MISERICORDIA, DIOS MÍO, QUE ME HOSTIGAN, TODO EL DÍA

Lunes, 8 de abril

«Tampoco yo te condeno» (Jn 8,11)

En un mundo en el que tanto abundan las condenas y las culpas, es hermoso encontrarse con unas palabras tan limpias, tan nuevas. Acércate confiadamente a Jesús; él es capaz de limpiar las más oscuras zonas de tu corazón. Jesús es el que perdona y quiere que también sus amigos perdonen. Si no hay misericordia, todo se pierde. Jesús, el que está sin pecado, comunica la gracia. La mujer queda sorprenda ante este lenguaje tan desconocido.

Mantén mi amor en aquellos que ya amo. Dame amor para aquellos que aún he de amar.

Martes, 9 de abril

«El que me envió es veraz y yo comunico al mundo lo que he aprendido de él» (Jn 8,26)

Esta es la forma que tiene Jesús de amar al mundo: darle lo que le ha oído al Padre. Jesús nos muestra al Padre, que es la Verdad. Jesús te abre su corazón, comparte contigo su forma transparente de vivir. Si quieres parecerte a Jesús, cultiva tú los gestos sencillos y las palabras de verdad. Oras cuando, animado/a por el Espíritu, te fías de quien es la Verdad.

Oh Dios, Padre de cada ser humano, tú me pides que lleve el amor allí donde no lo hay, la paz allí donde ésta se ha roto en mil pedazos, la alegría donde se extiende la tristeza.

Miércoles, 10 de abril

«Si os mantenéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos;. conoceréis la verdad y la verdad os hará libres» (Jn 8,31-32)

Abre tu vida de par en par a la palabra de Jesús. Da vueltas a la palabra dentro de ti para que se convierta en cimiento de tu vida. Entabla desde la palabra escuchada y contemplada un diálogo con Jesús. Lee el libro de tu vida con la palabra de Jesús. Comparte la palabra de Jesús con los que te rodean. Abraza la palabra de Jesús con un estilo de vida nuevo.

Señor, dame unos ojos capaces de ver la realidad como novedad. Enséñame la cultura del diálogo, en vez de la cultura del aislamiento.

Jueves, 11 de abril

«Quien guarda mi palabra no sabrá lo que es morir para siempre» (Jn 8,51)

La palabra de Jesús te dice que Dios mira a cada ser humano con infinito asombro y profunda compasión. Guarda esto en el corazón. La palabra de Jesús te dice que Dios no puede hacer otra cosa que darnos su amor. Guarda esto en tu corazón. La palabra de Jesús te habla de que a Dios le duele toda noche de la humanidad, las víctimas de la pobreza, el creciente desequilibrio entre ricos y pobres. Guarda esta palabra en el corazón. La palabra de Jesús te dice que ni siquiera la muerte pone fin a la comunión con Dios y con los hermanos. Guarda esto en tu corazón.

Tu palabra me da vida, confío en Ti, Señor. Tu palabra es eterna, en ella esperaré.

Viernes, 12 de abril

«Os he hecho ver muchas obras buenas por encargo de mi Padre» (Jn 10,32)

Cada obra del Padre es una obra de amor, una gracia derramada que embellece el mundo. Jesús hace visibles las obras del Padre para que toda la creación quede envuelta en el gozo. Acoge las obras del Espíritu en tu corazón: son regalos de fortaleza, consuelo, paz, alegría. Pregúntate con sinceridad: ¿Qué obras quiere el Padre que yo realice? Orar es decir el evangelio amando.

Cantaré eternamente las misericordias del Señor. Anunciaré tu fidelidad con mi vida.

Sábado, 13 de abril

«¿Qué hacemos? Este hombre hace muchos signos» (Jn 11,47)

El mundo está lleno de señales. Léelas para que descubras las transparencias de Dios. No busques señales espectaculares ni de personas importantes, Dios habla un lenguaje sencillo. Las señales esconden una realidad profunda. No veas las señales de Dios en tu vida como un peligro sino como una liberación. La gran señal de Jesús es estar a favor de los débiles. Si quieres tú también ser una señal de Dios en el mundo de hoy, acércate a los más débiles y ayúdales.

Ayúdame a descubrir tus signos, tus lenguajes. A tener el oído siempre atento y los ojos bien despiertos.

Escucha este Evangelio acompañado de una canción y palabra de los Místicos, descargando la Aplicación: Evangelio orado