Lunes, 1 de junio

BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, MADRE DE LA IGLESIA 

“Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo» (Jn 19, 25-26) 

Con María, la madre, volvemos al tiempo litúrgico ordinario, aunque llevamos ya semanas de cierto confinamiento viviendo al día, envueltos en incertidumbre y con miedo que atenaza la confianza. La Palabra de Dios ilumina todo acontecimiento y nos desvela el sentido profundo de todo lo que sucede a la humanidad. Todo tiene un mensaje esperanzador. No estamos solos. Jesús sigue mostrándonos el amor del Padre y sanando toda dolencia humana.

“Dejemos que el Espíritu Santo nos fecunde, a nosotros y a la Iglesia, para convertirnos también nosotros en madres de los otros, con actitud de ternura, de mansedumbre, de humildad” (Papa Francisco).

María, sigues al pie de la cruz de tantos enfermos, tantas personas solas, tanta gente vulnerable y desolada. Hoy te invoco confiada: Alivia sus penas y acaricia su soledad. Enséñame a decir como tú: Aquí está mi vida.

Martes, 2 de junio  

“Lo que es del César pagádselo al César, y lo que es de Dios, a Dios” (Mc 12, 17).

Quieren meter a Jesús en una calle sin salida, pero él se abre paso y aporta una claridad insospechada. Expón a Jesús las cuestiones en las que no encuentras salida. Acoge su luz y confía en Él.

Lo tuyo, Señor, es de todos. ¿Será mi vida también un regalo para todos?

Miércoles, 3 de junio

“No es Dios de muertos, sino de vivos” (Mc 12, 27).  

La vida humana es más que la vida visible, material, temporal. Al morir amanecemos a nuestra identidad más profunda. Dios es amigo de la vida; cuida la vida, la levanta, la acompaña hasta la plenitud. No deja que perezcan los que Él ama. Cuida hoy tu vida. Cuida la vida de los que tienes cerca. Agradece a quienes cuidan la vida. Es una forma de alabar y de bendecir al Dios de la vida. Encamina mis pasos hacia la vida.

Dame tu vida. Dame la vida. Mi Dios, pon mi corazón junto a tu fuente.

Jueves, 4 de junio

NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, SUMO Y ETERNO SACERDOTE.

“Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y dijo a los discípulos: «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar» (Mt 26, 36). 

Jesús se retira a orar en la noche decisiva de su vida. No se desalienta, sino que, en el momento de mayor fragilidad humana, sintiendo su debilidad y tristeza, se confía a su Abbá y se entrega totalmente a su voluntad. Ahí, en Getsemaní, venció al miedo, con la confianza profunda en el Abbá. Vuelve a sus discípulos para instarles a perseverar en la oración para vencer toda tentación del maligno que siempre busca apartarnos de los planes de Dios.

Enséñame a confiar en el Padre en los momentos de prueba, cuando la oscuridad nuble mi fe y se esconda la esperanza. Fortalece mi corazón, para confiar en lo que sucede y decir contigo: ¡Hágase tu voluntad! 

Viernes, 5 de junio  

“La gente disfrutaba escuchándolo” (Mc 12, 37).

La palabra de Jesús es una fuente de vida. La gente acude gozosa de conocer la intimidad de Dios. Escucha con atención a todas las personas que encuentres en el camino. Eso te enriquecerá sobremanera.

¡Oh Verbo eterno, Palabra de mi Dios! Quiero pasar mi vida escuchándote, quiero oír tu enseñanza para aprenderlo todo de ti. 

Sábado, 6 de junio

“Esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir» (Mc 12, 43-44).  

Dios es el que lo da todo. Más aún, se nos da él mismo. Una pobre viuda que da lo que tenía para vivir es su mejor icono. Si das algo a los pobres, mírales a la cara y dales tu saludo y cariño.

Tantos pequeños milagros, tantas hermosas parábolas, escondidos en las casas y en las calles, ¡qué bien hablan de ti, Dios Trinidad! Gracias por todo.

Escucha este Evangelio acompañado de una canción y palabra de los Místicos, descargando la Aplicación: Evangelio orado

Documentación:  9 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO