EVANGELIO ORADO

Lunes, 19 de noviembre

«¡Jesús hijo de David, ten compasión de mí! (Lc 18,38)

El Reino de Dios y su misericordia siguen actuando en la vida de Jesús, sobre todo cuando se encuentra con la fe de un ser humano pobre y necesitado. Grita a Jesús que necesitas su compasión y acoge a los están en los bordes del camino.

Jesús, abre los ojos de mi corazón a la fe en ti, para que te siga por el camino alabando y glorificando tu nombre.

Martes, 20 de noviembre

«Zaqueo, baja enseguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa» (Lc 19,5)

Jesús, el Hijo del hombre salva lo perdido, lo despreciado, lo que no cuenta ante los ojos humanos. Cuando Jesús viene a habitar tu casa, a hospedarse contigo, te invita también a cambiar de vida, a ser compasivo, como lo es el Padre del cielo.

Jesús, ven a mi corazón, siéntate a mi lado, desata mis egoísmos y avaricias. Que tu salvación me haga misericordioso/a y solidario/a.

Miércoles, 21 de noviembre

LA PRESENTACIÓN DE LA VIRGEN

«¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?» (Mt 12,48)

Jesús nos señala que los discípulos son su verdadera familia y que pertenecer a esta familia de Jesús, a la comunidad cristiana, implica cumplir la voluntad del Padre. María es la primera discípula de su Hijo Jesús porque acoge la Palabra en su corazón con un sí total y confiado a la voluntad de Dios.

Hágase. Y la Palabra se hizo carne en la tierra de María. Hágase. Y la Palabra comenzó a amasarse en el corazón de María. Gracias, María, por tu fe confiada hecha amor sin medida.

Jueves, 22 de noviembre

«¡Si al menos tú comprendieras en este día lo que conduce a la paz! (Lc 19,42)

La ciudad de Jerusalén, cuyo nombre significa paz, no reconoce la visita de Jesús, el agente de la paz enviado por Dios. Reconoce y acoge el mensaje salvador de Jesús. Su Palabra trae la paz y la justicia. Su vida es una parábola de paz y de comunión.

Hazme un instrumento de tu Paz. Donde haya odio, siembre yo el amor. Donde haya tristeza, siembre yo la alegría. Donde haya desunión siembre yo el perdón. Donde haya pena siembre el consuelo.

Viernes, 23 de noviembre

«Mi casa es casa de oración» (Lc 19,46).

Jesús hace del templo el lugar de su enseñanza. Habla abiertamente de la voluntad del Padre y del auténtico culto. Acogela Palabrade Jesús. Ora al Padre en espíritu y en verdad allí donde te encuentres, a lo largo de tu jornada de trabajo.

Que tu Reino, Señor se haga presente en mi vida de cada día. Purifica mi corazón, y haz de mi vida un lugar donde el hermano se encuentre contigo.

Sábado, 24 de noviembre

«No es Dios de muertos, sino de vivos; porque para él todos están vivos» (Lc 20,38)

Jesús afirma que la resurrección no es una simple continuación de la vida, sino una vida nueva y distinta, una vida de plenitud. Jesús te invita a asumir tu compromiso por la vida porque el Dios en el que crees es un Dios de vivos. Es el Dios de la Vida.

Resucítame, Señor, con tu Espíritu. Vivifícame, Señor, con tu Espíritu. Transfórmame, Señor, con tu Espíritu, Ilumíname, Señor, con tu Espíritu Para ser testigo de la vida en el mundo.

Escucha este Evangelio acompañado de una canción y palabra de los Místicos, descargando la Aplicación: Evangelio orado

33 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO