EVANGELIO DIARIO EN LA CUARESMA

Domingo, 18 de febrero

«En aquel tiempo, el Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas, y los ángeles le servían» (Mc 1,12)

Hay caminos a los que solo el Espíritu empuja. Solo él lleva al desierto, a la soledad, al silencio. Sin cosas que distraigan, aparece la verdad del corazón. Con la Palabra se vencen las tentaciones a las que sucumbimos. Déjate empujar por el Espíritu. Entra con Jesús en el desierto, acepta que él te hable al corazón. Mira desde la soledad la luz de la Pascua.

«Hoy quiero dialogar contigo, Jesús. No quiero dialogar con el tentador. Ayúdame.»

Lunes, 19 de febrero

«Señor, ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?» (Mt 25,38)

El Espíritu nos regala hermanos inesperados, nos enseña a unir la fe y el amor. La fe es el alma del amor. Ver a los últimos, estar con ellos, acogerlos, es estar con Jesús. No te acostumbres a esta palabra. Deja que te toquen los que están en los márgenes. En cada marginado al que acoges, Dios te visita con misericordia, te llena la casa de vida.

«Jesús, contigo y con los que vienen de fuera. Todos hermanos. ¡Qué apasionante tarea la de ser un corazón sin fronteras!»

Martes, 20 de febrero

«Vosotros orad así: Padre nuestro» (Mt 6,9)

Si el Espíritu no enciende cada madrugada el fuego del amor, la oración no quema. No basta con saber las cosas de memoria; tienen que llegar al corazón. Jesús pone en tus manos el mejor regalo: al Padre nuestro. Déjate sorprender por estas palabras. Entra a pie descalzo en ellas. Saboréalas. Repítelas despacio en este día.

«Ven, Espíritu. Enciende en nosotros el fuego de tu amor. Di en nuestra interioridad: Abbá, Padre nuestro.»

Miércoles, 21 de febrero

«Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del Hombre para esta generación» (Lc 11,30)

El Espíritu llena el mundo de signos para que todos conozcan a Jesús. Jesús es la señal siempre nueva. Abre hoy tus ojos para verlo. Alégrate de su modo de tratar a los pecadores, de sus gestos de cercanía hacia los enfermos, de su alegría al encontrar a gente limpia de corazón.

Que todos te conozcan y te amen, Jesús.

Jueves, 22 de febrero

LA CÁTEDRA DE SAN PEDRO

«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo» (Mt 16, 19)

El Espíritu abre nuestra interioridad para que se empape de gracia. Ora por nosotros para que nuestra fe no se apague. Nos ama. Nos libera del orgullo para que confesemos a Jesús como Señor. Responde a la pregunta que hoy te hace Jesús. ¿Qué dices de él?

Tú eres Jesús, mi Señor. En Ti, el Padre nos lo ha dicho todo, nos lo ha dado todo.

Viernes, 23 de febrero

«Vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda» (Mt 5,24)

Aunque el mal meta más ruido, el Espíritu prepara caminos de reconciliación y de paz en medio de las gentes. Hasta que nos perdonemos y descubramos que todos somos hermanos. Solo construyendo puentes, llegarás a la orilla de Dios. Comienza hoy en tu corazón el hermoso camino de la reconciliación.

Pacifica, Señor, nuestro corazón. Que sembremos semillas de paz.

Sábado, 24 de febrero

«Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen» (Mt 5,44)

El Espíritu no hace distinciones. A todos ama, su cariño llena de bondad el corazón. Así nos sueña a nosotros: capaces de amar incluso a los enemigos. Acoge hoy esta palabra de Jesús. Guárdala en el corazón, como María.

Ama tú, Jesús, en nosotros a las personas que todavía no amamos. Haz salir el sol de tu amor sobre ellas.

Escucha este Evangelio acompañado de una canción y palabra de los Místicos, descargando la Aplicación: Evangelio orado