¿Moriremos?
¿moriremos de verdad 
a la arrogancia, a la avaricia,
a la productividad desaforada,
a la indiferencia,
a la autosuficiencia,
a la disputa y la revancha,
a la incomunicación
de la sobre información?

¿Morirán las partes oscuras
de nuestra alma,
que tan falsamente
hemos adornado
para huir de la exigencia
de la verdad?

¿Moriremos? …
Ojalá!
Porque la vida auténtica,
la del cuidado,
la de la ternura,
la de la fraternidad
y la justicia,
la de la paz y la concordia,
la del amor….
nos espera siempre,
detrás de cualquier muerte.

Mar Galceran