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	<title>La oración y la vida archivos - Cipecar</title>
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	<description>Centro de Iniciativas de Pastoral de Espiritualidad</description>
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	<title>La oración y la vida archivos - Cipecar</title>
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		<title>LA VIDA CONSAGRADA HOY</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Feb 2026 09:17:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Interioridad]]></category>
		<category><![CDATA[La oración y la vida]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>&#8211; ¿Por qué la Iglesia necesita un día para ensalzar la presencia de la vida consagrada? La Iglesia no dedica este día para “ensalzar” a las personas consagradas como si se tratara de un grupo aparte o superior, sino para dar gracias a Dios por un don que Él hace a toda la Iglesia y [&#8230;]</p>
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<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e925a3e056d16d9e4308cec3dd4e290c"><strong> &#8211;</strong> <strong>¿Por qué la Iglesia necesita un día para ensalzar la presencia de la vida consagrada?</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">La Iglesia no dedica este día para “ensalzar” a las personas consagradas como si se tratara de un grupo aparte o superior, sino para <strong>dar gracias a Dios por un don que Él hace a toda la Iglesia</strong> y para recordar su sentido profundo.</p>



<p class="has-medium-font-size">La vida consagrada es un <strong>signo</strong>. Con su sola existencia <strong>proclama que</strong> <strong>Dios basta, que su amor llena una vida entera y que el Reino que esperamos ya ha comenzado a germinar en medio de nosotros.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size"><strong>Ayuda a la comunidad cristiana</strong> <strong>a reconocer</strong> que hay hombres y mujeres que, movidos por el Espíritu, han querido vivir el Evangelio de forma radical, anticipando con su castidad, obediencia y pobreza lo que todos estamos llamados a vivir plenamente en Dios. «Solo Dios basta»</p>



<p class="has-medium-font-size">Esta jornada tiene un <strong>valor profético y pedagógico</strong>: recuerda a la Iglesia que su centro no es la eficacia, ni el poder, ni el número, sino el amor primero a Dios y el servicio humilde a los más pequeños. En tiempos de incertidumbre y cansancio espiritual, la vida consagrada señala silenciosamente que vale la pena entregar la vida total y para siempre.</p>



<p class="has-medium-font-size">Es un día para <strong>reavivar la esperanza vocacional</strong>: no como estrategia, sino como testimonio vivo de que Dios sigue llamando y sigue enamorando corazones.</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong>La Iglesia dedica un día a la vida consagrada: no para mirarla como algo separado, sino para contemplar en ella un espejo de su propia vocación más profunda: vivir para Dios y para los hermanos, en amor indiviso.</strong></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-213080f171972cc60a33da1756c66ba6"><strong>&#8211; ¿Por qué hay caminos tan distintos para vivir el evangelio?</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">La diversidad de caminos en la vida consagrada no es una fragmentación del Evangelio, sino una manifestación de su <strong>riqueza inagotable</strong>. Cristo es uno, pero su misterio es tan amplio que ningún corazón humano puede abarcarlo por completo. Por eso el Espíritu Santo, a lo largo de la historia, ha suscitado distintos carismas: cada uno es como un rayo de una misma luz, una forma concreta de transparentar el rostro de Jesús.</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong>Cada carisma nace de esa escucha silenciosa y amorosa de Cristo, y se fija en un rasgo particular de su vida</strong>: su compasión por los enfermos, su cercanía a los pobres, su anuncio del Reino, su enseñanza paciente, su soledad orante. No porque los otros rasgos no importen, sino porque el amor verdadero tiende a concretarse, a tomar forma visible.</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong>Los carismas: todos beben del mismo Evangelio,</strong> pero lo encarnan de modos diversos para que llegue a todos los rincones de la vida humana. Donde hay ignorancia, surge un carisma de enseñanza; donde hay herida, uno de misericordia; donde hay desorientación, uno de anuncio; donde hay soledad, uno de compañía.</p>



<p class="has-medium-font-size">Esta pluralidad no divide, sino que <strong>construye comunión</strong>. La Iglesia necesita todas estas formas para mostrar el rostro completo de Cristo. Y cada persona consagrada, al seguir un camino concreto, recuerda silenciosamente que el amor de Jesús es tan ancho como la humanidad misma, y tan personal que llama a cada uno por un sendero propio.</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong>Hay muchos caminos porque hay un solo Amor infinito que desea hacerse cercano de mil maneras.</strong></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-540b97a7ef3f6596b58dc80ec8541acb">&#8211;     <strong> Muchas de las acciones que realizáis, en colegios, en hospitales, en comedores sociales… lo realizan ya otras muchas personas, incluso sin creer en Dios: profesionales, voluntarios… ¿Qué aporta la vida consagrada a ese modo de hacer las cosas?</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Es verdad: hoy muchos hombres y mujeres, creyentes o no, realizan con gran competencia y generosidad tareas admirables en la educación, la sanidad o la atención social. La vida consagrada no pretende sustituir eso ni competir con nadie. Más bien, se sitúa humildemente <strong>dentro de ese mismo campo</strong>, pero aportando algo específico, silencioso y profundo.</p>



<p class="has-medium-font-size">Lo primero que aporta es una <strong>motivación radical</strong>: no solo hacemos el bien, sino que buscamos a Alguien en quienes lo necesitan. En el pobre, en el enfermo, en el niño, la persona consagrada reconoce un misterio: la presencia velada de Cristo</p>



<p class="has-medium-font-size">La vida consagrada intenta vivir ese amor no como una tarea más, sino como una <strong>respuesta total</strong>: la vida entera ofrecida, sin horarios interiores ni reservas del corazón. Por eso sus votos no son solo una disciplina, sino una manera de amar con un corazón disponible, pobre de seguridades, obediente a un envío que no siempre se elige.</p>



<p class="has-medium-font-size">Aporta una <strong>memoria viva de Dios</strong> en medio de la acción. No solo se sirve, sino que se ora; no solo se cura o se educa, sino que se presenta todo ante el Señor. Es decir, también en lo más cotidiano se puede vivir en su presencia.</p>



<p class="has-medium-font-size">La vida consagrada ofrece un <strong>signo profético</strong>: recuerda que el ser humano no se explica solo por lo que produce o logra, sino por el <strong>amor que recibe y entrega</strong>. En un mundo que corre el riesgo de medirlo todo por la eficacia, la persona consagrada testimonia que hay valores que no se contabilizan:la oración, como trato de amistad, la fidelidad silenciosa, la cercanía gratuita, la esperanza cuando no hay resultados visibles.</p>



<p class="has-medium-font-size">Así, sin negar ni eclipsar el bien que tantos realizan, la vida consagrada intenta aportar un “plus” invisible: <strong>hacerlo todo por amor a Dios y en nombre de su Reino</strong>, para que incluso el gesto más pequeño quede abierto a la eternidad.</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-16a87624b1de685c82cb8e27d9279a7d">&#8211;<strong> Quizás lo que hasta no hace mucho hacían los consagrados lo realiza ahora el Estado, profesionales… ¿ha hecho esto que la vida consagrada pase a un segundo paso en nuestra sociedad y que para el mundo ya no parezcáis relevantes? ¿Por qué, sin embargo, sí lo sois?</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Es cierto que muchas de las obras que durante siglos sostuvieron los consagrados —escuelas, hospitales, atención a los más pobres— hoy son asumidas en gran parte por el Estado y por profesionales cualificados. Esto <strong>ha cambiado visiblemente el lugar social de la vida consagrada.</strong> Ya no ocupa el centro, ya no es tan visible ni tan necesaria en términos funcionales. Y, en cierto modo, eso es también una <strong>purificación evangélica</strong>.</p>



<p class="has-medium-font-size">Pero <strong>la relevancia de la vida consagrada no se mide por la centralidad social</strong>, sino <strong>POR SU FIDELIDAD AL EVANGELIO.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Cuando la vida consagrada deja de ser imprescindible como estructura, puede volver con más libertad a ser lo que es en su raíz: <strong>signo</strong>. <strong>Signo de que Dios basta. Signo de que la vida puede darse sin cálculo. Signo de que el ser humano no se reduce a producción, consumo o éxito.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Hoy su palabra no es tanto la del poder, sino la de la <strong>presencia humilde</strong>. En barrios olvidados, en fronteras, en hospitales silenciosos, en comunidades pequeñas y envejecidas, <strong>los consagrados siguen diciendo con su vida que nadie está de más, que la fragilidad no es inútil, que el amor fiel existe.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">En una sociedad que valora lo visible, lo rápido y lo rentable, la vida consagrada resulta discreta, incluso irrelevante a los ojos del mundo. Pero precisamente por eso es necesaria: porque <strong>recuerda, sin imponerse, que hay una dimensión del ser humano que no puede ser sustituida por ninguna institución —la sed de Dios, la sed de sentido, la sed de amor verdadero—.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Así, aunque haya pasado a un segundo plano social, no ha perdido su lugar espiritual. Sigue siendo como una lámpara pequeña en la noche: no hace ruido, no ocupa titulares, pero ayuda a no olvidar hacia dónde camina el corazón humano.</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b5f7b1ae10bbb85cf1bfdb00d1e42f88">&#8211;    <strong>  El lema de esta jornada no se centra en qué hacéis, sino en “para quién sois”, “para quién eres”. ¿Es esta la diferencia fundamental?</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Sí, esa es una diferencia decisiva, y muy evangélica. El lema no pregunta primero <strong>qué hacemos</strong>, sino <strong>para quién somos</strong>, porque la vida consagrada no se entiende desde la función, sino desde la pertenencia. Antes que una tarea, es una relación; antes que un servicio concreto, es una entrega de la propia persona.</p>



<p class="has-medium-font-size">Lo que distingue a la vida consagrada no es tanto el tipo de obra —enseñar, curar, acompañar, anunciar—, sino el haber dicho: <em>mi vida es de Otro</em>. Todo lo que se hace brota de ahí y vuelve ahí.</p>



<p class="has-medium-font-size">Por eso dos personas pueden realizar exactamente el mismo trabajo, pero vivirlo desde un lugar interior distinto. El consagrado intenta vivirlo como respuesta a una llamada, como acto de amor ofrecido, como signo de una pertenencia que no se retira al terminar la jornada.</p>



<p class="has-medium-font-size">Este cambio de perspectiva lo transforma todo: el cansancio, el éxito o el fracaso, la fecundidad visible o la esterilidad. Lo importante no es tanto lo que queda hecho, sino a quién queda entregado el corazón.</p>



<p class="has-medium-font-size">Así, el lema nos recuerda que la vida consagrada no es ante todo una forma alternativa de trabajar, sino una forma radical de <strong>amar y pertenecer</strong>, para que, a través de una vida concreta, Dios pueda seguir diciendo al mundo: <em>“no estáis solos”</em>.</p>



<p class="has-medium-font-size">Textos iluminadores: «Para Vos, nací. ¿Qué mandáis hacer de mi?» (Santa Teresa)<br>«Cristo es mío y todo para mi» (San Juan de la Cruz).<br> “Ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para sí mismo. <strong>Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor</strong>; así que, ya vivamos ya muramos, somos del Señor. Pues para esto murió y resucitó Cristo: para ser Señor de muertos y vivos” (Romanos 14, 7: 7).<br>“Vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí<strong>. Y mi vida de ahora en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí”</strong> (Gálatas 2, 20).</p>



<p class="has-medium-font-size">Vivo en el Amor de Jesús que me sostiene. Él es el Amor de mi Vida, mi Luz, mi Sol y mi Fuente. &nbsp;Mi vida no tiene sentido si Cristo Jesús no está en ella. Cada día en la oración de la mañana el Espíritu Santo recrea en mi interior esta conciencia de vivir &nbsp;y permanecer en Él, con Él y para Él.</p>



<p class="has-medium-font-size">Jesús me lleva al Padre en el que me abandono. Él guía mi vida ya en esta última etapa en la que me dispongo para el encuentro definitivo en la vida plena.</p>



<p class="has-medium-font-size">Con Jesús vienen los hermanos “ fratelli tuti” Con Jesús ofrendo mi vida al Padre para ser enviada, guiada y sostenida por el Espíritu divino a la misión que mi Congregación de Carmelitas Misioneras me envía.</p>



<p class="has-medium-font-size"> “La misión en el corazón del pueblo no es una parte de mi vida, o un adorno que me puedo quitar; no es un apéndice o un momento más de la existencia. Es algo que yo no puedo arrancar de mi ser si no quiero destruirme. <strong>Yo <em>soy una misión</em> en esta tierra, y para eso estoy en este mundo. Hay que reconocerse a sí mismo como marcado a fuego por esa misión de iluminar, bendecir, vivificar, levantar, sanar, liberar</strong>» ( E<em>vangelii gaudium, </em>2).</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a3d84086657c865a7ffeeb46043a8f0e">&#8211; <strong>¿Qué sería de la Iglesia sin la vida consagrada?</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">La Iglesia podría seguir existiendo en su estructura visible, pero <strong>le faltaría un latido esencial de su corazón</strong>.<br>La vida consagrada no es un adorno ni un añadido opcional; <strong>es una forma viva de recordar a toda la Iglesia quién es y hacia dónde camina. </strong>Sin ella, la Iglesia correría el riesgo de volverse demasiado funcional, demasiado preocupada por organizarse y mantenerse, olvidando que su verdad más profunda es ser esposa que espera, pobre que confía, discípula que ama sin reservas.<br>Los consagrados, con su sola existencia, proclaman que ese amor puede ser absoluto, definitivo, total. Que es posible entregar una vida entera a Dios sin guardarse nada. Que el Reino futuro no es una idea, sino una realidad que ya comienza a respirarse.</p>



<p class="has-medium-font-size">Obras de amor, de comunión, de intercesión silenciosa por el mundo.</p>



<p class="has-medium-font-size">Sin la vida consagrada, la Iglesia perdería:</p>



<p class="has-medium-font-size">un <strong>signo profético</strong> que recuerda que Dios basta;<br>una <strong>memoria viva del absoluto de Cristo</strong>;<br>un espacio donde la pobreza, la castidad y la obediencia anuncian ya el mundo nuevo;<br>una fuerza escondida de oración que sostiene la misión cuando todo parece estéril.</p>



<p class="has-medium-font-size">Sería como un cuerpo sin pulmones contemplativos, sin ojos que miran más allá de lo inmediato, sin manos siempre disponibles para los últimos.</p>



<p class="has-medium-font-size">Por eso, cuando la Iglesia celebra la vida consagrada, no se celebra a sí misma, sino que da gracias porque el Espíritu sigue regalándole hombres y mujeres que, con su fragilidad, se atreven a decir con su vida entera: <strong>“Solo Dios basta.”</strong></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f256f560b21b07a7754eab75aa60db09"><strong>&#8211; ¿Qué sería del mundo sin la vida consagrada?</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">El mundo seguiría girando, las ciudades no se detendrían y la historia continuaría su curso. Pero <strong>faltaría una presencia silenciosa que recuerda algo esencial: que el ser humano no vive solo de lo útil, de lo rentable o de lo inmediato</strong>.</p>



<p class="has-medium-font-size">La vida consagrada no sostiene el mundo por su poder ni por su número, sino por lo que testimonia: que <strong>existe un amor por el que vale la pena entregar la vida</strong> entera, incluso cuando no hay reconocimiento ni resultados visibles.</p>



<p class="has-medium-font-size">Sin los consagrados, el mundo tendría menos memoria de ese criterio último. Habría menos vidas que, con su sola existencia, proclaman que la dignidad humana no depende del éxito, de la salud o de la productividad, sino de ser amado por Dios.</p>



<p class="has-medium-font-size">Faltarían también:</p>



<p class="has-medium-font-size">testigos estables de <strong>gratuidad</strong>, en una cultura del intercambio;<br><strong>comunidades que eligen quedarse</strong> en lugares heridos cuando otros se marchan;<br>hombres y mujeres que <strong>hacen de la oración</strong> un servicio escondido por los que no rezan o ya no pueden rezar;<br>una <strong>presencia humilde junto a los pobres</strong> que no se explica solo por razones sociales, sino por amor.</p>



<p class="has-medium-font-size">Sin la vida consagrada, el mundo sería quizá más eficiente, pero <strong>más pobre en signos de esperanza gratuita</strong>, más huérfano de testigos que recuerdan que la última palabra sobre la historia no es el poder ni la violencia, sino el amor fiel.</p>



<p class="has-medium-font-size">Sería un mundo con menos faros en la noche: pequeños, discretos, pero suficientes para que algunos no pierdan del todo el rumbo del corazón.</p>



<p>(CIPE. Entrevista para la COPE de BURGOS).</p>
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		<title>Meses de enero y febrero&#8230;</title>
		<link>https://cipecar.org/momentos-de-oracion/la-oracion-y-la-vida/meses-de-enero-y-febrero/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Jan 2025 16:50:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La oración y la vida]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo Ordinario - Ciclo B]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Meses de enero y febrero, crepusculares, silenciosos, con el misterio escondido dentro, abiertos a la luz que crece día a día. Meses de enero y febrero, los del tiempo ordinario, con el trabajo y la fatiga de cada día, y la vida de familia donde se forma la trama de la vida. Meses de enero [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size">Meses de enero y febrero, <br>crepusculares, silenciosos, <br>con el misterio escondido dentro, <br>abiertos a la luz que crece día a día.</p>



<p class="has-medium-font-size">Meses de enero y febrero, <br>los del tiempo ordinario, <br>con el trabajo y la fatiga de cada día, <br>y la vida de familia donde se forma la trama de la vida.</p>



<p class="has-medium-font-size">Meses de enero y febrero, <br>silenciosos en la naturaleza, <br>íntimos para la familia junto al fuego, <br>con las cosas pequeñas, detalles de alegría.</p>



<p class="has-medium-font-size">Meses de enero y febrero, <br>cuando la savia se asoma y los cereales <br>rompen la tierra <br>en busca de la luz.</p>



<p class="has-medium-font-size">Meses de enero y febrero, <br>belleza del aquí y ahora, <br>conversaciones íntimas, cruces de caminos, <br>paso imparable hacia la vida.</p>



<p class="has-medium-font-size">Meses de enero y febrero, <br>Dios siempre en medio. <br>Tareas de un mundo nuevo entre las manos: <br>la paz, la comunión, la mesa compartida. </p>



<p>Pedro Tomás Navajas, ocd &#8211; CIPE</p>
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		<title>Meditaciones en tiempo de otoño</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 03 Oct 2021 15:18:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La oración y la vida]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Otoño&#8230; El otoño cae&#8230;se desprenden las hojas,se deshojan las ramasse rellenan los suelossosegadas las mieses&#8230;y el viento a poniente&#8230;con más huecas las almas,más vacías las copas,más repleto el espíritude quien osa sacaruna flor a destiempo,una azul primaveraen un oscuro invierno. Ignacio Husillos, OCD El tiempo de otoño&#8230; En el hemisferio norte, en otoño, las noches [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-color has-medium-font-size" style="color:#35aa07"><strong>Otoño&#8230;</strong></p>



<p class="has-text-color has-medium-font-size" style="color:#239507">El otoño cae&#8230;<br>se desprenden las hojas,<br>se deshojan las ramas<br>se rellenan los suelos<br>sosegadas las mieses&#8230;<br>y el viento a poniente&#8230;<br>con más huecas las almas,<br>más vacías las copas,<br>más repleto el espíritu<br>de quien osa sacar<br>una flor a destiempo,<br>una azul primavera<br>en un oscuro invierno. </p>



<p class="has-text-color" style="color:#208607">Ignacio Husillos, OCD</p>



<figure class="wp-block-gallery columns-1 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex"><ul class="blocks-gallery-grid"><li class="blocks-gallery-item"><figure><img fetchpriority="high" decoding="async" width="607" height="464" src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/otono-banco.jpg" alt="" data-id="14544" data-full-url="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/otono-banco.jpg" data-link="https://cipecar.org/?attachment_id=14544" class="wp-image-14544" srcset="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/otono-banco.jpg 607w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/otono-banco-300x229.jpg 300w" sizes="(max-width: 607px) 100vw, 607px" /></figure></li></ul></figure>



<p class="has-text-color has-medium-font-size" style="color:#ef2b0b"><strong>El tiempo de otoño&#8230;</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">En el hemisferio norte, en otoño, las noches se vuelven más largas y la temperatura comienza a bajar. En esta temporada, la savia de los árboles se retira de las hojas y ramas para volver hacia las raíces; los árboles se desnudan, se desprenden de sus hojas. La tierra queda silenciosa, vacía, a la espera&#8230;</p>



<p class="has-medium-font-size">Este tiempo nos invita a soltar, a dejar ir todo aquello que ya no es esencial en la vida, y que nos impide seguir caminando en alegría y libertad. &nbsp;</p>



<p class="has-text-color has-medium-font-size" style="color:#f73b1d">El tiempo de otoño &nbsp;nos invita al silencio, a mirar hacia el interior, volvernos hacia las raíces que sustentan la vida, reflexionar y descubrir las motivaciones que mueven nuestro actuar. ¿Quién soy? ¿Qué busco? ¿Hacia dónde camino? ¿Con quién camino?<br></p>



<p class="has-text-color has-medium-font-size" style="color:#f73b1d">No estamos huecos por dentro. El Padre, el Hijo, el Espíritu Santo nos habitan, nos rodean, nos constituyen. ¿Soy consciente de esta Presencia?</p>



<p class="has-medium-font-size">El otoño es tiempo de conclusión y de inicio a la vez, de algo realizado y a la vez de esperanza, porque nada perece. La tierra permanece a la espera de que las nuevas semillas sembradas en sus entrañas den fruto en primavera. El otoño tiene un sabor maduro, de algo realizado, de algo que concluye y se va. &nbsp;Es el tiempo de la recolección de las últimas cosechas, de saborear los frutos, de agradecer tantos dones.</p>



<p class="has-text-color has-medium-font-size" style="color:#ec3018">Este tiempo de otoño favorece dos actitudes: Soltar &nbsp;todo lo que no se necesita para caminar ligeros de equipaje y agradecer todo lo que recibimos día tras día.</p>



<p>CIPE</p>



<figure class="wp-block-gallery columns-1 is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex"><ul class="blocks-gallery-grid"><li class="blocks-gallery-item"><figure><img decoding="async" width="1024" height="682" src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/Otono15-1024x682.jpg" alt="" data-id="14557" data-full-url="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/Otono15.jpg" data-link="https://cipecar.org/momentos-de-oracion/la-oracion-y-la-vida/meditaciones-en-tiempo-de-otono/attachment/otono15/" class="wp-image-14557" srcset="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/Otono15-1024x682.jpg 1024w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/Otono15-300x200.jpg 300w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/Otono15-768x511.jpg 768w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/Otono15-1536x1022.jpg 1536w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/Otono15.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure></li></ul></figure>



<p></p>



<p class="has-text-color has-medium-font-size" style="color:#ab0980"><strong>Oración del otoño</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Dios de las cuatro estaciones<br>que marcan el ritmo de la vida<br>de la tierra y del universo.<br>Dios de las hojas de infinitos colores.</p>



<p class="has-medium-font-size">Dios de nuestros otoños<br>que cantan la belleza<br>de los hermosos paisajes<br>antes del inevitable despojo del mañana.<br>Haznos participar del movimiento de la gracia<br>en nosotros y de la variedad de tus dones.</p>



<p class="has-medium-font-size">Danos palabras para poder celebrar<br>en esta temporada la generosidad y la tristeza,<br>la dulzura y la violencia,<br>la abundancia y el desapego.</p>



<p class="has-text-color has-medium-font-size" style="color:#ab0ea6">Enséñanos la vida interior y sus misterios.<br>Sostennos en la espera de la única estación<br>cuando nos reuniremos con tu Hijo<br>para la cosecha final de siglos.</p>



<p>(De la Revista Prier)</p>



<figure class="wp-block-gallery columns-1 is-cropped wp-block-gallery-3 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex"><ul class="blocks-gallery-grid"><li class="blocks-gallery-item"><figure><img decoding="async" width="811" height="456" src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/Otono-frutas.jpg" alt="" data-id="14545" data-full-url="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/Otono-frutas.jpg" data-link="https://cipecar.org/?attachment_id=14545" class="wp-image-14545" srcset="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/Otono-frutas.jpg 811w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/Otono-frutas-300x169.jpg 300w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/Otono-frutas-768x432.jpg 768w" sizes="(max-width: 811px) 100vw, 811px" /></figure></li></ul></figure>



<p>&nbsp;<br></p>
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		<title>MEDITACIÓN ANTE UN VOLCÁN</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 23 Sep 2021 15:33:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La oración y la vida]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Nos ha llegado al CIPE este escrito anónimo. Lo publicamos en cipecar, quizá alumbre algo la situación que vivimos. Con ello nos unimos a tanta buena gente solidaria con nuestros hermanos y hermanas de la Isla de La Palma. Que les llegue nuestra cercanía, cariño y oración. Perplejo ante las imágenes devoradoras del volcán de [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-normal-font-size">Nos ha llegado al CIPE este escrito anónimo. Lo publicamos en cipecar, quizá alumbre algo la situación que vivimos. Con ello nos unimos a tanta buena gente solidaria con nuestros hermanos y hermanas de la Isla de La Palma. Que les llegue nuestra cercanía, cariño y oración.</p>



<p>Perplejo ante las imágenes devoradoras del volcán de la isla de la Palma, se me han ocurrido los siguientes puntos de meditación:</p>



<p>1. El hombre, a pesar de los logros alcanzados en la ciencia y la tecnología, sigue siendo un pequeño insecto en medio del Cosmos, impotente antes estos fenómenos naturales como un volcán, tifones, tsunamis, riadas, etc. ¿Por qué nos lo hemos creído y hay un orgullo posmoderno absurdo? Miro las hormigas y aprendo.</p>



<p>2. El orden cósmico nos supera. Este volcán es como una cerilla que ilumina mi mente para saltar hacia el Universo y decirme: sube más allá y acepta una cosmovisión que rompe con tus criterios del tiempo y del espacio.</p>



<p>3. Construimos fábricas, casas, graneros, propiedades. Nos llamamos dueños del futuro. &nbsp;Y en un santiamén “como ladrón” en este caso la naturaleza se lo lleva todo. ¿En dónde he puesto mi corazón?</p>



<p>4. La vida humana es más importante que toda posesión material. Pero aun esta siempre está en riesgo. Como cuenta el Kempis de aquel que iba por la calle y le cayó una teja. ¿Tenemos conciencia de que formamos parte de un todo y que el devenir de nuestra vida temporal tiene un término y una continuidad distinta?</p>



<p>5. Los pequeños, los pobres, los campesinos que han perdido todo lo que tenían siempre son las principales víctimas. ¿Me acuerdo de que, según Jesús, poseerán la tierra y el reino?<br><br>6. Los canarios tienen una pasta especial. Incluso cuando hablan de su tragedia tienen tal tranquilidad y parsimonia que les sitúa en otra dimensión. Quizás estén más cerca de la paz contemplativa que presta sabiduría &nbsp;a la vida.</p>



<p>7. “Somos espectáculo”, dice el apóstol Pablo. El volcán de la Palma tiene una dimensión espectacular. Hemos seguido la apertura de sus bocas, el río de lava hacia el mar, su bramido continuo. Lo hemos visto embobados e impotentes. Su fuerza ante nuestra pequeñez, su belleza junto a su poder devastador, su irrupción ante nuestros planes. &nbsp;Hasta el dolor tiene un misterio de belleza y la belleza un lado de dolor.</p>



<p>8. Las islas están formadas por viejos volcanes durante millones de años. Te miras en el espejo y ves en tu rostro pasar el tiempo. Corres al trabajo, te preocupas por el tráfico, el último acontecimiento de tu pequeña vida. Levántate y aúpate hacia &nbsp;el no-tiempo.</p>



<p>9. La Tierra es un ser vivo en continua transformación. Un día se separaron los continentes, surgieron los mares, evolucionaron los animales y vino el hombre. El volcán recuerda que hay una inteligencia, un fuego, una vida, una energía sembrada en el interior del Cosmos. ¿Podemos acceder a ella? Solo desde el silencio.</p>



<p>10. El volcán como la sonrisa de un niño, el movimiento de las mareas, el cráter de un flor, el parto de una madre, la belleza de una anciana y mil cosas que me rodean sólo me impelen a &nbsp;arrodillarme y saborear un amor sin medida ni raciocinio.</p>



<p>(Anónimo).</p>
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		<title>En la fiesta de la Trinidad</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 Jun 2020 08:48:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La oración y la vida]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>No sé tu Nombre ni veo tu figura Y sin embargo lo contienes todo, De Ti procede y a ti va la vida Y en Ti se envuelve la raíz y el modo. Quiero acercarme y de siempre estabas, Romper el viento y abrazar el lodo Y sólo encuentro que mi abrazo es tuyo Porque [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>No sé tu Nombre ni veo tu figura<br />
Y sin embargo lo contienes todo,<br />
De Ti procede y a ti va la vida<br />
Y en Ti se envuelve la raíz y el modo.</p>
<p>Quiero acercarme y de siempre estabas,<br />
Romper el viento y abrazar el lodo<br />
Y sólo encuentro que mi abrazo es tuyo<br />
Porque en Ti se me revela hondo.</p>
<p>Origen, guía y Meta de los hombres,<br />
Refugio, Centro, Mediador, Retorno,<br />
Puerta, Ternura, Plenitud,  Sonrisa ,<br />
Calor Potencia, Soledad y Gozo.</p>
<p>Eres el Ser, en Ti están las raíces,<br />
El Trascendente y lo más remoto;<br />
llenas el cosmos y entras en mi alma<br />
Porque si Tú no estás,  se acaba todo.</p>
<p>No hay en Ti origen, ni principio tienes ,<br />
Eres Amor, de Ti todo ha brotado,<br />
Tú eres el límite y no tienes fronteras,<br />
El Horizonte y cada recodo.</p>
<p>Pronuncias con Amor todas las cosas,<br />
La nada y el principio son tu todo,<br />
Has colocado lo grande y lo pequeño,<br />
La brisa y el calor, el sol y el polo.</p>
<p>Has dejado tu sello en cada cosa,<br />
En el azul del mar y en lo frondoso<br />
Del bosque que hace el aire y lo regala<br />
Y así escuchar los silbos amorosos.</p>
<p>Sé que has puesto cuidado en nuestras almas,<br />
Y que nos has mirado con asombro<br />
Un cariño especial le has dado al hombre<br />
Y lo has dotado de lo más hermoso.</p>
<p>¿Qué has puesto en mí, mi Dios, que mi alma encierra<br />
Un ansia de tu Amor y un Fuego sordo,<br />
Que aunque parezca hallar aquí la dicha<br />
Añora en lo más hondo tu Retorno.</p>
<p>Un poco de tu Ser me has concedido<br />
Y ya, si no es en Ti, no hallo reposo<br />
Y para rescatarme te has venido,<br />
Para subirme a Ti en pleno gozo.</p>
<p>&#8212;&#8212;-</p>
<p>Mi Dios,  oh Trinidad, nunca consientas</p>
<p>Que desvaríe hasta perder tu Don dichoso,<br />
agarra Tú muy fuerte mi pobreza<br />
Y nunca dejes que me aparte tonto.</p>
<p>Mira, mi Dios,  me has hecho para Vida<br />
Y la muerte acecha en mi retorno;<br />
sé que has venido para rescatarme,<br />
Quiero adherirme para siempre en todo.</p>
<p>Hoy me has mostrado un poco tu Misterio<br />
Y entiendo que todo es un Regalo hermoso,<br />
Quiero llegar entera hasta la Meta<br />
Que es fundirme en Ti, Dios amoroso.</p>
<p>Inés Carmen, dominica de Lerma.</p>
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		<title>Orar en tiempo de pandemia</title>
		<link>https://cipecar.org/momentos-de-oracion/la-oracion-y-la-vida/orar-en-tiempo-de-pandemia/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 06 May 2020 14:42:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La oración y la vida]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>A los amigos y amigas de ORAR. El CIPE y el grupo editorial FONTE os ofrece gratuitamente esta Revista. Podéis descargarla desde la tienda de la editorial Monte Carmelo, sin coste alguno. Solo tenéis que registraros, escribir vuestros nombres para seguir conectados en el espíritu de la familia del carmelo. ¡Gracias! Revista Orar 295 &#8211;  [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>A los amigos y amigas de ORAR. </strong></p>
<p><strong>El CIPE y el grupo editorial FONTE os ofrece gratuitamente esta Revista. </strong><br />
<strong>Podéis descargarla desde la tienda de la editorial Monte Carmelo, sin coste alguno.<br />
Solo tenéis que registraros, escribir vuestros nombres para seguir conectados en el espíritu de la familia del carmelo. ¡Gracias!</strong></p>
<h4><a href="https://www.montecarmelo.com/revista-orar/1610-revista-orar-n-295-gratuita.html" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><span style="color: #ff0000;">Revista Orar 295 &#8211;  Editorial Monte Carmelo</span></a></h4>
<h2><span style="color: #0000ff;">CRISTO HA RESUCITADO ¡ALELUYA!<br />
RESUCITEMOS CON ÉL. ¡ALELUYA!</span></h2>
<p>Este el saludo gozoso que nos damos unos a otros en este tiempo de Pascua y que hacemos extensible al mundo entero. En medio de la pandemia, nuestra alegría glorifica al Señor, que destruye la muerte y restaura la vida. Las puertas del reino se nos abren y una efusión de gozo pascual nos recorre por dentro. Cristo sigue vivo, ofreciéndose para nosotros, intercediendo por nosotros, convocándonos a la vida y a renovar todas las cosas. Él está en los que sufren y en los que alientan, en los que mueren y en los que sufren la perdida de los que aman, en los que lloran y en los que consuelan en el Espíritu.</p>
<p>Llevamos una larga temporada abrumados con datos, cifras, conjeturas, síntomas sobre el coronavirus. Vivimos con la sensación de que no hay otra cosa fuera del virus; hasta tal punto se ha impuesto en nuestro pensamiento, en nuestros diálogos. Vemos difícil hablar de otra cosa o hablar del virus de otra manera distinta a como lo hacen los medios de comunicación.</p>
<p><span style="color: #0000ff;"><strong>En este número de la revista ORAR queremos aportar nuestro granito de arena para visibilizar la experiencia pascual.</strong></span> Sabemos, no hace falta más que abrir los ojos para verlo, que el Espíritu Santo ha hecho y está haciendo maravillas; de muchas familias ha hecho iglesias domésticas y de muchos corazones espacios de oración interior y de alabanza. Precisamente cuando las iglesias están cerradas en muchos lugares y el culto se ha reducido a catacumbas, brotan en esta primavera la oración hecha en espíritu y en verdad.</p>
<p><strong><span style="color: #0000ff;">Con la ayuda de hermanos y hermanas</span></strong> -lo que aquí aparece es apenas una gota de agua en medio del océano- <span style="color: #0000ff;"><strong>queremos contagiaros la certeza de la presencia del Señor en esta hora de confinamiento.</strong></span> Él llama a nuestra puerta, como un mendigo; quiere entrar para estar siempre con nosotros y regalarnos su paz y su alegría.</p>
<p><strong><span style="color: #0000ff;">Nuestro punto de partida para vivir en medio del mundo y amarlo, como lo ama el Padre, es siempre Jesús de Nazaret.</span></strong> Él nos ayuda a comprender la situación actual y a encontrar pistas para caminar y compartir. Aunque estemos sin salir de casa, Jesús nos enseña a mirarnos en el libro de la vida y a convivir con las personas, compartiendo con ellas y aprendiendo cada día de los santos de la puerta de al lado.</p>
<p><strong><span style="color: #0000ff;">Hay muchos testigos que, en estos días de pandemia, están bendiciendo a Dios en medio de la vida</span></strong>, con la oración de la vida, entregando vida a los demás al estilo de Jesús. Hay vidas que hablan por sí solas, sin palabras, sin ruido, solo con el callado amor; y las hay en cualquier lugar, escondidas, silenciosas, como esas diminutas flores que brotan en la hierba, muchas veces ocultas. ¿Cuál es su secreto? Dejarse guiar por ese manantial de VIDA que en todos brota, a veces con tanta fuerza que arrastra a la entrega incondicional.</p>
<p>¿Nos vamos a quedar con los brazos cruzados? <strong><span style="color: #0000ff;">Os invitamos a dejaros guiar por ese Espíritu de AMOR</span></strong> que nos habita e invita a reinventar la vida. Hay mil maneras de hacerlo, incluso desde la casa, en soledad, siempre desde un corazón que ora y ama. Hoy todos somos llamados a crecer en humanidad. Atrévete a descubrir lo que el Espíritu te pide aquí y ahora y que el miedo no te paralice.</p>
<p>Si al caminar por cañadas oscuras, hemos perdido el rastro de la alegría y la fe se ha empequeñecido, os recordamos que <strong><span style="color: #0000ff;">Jesús nunca nos abandona.</span></strong> Su gracia y verdad son más fuertes que nuestros desalientos. Su misterio de amor lo llevamos dentro y su alegría se abre camino en nuestras tristezas.</p>
<p><span style="color: #0000ff;"><strong>La crisis es una oportunidad para el encuentro.</strong></span> Si le damos a la Palabra de Jesús la ocasión de entrar en contacto con nuestros problemas, crisis, miedos y esperanzas, nada estará perdido. Cualquier situación es buena para que Jesús se acerque y trabaje con nuestras pobrezas.</p>
<blockquote><p>El coronavirus, con los muertos y hospitalizados, con los parados y los empobrecidos es una oportunidad maravillosa para descubrirnos hermanos sin fronteras. Para olvidar esos pronombres tan queridos: yo, mí, me, conmigo… y empezar a conjugar en plural: nosotros, nuestro, pan nuestro… Esta es nuestra hora. No podemos perder la oportunidad de contribuir, de la manera en que podamos y queramos, a una nueva humanidad.</p></blockquote>
<p><span style="color: #0000ff;"><strong>Con la Señora de la Alegría, con san José, con los niños y ancianos</strong></span>, que son como faros que iluminan nuestra noche, <span style="color: #0000ff;"><strong>¡feliz aventura, amigos y amigas de ORAR!</strong></span> Recibid todos, especialmente los más afectados por el coronavirus y los que estáis más de cerca cuidando, curando, acompañando, un abrazo entrañable, pascual.</p>
<p style="text-align: right;"><strong>Pedro Tomás Navajas, ocd.</strong></p>
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			</item>
		<item>
		<title>Abba&#8230; ¡Padre nuestro!</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 24 Mar 2020 12:04:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La oración y la vida]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>«Todos vosotros sois hermanos». Son palabras de vida eterna, como una brisa suave rozándome el corazón. «Uno solo es vuestro Padre, el del cielo». Siento a Jesús frente a mí, mirándome a los ojos, poblando mis oscuras soledades con mil rostros, mil sonrisas, mil canciones&#8230; No estoy sola en el viaje de la vida. ¡El [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/momentos-de-oracion/la-oracion-y-la-vida/abba-padre-nuestro/">Abba&#8230; ¡Padre nuestro!</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p><span style="color: #0000ff;">«Todos vosotros sois hermanos».</span></p></blockquote>
<p>Son palabras de vida eterna, como una brisa suave rozándome el corazón.</p>
<blockquote><p><span style="color: #0000ff;">«Uno solo es vuestro Padre, el del cielo».</span></p></blockquote>
<p>Siento a Jesús frente a mí, mirándome a los ojos, poblando mis oscuras soledades con mil rostros, mil sonrisas, mil canciones&#8230; No estoy sola en el viaje de la vida. ¡El Señor me ha regalado hermanos que sueñan, que caminan a mi lado, y que junto a mí miran al cielo y susurran ese nombre único, bendecido y fuente de bendiciones: «Abba».</p>
<p><strong><span style="color: #0000ff;">Padre, que estás en el cielo</span></strong>&#8230; ¿Dónde está ese cielo que tú habitas? Papá Dios, quiero reclinarme en tu corazón maternal, porque a veces hace demasiado frío y las lágrimas se cristalizan por dentro. Sentir tu calor, la pura eternidad de tu cariño, para poder mirar sin miedo el dolor de mis hermanos en cualquier esquina del mundo y hacerlo muy mío. Padre nuestro, en el hueco de tu mano cabemos todos. En ese cielo que me habita, porque no estamos huecos, porque la luz se abre paso en las entrañas. Padre nuestro que estás en el cielo&#8230;</p>
<p><span style="color: #0000ff;"><strong>Me gusta pronunciar tu nombre</strong></span>, saborearlo en silencio, sabiendo que miles de hermanos lo están gozando en ese mismo momento igual que yo. Tu nombre es nuestra paz. Y quisiera santificarlo con mi pequeña vida. Ser santa porque tú eres santo.</p>
<p><strong><span style="color: #0000ff;">Te pido, Padre nuestro, que nos regales tu Reino</span></strong> a cada instante. Somos tan poquita cosa, nos soltamos de tu mano tan fácilmente&#8230; Danos tu Reino, la sencillez y la libertad de tus hijos, el coraje de hablar de ti sin miedos y sin tapujos. Danos amarnos entre nosotros: ser hogar cálido para el hermano. Danos tu Reino, Señor.</p>
<p><span style="color: #0000ff;"><strong>Y aquí, en nuestra Tierra</strong></span>, la que tú modelaste para nosotros, que se cumpla tu santa voluntad. Que te dejemos hacer, que te dejemos seguir creando bellezas y puestas de sol, sin destruir, sin arrancar, sin pintar de negro tus hermosos amaneceres. Lo mismo que en el cielo&#8230; ¿No estaba el cielo dentro de mí? Que yo, Señor, en este pequeño cielo de mi alma, te deje hacer, te deje ser Dios, no obstaculice tus designios, tus sueños. Que en la Tierra y en el Cielo se haga lo que tú quieres, Padre nuestro.</p>
<p><span style="color: #0000ff;"><strong>Tenemos hambre.</strong></span> Demasiada hambre en este mundo. Demasiado fuego consumiendo nuestras alegrías. Hambre de paz, de justicia, de fraternidad. Y miramos a lo alto porque solamente tú tienes el pan que puede saciarnos, solo tú puedes colmar nuestras ansias y llenar nuestros vacíos. Danos ese pan, danos a Jesús, el fruto bendito de la Virgen, el único PAN y el único AMOR. Y acuérdate, Padre, de los hermanos, de tantos niños&#8230; que hoy no tendrán un pedacito de pan de trigo para ahuyentar las lágrimas de su hambre. ¡Padre nuestro!</p>
<p><strong><span style="color: #0000ff;">Nunca he querido ofenderte, Abba.</span></strong> En mi pobreza he deseado agradarte, agradar a los hermanos, pero reconozco mis heridas. Por eso, me pongo en tus manos, porque tú puedes sanar, tú puedes aliviar el dolor, tú puedes hacer que mi desierto vuelva a florecer. Acoge, Padre, mi corazón herido por el pecado. Y perdóname, porque me alejé de ti. Como le pedía un hermano descalzo a la Virgen del Carmen: “Líbrame del pecado que deshace mi espíritu y corrompe mi cuerpo”.</p>
<p><strong><span style="color: #0000ff;">Y</span><span style="color: #0000ff;">o también abrí heridas en el pecho ajeno.</span></strong> Arranqué la alegría del rostro de mi hermano… ¡Cuánta soledad impuesta, que no gozada! Por eso también pido perdón a quienes tuvieron que volver la mirada cuando yo me acercaba para abrir brechas en su camino. Y perdono de corazón a quienes las abrieron en mis senderos.</p>
<p><strong><span style="color: #0000ff;">En tus manos, Padre, recostados en tu regazo, no caeremos en la tristeza de la tentación consentida</span></strong>. En tus manos nos elevamos hasta acariciar la luna y las estrellas. En tus manos el cielo está tan cerca, tan dentro…</p>
<p><span style="color: #0000ff;"><strong>Nos acecha el mal.</strong></span> Nos sumerge en sus aguas profundas aquel que a ti no te quiere, aquel que apaga la luz que tú prendes en medio de nuestras tinieblas. Líbranos de él, tú que nos quieres con corazón de madre.</p>
<p><strong><span style="color: #0000ff;">Amén.</span></strong> Así sea. Así se cumpla. Así te dejemos ser Dios.</p>
<p>Sigo recostada en el pecho de Jesús, cabe el Maestro que nos enseñó esta oración, como nos aconsejó Teresa, mi santa madre. Cinco veces al día la recito junto a mis hermanas, ellas suplen mis distracciones, mis ausencias, mis olvidos. En ellas me apoyo. Con ellas bendigo al Padre. Con ellas soy hermana, hija de nuestro Abba. Y en ellas y con ellas oro junto a toda la humanidad. Todos hijos. Todos hermanos. Jesús insistió: “Todos vosotros sois hermanos”…</p>
<p>Padre nuestro… María, madre de Jesús y madre nuestra: ayúdanos a saborear cada palabra de esta oración. Seguro que tú también la escuchaste de sus labios, y te estremecerías mientras él desgranaba cada frase, cada sueño de Dios sobre nosotros. Ayúdanos a sabernos hijos, a luchar infatigablemente por ser hermanos. Porque en el corazón de Dios, todos tenemos nuestro propio lugar. Amén.</p>
<p style="text-align: right;"><em>Lucía Carmen de la Trinidad, CD</em></p>
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		<title>A todos los usuarios de cipecar: Palabras de luz y esperanza</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 19 Mar 2020 10:20:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La oración y la vida]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>﻿ Queridos amigos y amigas de cipecar que visitáis nuestra web y utilizáis los recursos orantes que en ella ofrecemos. Hoy día de san José, abrimos una ventana en el CIPE, para saludaros con cariño y compartir con vosotros una palabra de luz y de esperanza. A José confiamos esta experiencia de noche que atraviesa la [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/5tOfijn_Wik" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"><span data-mce-type="bookmark" style="display: inline-block; width: 0px; overflow: hidden; line-height: 0;" class="mce_SELRES_start">﻿</span></iframe></p>
<p>Queridos amigos y amigas de cipecar que visitáis nuestra web y utilizáis los recursos orantes que en ella ofrecemos.</p>
<p>Hoy día de san José, abrimos una ventana en el CIPE, para saludaros con cariño y compartir con vosotros una palabra de luz y de esperanza. A José confiamos esta experiencia de noche que atraviesa la humanidad doliente, solidaria y esperanzada.</p>
<p>Se nos ha echado encima este tiempo de incertidumbre, no sabemos qué pasará mañana, estamos recluidos en espacios limitados, sentimos miedo a contagiarnos, algunos, quizá, hemos perdido a personas queridas o nosotros mismos estamos ya en aislamiento reglamentario…</p>
<p>Al igual que José, hombre de fe silenciosa y orante, entró con naturalidad en el misterio de Dios, misterio que no podía controlar y que se fio de su Palabra en la noche….</p>
<p>A nosotros, también hoy, el Espíritu Santo nos abre el oído para escuchar la palabra de Jesús:</p>
<h1 style="text-align: center;"><strong><span style="color: #008000;">¡Ánimo, SOY YO. No tengáis miedo!</span></strong></h1>
<p>Este desconocido virus que nadie esperaba nos ha alcanzado a todos, se ha metido en nuestro hábitat, no conoce fronteras, ni colores, ni estatus, ni países… parece que quiere adueñarse de la vida del ser humano….</p>
<p>Pero…. ¡Qué paradoja!</p>
<p>Este desconocido, maligno e inoportuno virus nos trae un mensaje, envuelto en un doloroso ropaje, que hay que traspasar con una mirada nueva.</p>
<p>Desde el inicio ya despertó lo mejor del ser humano, su humanidad, su compasión, su solidaridad. Su sentido de familia humana. Cada día nos sorprenden noticias de gentes que cuidan la vida, acompañan la vida, sanan la vida, entregan la vida …. Crean redes de ayuda solidaria, gratuita, intentando proteger y levantar la vida para que nadie se sienta solo.</p>
<p>Hoy, solo tenemos hoy, os invitamos a reavivar la mirada creyente, aquella que penetra los acontecimientos más allá de la cáscara dura y amarga en la que, a veces, vienen envueltos.</p>
<h2><strong><span style="color: #008000;">Hoy, queremos acoger y abrazar la vida tal y como se nos  regala.</span></strong></h2>
<p>Dejar que la luz de la Palabra de Aquel que es dueño de la vida y de la muerte, del día y de la noche, alumbre el camino.</p>
<p>Nada sucede por casualidad. Todo está en sus Manos, en su Amor entregado por nosotros. “No sé hacia dónde Dios me lleva, pero sé que él me guía” nos dice Edith Stein.</p>
<p>En este Dios Padre, que nos ama entrañablemente, ponemos hoy nuestra confianza y esperanza y decimos con el salmista</p>
<blockquote>
<h4><span style="color: #008000;"><em>Tú eres mi pastor,<br />
</em><em>nada me falta<br />
</em><em>en verdes praderas me haces recostar;<br />
</em><em>me conduces hacia fuentes tranquilas<br />
</em><em>y reparas mis fuerzas;<br />
</em><em>me guías por el sendero justo,<br />
</em><em>por el honor de tu nombre.<br />
</em><em>Aunque camine por cañadas oscuras,<br />
</em><em>nada temo, porque tú vas conmigo:<br />
</em><em>tu vara y tu cayado me sosiegan.</em></span></h4>
<h4><span style="color: #008000;"><em>Preparas una mesa ante mí<br />
</em><em>enfrente de mis enemigos;<br />
</em><em>me unges la cabeza con perfume,<br />
</em><em>y mi copa rebosa.<br />
</em><em>Tu bondad y tu misericordia me acompañan<br />
</em><em>todos los días de mi vida,<br />
</em><em>y habitaré en la casa del Señor<br />
</em><em>por años sin término.</em></span></h4>
</blockquote>
<p>Confiamos a nuestra señora, la Virgen del Carmen, a todas las personas que mas sufren, a toda la humanidad.</p>
<p>Os seguimos acompañando todos los días con la App. <span style="color: #008000;"><strong><em>Evangelio orado.</em></strong></span> Dios nos bendiga a todos.</p>
<p>Equipo CIPE.</p>
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		<title>Si sabrá la Primavera que la estamos esperando&#8230;</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 19 Mar 2020 10:09:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La oración y la vida]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Si sabrá la Primavera que la estamos esperando&#8230; Si se atreverá a cruzar nuestros pueblos despoblados, colgando en nuestros balcones la magia de sus geranios. Si dejará su sonrisa esculpida en nuestros campos, pintando nuestros jardines de verde, de rojo y blanco. Si sabrá la Primavera que la estamos esperando&#8230; Cuando llegue y no nos [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<h4></h4>
<h4><span style="color: #008000;"><strong>Si sabrá la Primavera<br />
</strong>que la estamos esperando&#8230;</span></h4>
<p>Si se atreverá a cruzar<br />
nuestros pueblos despoblados,<br />
colgando en nuestros balcones<br />
la magia de sus geranios.<br />
Si dejará su sonrisa<br />
esculpida en nuestros campos,<br />
pintando nuestros jardines<br />
de verde, de rojo y blanco.</p>
<h4><span style="color: #008000;">Si sabrá la Primavera</span><br />
<span style="color: #008000;">que la estamos esperando&#8230;</span></h4>
<p>Cuando llegue y no nos vea<br />
ni en las calles ni en los barrios,<br />
cuando no escuche en el parque<br />
el paso de los ancianos,<br />
o el bullicio siempre alegre<br />
de los chiquillos jugando.<br />
Si creerá que equivocó<br />
la fecha del calendario,<br />
la cita que desde siempre<br />
la convoca el mes de Marzo.</p>
<h4>Si sabrá la Primavera<br />
que la estamos esperando&#8230;</h4>
<p>Cuando estalle jubilosa<br />
llenando de puntos blancos<br />
los almendros, los ciruelos,<br />
los jazmines, los naranjos,<br />
y no vea que a la Virgen<br />
la preparan para el Paso.<br />
Que se ha guardado el incienso,<br />
el trono, la cruz y el palio.<br />
Y que Cristo, igual que todos,<br />
está en su casa encerrado,<br />
y no lo dejan salir<br />
ni el Jueves ni el Viernes Santo&#8230;</p>
<h4><span style="color: #008000;">¿Pensará la Primavera</span><br />
<span style="color: #008000;">que tal vez se ha equivocado?</span></h4>
<p>¿Escuchará los lamentos<br />
de quien se quedó en el paro,<br />
de quien trabaja a deshoras<br />
por ayudar a su hermano,<br />
de aquél que expone su vida<br />
en silencio y olvidado?<br />
¿Escuchará cada noche<br />
los vítores, los aplausos<br />
que regalamos con gozo<br />
al personal sanitario?</p>
<p>¿Pensará la Primavera<br />
que tal vez se ha equivocado<br />
y colgará sus colores<br />
hasta la vuelta de un año?</p>
<h4><span style="color: #008000;">Si sabrá la Primavera</span><br />
<span style="color: #008000;">que la estamos esperando&#8230;</span></h4>
<p>Que se nos prohíbe el beso,<br />
que está prohibido el abrazo;<br />
el corazón, sangre y fuego,<br />
el corazón desangrado.</p>
<p>Si sabrá la Primavera<br />
que ya la estamos soñando&#8230;<br />
Asomados al balcón<br />
de la Esperanza, esperamos<br />
como nunca, que ella vuelva<br />
y nos regale el milagro<br />
de ver florecer la vida<br />
que hoy se nos va de las manos&#8230;</p>
<p>¡Bienvenida, Primavera!<br />
Hueles a incienso y a ramos,<br />
con tu traje de colores<br />
y los cantos de tus pájaros.<br />
Ven a pintar de azul-cielo<br />
esta tierra que habitamos.</p>
<p>¿No sentís que en este mundo<br />
algo nuevo está brotando?<br />
Si será la Primavera<br />
que está apresurando el paso.</p>
<p>Lucía Carmen de la Trinidad<br />
Carmelita descalza, Antequera</p>
<p>&nbsp;</p></blockquote>
<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/jUkl9-tKOn4" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
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		<title>Revista Orar: 292. 293</title>
		<link>https://cipecar.org/momentos-de-oracion/la-oracion-y-la-vida/cercania-de-cipe-y-fonte-a-la-humanidad-afectada-por-el-coronavirus/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 14 Mar 2020 09:37:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La oración y la vida]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Cercanía de Cipe y Fonte a la humanidad afectada por el «coronavirus» El CIPE y el grupo editorial FONTE se solidariza con la sociedad afectada por el Covid-19, “coronavirus”. Ofrece gratuitamente, en PDF, dos Revistas: ORAR. CAMINOS DE CONTEMPLACIÓN (292) TESTIGOS DE ESPERANZA (293) En medio de esta pandemia podemos comunicarnos con Dios.</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/momentos-de-oracion/la-oracion-y-la-vida/cercania-de-cipe-y-fonte-a-la-humanidad-afectada-por-el-coronavirus/">Revista Orar: 292. 293</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Cercanía de Cipe y Fonte a la humanidad afectada por el «coronavirus»</h3>
<h2>El <strong><span style="color: #ff6600;">CIPE</span></strong> y el grupo editorial <span style="color: #993300;"><strong>FONTE</strong></span><br />
se solidariza con la sociedad afectada por el Covid-19, “coronavirus”.</h2>
<h2>Ofrece gratuitamente, en PDF, dos <span style="color: #800000;">Revistas: ORAR</span>.</h2>
<blockquote>
<ul>
<li>
<h2><a href="https://desarrollo.cipecar.org/wp-content/uploads/2020/03/Orar-292-Caminos-de-contemplación.pdf" target="_blank" rel="noopener noreferrer">CAMINOS DE CONTEMPLACIÓN (292)</a></h2>
</li>
<li>
<h2><a href="https://desarrollo.cipecar.org/wp-content/uploads/2020/03/Orar-293-Testigos-de-esperanza.pdf" target="_blank" rel="noopener noreferrer">TESTIGOS DE ESPERANZA (293)</a></h2>
</li>
</ul>
</blockquote>
<h2><span style="color: #008000;">En medio de esta pandemia podemos comunicarnos con Dios.</span></h2>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/momentos-de-oracion/la-oracion-y-la-vida/cercania-de-cipe-y-fonte-a-la-humanidad-afectada-por-el-coronavirus/">Revista Orar: 292. 293</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
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