¿Cómo acercarnos?

  • Nos unimos a toda la cadena de hombres y mujeres que a lo largo de los siglos se han estremecido ante Dios.
  • Estamos gozosos de que Dios haya confiado a una mujer el proyecto de su corazón.
  • Nos admiramos ante la inmensa riqueza de Cristo. El Espíritu nos hace aguardar esperanzados la promesa de la vida.

Adviento es camino de esperanza

Leerlo

Dad gracias al Señor con la cítara,

tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;

cantadle un cántico nuevo,

acompañando los vítores con bordones.

 

El plan del Señor subsiste por siempre,

los proyectos de su corazón, de edad en edad.

Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,

El pueblo que él se escogió como heredad.

 

Nosotros aguardamos al Señor:

él es nuestro auxilio y escudo;

con él se alegra nuestro corazón,

en su santo nombre confiamos.

¿Cómo orarlo?

  • Siente la cercanía de Dios, la suavidad de su Palabra, la finura de sus gestos.
  • Dale gracias, con la Iglesia, porque en Jesús-Niño nos hace entender su inmenso amor.
  • Reza despacio el Ave María, que resuene dentro el misterio de la encarnación del Hijo de Dios.

¿Cómo vivirlo?

Cercana ya la Navidad, vivimos el gozo de la fiesta a través de pequeños gestos de vida. Compartimos, con alguna familia pobre, algún presente. Tenemos cuidado de no enrolarnos más y más en la sociedad de consumo. Nos solidarizamos con los pobres viviendo sobriamente. «Cuando leo el Evangelio, me siento cristiano, pero cuando os veo a los cristianos hacer la guerra, oprimir a los pueblos colonizados, emborrachase, fumar opio… me doy cuenta de que no vivís el Evangelio» (Gandhi).