Todavía es oscuro,

pero ya se vislumbra la vida

que no se agota con

la negra noche.

Tan sólo reposa,

con sus sufrimientos,

a la espera de que una nueva

luz los transfigure.

Y brotará, entonces

fecundando futuros

inimaginables.

 

Lo sabéis mejor que yo,

humanidades violentadas,

que no perdéis la esperanza

y traspasáis el absurdo

de tantas cruces con

la fuerza inefable

que os habita.

 

Y con vuestro vivir

expulsáis de las conciencias

los egoísmos y desánimos

que oscurecen

las entrañas de nuestro ser

 

Sí, nos convoca la vida

que presiona en el corazón 

de la humanidad.

Siempre.

Más allá de cualquier oscuridad.

 

Mar Galceran