Lunes, 6 de julio

“¡Animo, hija! Tu fe te ha curado” (Mt 9, 22)  

El Dios de la vida no quiere a sus criaturas arrodilladas y dobladas. Para Jesús no hay situación desesperada. Se pone en medio de la vida, donde están las gentes con sus dolores y gozos, y se deja tocar. Acércate a Jesús y mira que te mira. Tócale con tu amor, preséntale en silencio tus heridas.

Creo en ti, Jesús. Te confío mi vida. Sáname, Señor, de todas mis heridas.

Martes, 7 de julio

“La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies” (Mt 9, 38)

Hay millones de personas que están en una situación desesperada. Los que van a lo suyo no se ocupan de ellos. Los más pobres necesitan personas que les den la mano y el ánimo. Los pobres de la tierra esperan que Dios se haga presente. Hazte cargo de las personas que Dios ha puesto en tu vida. Cuídalas. No consideres perdido el tiempo que estés con ellas.

Mándanos, Señor, trabajadores con ternura, personas gozosas, hombres y mujeres con compasión.

Miércoles, 8 de julio

“Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos” (Mt 10, 7)

Jesús pide a los suyos que anuncien una buena noticia: Dios está cerca, su amor ronda a cada ser humano. Dios quiere la vida. Anuncia a Dios, anuncia la salvación, anuncia la vida. Tu cercanía a las personas necesitadas es una forma preciosa de anunciar a Dios.

Gracias, Señor, por enviarme. Lo haré todo en tu nombre. Les diré a todos, de tu parte, que estás cerca.

Jueves, 9 de julio

“Al entrar en una casa, saludadla con la paz” (Mt 10, 12)

El mundo está lleno de saludos. Saluda, cada amanecer, la luz al mundo y todo se llena de colorido. Saludan los pájaros desde las ramas de los árboles ofreciendo a los que pasan conciertos gratuitos. Se saludan las gentes. Se saludan los amigos de Jesús. ¿Cómo será el saludo de Dios? Acorta las distancias con un saludo. Disipa las tormentas con un saludo. Cultiva la espiritualidad de la comunión con el saludo.

Cuando tú, Señor, nos saludas, las distancias se acortan, tu corazón y el mío laten al unísono. Cuando llevo paz en el corazón, las gentes la perciben y se alegran.

Viernes, 10 de julio

“El Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros” (Mt 10, 20)

El Espíritu viene siempre a animar la vida de la humanidad. Nos da la fortaleza para afrontar la realidad que nos toca vivir. Invoca al Espíritu al comenzar el día. Déjate conducir por Él a la interioridad, a la creatividad y a la comunión.

¡Tu Espíritu sobre mí! Te abro la puerta sin miedo. Te acojo en mi corazón. ¡Empieza lo nuevo!

Sábado, 11 de julio

SAN BENITO, abad, patrono de Europa

“El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna” (Mt 19, 29)

A la pregunta que Pedro hace a Jesús: «Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?» Jesús responde desde otra orilla, desde otra mirada. La entrega de la vida no tiene pago material. El amor no tiene precio, es gratuito. Quien gasta la vida por amor vive para siempre.

Señor, aquí está mi vida, tuya soy; haz de ella un canal que deje pasar tu vida y tu amor a los hermanos.

Documentación:  14 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

Escucha este Evangelio acompañado de una canción y palabra de los Místicos, descargando la Aplicación: Evangelio orado