Dios no había concluido el universo;

y en el sexto día Dios la creó MUJER.

Y dijo Dios: Te daré un corazón compasivo;

un espíritu libre para volar junto a los pájaros;

un cuerpo para que ofrezcas vida a este mundo.

Te daré sabiduría para conocer grandes verdades;

coraje para salir de la opresión;

fuerza para mover montañas.

Te daré delicadeza para besar la tierra;

pasión para incendiar el mundo;

visión para respetar la tierra que te formó.

Te daré naturaleza alegre para bailar con los niños;

sonrisa para llenar los valles;

lágrimas para lavar el dolor.

Te daré manos para trabajar y amar;

intuición para conocer lo desconocido;

deseos de ser aquello para lo cual fuiste creada.

Y Dios dijo:

¡MUJER, yo te creé a mi imagen y semejanza!

¡Y TU ERES MUY BUENA!