esencial en nuestra vida, para recordarnos quienes somos y hacia donde caminamos.<br><strong>Tiempo para hacernos conscientes de la Presencia de Dios</strong> que nos habita, nos ama con ternura, nos rodea y nos guía.<br><strong>Tiempo para recrear la esperanza en el Emmanuel</strong>, Dios con nosotros, que siempre está viniendo a nuestras vidas para colmarlas de amor, gozo, y esperanza</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Nos acompaña Juan de la Cruz,</strong> profeta enamorado de Dios y maestro. Estamos a punto de iniciar el Jubileo Sanjuanista en el que conmemoramos los 300 años de su canonización y 100 años de doctorado. Le hemos pedido que su palabra nos despierte de la pereza, de la superficialidad, del ajetreo y ruido que nos vacía y desorienta. Que su palabra de fuego nos toque y revitalice el amor, la fe y la esperanza.</p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-luminous-vivid-amber-background-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-16f94c488fef2c6ad7b7bc905c9c0669 wp-block-paragraph"><strong>ORACIÓN</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Señor, aquí estamos ante Ti, pobres pero confiados&#8230;<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>&nbsp; Todos: Ven, Señor.</strong><br>Espíritu divino prepara en nosotros un espacio de silencio para escuchar el AMOR de Dios<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>&nbsp;&nbsp; Todos: Ven, Señor.</strong><br>Abre nuestro interior a tu presencia…<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>&nbsp; Todos: Maranatha, Ven, Señor Jesús.</strong><br><strong>Canto: Maranatha</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>MOTIVACIÓN</strong></p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-52fdfc4beab0d4f37fbdcfd42467fee3 wp-block-paragraph"><strong>EL SENTIDO ESPIRITUAL DEL SILENCIO EN EL ADVIENTO</strong></p>



<div class="wp-block-file"><a id="wp-block-file--media-ebe45e94-f5b8-41d9-81b1-d6eb2a6bd705" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/12/EXPERIENCIA-DE-SILENCIO-EN-ADVIENTO2025.ppt">EXPERIENCIA DE SILENCIO EN ADVIENTO2025</a><a href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/12/EXPERIENCIA-DE-SILENCIO-EN-ADVIENTO2025.ppt" class="wp-block-file__button wp-element-button" download aria-describedby="wp-block-file--media-ebe45e94-f5b8-41d9-81b1-d6eb2a6bd705">Descarga</a></div>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>El Adviento: Tiempo marcado por</strong> <strong>la promesa y la espera.</strong> No se trata solo de recordar un acontecimiento pasado, sino de disponerse a una venida siempre nueva del Señor.<br>Para vivirlo con profundidad, el silencio se vuelve indispensable.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>El Adviento es tiempo de deseo, espera y silencio.</strong><br>San Juan de la Cruz y los Místicos Carmelitas enseñan que el silencio no es un vacío, sino el espacio donde Dios se comunica con mayor hondura.<br>El silencio es camino de purificación, escucha y unión, un estado interior que dispone el alma para recibir la Palabra que viene.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>El silencio limpia, afina, ordena</strong>. Los ruidos interiores impiden escuchar la voz de Dios. La verdadera preparación para la venida del Señor es dejar vacíos los sentidos y deseos que dispersan el corazón, para que Dios mismo lo llene.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>El silencio es el camino para entrar a ese interior donde Dios ya está. </strong>En Adviento contemplamos a un Dios que viene suavemente, que nace en una cueva, que se revela en la pobreza y en medio de un profundo silencio.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>La Palabra de Dios se concibió en el silencio </strong>del seno de María. En Adviento somos invitados a reproducir ese misterio: permitir que la Palabra sea sembrada en el silencio del corazón.</p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-011b3aa54deb9d8c9b2fda904e75dc39 wp-block-paragraph">«Una palabra habló el Padre, que fue su hijo y ésta habla siempre en eterno silencio y en silencio ha de ser oída del alma» (Dichos de Luz y Amor, 99).</p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0a9292416c7dc4974436dba197522430 wp-block-paragraph">«Oídle a él, porque ya no tengo más fe que revelar, ni más cosas que manifestar» (Subida del Monte Carmelo 2, 22,5).</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Esta Experiencia de Silencio en Adviento tiene como finalidad abrir </strong>un espacio interior donde podamos vivir un <strong>Adviento contemplativo,</strong> profundo, que despierte el deseo del Amado y que nos haga <strong>conscientes de la Presencia del Señor </strong>y nos prepare para su venida, cada día y al final de los tiempos.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">En esta tarde de Adviento entramos en el silencio <strong>guiados </strong>por una de las páginas más hondas de la espiritualidad cristiana: la <strong>Oración de alma enamorada</strong> de san Juan de la Cruz.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Esta oración es pauta para nuestras oraciones. Es un estallido de confianza, un abrazo entre la pobreza humana y la infinita misericordia de Dios, un grito lleno de deseo que sólo puede pronunciar un corazón enamorado.<br>Esta oración expresa la búsqueda de Dios por puro amor.<br>Quien la reza se sabe pequeño, débil, pero también se sabe querido y sostenido por el infinito Amor de Dios.</p>



<p class="has-text-align-center has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b5cddf0b9c7552db77049273dbe88bf wp-block-paragraph"><strong>Oración de alma enamorada</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-center has-medium-font-size wp-block-paragraph">¡Señor Dios, amado mío! Si todavía te acuerdas de mis pecados para no hacer lo que te ando pidiendo, haz en ellos, Dios mío, tu voluntad, que es lo que yo más quiero, y ejercita tu bondad y misericordia y serás conocido en ellos.<br>Y si es que esperas a mis obras para por ese medio concederme mi ruego, dámelas tú y óbramelas, y las penas que tú quisieras aceptar, y hágase. Y si a las obras mías no esperas, ¿qué esperas, clementísimo Señor mío?; ¿por qué te tardas? Porque si, en fin, ha de ser gracia y misericordia la que en tu Hijo te pido, toma mi cornadillo, pues le quieres, y dame este bien, pues que tú también lo quieres.<br>¿Quién se podrá librar de los modos y términos bajos si no le levantas tú a ti en pureza de amor, Dios mío?<br>¿Cómo se levantará a ti el hombre, engendrado y criado en bajezas, si no le levantas tú, Señor, con la mano que le hiciste?<br>No me quitarás, Dios mío, lo que una vez me diste en tu único Hijo Jesucristo, en que me diste todo lo que quiero. Por eso me holgaré que no te tardarás si yo espero.<br>¿Con qué dilaciones esperas, pues desde luego puedes amar a Dios en tu corazón?<br>Míos son los cielos y mía es la tierra; mías son las gentes, los justos son míos y míos los pecadores; los ángeles son míos, y la Madre de Dios y todas las cosas son mías; y el mismo Dios es mío y para mí, porque Cristo es mío y todo para mí. Pues ¿qué pides y buscas, alma mía? Tuyo es todo esto, y todo es para ti. No te pongas en menos ni repares en meajas que se caen de la mesa de tu Padre.<br>Sal fuera y gloríate en tu gloria, escóndete en ella y goza, y alcanzarás las peticiones de tu corazón.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (San Juan de la Cruz, Dichos de luz y amor, 26-27)</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9bb6a5098e7f3f9e80a966df79954b3a wp-block-paragraph"><strong>Tres momentos en la oración de <em>alma enamorada</em>.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">. El deseo y la pobreza del alma<br>. El alma levantada por la gracia<br>. Cristo es mío y todo para mí</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-35670121ef1459edb9b595c9912b6ec6 wp-block-paragraph"><strong>1. El deseo y la pobreza del alma</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">El camino espiritual comienza siempre con un deseo. Un anhelo profundo que Dios mismo despierta en el corazón humano.<br>Ese deseo es un fuego suave, una inquietud, una sed que señala que el alma está hecha para algo más grande que todo lo creado.<br>Pero inmediatamente aparece un contraste: la pobreza del alma. ¿Qué encontramos dentro de nosotros cuando nos detenemos?<br>Limitaciones, dispersión, fragilidad, deseos mezclados, heridas no resueltas… Y sin embargo, precisamente esa pobreza es el lugar donde Dios desea encontrarse con nosotros.<br>La pobreza no es un obstáculo para Dios: es su entrada.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por eso el alma enamorada puede decir con san Juan de la Cruz: <strong>«Si todavía te acuerdas de mis pecados… haz en ellos tu voluntad»</strong>.<br>No rechaza su pobreza, sino que la presenta como tierra donde Dios puede actuar.<br>En Adviento, esta verdad se vuelve luminosa: Dios no viene cuando somos fuertes, sino cuando reconocemos que lo necesitamos.<br>El deseo sin pobreza sería soberbia; la pobreza sin deseo sería resignación.<br>El camino de los místicos carmelitas une ambos: un corazón pobre que desea, un corazón deseoso que se sabe pobre.<br>Ahí nace la verdadera oración.</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a4c1a5bed94478c5088bfbfc46b3d227 wp-block-paragraph"><strong>2.</strong> <strong>El alma levantada por la gracia</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">San Juan de la Cruz lo expresa con claridad: <strong>«¿Quién se podrá librar de los modos y términos bajos si no le levantas tú a ti en pureza de amor?»</strong><br>El alma no se eleva por sus propios esfuerzos. Ninguna técnica, ningún método, ningún sistema psicológico es suficiente para levantar al alma a la altura de Dios. Sólo la gracia puede hacerlo. La iniciativa es divina: Él viene, Él levanta, Él purifica, Él transforma.<br>La misión del alma es disponerse. Como María en el Adviento, basta con abrir un espacio interior y decir: <em>Hágase</em>. Amén.<br>La gracia siempre actúa, pero necesita un corazón que se deje tocar.<br></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Esta es la pedagogía de los místicos carmelitana:<br>. Dios obra<br>. El alma acoge<br>. La gracia transforma</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Cuando el alma se abandona a la gracia, descubre que es sostenida desde dentro, como si una mano invisible —la misma mano que la creó— la elevara hacia Dios. Y ese movimiento ocurre en el silencio, cuando dejamos de controlarlo todo.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Santa Teresa decía: <strong>«No está la cosa en pensar mucho, sino en amar mucho»</strong>, y amar es permitir que Dios nos levante, sin resistencias, sin miedo.</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-37b1e3ea843d3a7d39a4a601b5579937 wp-block-paragraph"><strong>3.  «Cristo es mío y todo para mí»</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Esta expresión de san Juan de la Cruz es una de las más audaces y más bellas de toda la tradición espiritual. <strong>Es el grito del alma que ha descubierto su verdadera identidad.</strong><br>El santo proclama: <strong>«El mismo Dios es mío y para mí, porque Cristo es mío y todo para mí.»</strong><br>No se trata de posesión egoísta. Es la afirmación de la alianza: Dios se ha entregado totalmente en Cristo. Él es el regalo, Él es la herencia, Él es la plenitud. En la medida en que el alma se abre a la gracia, puede decir con humildad y verdad: <strong><em>Todo lo de Dios es para mí, porque Él mismo se ha dado</em>.</strong><br>Esta certeza transforma la oración. Ya no pedimos como mendigos temerosos, sino como hijos que reciben lo que el Padre desea dar. Por eso san Juan añade: <strong>«¿Qué pides y buscas, alma mía? Tuyo es todo esto»</strong><br>Cuando se llega aquí, el alma entra en libertad, porque descubre que no necesita añadir nada para ser feliz: <strong>sólo necesita permanecer en Cristo.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">En el Adviento, esta expresión se vuelve un anuncio:<br><strong>&#8211; El que viene no viene de lejos.<br>&#8211; El que viene ya está dentro.<br>&#8211; El que esperamos ya nos pertenece por amor.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">«Cristo es mío y todo para mí» no es una conclusión, sino un despertar. El alma abre los ojos y reconoce lo que siempre es suyo: el amor infinito de Dios:</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>El deseo</strong> abre el camino.<br><strong>La pobreza</strong> lo vuelve verdadero.<br><strong>La gracia</strong> lo hace posible.<br><strong>Cristo</strong>, finalmente, lo colma todo.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">El silencio es el lugar donde estas verdades se vuelven experiencia. En el silencio el orante deja de hablar y deja que Dios lo diga<br>todo. Así nace la oración de alma enamorada. </p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5f9b49c3396d757f0d4d2ffec216dab0 wp-block-paragraph"><strong>TIEMPO DE MEDITACIÓN</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Repartimos la Ficha con el texto para meditar. Cada uno lo lee personalmente en silencio durante unos minutos.</em> (Música instrumental).</p>



<div class="wp-block-file"><a id="wp-block-file--media-964f63e9-1adf-4429-826c-93e14bbe5c5e" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/12/1-FICHA-MEDITACION-EXPERIENCIA-DE-SILENCIO-EN-EL-ADVIENTO-2025.pdf"><strong>1 FICHA MEDITACIÓN EXPERIENCIA DE SILENCIO EN EL ADVIENTO 2025</strong></a><a href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/12/1-FICHA-MEDITACION-EXPERIENCIA-DE-SILENCIO-EN-EL-ADVIENTO-2025.pdf" class="wp-block-file__button wp-element-button" download aria-describedby="wp-block-file--media-964f63e9-1adf-4429-826c-93e14bbe5c5e">Descarga</a></div>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Caminamos en silencio, a la Capilla para el Momento de Adoración</em></p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0c55878785b2d211d26799b1f37b950e wp-block-paragraph" style="background:linear-gradient(213deg,rgb(252,185,0) 0%,rgb(255,105,0) 100%)"><strong>ADORACIÓN AL SANTÍSIMO</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Audición del canto mientras se expone el SANTÍSIMO</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>ME POSTRARÉ EN TU PRESENCIA</strong>&nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Silencio</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Señor Jesús, venimos a tu presencia en silencio amoroso. Queremos recibirte como el alma enamorada que te busca. Que la luz de este Adviento despierte nuestro deseo, purifique nuestras intenciones y abra nuestro corazón. Aquí estamos, Señor. Háblanos en el silencio, porque tu voz es paz, y tu presencia, descanso. Hoy, ante el Santísimo, queremos acoger esta <em>Oración de alma enamorada </em>y dejar que el Espíritu Santo nos enseñe a esperar en paz, a confiar sin exigir, a amar sin medida.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Silencio guiado con frases breves</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada 7–8 minutos se proclama suavemente una frase de san Juan</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">«Si tú no me levantas, Señor, ¿cómo se levantará el alma a tu amor?»<br>«Haz en mí lo que tú quieres, que eso es lo que yo más quiero»<br>«No me quitarás lo que me diste en tu Hijo Jesucristo: en Él me diste todo»<br>«Cristo es mío y todo para mí. ¿Qué buscas, alma mía, fuera de Él?»<br>«Sal fuera y gloríate en tu gloria; escóndete en ella y goza»</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Durante la adoración la audición del canto.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>MIRÁNDOLE AMÁNDOLE</strong> </p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Presentamos al Señor nuestras peticiones, alabanzas, acción de gracias.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Oración final de adoración</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Señor Jesús, hemos guardado silencio ante Ti&#8230;<br>Haznos alma enamorada, humilde y vigilante.<br>Danos un corazón que espere, que confíe, y ame.<br>Que el Adviento sea deseo, silencio y encuentro.<br>Quédate con nosotros, Señor.<br>Que el Dios que nos llamó a la esperanza<br>nos conceda esperarle con corazón enamorado&#8230;<br>Que Cristo, nuestro Bien, nuestra luz y nuestra paz.<br>Con María, esperamos a Jesús<br><strong>Padre nuestro</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Bendición</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Canto final: </strong>NO ADORÉIS A NADIE A NADIE MÁS QUE A ÉL</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Canto a la Virgen:</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La Virgen sueña caminos, está a la espera; La Virgen sabe que el niño está muy cerca.<br>De Nazaret a Belén hay una senda; Por ella van los creen en las promesas.<br>LOS QUE SOÑÁIS Y ESPERÁIS LA BUENA NUEVA, ABRID LAS PUERTAS AL NIÑO QUE ESTÁ MUY CERCA.<br>EL SEÑOR CERCA ESTÁ, ÉL VIENE CON LA PAZ, EL SEÑOR CERCA ESTÁ, ÉL TRAE LA VERDAD.</p>



<p class="wp-block-paragraph">CIPE</p>



<div class="wp-block-file"><a id="wp-block-file--media-1d5509e4-3e31-448c-9e82-b4c178235e8a" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/12/1-EXPERIENCIA-DE-SILENCIO-EN-EL-ADVIENTO-GUION.pdf"><strong>1 EXPERIENCIA DE SILENCIO EN EL ADVIENTO GUIÓN</strong></a><a href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/12/1-EXPERIENCIA-DE-SILENCIO-EN-EL-ADVIENTO-GUION.pdf" class="wp-block-file__button wp-element-button" download aria-describedby="wp-block-file--media-1d5509e4-3e31-448c-9e82-b4c178235e8a">Descarga</a></div>



<div data-wp-interactive="core/file" class="wp-block-file"><object data-wp-bind--hidden="!state.hasPdfPreview" hidden class="wp-block-file__embed" data="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/12/Experiencia-de-silencio-y-oracion-Adviento-2025-Imagenes.pdf" type="application/pdf" style="width:100%;height:600px" aria-label="Incrustado de &lt;strong&gt;Experiencia de silencio&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;y oracion Adviento 2025&lt;/strong&gt;- &lt;strong&gt;Imágenes&lt;/strong&gt;."></object><a id="wp-block-file--media-e612d855-69b3-4e30-9348-751bed3f65a4" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/12/Experiencia-de-silencio-y-oracion-Adviento-2025-Imagenes.pdf"><strong>Experiencia de silencio</strong> <strong>y oracion Adviento 2025</strong>&#8211; <strong>Imágenes</strong></a><a href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/12/Experiencia-de-silencio-y-oracion-Adviento-2025-Imagenes.pdf" class="wp-block-file__button wp-element-button" download aria-describedby="wp-block-file--media-e612d855-69b3-4e30-9348-751bed3f65a4">Descarga</a></div>
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		<title>La esperanza que nace del amor De Dios. Un retiro para vivir la confianza en el Dios que no defrauda.</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 22 Aug 2025 09:06:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Interioridad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Estos Ejercicios espirituales son una invitación a detenernos, entrar en el silencio y dejar que la Palabra de Dios ilumine nuestra vida. Un tiempo de encuentro personal con el Señor, que renueva la confianza y fortalece la esperanza para vivir en plenitud el amor de Cristo Jesús.</p>
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<p class="has-ast-global-color-5-background-color has-background has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Estos Ejercicios espirituales son una invitación a detenernos, entrar en el silencio y dejar que la Palabra de Dios  ilumine nuestra vida. Un tiempo de encuentro personal con el Señor, que renueva la confianza y fortalece la esperanza para vivir en plenitud el amor de Cristo Jesús.</strong></p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="940" height="788" data-id="24436" src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/08/EE-Septiembre-2025-1.png" alt="" class="wp-image-24436" srcset="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/08/EE-Septiembre-2025-1.png 940w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/08/EE-Septiembre-2025-1-300x251.png 300w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/08/EE-Septiembre-2025-1-768x644.png 768w" sizes="(max-width: 940px) 100vw, 940px" /></figure>
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		<title>ORA Y APRENDE A COMPARTIR EL PAN AL ESTILO DE JESÚS</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 18 Jun 2025 16:03:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Interioridad]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo Ordinario - Ciclo C]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Jesús desea darte la vida a través de su palabra. Pone ante tus ojos la situación del mundo en el que vives. Hay muchos hombres y mujeres aislados en sus necesidades.&#160; Ya basta de mirar hacia otra parte, de decir palabras aparentemente justificadas pero vacías. Jesús, ante tanta excusa, te hace una propuesta radical: dales [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Jesús desea darte la vida a través de su palabra. Pone ante tus ojos la situación del mundo en el que vives. Hay muchos hombres y mujeres aislados en sus necesidades.&nbsp; Ya basta de mirar hacia otra parte, de decir palabras aparentemente justificadas pero vacías.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Jesús, ante tanta excusa, te hace una propuesta radical: <em>dales de comer</em>, tiende puentes, toma partido. Jesús te invita a entregar la vida en vez de conservarla, para hacer posible el sueño de Dios sobre la tierra.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Un pobre, Jesús, entrega todo lo que tiene. Un pobre, un niño en su ingenuidad, entrega cinco panes y dos peces. Son pequeños gestos entrañables que encienden en la noche la esperanza. En este mundo hay sitio para la fraternidad, para la ternura, para la fidelidad, para la reconciliación, para la oración callada, para la alegría contagiosa. Es el milagro de la Fiesta del Corpus, cuando el pan se parte y se comparte.</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0626b67d7dea24188f7f1e0801ddb54d wp-block-paragraph"><strong>Lee y ora el texto de Lucas 9,11b-17</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">En aquel tiempo:<br>Jesús los acogía, les hablaba del reino y sanaba a los que tenían necesidad de curación. El día comenzaba a declinar. Entonces, acercándose los Doce, le dijeron:<br>«Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en descampado». Les contestó:<br>«Dadles vosotros de comer». <br>Ellos replicaron:<br>«No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para toda esta gente». Porque eran unos cinco mil hombres. Entonces dijo a sus discípulos:<br>«Haced que se sienten en grupos de unos cincuenta cada uno». Lo hicieron así y dispusieron que se sentaran todos. Entonces, tomando él los cinco panes y los dos peces y alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y recogieron lo que les había sobrado: doce cestos de trozos.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Abre tu corazón y tu vida al proyecto de Dios. </strong>Hazlo trazando la señal de los cristianos sobre tu cuerpo. <em></em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>En el nombre del Padre, que no se guarda nada para sí.</em><br><em>En el nombre del Hijo, que entrega su pan para la vida de todos.</em><br><em>En el nombre del Espíritu, que mete la levadura de la alegría en el mundo.</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Recuerda que Jesús es para todos. </strong>El reino es para todos. El pan, la alegría, la esperanza es para todos. Da la espalda a un mundo de incomunicación insolidaria, de silencios cómplices. Las mejores páginas de la humanidad se escriben donde alguien atiende al pobre, al enfermo, al solo.<em></em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Me duele mirar de cerca el rostro de los más pobres.</em><br><em>Despídelos, te digo como los discípulos.</em><br><em>Porque ojos que no ven, corazón que no siente.</em><br><em>Señor Jesús, tú y yo somos para todos.</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>No eches en saco roto la propuesta de Jesús: <em>Dales de comer</em>. </strong>La escucha de la palabra de Jesús culmina en el pan compartido. Entonces se logra la comunidad. <em></em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Desata mis manos, Señor, para actuar.</em><br><em>Hazme entender el milagro del pan compartido.</em><br><em>Haz nacer cada día mi amor de tu raíz.</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>&nbsp;Empieza. </strong>No hacen falta grandes cosas para comenzar el cambio. Otro mundo es posible, pero sin huir de este, basta meter en la masa la levadura de los pequeños gestos de entrega. <em></em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Que donde haya tristeza, ponga una sonrisa.</em><br><em>Que donde haya dureza, ponga yo ternura.</em><br><em>Que donde haya hambre, ponga yo mi pan.¡Que la fiesta del Corpus, de tu Cuerpo, no se acabe</em></p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-adf04ba3c3e8d47b6475dec6590fa0f5 wp-block-paragraph" style="background:linear-gradient(180deg,rgb(254,205,165) 0%,rgb(254,45,45) 50%,rgb(107,0,62) 100%)"><strong><a href="https://cipecar.org/momentos-de-oracion/orar-ante-los-iconos/la-cena-del-senor/">ORA ANTE EL ICONO: LA CENA DEL SEÑOR</a></strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-cipecar wp-block-embed-cipecar"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="NwfzKqg8fQ"><a href="https://cipecar.org/momentos-de-oracion/orar-ante-los-iconos/la-cena-del-senor/">La Cena del Señor</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«La Cena del Señor» — Cipecar" src="https://cipecar.org/momentos-de-oracion/orar-ante-los-iconos/la-cena-del-senor/embed/#?secret=j74hcaeevc#?secret=NwfzKqg8fQ" data-secret="NwfzKqg8fQ" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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		<title>ADORA A LA TRINIDAD QUE HABITA EN TI</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Jun 2025 10:55:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Interioridad]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo Ordinario - Ciclo C]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Tienes ante ti un precioso icono del misterio de la Trinidad. Recorre despacio este paisaje. Mira cómo se comunican las Tres Personas: hablan de lo que se oyen, dan lo que reciben, no se guardan para sí su tesoro sino que lo ofrecen a manos llenas. Es la fiesta de la gratuidad, el maravilloso intercambio [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Tienes ante ti un precioso icono del misterio de la Trinidad. Recorre despacio este paisaje. Mira cómo se comunican las Tres Personas: hablan de lo que se oyen, dan lo que reciben, no se guardan para sí su tesoro sino que lo ofrecen a manos llenas. Es la fiesta de la gratuidad, el maravilloso intercambio de vida.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Puede que tengas grabados en tu corazón otros paisajes recogidos en las calles y en los medios de comunicación. Quizás te hieran las víctimas de tantas guerras, las periferias explotadas, los estilos de vida plurales pisoteados por las dictaduras, los rostros donde se ha escondido la belleza de lo humano. ¿Cómo hacer para integrar estas imágenes tan distantes dentro de ti?&nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Primero, descálzate para escuchar este misterio de amor que habita el corazón del mundo. Haz silencio hasta que el amor del Padre, del Hijo y del Espíritu te envuelva con su amor. No te alejes de esa intimidad con la Trinidad.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Segundo, teje con los hilos que tengas a mano la túnica de Dios, donde todos quepan, tengan palabra, estrenen dignidad. Con muy poquito florece la vida. &nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Tercero, abre tu vida a la de otros hermanos y hermanas y haz con ellos experiencias de comunión. La Trinidad no es un pozo de aguas estancadas, sino un manantial de aguas limpias que dejan huellas de respeto, de dignidad, de justicia, de intercambio generoso de dones. <strong></strong></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cc49b629dbf211bd0869da9d8e8263b4 wp-block-paragraph"><strong>Lee y ora el texto de Jn 16,12-15</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">“Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir. Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá y tomará de lo mío y os lo anunciará”.<strong></strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Sorpréndete ante el Misterio. </strong>Jesús te lo desvela. Antes de que te des cuenta la Trinidad ya tiene abiertos los brazos para acogerte. Entra sin miedo en esa fiesta de adoración y de silencio.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Te hago sitio en mi vida, Dios mío.</em><br>         <em>Deja tu huella en mi corazón.</em><br>        <em>Escucho en silencio tu callado amor.</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Adora el Misterio. </strong>Acalla los ruidos. Inclina tu corazón y abre los ojos para mirar esa comunicación de amor que no se acaba entre las Tres Personas.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </strong><em>¡Oh Dios mío, Trinidad a quien adoro!</em><br>         <em>Me asomo a tu Vida, como un niño, y quedo maravillado.</em><br>         <em>Al&nbsp; mirarte, descubro la dignidad y belleza de todo ser humano.</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Mira las experiencias comunitarias que conoces. </strong>Aquí, en la Trinidad, tienen su raíz. Mira también las experiencias en las que tantos seres humanos quedan fuera de los bienes vitales. Aquí, en la Trinidad, está la energía para tejer otro estilo de vida donde sea posible el compartir.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vida para todos, eso eres Tú, Trinidad Santa. </em><br><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Don y tarea, eso eres Tú, Trinidad Santa.</em><br><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hasta que brote la paz y la solidaridad grande</em><br><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; entre todos los que estamos en el mundo.</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Aprende a vivir en comunidad, </strong>suave brisa en la que habla Dios.Ve por la vida recibiendo y dando, aprendiendo a dialogar, con las manos y el corazón dispuestos para crear una casa, grande como el mundo, abierta, con flores.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </strong><em>Que la gente al mirar nuestra Iglesia,</em><br><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; te vean a Ti, Trinidad, se vean a sí mismos,</em><br><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; vean a todos los pueblos como una gran familia. </em></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img decoding="async" width="349" height="435" src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2020/11/trinidad-1.jpg" alt="" class="wp-image-11769" srcset="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2020/11/trinidad-1.jpg 349w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2020/11/trinidad-1-241x300.jpg 241w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2020/11/trinidad-1-200x249.jpg 200w" sizes="(max-width: 349px) 100vw, 349px" /></figure>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5e0e29dd93e616c4f43cd71cacd4a980 wp-block-paragraph" style="background:linear-gradient(229deg,rgba(252,185,0,1) 0%,rgba(255,105,0,1) 100%)"><strong><a href="https://cipecar.org/momentos-de-oracion/orar-ante-los-iconos/el-misterio-de-la-trinidad/">ORA ANTE EL ICONO DE LA TRINIDAD</a></strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-cipecar wp-block-embed-cipecar"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="KZqQLAM7gV"><a href="https://cipecar.org/momentos-de-oracion/orar-ante-los-iconos/el-misterio-de-la-trinidad/">El misterio de la Trinidad</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«El misterio de la Trinidad» — Cipecar" src="https://cipecar.org/momentos-de-oracion/orar-ante-los-iconos/el-misterio-de-la-trinidad/embed/#?secret=FyYHrBiw3E#?secret=KZqQLAM7gV" data-secret="KZqQLAM7gV" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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		<title>HAREMOS MORADA EN ÉL</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 May 2025 08:54:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Interioridad]]></category>
		<category><![CDATA[Pascua - Ciclo Litúrgio C]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>MOMENTO DE ORACIÓN Comienza este momento de oración en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.Invoca al Espíritu Santo. Pídele sensibilidad espiritual para dialogar amistosamente con Dios en la morada de tu corazón. Agradece sus dones. * Gracias, Espíritu, por sostenerme en las pruebas. * Gracias, Espíritu, por recordar en mi corazón [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-ast-global-color-5-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-b7e48bcb8d0d94481407c775587ab3f1 wp-block-paragraph" style="background:linear-gradient(211deg,rgba(255,105,0,1) 0%,rgb(207,46,46) 100%)"><strong>MOMENTO DE ORACIÓN</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Comienza</strong> este momento de oración en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.<br>Invoca al Espíritu Santo. Pídele sensibilidad espiritual para dialogar amistosamente con Dios en la morada de tu corazón. Agradece sus dones.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><br>* Gracias, Espíritu, por sostenerme en las pruebas. <br>* Gracias, Espíritu, por recordar en mi corazón las palabras de Jesús.* <br>* Gracias, Espíritu, por mantener nuestra fe. </p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Juan 14,23-29</strong></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:<br>-«El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él.<br>El que no me ama no guardará mis palabras. Y la pala­bra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió.<br>Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho.<br>La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se aco­barde. Me habéis oído decir: «Me voy y vuelvo a vuestro lado.» Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, sigáis cre­yendo».</p>
</blockquote>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>No te imagines</strong> hueco/a en tu interior. El Dios a quien buscas no está lejos de ti. Entra en tu corazón y ahí lo encontrarás. Tu corazón<br>está habitado por la Trinidad. Los Tres habitan en el hondón de tu alma. Mantén con Dios una relación de amistad, de cercanía. <br>Tu vida es morada de Dios, tienda de encuentro con Él. La misma realidad humana, con sus gozos y dolores, se convierte también en santuario de Dios.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Bendice </strong>a Dios, que quiere comunicarse contigo. Únete a toda la creación, a la comunidad cristiana. Entra en esa corriente de vida que recorre el universo. Alégrate de que un día Dios sea todo en todos por el amor.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Ábrete </strong>al mensaje de Jesús. Su amor te libera. El está siempre a tu lado.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">* Gracias, Jesús, por estar siempre conmigo.<br>* Gracias, Jesús, por tu amarme con un amor que no se acaba.<br>* Gracias, Jesús, por ayudarnos a vencer nuestros miedos.<br>* Gracias, Jesús por darnos cada día la paz.<br>* Gracias, Jesús, por la alegría que pones en mi corazón. </p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Vive este día como una oportunidad que Dios te ofrece para responder a su amor. En el don de tu vida a los demás se verifica tu encuentro y tu amistad con Dios. </p>
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			</item>
		<item>
		<title>EXPERIENCIA DE SILENCIO Y ADORACIÓN</title>
		<link>https://cipecar.org/liturgia/ciclo-liturgico-c/cuaresma-ciclo-c/experiencia-de-silencio-y-adoracion/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 13 Mar 2025 08:54:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cuaresma - Ciclo C]]></category>
		<category><![CDATA[Interioridad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>«Este es mi Hijo, el Elegido, escuchadlo» (Lc 9, 35). Lugar: Salón y capilla del Carmen  (Burgos, Paseo del Empecinado, 1). MOTIVACIÓN Este tiempo de Cuaresma es un tiempo propicio para hacer silencio de tantos ruidos que nos aturden y dedicar tiempo a meditar la Palabra de Dios, estar con Él. Tratando de amistad, estando [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-ast-global-color-5-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4056019c5f85352056d1384f75d7bc5a wp-block-paragraph" style="background:linear-gradient(135deg,rgb(2,3,129) 0%,rgb(91,89,209) 75%,rgb(40,116,252) 100%)"><strong>«Este es mi Hijo, el Elegido, escuchadlo»</strong> (Lc 9, 35).</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Lugar</strong>: Salón y capilla del Carmen  (Burgos, Paseo del Empecinado, 1).</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>MOTIVACIÓN</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Este tiempo de Cuaresma es un tiempo propicio para hacer silencio de tantos ruidos que nos aturden y dedicar tiempo a meditar la Palabra de Dios, estar con Él. Tratando de amistad, estando a solas, con quien sabemos nos ama, dice Teresa de Jersús. Aprendiendo a mirar el mundo con paciencia y esperanza.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">En este tiempo de Cuaresma, Jesús nos invita al silencio interior, a dejar atrás el ruido del mundo y a abrir nuestros corazones para escuchar Su voz. Nos lleva con Él al monte, lugar de la presencia de Dios, para estar con Él y escuchar la Palabra del Padre: ‘Este es mi Hijo, el Elegido, escuchadlo’ (Lucas 9,35).</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>«Escuchadlo»:</strong> Es una invitación directa a los discípulos (y a nosotros) a poner los ojos en Él, a abrir los oídos del corazón para acoger su Evangelio. Jesús es el centro de la historia de la salvación y la culminación de las promesas de Dios.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>«Escuchadlo»:</strong> Nos llama a dejar de lado temores y expectativas humanas para confiar plenamente en Jesús, incluso en el camino hacia la cruz, a vivir en comunión con Él, escuchando y obedeciendo su palabra con humildad y fe.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>«Escuchadlo»:</strong> Es un llamado directo y amoroso a detenernos, a rendirnos en Su presencia y permitir que Su palabra ilumine nuestras vidas.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Frente al Santísimo, en la quietud del alma, descubrimos que no estamos solos, sino que nos guía Jesús, el Señor, que es el Camino, la Verdad y la Vida.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Que este momento de silencio y adoración sea un tiempo de encuentro personal y comunitario con el amor transformador de Cristo. Él nos espera con brazos abiertos, para que le escuchemos y dejemos que Su voz renueve nuestra vida.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Este encuentro tiene 3 momentos:</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><br></strong>         1. Oración inicial en el salón<br>         2. Momento de meditación con un texto<br>         3. Adoración al Santísimo en la Capilla</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Recordaros apagar los móviles y evitar ruidos. Así nos ayudamos mutuamente a facilitar un ambiente de silencio para oír el Amor que Dios nos tiene y del que brota la esperanza, luz para caminar en la noche de la vida y de la humanidad. </p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>ORACIÓN INICIAL</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Comenzamos trazando la señal de la Trinidad, la señal del Amor.<br>Nos acompañan Santa María y San José, maestros de silencio y de esperanza.<br>Llamamos al Espíritu y pedimos su luz y verdad, para que nos guíen en la vida de cada día.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Canto:</strong> VEN, ESPÍRITU. VEN, ESPÍRITU. VEN, ESPÍRITU. VEN, ESPÍRITU. (Bis)</p>



<h1 class="wp-block-heading has-ast-global-color-0-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ab73cd8e98148a873083825b23ea3e3d"><strong>Salmo 41: «Mi alma tiene sed del Dios vivo»</strong></h1>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Todos buscamos a Dios, de una manera o de otra. Tenemos sed del Dios vivo.<br>La búsqueda de Dios es apasionada, gozosa; responde a un Dios que nos ha tocado el corazón. Dios siempre nos precede. Necesitamos hacernos conscientes de su presencia, que nos habita, nos rodea, nos guía, nos acompaña.<br>A veces buscamos a Dios con tan pocas ganas que cualquier dificultad es un impedimento que nos cierra el paso.<br>Nos unimos a todos los buscadores de Dios y decimos con ellos: «Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo», «mi alma te busca a ti, Dios mío».<br>Nos acercamos a Dios con gozo, pues es el Dios de nuestra alegría y rezamos con todo el corazón.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-ast-global-color-8-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f4f5e139fcdddc931eed3e7cd1c38cf0">Lo rezamos todos</h3>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Mi alma tiene sed del Dios vivo:<br>¿cuándo veré el rostro de Dios?<br>Como busca la cierva corrientes de agua,<br>así mi alma te busca a ti, Dios mío.<br>Tiene sed de Dios del Dios vivo:<br>¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios?<br>Envía tu luz y tu verdad:<br>que ellas me guíen<br>y me conduzcan hasta tu monte santo,<br>hasta tu morada.<br>Que yo me acerque al altar de Dios,<br>al Dios de mi alegría;<br>que te dé gracias al son de la cítara,<br>Dios, Dios mío.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>VÍDEO:</strong> <strong>Vamos con Jesús al monte</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA EL MONTE" width="1200" height="675" src="https://www.youtube.com/embed/LxLscrx378o?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>ORACIÓN: Vamos con Jesús al monte</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Jesús, te vas a la montaña<br>Invitas a tres discípulos<br>Necesitan respirar al aire del Espíritu<br>Tus discípulos llevan mucho tiempo contigo,<br>pero no te entienden<br>La cruz, tu cruz, nos desconcierta, nos entristece<br>No entra en nuestros planes dar la vida.<br>Tú nos invitas a subir al monte.<br>En el monte oyes el amor del Padre<br>y el corazón se te llena de alegría<br>Pero nosotros no lo oímos<br>y se desconcierta nuestra vida.<br> El Padre nos dice que te miremos<br>que te escuchemos<br>porque tú eres el amor<br>Tú eres nuestra fuente de alegría<br>La luz desaparece y volvemos al camino<br>con gratitud, gozo y confianza<br>Y tú, siempre con nosotros,<br>en los días buenos y malos<br>Tú, siempre con nosotros.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">El Espíritu nos envía al mundo<br>a sembrar el gozo, la paz, la esperanza</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>TIEMPO DE MEDITACIÓN </strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Cada uno lo lee personalmente en silencio durante unos minutos. A continuación, escuchando la música nos dirigimos, siempre en silencio, a la Capilla para el Momento de Adoración al Santísimo</p>



<p class="has-pale-ocean-gradient-background has-background has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>FICHA: &nbsp;</strong><strong>«ESTE ES MI HIJO, EL ELEGIDO, ESCUCHADLO» (LC 9, 35).</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Jesús, el amigo verdadero, me invita a ir con él a lo alto de la montaña, para ver mi vida, y lo que acontece en el mundo, con otra luz. Me invita a una experiencia fuerte de oración, para ver las cosas de otra manera. La oración ha sido siempre para Él un momento especial para encontrarse con el amor y proyecto del Abbá. Con la luz de la oración ha discernido su vida, abriéndose camino en medio de las dificultades. En la oración ha encontrado fortaleza para la misión.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Le pido que me lleve con Él, que me diga  quién es y quién soy yo.   </p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Subida al monte. </strong>Jesús se lleva a tres de sus amigos al monte para orar y ver más claro. Busca que los suyos se encuentren con el rostro auténtico de Dios y dejen las ideas e imágenes falsas que se han hecho de Él. Ve tú también con Jesús al monte para que aprendas a ver el camino de tu fe con alegría y esperanza y no como una carga.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Jesús quiere enseñar a sus testigos, despertar lo que está dormido en el corazón y en la mente de sus amigos. Reconoce tu fragilidad, tus incoherencias ante Jesús. Deja que él recree la esperanza, reavive la fe y haga algo nuevo con tu barro.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Unos personajes hablan con Jesús de su éxodo al Padre, de su muerte y su ascensión al abrazo del Padre. Los discípulos se caen de sueño. La noche es muy oscura para ellos. Tus noches terminan siempre con la aurora, lo que no entiendes es también camino hacia el misterio. Recoge tus debilidades en un odre y ofrécete al Señor de la luz.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>La voz del Padre. </strong>El Padre habla dirigiéndose a los amigos de Jesús, a los que pasan de la noche a la luz, a los que quieren hacer tres tiendas en el monte. Tú también puedes escuchar esta palabra en tu interior. Abre tus oídos y escucha a quien tiene ganas de decirse.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">El Padre nos habla en Jesús, desea amorosamente nuestra atención. Su gloria y su alegría es que todo ser humano viva. Déjate querer y salvar por este Dios que no desea otra cosa que amarte y hacerte feliz. Deja que El se abra paso hasta tu corazón. Tu vida es la contemplación de su rostro.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">“Este es mi Hijo”. Al mostrar a Jesús el Padre está hablando de amor, porque Jesús es el lenguaje del amor. En Jesús se perfora nuestra historia, se hace uno más para que todos veamos el rostro del Padre. Pon tus ojos en Jesús, fija en él tu mirada.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">“Escuchadle”. La voz del Padre dice quién es Jesús, es el Hijo querido, el Elegido. Ya no hay que escuchar a Moisés ni a Elías. El auténtico portavoz de Dios, el único al que el hombre tiene que escuchar es solo Jesús. No busques otro mensajero, sólo Jesús sabrá decirte lo que quieres.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Jesús solo. </strong>Jesús se queda solo en el camino. Camina apoyado en el amor fiel del Padre. Del Espíritu le brota la libertad y la fortaleza. En él se realizan la gloria y el gozo de Dios. Mientras puedas no estés sin tan buen amigo al lado. Haz amistad con él. Busca ratos para estar con él a solas.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Jesús, nuestro amor y nuestra esperanza, camina como si él fuese el siervo y nosotros los señores. Así de inmenso es su amor. No pide sino que da. No sabe comerciar con nosotros, porque nos lo da todo. Abre tu corazón, acógelo con gozo, es el gran regalo de tu vida. Él se ha quedado solo para ti.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Jesús, entregando la vida por amor, es un entusiasta de la vida. Si pones tus pies en sus pisadas harás el camino con alegría y fortaleza, caminarás al aire del Espíritu.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Estoy en camino o un poco paralizado, estático, con miedo y falta de esperanza?</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Vivo los acontecimientos apoyado en el amor del Padre y con la esperanza que me impulsa al compromiso por justicia, la paz, la fraternidad?</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><a>La Palabra de Dios ilumina mi vida, alimenta mi fe y me ayuda a amar a Dios y al hermano?</a></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Una oración</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Padre nuestro, tú eres nuestra luz.<br>Tú guías nuestros pasos para buscarte.<br>Te damos gracias por mostrarnos tu rostro en Jesús de Nazaret.<br>Su vida nos alienta en el camino.<br>Su voz nos habla de vida.<br>Su rostro nos habla de amor<br>Su entrega es un gesto de amor por nosotros.<br>Te alabamos porque Jesús reaviva y recrea nuestra vida de fe y de esperanza.<br>Con él aprendemos los caminos de la libertad, de la creatividad y la belleza. </p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d4573bd7e22e403f8553f81b0898c745 wp-block-paragraph" style="background:linear-gradient(257deg,rgb(254,205,165) 0%,rgb(254,45,45) 50%,rgb(107,0,62) 100%)"><strong> ADORACIÓN AL SANTÍSIMO.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Audición del canto mientras se expone el SANTÍSIMO: <strong>ME POSTRARÉ EN TU PRESENCIA</strong>  </p>



<figure class="wp-block-audio"><audio controls src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/03/10-Me-postrare-en-tu-presencia.mp3"></audio></figure>



<blockquote class="wp-block-quote has-medium-font-size is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">«Una palabra habló el Padre, que fue su hijo y ésta habla siempre en eterno silencio y en silencio ha de ser oída del alma» (San Juan de la Cruz, Dichos de Luz y Amor, 99).</p>
</blockquote>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>VENID CONMIGO (Mc 6,30-34) </strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Venid, venid conmigo a un lugar tranquilo<br>y descansad en mi vuestro cansancio.<br>Dejad que os cure las heridas<br>que el trabajo por el Reino os ha dejado.<br>Reponed con mi Pan vuestras fuerzas,<br>con mi Vino alegrad el corazón.<br>Y ahora, venid…<br>«Este es mi Hijo, el Elegido, escuchadlo» (Lc 9, 35).</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>EVANGELIO DE SAN LUCAS 9,28-36</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Tomó Jesús a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto del monte para orar.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hoy Jesús nos invita a nosotros a subir con Él al Tabor.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Subir al Tabor implica subir con la propia historia, con lo que vivimos y lo que anhelamos. Te lo presentamos, Señor.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Silencio</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">&nbsp; &nbsp;&nbsp;«Maestro, ¡qué bueno es que estemos aquí! Haremos tres tiendas:</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Qué bien estamos aquí contigo, Señor. Tú nos miras con amor y nosotros dejamos que tu mirada recorra todos los rincones de nuestra vida.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Silencio</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">&nbsp; &nbsp;&nbsp;«Este es mi Hijo, el Elegido, escuchadlo».</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Jesús, Tú siempre oyes el amor del Padre.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">El Padre nos dice que te miremos, que te escuchemos, porque tú eres el amor.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pero nosotros no lo oímos y se desconcierta la vida. &nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Tú eres la fuente del agua viva. Tenemos sed de ti, de amor, de esperanza, de alegría.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Silencio</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Durante la adoración la audición del canto. <strong>MIRÁNDOLE AMÁNDOLE</strong> </p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Volvemos al camino de la vida cargados de nombres y preocupaciones cotidianas.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Volvemos a las encrucijadas donde toca optar, renunciar y elegir.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Volvemos a lo acostumbrado; pero no con desgana o arrastrando la existencia y el ánimo sino con gratitud y esperanza.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Para ello pedimos la luz y la fortaleza del Espíritu.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">En este momento os invitamos a presentar al Señor oraciones de petición, acción de gracias, o de alabanza.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Señor, ayúdanos a vivir este tiempo de Cuaresma con la mirada puesta en ti, con los oídos atentos a tu palabra de luz y de amor y con las manos abiertas a las necesidades de los hermanos.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Señor, llevanos a las Fuentes del Agua viva.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Padrenuestro</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Canto final: </strong>NO ADORÉIS A NADIE A NADIE MÁS QUE A ÉL</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Equipo CIPE</p>



<div data-wp-interactive="core/file" class="wp-block-file"><object data-wp-bind--hidden="!state.hasPdfPreview" hidden class="wp-block-file__embed" data="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/03/Ficha-Experiencia-de-silencio-y-adoracion-en-la-Cuaresma.pdf" type="application/pdf" style="width:100%;height:600px" aria-label="Incrustado de Ficha Experiencia de silencio y adoración en la Cuaresma."></object><a id="wp-block-file--media-1be4acfb-1b8c-4b4d-9818-e1dc62c8bccc" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/03/Ficha-Experiencia-de-silencio-y-adoracion-en-la-Cuaresma.pdf">Ficha Experiencia de silencio y adoración en la Cuaresma</a><a href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/03/Ficha-Experiencia-de-silencio-y-adoracion-en-la-Cuaresma.pdf" class="wp-block-file__button wp-element-button" download aria-describedby="wp-block-file--media-1be4acfb-1b8c-4b4d-9818-e1dc62c8bccc">Descarga</a></div>
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