Orar el bautismo es oír en silencio la voz del amor

  • El Evangelio que tienes delante es un texto lleno de vida para ti. En tan pocas líneas hay tanto mensaje. Disponte a recorrerlo despacio, para que puedas percibir la belleza del paisaje. El Evangelio está por estrenarse todavía.
  • Detente un momento en la figura de Juan; no pretende fascinar sino dar testimonio de quien puede más que él. Respira junto a Juan la belleza de la humildad.
  • Mira a Jesús intensamente. Déjale espacio en tu corazón. Acógelo. Siéntelo solidario contigo y con toda la humanidad. Obsérvalo comprometido en la protesta contra toda injusticia. Contémplalo decidido a comunicar vida a este mundo necesitado.
  • Si quieres ser como Jesús, pídele que te comunique el Espíritu. El te va a revelar la novedad y belleza de saberte amado/a. El va a romper todos tus silencios y te va a permitir la comunicación amistosa con Dios. El va a hacer de ti una persona capaz de dar vida.

Lee y ora el texto de Marcos 1,7-11

En aquel tiempo, proclamaba Juan:
-«Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias.
Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.»
Por entonces llegó Jesús desde Nazaret de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jordán.
Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu bajar hacia él como una paloma. Se oyó una voz del cielo:
-«Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto.»

MOMENTO DE ORACIÓN

Comienza tu oración acogiendo a Jesús, el que viene contigo, el que puede más que tú, el que quiere ser tu amigo.

¡Qué bueno que te humanices para caminar con nosotros!
¡Qué bueno que te humanices para acompañarnos!
¡Qué bueno que te humanices para decir que nos quie

Solidarízate con la humanidad en su deseo de vida, de justicia, de amor.

No soy mejor que los demás.
No estoy para dar lecciones.
También yo llevo sombras conmigo.
Me pongo a la fila, como todos,
necesitado/a de un encuentro sanador contigo,
a la espera siempre de tu Espíritu.

Abre tu corazón a Dios, que quiere comunicarse contigo y con toda la humanidad

A veces el silencio se hace denso como la niebla.
Te vemos lejos, distante.
Rompe los muros que nos separan de ti.
Haznos oír tu amor en nuestra interior bodega.
Que podamos hablar contigo
como hablan los amigos entre sí.

 Pídele a Jesús que te dé su fortaleza, que te comunique su Espíritu, para emprender cada día la tarea de la nueva humanidad.

Tú, Jesús, me das la vida para que comunique vida.
Tú, Jesús, pones en mí la novedad para ser creativo/a.
Tú, Jesús, me das palabras de amor,
para decirlas en medio del silencio.
Tú, Jesús, pones en mí semillas de justicia
para sembrarlas donde más se oye el ruido de la injusticia.

Pedro Tomás Navajas, ocd

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