Lunes, 18 de enero   

“Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto -lo nuevo de lo viejo- y deja un roto peor. Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevo” (Mc 2, 18- 22). 

La nueva comunidad que surge en torno a Jesús es una comunidad de relaciones nuevas, basadas en la confianza y en la amistad. Poco a poco el amor de Jesús va liberando y transformando a los discípulos. Les va naciendo dentro el deseo de seguirlo y de asimilar su vida. La experiencia del amor de Dios que no falla, llena de gozo y de esperanza nuestras vidas.

Estreno el día junto a Jesús, con la paz y la solidaridad en las manos y en el corazón.

Martes, 19 de enero 

«El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado” (Mc 2, 23-28). 

Los discípulos de Jesús están estrenando la libertad. La libertad es don y tarea diaria. Si te sientas junto a Jesús, él te enseña a vivir, te quita los miedos del corazón para que salgan de ti palabras limpias y gestos de bondad. Jesús pinta en tu rostro la esperanza. 

Acojo el don de Dios, en mis pobres manos. No lo guardo para mí solo. Abro mi corazón y reparto gratuitamente tu regalo. 

Miércoles, 20 de enero  

“Jesús entró otra vez en la sinagoga y había allí un hombre que tenía una mano paralizada. Lo estaban observando, para ver si lo curaba en sábado y acusarlo. Entonces le dice al hombre que tenía la mano paralizada: «Levántate y ponte ahí en medio»…«Extiende la mano». La extendió y su mano quedó restablecida. En cuanto salieron, los fariseos se confabularon con los herodianos para acabar con él” (Mc 3,1-6). 

Jesús puso en medio al que estaba marginado, puso delante al que estaba detrás, ensalzó al que estaba segregado. Si sigues con Jesús descubrirás que decir estas cosas conlleva un precio. Merece la pena que todo ser humano camine con dignidad.

Camino con la dignidad de los hijos e hijas de Dios y me agacho con la misma dignidad para dar la mano y levantar a todos los caídos.

Jueves, 21 de enero

“Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, y lo siguió una gran muchedumbre de Galilea… Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo. Los espíritus inmundos, cuando lo veían, se postraban ante él y gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios». Pero él les prohibía severamente que lo diesen a conocer” (Mc 3, 7-12). 

Al conocer la actividad de Jesús a favor de los oprimidos, una muchedumbre acude a él. Si caminas con Jesús y le dejas que toque tu corazón, si aceptas que sea tu amigo, entonces el reino llega a ti, y con él, el perdón y el crecimiento en el amor. «Hemos de aprender a abrazar a los necesitados» 

Danos entrañas de misericordia frente a toda miseria humana, inspíranos el gesto y la palabra oportuna frente al hermano solo y desamparado.

Viernes, 22 de enero 

“Jesús, mientras subía al monte, llamó a los que quiso, y se fueron con él. E instituyó a doce para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar, y que tuvieran autoridad para expulsar a los demonios” (Mc 3,13-19). 

Jesús nos habla llamándonos por nuestro nombre. Si escuchas su voz, brotará en ti una capacidad de amar como no imaginas, ensanchará tu corazón para que quepan todos. Si sigues a Jesús aprenderás a vivir en libertad y a entregar la vida por los caminos. 

Madre del Evangelio viviente, manantial de alegría para los pequeños, ruega por nosotros. Amén.

Sábado 23 de enero

“En aquel tiempo, Jesús llega a casa con sus discípulos y de nuevo se junta tanta gente que no los dejaban ni comer. Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque se decía que estaba fuera de sí” (Mc 3,20-21). 

Jesús ha venido a hacer presente el amor entrañable de Dios por la humanidad, y lo ha hecho en el servicio a los últimos, arriesgando hasta el máximo en el anonadamiento. No es de extrañar que lo tengan por loco. ¿Alguna vez te han llamado loco por ser amigo de Jesús? 

Se ríen de mí cuando me ven contigo, Jesús. Me dicen que es de locos seguirte en estos tiempos. Yo callo y sigo contigo. Yo callo y me dejo amar.

Documentación:  SEGUNDA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

Escucha este Evangelio acompañado de una canción y palabra de los Místicos, descargando la Aplicación: Evangelio orado