• ¿Qué habrá visto el pueblo de Dios en la Virgen del Carmen¿ ¿Por qué el amor a Ella ha calado tan hondamente hasta convertirse su fiesta en la fiesta de todos, especialmente de los más pequeños y humildes?
  • El Escapulario ha sido el humilde mensajero que ha llevado la intensa vida mariana vivida en la familia del Carmelo a todos los rincones de la tierra, a los niños que estrenan la vida y a los que ésta se les acaba y están a punto de estrenar la del cielo, a los hombres del mar.
  • La sencillez que se respira en torno a la Virgen del Carmen, la mirada atenta a todo lo humano que ha ido naciendo en los que están cerca de Ella, y la sintonía y acogida de la misión que María desempeña con respecto a la Iglesia y a la humanidad, todo esto junto y mucho más ha hecho que la herencia de la familia del Carmelo se haya convertido en un tesoro para la Iglesia.

«Esta intensa vida mariana, que se manifiesta en una oración confiada, en una alabanza entusiasta y en una imitación diligente, lleva a comprender que la forma más auténtica de devoción a la Virgen Santísima, expresada mediante el humilde signo del escapulario, es la consagración a su Corazón Inmaculado. En el corazón se realizan así una comunión y familiaridad cada vez mayores con la Virgen Santísima, como «nueva manera» de vivir para Dios y de continuar aquí en la tierra el amor del Hijo Jesús a su madre María» (Carta de Juan Pablo II sobre el Escapulario, 4).

PISTAS DE LUZ

  • Consagrarse a María significa, más allá de un sentimentalismo estéril y transitorio, vivir con intensidad su vida mediante la oración confiada, la alabanza entusiasta y la imitación.
  • La consagración a María se traduce en una comunión y familiaridad cada vez mayor con la Virgen, en una nueva manera de continuar aquí en la tierra el amor de Jesús hacia su Madre.
  • Estar consagrados a María es tener una profunda sintonía con Ella, contar y cantar la experiencia de un Dios que tanto ama a este mundo.

TESTIMONIO

«Como Ella, también nosotros debemos recibir a Dios en nuestros corazones, llevarlo dentro de nuestros corazones, alimentarlo y hacerlo crecer en nosotros de tal modo que Él nazca de nosotros y viva con nosotros como el Dios con nosotros» (Tito Brandsma).

ESCAPULARIO

Humilde signo de amor a la Virgen, que evangeliza el mundo de los pobres y sencillos.