Lunes, 7 de septiembre

“Levántate y ponte ahí en medio” (Lc 6, 8)

Para Jesús la persona es lo primero. Ninguna circunstancia, enfermedad, condición, raza, religión, pueden anular este proyecto de Dios. Su mirada se esclarece en gestos que recuerden su misma entrega, su manera de amar sin condiciones. Va siendo hora de que lo primero que brote de nuestros labios y de nuestra mirada sea la fe de Jesús en el ser humano concreto real, lleno de nacimientos posibles, de vida, de futuro. 

Enséñame a mirar a los más pequeños, a los que menos cuentan, a los que están más orillados con respeto, con valoración profunda.

Martes, 8 de septiembre

LA NATIVIDAD DE LA VIRGEN MARÍA

“No tengas reparo en llevarte a María” (Mt 1, 20)

Dios tiene un proyecto para cada uno. A primera vista nos parece inalcanzable, pero nos regala la presencia de María, la que siempre va abriendo camino. Vive tu fe con María. No tengas reparo en abrirle la puerta de tu corazón.

¡Qué hermoso abrirte la puerta, María! ¡Qué alegría cuando mis ojos se encuentran con los tuyos! ¡Qué gozo acoger siempre tu regalo: a Jesús!

Miércoles, 9 de septiembre

“Dichosos los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios” (Lc 6, 20)

A Dios se le va el corazón hacia los pobres. Se estremece por dentro cuando ve la debilidad. La pobreza compra los ojos de Dios. Si te encuentras con un pobre no mires hacia otro lado. Comparte con él lo que tienes, acoge el tesoro que él te ofrece. La dicha de mi pobreza es tu riqueza. La dicha de mi nada eres Tú. Mis ojos se alegran cuando veo que me miras.

Quiero ir siempre contigo, Señor.

Jueves, 10 de septiembre

“Amad a vuestros enemigos” (Lc 6, 27)

¿Te sorprende esta palabra? ¿Qué provoca en tu interior? ¿Ensancha los límites de tu tienda? Así es Jesús: capaz de ir a por todas, sin buscar apaños, provocador desde la radicalidad, signo. ¿Qué haces? ¿Te lanzas a un amor gratuito y desinteresado, para parecerte a Dios? ¿Te pones a amar con un amor sin distinciones, incluso a los enemigos?

La nueva civilización del amor no será posible mientras las viejas heridas sigan doliendo.

Viernes, 11 de septiembre

“¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo?” (Lc 6, 42) 

Es una conducta inmadura corregir a otros sin ver los propios defectos. Nunca cambian tanto las cosas como cuando cambia uno mismo. No cargues con los defectos de los demás. Es un peso demasiado grande para ti. Las mediocridades de los demás son muy complicadas para ti, déjaselas a Dios.

Limpia tú, Señor, mis ojos. Hazme bañar en la inocencia. Así embelleceré a los demás con la mirada.

Sábado, 12 de septiembre 

“Cada árbol se conoce por sus frutos” (Lc 6, 44)

Las obras son las que mejor hablan de lo que cada uno lleva en el corazón. Las obras son las que mejor hablan de Dios. Ofrece gratuitamente a todos los frutos que Dios hace nacer en tu tierra. Si riegas mi vida con tu amor, mi vida florecerá.

Si pongo tus frutos en una mesa común, en una eucaristía, sé que se alegrará tu corazón.

Documentación:  23 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

Escucha este Evangelio acompañado de una canción y palabra de los Místicos, descargando la Aplicación: Evangelio orado