Interioridad

La oración, fuerza que cambia el mundo

El silencio es parte integrante de la comunicación porque sin él no existen palabras densas de contenido. En la oración: el silencio orante es el

Adora y confía

ADORAR Y CONFIAR. Son dos semillas diminutas que nacen en el corazón. No meten ruido. No llaman la atención, pero es lo que Dios mira

Una forma de orar desde la cercanía a la vida

¿Dónde nos situamos? Atrevernos a ver el mundo del revés (Magníficat). La realidad puede que nos descoloque, porque «cuando teníamos todas las respuestas, cambiaron todas

Orar en silencio, ante ti, Señor

Orar es permanecer en silencio ante Dios y decir, como Samuel: «Habla, Señor, que tu siervo escucha» (15am 3,19). ¡Qué importante es estar a la

Orar es respirar vida divina

LA FUENTE DE LA ORACIÓN ES UN CORAZÓN CAPAZ DE AMAR. Para San Agustín la oración es «la respiración del alma».Esta imagen nos sugiere que

La interioridad

Dios tiene su casa en la vida. Dios no está en las nubes, está en la espesura de la vida. La humanidad tiene como misterio