Tienes delante un bellísimo y a la vez comprometido texto de Lucas. El mensaje que proclama es de plena actualidad. . Muestra el interés de Jesús y del evangelista Lucas por los pobres. La intención es que la Iglesia de todos los tiempos comparta también esta mirada hacia los pobres. . El mensaje de este texto desestabiliza la escala de valores que predomina hoy en el mundo. Sin violencia ni imposición ofrece una impresionante alternativa. . Pide al Espíritu que te haga entender estas palabras de vida y que te dé fortaleza para que las puedas convertir en un proyecto de vida para ti. Con tu acogida puedes hacer que la palabra de Jesús siga viva hoy.

<*> LEER EL TEXTO: Lucas 6, 17. 20-26

En aquel tiempo, bajó Jesús del monte con los Doce y se paró en un llano, con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón. Él, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo: -«Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados. Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis. Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas. Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis. ¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas”. <*>ENTRAR EN EL TEXTO La misión, como un fuego que quema dentro. Para entender este texto tenemos que situarnos en el encuentro de Jesús en la sinagoga de su pueblo donde manifiesta cuál es su misión y su clara opción en la vida (Lc 4,16-21). Es la misma que el Dios del éxodo, que escucha el clamor de los oprimidos y quiere ser misericordioso con ellos. Jesús se coloca entre los pobres y quiere llevarles la buena noticia. A pesar de las dificultades se respira en estos pasajes el gozo de algo nuevo, prometido y esperado durante siglos, y que ahora se hace presente en medio del pueblo. La montaña y el llano.El monte, para Lucas, es un lugar de oración, de encuentro privilegiado con Dios. Allí ha estado Jesús con los Doce. La oración ha servido para mantener viva la alternativa del Reino que Jesús quiere ofrecer a la humanidad. La llanura es el lugar de la instrucción, a diferencia de Mateo que coloca la instrucción en el monte (de ahí “Discurso del Monte” o “Discurso de la Llanura”). Reunión de mucha gente.Jesús desciende de la montaña y sale al encuentro de un numeroso grupo de discípulos y de una multitud que ha llegado de todos los rincones del país y hasta de los pueblos paganos (Tiro y Sidón) para escucharle. Ha llegado el momento de comunicarles el mensaje del Reino. Nos lo va a mostrar Lucas con dos estrofas paralelas y antitéticas. Cada estrofa, compuesta por tres piezas escuetas y una más desarrollada. Estos esquemas estilísticos son típicos del evangelio de Lucas. Dos horizontes.Jesús propone dos horizontes, uno de felicidad, el otro de de desdicha, invirtiendo los valores de la sociedad. A una situación presente (pobreza/riqueza) corresponde la contraria en el futuro. Los pobres sufren, pero en el Reino de Dios (la nueva sociedad) saldrán de esa situación (el cambio se hará mediante la práctica del mensaje de Jesús). La acción liberadora de Jesús va a consistir en una subversión del orden social, pero no por la violencia ni la imposición. Esto fue lo que anunció María en el Magnificat (Lc 1,51-53) y que aparece en otros textos del evangelio de Lucas, como la parábola del pobre Lázaro (Lc 16,19-31). ¡Dichosos!La palabra de Jesús es una palabra de profundo gozo. La fórmula “dichosos” es una fórmula de felicitación o una explosión de alegría, bastante frecuente en los salmos y en los escritos sapienciales. Se la dirige a los discípulos a quienes mira mientras habla y ve como los verdaderamente pobres, hambrientos, afligidos y proscritos de este mundo. Desea que este mensaje se grabe en los que van a ser enviados como continuadores del mensaje del Reino. Lucas utiliza la segunda personal del plural, lo que da inmediatez al discurso; no se queda en algo genérico, como una especie de catálogo de virtudes, sino que resulta algo personalizado. Jesús aparece siempre consciente de su auditorio: “vosotros los pobres”. Alternativa.Lucas nos invita a poner los ojos en la existencia normal de cada día, en la propia vida de los discípulos donde hay pobreza, hambre, sufrimiento, exclusión. Y donde hay también ricos, saciados, explotadores. Lucas no ha espiritualizado la condición real de los discípulos, como hace Mateo. Jesús propone una alternativa, una inversión de los valores que rigen en la sociedad. Todas las situaciones tienen una respuesta por parte de Dios, y todas quedan abiertas al futuro. La palabra “ahora” revela el interés de Lucas por la vida concreta del cristiano. El reinado de Dios viene para liberarlos y cambiar su suerte, ya en la historia, aunque sin excluir la dimensión escatológica. Cuatro situaciones. Lucas nos presenta cuatro situaciones. Por una parte están los pobres, los que ahora tienen hambre y los que ahora lloran. Y por otra parte, anuncia la dicha cuando se den condiciones de persecución. Los pobres no es que sean mejores que los demás, es que la llegada del Reino instaura una justicia que acaba con la razón del más fuerte y beneficia a los desheredados del mundo actual. En cuanto a la persecución Lucas expresa las injurias recibidas a causa de Jesús por medio de cuatro verbos: odiar, excluir, insultar, rechazar por ser cristianos. La persecución por Jesús y su evangelio es una constante de la Iglesia desde la época de los Hechos (Apocalipsis). Lucas plantea grandes exigencias y espera una profunda sencillez en el seguimiento de Jesús. Todos los que optan por la pobreza experimentan la persecución por parte de la sociedad cuyas bases minan, pero también experimentan la alegría pues ese género de vida los lleva a la plenitud humana. Los Ayes. Las malaventuranzas son llamadas también ayes. Amenazan con angustia, sufrimiento, aflicción. Al reinado de Dios que comunica su consuelo se opone el consuelo humano efímero y vano. Los destinatarios son los representantes de las clases privilegiadas, que están entre los que escuchan a Jesús. Presenta por una parte tres clases de personas: los ricos, los que están saciados, y los que ríen. Y por otra, Jesús advierte que una buena reputación universalmente reconocida puede ser un objetivo engañoso para los discípulos. Los profetas antiguos que gozaban de la estima de sus contemporáneos resultaron unos embaucadores que llevaron a Israel a su ruina. La aprobación de la sociedad significaba que habían falseado el mensaje.