TEN MISERICORDIA DE MÍ, SEÑOR

Lunes, 18 de marzo

«Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo» (Lc 6,36)

Lleva hoy esta palabra de Jesús como un regalo. Deja que te resuene en el camino. La compasión es la forma de mirar al mundo que tiene Dios. Jesús te pide que te parezcas a Dios en la compasión. El tiempo que dedicas a la oración es el tiempo en que el Espíritu educa tu corazón en la ternura. Comienza por abrir los ojos a los demás, comparte algo tuyo con ellos, y verás cómo te va creciendo por dentro la capacidad de ternura y de compasión; es el primer paso para la transformación del mundo.

Dios mío, que mi corazón no sea impermeable a una humanidad sufriente y rota.

Martes, 19 de marzo

SAN JOSÉ, ESPOSO DE LA VIRGEN MARÍA

«Cuando José se despertó hizo lo que le había mandado el ángel del Señor» (Mt 1,24)

José avanzó en la peregrinación de la fe. Dejó lugar en su corazón, en medio de la noche, para lo inesperado y gratuito de Dios. Con la luz y el amor de Dios entrelazó su vida con la de Jesús y María. Hizo de su casa, el hogar de Dios. Tus noches no interrumpen la historia de amor de Dios contigo. También en las noches puedes descubrir la fuente que mana y corre. Cuando te abandonas en Dios, encuentras el camino. Como le pasó a José.

Te bendigo por José. Te doy gracias por su fe. Te alabo por su amor respetuoso.

Miércoles, 20 de marzo

«El Hijo del Hombre no ha venido para que le sirvan, sino para dar su vida en rescate por muchos» (Mt 20,28)

Pregúntate, con calma: Yo, ¿para qué estoy aquí? Jesús lo tenía muy claro: para dar vida. El Espíritu te invita a que te pongas en medio, como una fuente que da vida. Tú también puedes decir»no» a la cultura consumista del que «me sirvan los otros». Si quieres aprender los nuevos lenguajes de la evangelización, ponte a servir. El evangelio siempre llega a través de personas que sirven. Orar es amar y aprender a decir algo con la vida a los más pequeños.

Jesús, ayúdame a optar por el servicio en la nueva relación que quiero vivir con mis hermanos.

Jueves, 21 de marzo

«Había un hombre rico… y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal» (Lc 16,19-20)

Hoy sigue habiendo mendigos y ricos. Jesús, ayer y hoy y siempre, está con los mendigos; más aún, El se ha hecho mendigo por amor. No te defiendas ante esta Palabra, ni pases de largo ante ella. Deja que ilumine lo que hay escondido en tu corazón. Jesús ilumina los criterios con que miras estas situaciones de mendicidad, limpia las fuentes en que te inspiras para vivir. Orar es aprender a sentir, pensar, vivir y organizar la vida desde la fe.

Que tu Espíritu abra mis oídos, dé fuerza a mis palabras y guíe mis pasos por tus caminos.

Viernes, 22 de marzo

«La piedra que desecharon los arquitectos, es ahora la piedra angular» (Mt 21,42)

Contempla la imagen de esta palabra: los pequeños, a los que los poderosos han arrebatado la herencia, son el cimiento de la nueva humanidad.Pon los ojos en los más pobres, en los que no cuentan, ésos son los elegidos de Dios. No pierdas el recuerdo de aquellos que han sufrido el martirio, ésos son semilla de vida. Pon a Jesús como piedra fundamental de tu vida. Renueva hoy tu amistad con Jesús. Es posible vivir, amar y dar la vida como Jesús.

Espíritu Santo, fortalece mi voluntad para que siga con fidelidad el camino que me ha mostrado Jesús.

Sábado, 23 de marzo

«Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió; y echando a correr se le echó al cuello, y se puso a besarlo» (Lc 15,20)

Solo el amor incondicional pone en pie de nuevo la vida maltrecha. Estemos como estemos, Jesús nos espera. Cuando nos ve a lo lejos se conmueve, echa a correr, nos llena de besos. ¡Tanta es su alegría por el encuentro! Cada uno de nosotros hemos nacido de un abrazo entrañable. Somos hijos de un Padre, al que le da un vuelco el corazón cuando nos ve llegar. Orar es escuchar el susurro de Dios: «Todo lo mío es tuyo».

Gracias por la acogida, por el perdón, por la ternura… Gracias porque tu misericordia supera todos mis límites.

Escucha este Evangelio acompañado de una canción y palabra de los Místicos, descargando la Aplicación: Evangelio orado