Lunes, 5 de octubre

TÉMPORAS DE ACCIÓN DE GRACIAS

“Si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre del cielo dará cosas buenas a los que le piden!” (Mt 7, 11) 

La vida es un prodigio. A pesar de todo, la vida deja entrever la ternura y se asoma en la bondad. Sorpréndete de que Dios ame tanto tu vida. Solo espera que abras las manos para darte hasta lo que no pides. Confía en Él.  Jesús nos invita a pedir cosas buenas. La oración orientada y alimentada en la confianza con el Padre que está en los cielos es operativa y eficaz.

Confiamos en ti, Padre. Confiamos en tu bondad sin límites. Danos a Jesús. Danos el Espíritu.

Martes, 6 de octubre

“Sólo una cosa es necesaria” (Lc 10, 42)

Jesús, dejando de lado las normas culturales judías, se hospeda en la casa de dos mujeres: Marta le sirve y María, sentada a sus pies, le escucha. Jesús enseña a estas mujeres amigas, que sólo una cosa debe preocupar a todos cuantos quieran seguirle: escuchar su Palabra. Contempla esta escena llena de belleza, ternura y novedad.

Abre los oídos de mi corazón. Que los afanes de la vida no apaguen el deseo hondo de escuchar tu Palabra de vida. Tú haces nuevas todas las cosas.

Miércoles, 7 de octubre

BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA DEL ROSARIO

“Cuando oréis decid: “Padre” (Lc 11, 2)

Los discípulos fascinados por las palabras y gestos de Jesús se preguntan: ¿De dónde le nace tanta vida al Maestro? Por eso le piden que les muestre el manantial que lleva en el interior, que les enseñe a orar, que les revele “eso” que le lleva a entregar la vida, gratuitamente, por los caminos. Acoge en silencio profundo la palabra más bella, más entrañable y más nueva que Jesús lleva en su corazón: ¡Abba!

Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan de mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación.

Jueves, 8 de octubre 

“Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá” (Lc 11, 9)

Jesús nos enseña a orar, a pedir a Dios con insistencia y con confianza. Si un amigo ayuda a otro amigo, si un padre mantiene a su hijo, ¡Cuánto más cuidará Dios de los discípulos de Jesús, su Hijo! Date cuenta de que la cosa buena por excelencia, que el Padre da a los orantes que quieren orar, vivir y actuar como Jesús, es el don del Espíritu Santo.

Padre, abre mi corazón a tu Palabra, derrama en mi vida tu Espíritu Santo, para dar testimonio de Jesús, con alegría, fuerza y valentía.

Viernes, 9 de octubre

“El reino de Dios ha llegado a vosotros” (Lc 11, 20)

Toda la vida de Jesús revela que él actúa con el poder de Dios para hacer el bien a la humanidad. Confía siempre en Jesús porque él es el vencedor de toda fuerza de mal. Su reinado es de amor, de paz de justicia y de libertad.

Atráeme hacia ti, Señor, no permitas que la fuerza del mal me aprisione y me esclavice

Sábado, 10 de octubre

“Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen” (Lc 11, 28)

Una mujer del pueblo presta su voz a la humanidad para felicitar a María porque escuchó y dejó cumplirse la Palabra de Dios en ella. Eres dichoso si dejas que la Palabra de Dios modele la arcilla de tu vida; si dialogas con ella en el corazón, brotará en ti la humildad, la libertad y la alegría.

Tu Palabra y tu Sabiduría están en mí, no porque te conozca mediante mis conceptos, sino porque soy conocido por ti como hijo y amigo tuyo.

Documentación:  27 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

Escucha este Evangelio acompañado de una canción y palabra de los Místicos, descargando la Aplicación: Evangelio orado