Lunes, 14 de septiembre

LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

«Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único» (Jn 3, 16)

Dios es puro amor. Es una fuente de vida, un manantial inagotable. Jesús, en la cruz, es la fonte que mana y corre. La cruz de Jesús es la máxima expresión de amor. Ponte ante Jesús crucificado y mira detenidamente el amor. Pon tu corazón junto a la cruz de Jesús y bebe abundantemente de su amor.

Abro mis manos para acoger tu amor. Amo a mis hermanos para agradecer tu amor.

Martes, 15 de septiembre 

LA VIRGEN DE LOS DOLORES

«Ahí tienes a tu madre» (Jn 19, 27)

María ha sido fiel a Jesús hasta el final. Ha dicho sí cuando todo sonría y ha dicho sí cuando todo era oscuridad. Su sí ha abierto en el mundo caminos de fecundidad y de esperanza. Cada vez que dices sí a Jesús, también en las dificultades, se ensancha el espacio de tu tienda y Dios te da nuevos hermanos y hermanas a tu cargo, para que los cuides.

Cuando miro mi corazón veo tu luz, María. Cuando miro mi corazón siento tu ternura, María.

Miércoles, 16 de septiembre

«Los discípulos de la sabiduría le han dado la razón» (Lc 7, 35)

La parábola de los niños que estaban en la plaza pone de manifiesto la falsa lectura de los signos de Dios, que muchas veces hacen los que rodean a Jesús. Sólo los que han sabido reconocer la sabiduría de Dios presente en las palabras y los hechos de Juan y Jesús, a pesar de sus diferencias, han sabido acoger a Jesús viendo en él al Mesías de Dios.

Dame un corazón sencillo, Señor, para que pueda ir por la vida reconociendo las pequeñas señales de tu presencia.

Jueves, 17 de septiembre

«Tiene mucho amor» (Lc 7, 47)

Aquella mujer tenía mucho amor y lo derramó como un perfume a los pies de Jesús. Contempla a la mujer en medio. La están fulminando con la mirada.  Mira cómo cuida Jesús de los débiles,  como sale a favor de una mujer tan condenada. Dile a Jesús con tus gestos que te perdone,  que te devuelva la capacidad de amor perdida.

No tengas miedo a amar, que el mundo se salvará por la belleza.

Viernes, 18 de septiembre

«Jesús iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio del reino de Dios; lo acompañaban los doce y algunas mujeres» (Lc 8, 1) 

Jesús camina de pueblo en pueblo. Es un peregrino que visita con alegría todos los lugares. Jesús va siempre al encuentro. No espera. Se adelanta y se ofrece. Tiene prisa por sembrar el gozo en los surcos del mundo. Vive tu fe con alegría. La tristeza quita las fuerzas, esconde el rostro de Dios a los ojos de las gentes. Haz lo que puedas por disminuir la tristeza de los demás. Dame, Señor, tu Espíritu de fortaleza.

Haz que mi vida sea misionera de alegría. Que a todos les anuncie la inmensidad de tu amor.

Sábado, 19 de septiembre

«La semilla es la Palabra de Dios» (Lc 8, 11)

Dios habla. Tiene ganas de decirse. Busca corazones abiertos donde depositar su semilla. Haz silencio para escuchar. Rumia la Palabra para que te cale por dentro. Mira a Jesús que te comunica la vida. Guarda lo que te dice Jesús en el corazón, como María.

Me descalzo para escuchar. Te escucho para llenarme de ti. Te miro con amor. Te llevo siempre conmigo. Gracias, Jesús, por todo.

Documentación:  24 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

Escucha este Evangelio acompañado de una canción y palabra de los Místicos, descargando la Aplicación: Evangelio orado