TE COMPADECES DE TODOS, SEÑOR

Miércoles, 5 de marzo

«Reza a tu Padre, que está en lo escondido» (Mt 6,6)

Al comienzo del camino necesitas colocar tu vida bajo la mirada del Padre. Los caminos que regala el Espíritu son gratuitos y aparecen con un cierto aire de anonimato. Nacen en lo escondido y solo Dios, que los hace brotar en lo escondido, los mira con delicadeza y ternura.Limpia tus gestos, deja que el aire fresco purifique tus actitudes. Haz de tu vida un espacio para el amor y no para la ostentación.

Saber que tú me miras, me basta. Libérame, Señor, de la búsqueda del aplauso. Que los demás solo vean en mí tu huella de compasión y de alegría.

Jueves, 6 de marzo

«¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se perjudica a sí mismo?» (Lc 9,25)

Deja que resuene en ti, con calma, esta palabra de Jesús.Lo más grande ya lo tienes en las manos, es tu vida. Acógela como un don. Trata de encontrar gestos y palabras gratuitas. Lo gratuito es el mejor antídoto contra la ambición. Procura dejar al margen de tus intereses la ambición por el dinero, por el poder, por el prestigio. La oración es gratuita y florece donde hay gratuidad.

Te presento, Dios mío, mi pobreza. Sé Tú mi verdadera riqueza. Quiero recorrer contigo, Señor, los caminos de la vida, dando vida. Quiero llevar mi cruz de cada día, contigo mi Señor.

Viernes, 7 de marzo

«¿Es que pueden guardar luto los amigos del novio mientras el novio está con ellos?» (Mt 9,15)

Vístete hoy de fiesta. Lo normal no es el luto, ni la tristeza, ni la penitencia.Haz presente a Jesús en tu corazón. Donde él está no tienen cabida los pensamientos sombríos, los rostros de ceniza, las relaciones de frialdad.Jesús ha hecho alianza contigo y él trae siempre consigo alegría, amistad, libertad. La oración es el fruto de la fiesta que el Espíritu celebra en tu interior.

Que tu vida, Jesús, me dé luz para poder entender, luz para tus caminos ver, luz para en el mundo luz ser.

Sábado, 8 de marzo

«¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?» (Lc 5,30).

Tú eres como todos; también tienes defectos. No lo olvides. No permitas que el trato con Dios te dé aire de perfecto/a. Jesús besa todo lo humano, por muy frágil y débil que sea. Está a gusto con nosotros. La oración tiene lugar en tu humanidad y en la de tus hermanos, aunque sea frágil. Habla a los que te rodean de Jesús. Ninguna riqueza mayor puedes dar a este mundo pobre y orgulloso.

Ven, Señor, a mi vida: a mi casa, a mi trabajo, a mis relaciones…
Que todo lo que soy y hago, quede lleno de ti.

Escucha este Evangelio acompañado de una canción y palabra de los Místicos, descargando la Aplicación: Evangelio orado