Lunes, 16 de noviembre

“¡Jesús hijo de David, ten compasión de mí! (Lc 18, 38).

El Reino de Dios y su misericordia siguen actuando en la vida de Jesús, sobre todo cuando se encuentra con la fe de un ser humano pobre y necesitado. Grita a Jesús que necesitas su compasión y acoge a los están en los bordes del camino.

Jesús, abre los ojos de mi corazón a la fe en ti, para que te siga por el camino alabando y glorificando tu nombre.

Martes, 17 de noviembre

“Zaqueo, date prisa y baja, porque es necesario que hoy me quede en tu casa” (Lc 19, 5).

Jesús, el Hijo del hombre salva lo perdido, lo despreciado, lo que no cuenta ante los ojos humanos. Cuando Jesús viene a habitar tu casa, a hospedarse contigo, te invita también a cambiar de vida, a ser compasivo, como lo es el Padre del cielo.

Jesús, ven a mi corazón, siéntate a mi lado, abre mis egoísmos y avaricias. Que tu salvación me haga misericordioso/a y solidario/a.

Miércoles, 18 de noviembre

“Negociad mientras vuelvo” (Lc 19, 13).  

En esta parábola hay una llamada a trabajar incansablemente por el Reino. En este tiempo de la Iglesia debemos hacer fructificar los dones que el Señor nos ha dado a cada uno/a. No temas ante Jesús, Señor de la vida y de la muerte. No viene a condenar sino a invitarte a vivir el riesgo de fe y a producir frutos de amor.

Gracias, Señor, por todo lo que cada día recibo de ti. Gracias por la vida, la fe, la esperanza. Gracias por la alegría y la fraternidad. Gracias por la Eucaristía.

Jueves, 19 de noviembre

“Si reconocieras tú también en este día lo que conduce a la paz!” (Lc 19, 42)

La ciudad de Jerusalén, cuyo nombre significa paz, no reconoce la visita de Jesús, el mensajero de la paz enviado por Dios. Reconoce y acoge el mensaje salvador de Jesús. Su Palabra trae la paz y la justicia. Su vida es una parábola de paz y de comunión.

Hazme un instrumento de tu Paz. Donde haya odio, siembre yo el amor. Donde haya tristeza, siembre yo la alegría. Donde haya desunión siembre yo el perdón. Donde haya pena siembre el consuelo.

Viernes, 20 de noviembre

“Mi casa será casa de oración” (Lc 19, 46)

Jesús hace del templo el lugar de su enseñanza. Habla abiertamente de la voluntad del Padre y del auténtico culto. Acoge la Palabra de Jesús. Ora al Padre en espíritu y en verdad allí donde te encuentres, a lo largo de tu jornada de trabajo.

Que tu Reino, Señor se haga presente en mi vida de cada día. Purifica mi corazón, y haz de mi vida un lugar donde el hermano se encuentre contigo.

Sábado, 21 de noviembre

PRESENTACIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA

“No es Dios de muertos, sino de vivos: porque para él todos están vivos” (Lc 20, 38).  

Jesús afirma que la resurrección no es una simple continuación de la vida, sino una vida nueva y distinta, una vida de plenitud. Jesús te invita a asumir tu compromiso por la vida porque el Dios en el que crees es un Dios de vivos. Es el Dios dela Vida.

Resucítame, Señor, con tu Espíritu. Vivifícame, Señor, con tu Espíritu. Transfórmame, Señor, con tu Espíritu, Ilumíname, Señor, con tu Espíritu. Para ser testigo de la vida en el mundo.

Documentación:  33 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

Escucha este Evangelio acompañado de una canción y palabra de los Místicos, descargando la Aplicación: Evangelio orado