¿Cómo acercarnos?

  • Quien presiente que la vida está llena de Dios, en cada cosita pequeña busca y encuentra su huella.
  • El callado rumor de la música de Dios en la creación, concretado en mil gracias derramadas, son cantadas por el ser humano en la soledad sonora y con músicas calladas.

Adviento es camino de contemplación amorosa

Leerlo

Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,

la luna y las estrellas que has creado,

¿qué es el hombre para que te acuerdes de él,

el ser humano, para darle poder?

 

Lo hiciste poco inferior a los ángeles,

lo coronaste de gloria y dignidad;

le diste el mando sobre las obras de tus manos,

todo lo sometiste bajo sus pies.

 

Rebaños de ovejas y toros,

y hasta las bestias del campo,

las aves del cielo, los peces del mar,

que trazan sendas por el mar.

 

¡Señor, dueño nuestro,

qué admirable es tu nombre

en toda la tierra!

¿Cómo orarlo?

  • ¡Admírate de lo bien que sabe Dios acercarse al ser humano!
  • ¡Entusiásmate! En cada pequeñita cosa de la creación se esconde la huella de Dios, a la espera de ser cantada y convertida en fuente de confianza.
  • ¡Alaba por la creación del hombre y la mujer!
  • Bendícele por haber querido hacerse él uno de nosotros! Dios da la vida a todo, no está ausente sino presente en toda la creación.

¿Cómo vivirlo?

La naturaleza es la casa de todos. Quien la recrea alaba al Señor. El ser humano es la gloria de Dios. Quien trabaja por su dignidad alaba al Señor. Jesús es la presencia de Dios en la tierra. Quien lo ama, alegra el corazón de la Trinidad. «Mil gracias derramando pasó por estos sotos con presura y yéndolos mirando con sola su figura vestidos los dejó de hermosura» (San Juan de la Cruz).