SEGUNDA SEMANA DE PASCUA

Lunes, 25 de abril

San Marcos, evangelista

«ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación… Ellos se fueron a pregonar el Evangelio por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban» (Mc 16, 15.20).

La nueva vida de la Pascua que Jesús nos regala va creciendo en medio de dificultades. La Vida vence siempre a la muerte, la Luz desplaza a la oscuridad, el Amor es más fuerte que el odio.

Tú, Señor, eres luz para el mundo. Me invitas, Señor, a ponerme en camino de Buena Noticia y proclamar con mis gestos que Dios es amor.

Martes, 26 de abril

«Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo» (Mt 5, 16).

Jesús nos dice que analicemos la experiencia que tenemos de la sal y de la luz para entender la misión que recibimos en el bautismo. Cuenta con nosotros, Señor, queremos ser sal y luz. Queremos mostrar el verdadero rostro de Dios, el Dios del Amor.

Ayúdame, Señor, a guiarme en todo por el Espíritu Santo, para que Él sea quien modele, en mí, al auténtico testigo de tu amor. 

Miércoles, 27 de abril

«Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna» (Jn 3, 16).

En Jesús se manifiesta el amor hasta el fin; sus obras a favor de cada ser humano muestran su unión con el Padre. La humanidad espera que surjan personas capaces de mirarlo todo y a todos como Dios mira. El mirar de Dios es amar.

Quiero caminar en verdad y ser reflejo de esperanza para quienes caminan abatidos  por el peso del dolor.

Jueves, 28 de abril

«El que Dios envió habla las Palabras de Dios porque no da el espíritu con medida» (Jn 3, 34)

La fe es un don, pero encuentra acogida en quien está abierto a las sorpresas. Dios se nos da a lo grande. Jesús nos regala el Espíritu sin medida. En este derroche de gracia descubrimos lo que Dios quiere de nosotros. Intenta hoy compartir con alguien tu fe. Es una forma de extender la vida.

Orar es saber que el agua del Espíritu vivifica y alienta toda semilla que ponemos cada día en los surcos del mundo.

Viernes, 29 de abril

SANTA CATALINA DE SIENA, doctora de la Iglesia y patrona de Europa.

«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla» (Mt 11, 25).

Jesús nos abre su intimidad. Habla de su especial relación con el Padre y de su profundo deseo de abrazarnos en nuestras debilidades y desalientos.  Nos invita a seguirlo, pero él comparte el peso de la vida con nosotros. Nos libera del sufrimiento y alegra el corazón, cuando la vida trae sus propias cargas y sin sabores. Nos da la mano para caminar juntos.

Todo lo dejo en tus manos y me abandono a tu infinita misericordia. Sea lo que sea, te doy las gracias.

Sábado, 30 de abril

«Vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el mar, y se asustaron. Pero él les dijo: «Soy yo, no temáis» (Jn 16, 20).

En toda noche, Jesús es presencia de paz. Con su presencia ilumina, por medio de su amor, las conciencias. Frente a todo abandono de los discípulos por temor, aparece la fidelidad de Jesús de estar siempre con sus amigos, porque su amor es fiel.

Gracias, Señor, sé que contigo no hay nada que temer.

Escucha este Evangelio con textos de los Místicos y una canción en la App Evangelio orado

Libros recomendados:

Post recomendados:

Viva el evangelio como nunca antes:

Suscríbete gratis al CIPE:

Recibe nuestro e-mail semanal. Si estás leyendo este blog será de tu interés: