No es fácil permanecer en ti.
A veces sentimos que fuera
e ti hay más libertad,
más aire fresco, más vida.
Sentimos que tus mandatos son exigentes,
que tus leyes nos oprimen
y preferimos, Señor, otros amos.
Pero poco a poco nos damos cuenta
de que lejos de ti hace mucho frío,
de que la soledad es más grande,
de que el calor primero se vuelve en frío,
y que las promesas nunca se hacen realidad.
Señor, solo contigo, y a tu lado el fruto
y el éxito está asegurado.
Únenos a ti.

José Alberto Manso, OCD

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