• Tenemos delante un texto del evangelio de Lucas, al que Dante definió como el evangelista de la ternura de Dios.
  • Nos acercamos al texto en un clima de oración y compromiso. Las dos cosas son necesarias para que no se desoriente nuestra vida.
  • Lucas habla a su comunidad, pero también nos habla a nosotros. Las resonancias que se pueden despertar en nosotros pueden ser muchas.
  • El texto nos habla del futuro y del presente, del sinsentido de la vida y de una vida con sentido, de vivir para sí mismo o vivir para los demás. Habla de alegría, de oración. Habla de Cristo, centro y sentido de todo.

<*> LEER EL TEXTO: LUCAS 21,25-28.34-36

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y el oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues las potencias del cielo se tambalearán. Entonces verán al Hijo del Hombre venir en una nube, con gran poder y majestad. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación. Tened cuidado: no se os embote la mente con el vicio, la bebida y la preocupación del dinero, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra. Estad siempre despiertos, pidiendo fuerza para escapar de todo lo que está por venir y manteneros en pie ante el Hijo del Hombre.»

<*> ENTRAR EN EL TEXTO EXPERIENCIA LIBERADORAEl retrato de una comunidad. Lucas tiene presente y refleja en el texto el recorrido que han hecho los cristianos de su comunidad. De estar empobrecidos y a merced de los tiranos de turno, han sido llamados a la libertad bajo el señorío de Cristo. Las señales. Son signos indicadores. Muestran la caducidad del mundo y de los valores que el mundo cultiva y exhibe. Son un juicio sobre la historia presente. Todo gira en la gran rueda de la muerte. Poner en esos valores la esperanza es perderla y perderse. En Lucas estas señales no indica la llegada inmediata de la venida definitiva del Señor. Repercusión en las gentes. Lucas, médico, hace observaciones psicológicas atinadas acerca de la repercusión que tienen las señales entre la gente. A una vida de injusticia y de dureza para con los pobres, le suceden el miedo y la ansiedad. Las gentes enloquecen, se quedan sin aliento. La alegría de la comunidad. Viene provocada por la gran señal, que es la venida de Cristo. En medio del cosmos que parece haberse llenado de tristeza y de luto se ha escuchado una palabra de alegría. El vendrá al final de todo, pero está viniendo siempre, en la caída de todo, en la experiencia del fracaso que parece dominarlo todo. Ante El todo queda patente, queda manifiesta la verdad que cada uno lleva en el corazón. La experiencia de la liberación. Necesitamos que alguien abra una puerta de esperanza en nuestro mundo. Cristo viene a liberar, a poner en marcha un nuevo éxodo. Cristo se constituye en centro de la historia, en fundamento de los tiempos, en el que da sentido al cosmos. En medio del fracaso brota una palabra de vida gratuita que invita a ponerse de pie y a caminar con esperanza. La comunidad puede confesar que Jesucristo es el único Señor. No vale la pena malgastar la vida de otra manera.

¿Cómo harías el retrato de tu comunidad cristiana, que recibe esta palabra al comienzo del Adviento? ¿Qué señales percibes en el mundo de hoy? ¿De qué te hablan? ¿Qué tiene que reflejar el cristiano que ha experimentado la salvación?

ESPERA ATENTA Y ORANTE La venida del Señor no es inmediata. La comunidad de Lucas acepta este hecho, pero tiene que afrontar, y prepararse para ello, una larga etapa de espera y de persecución. La exhortación a la vigilancia. Los cristianos corren el peligro de sucumbir a las atracciones del mundo, que presenta sus valores de forma fascinadora. Existe en la comunidad un peligro de relajación. La vida disoluta y la preocupación por el dinero ahogan el mensaje e impiden buscar el reinado de Dios. Si están integrados en la sociedad injusta, que se deshace, correrán su misma suerte; entonces la llegada del Hijo del Hombre no será para ellos una experiencia de liberación ni de alegría. Vivir el hoy con libertad. Frente al peligro de perder el contacto con la realidad histórica y cotidiana, el Señor invita a vivir con coherencia la vida. Lucas pretende dar a los creyentes de su comunidad la fuerza y el coraje de seguir haciendo presentes en el mundo la ternura, la misericordia y el servicio del Jesús a los más desfavorecidos. La oración vigilante. Ocupa un puesto muy importante en la vida de cada día. La oración nos da lucidez para vivir en medio del mundo, nos da fortaleza en medio de las pruebas, alienta nuestra esperanza en todo momento. Orar es abrirse a la luz que disipa toda tiniebla. La puerta está cerrada; sólo alguien la puede abrir desde fuera. La oración nos permite estar atentos a la llamada de Cristo que viene. La oración nos permite volver al corazón para creer y colocar a Cristo en nuestro centro.

¿Crees que los cristianos de hoy necesitamos estas llamadas de atención? ¿Cómo traduces hoy estas consignas de Jesús a la comunidad? ¿Cómo concretas todo esto para vivir el Adviento con proyecto de evangelio?