DIOS ES PARA TODOS

1. Acogida

En el día de las migraciones. Acogida a cada persona (Servicio de acogida).Ensayo de cantos. Distribución de tareas.

El lugar de la celebración está a oscuras.Música alegre, que cesa cuando la Luz, la Palabra, la Vida, el Amor son tapados por unos pocos.

Dios es luz

Una persona entra llevando una Luz en las manos, la deja en el suelo, vienen tres personas se colocan en torno a la luz y la tapan.

Animador:Dios es luz, Alegría para todos; La ha querido compartir con todos los seres humanos, pero unos pocos se han apropiado de ella y la luz se ha escondido. De nuevo el mundo ha quedado a oscuras.

Momento de silencio: Sin música.

Dios es palabra

Una persona entra llevando en alto la Palabra, la deja en el suelo, vienen dos o tres personas y se apropian de ella. Música alegre.

Animador:Dios es palabra, comunicación. Vino al mundo para dialogar, pero unos pocos se adueñaron de la Palabra y la acomodaron a sus intereses. Y el mundo se quedó de nuevo roto, dividido, enfrentado, sin puentes para unir orillas.

Momento de silencio: Sin música.

Dios es vida

Una persona entra llevando en alto una vasija de agua, la deja en el suelo, vienen dos o tres personas y se apropian de ella. Música alegre.

Animador: Dios es vida, agua que sacia la sed de todos. Vino al mundo para que todos tuvieran vida abundante, pero unos pocos se adueñaron de las fuentes de riqueza y el mundo se quedó convertido en un pequeño jardín empalizado para disfrute de unos pocos y un inmenso desierto que crece cada día.

Momento de silencio: Sin música.

Dios es amor

Una persona entra llevando en alto una hogaza de pan, la deja en el suelo, vienen dos o tres personas y se apropian de ella. Música alegre.

Animador: Dios es amor, pan de amor para una mesa común. Vino al mundo para que todos tuvieran comida suficiente, pero unos pocos se adueñaron de los alimentos, y el amor quedó hecho trizas, convertido solo en palabra. Al esconderse el pan, Dios quedó oculto a los ojos de los hombres.

Momento de silencio: Sin música.

2. La presencia de Jesús

Canto:

: «Un día por las montañas apareció un peregrino apareció un peregrino.

Se fue acercando a las gentes, acariciando a los niños acariciando a los niños

Iba diciendo; por los caminos: «Amigo soy; soy amigo».

Sus manos no empuñan armas, sus palabras son de vida, sus palabras son de vida.

Y llora con los que lloran y comparte la alegría, y comparte la alegría

.Iba diciendo; por los caminos: «Amigo soy; soy amigo».

Reparte el pan con los pobres, a nadie niega su vino, a nadie niega su vino.

Y está junto a los que buscan y consuela a los mendigos, y consuela a los mendigos

Iba diciendo; por los caminos: «Amigo soy; soy amigo».

Y los hombres que lo vieron contaban a sus vecinos contaban a sus vecinos.

Hay un hombre por las calles que quiere ser nuestro amigo, que quiere ser nuestro amigo.

Iba diciendo; por los caminos: «Amigo soy; soy amigo».

Iba diciendo; por los caminos: «Amigo soy; soy amigo».

Una pausa de silencio

Una persona, que hace de Jesús, entra en medio de la asamblea, se acerca a cada grupo y libera la Luz, la Palabra, la Vida, el Amor. (Música)

Grita:

: «La Luz es para todos (la coloca sobre el candelero para que alumbre a todos los de casa.)

La Palabra es para todos.

La vida es para todos.

El amor es para todos.

Dios es para todos (exposición del Santísimo)»

Animador: Venid a formar la familia de los hijos e hijas de Dios. Venid a formar la comunidad, donde todos tengan sitio, palabra y tarea.

Todos se acercan y se colocan de otra manera, formando un corro.

3. La vida de la comunidad

La señal de la presencia: En el nombre del Padre.

Cada uno tiene nombre: Cada uno dice su nombre.

Todos escuchan la Palabra:

«Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos acerca de la Palabra de vida, pues la Vida se manifestó, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la Vida eterna, que estaba junto al Padre y que se nos manifestó, lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos, para que también vosotros estéis en comunión con nosotros. Y nosotros estamos en comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo.» (1Jn 1,1-4).

Todos oran:

Después de un momento de silencio, cada uno, de forma espontánea, con sencillez, expresa su oración al Señor.

Todos se comprometen en las tareas:

Los responsables señalan las tareas que podemos emprender a corto plazo.

  • Conocernos y rezar unidos los creyentes de distintas confesiones religiosas.
  • Animar a que las parroquias vayan asumiendo la realidad de la inmigración en la pastoral de cada día.
  • Dedicar tiempo y dones para apoyar proyectos de solidaridad con los inmigrantes más necesitados.
  • Crear opinión favorable y solidaria en los ámbitos en los que nos movemos.

Canto:

Con las manos unidas, con los símbolos en medio de todos, con Dios entre todos. Los que llevaron los símbolos los recogen y se colocan entre la gente.

Padre nuestro, padre de todos, líbrame del orgullo de estar solo.

Oración: Hermano mío,hermana mía

«Hermano mío, que estás aquí a mi lado;

hermana mía, con quien comparto, seguro, la tierra que pisamos;

no es mucho, pero es lo esencial.

Respetado sea tu nombre en todas las lenguas del mundo.

Hagamos juntos una tierra que no explote a nadie;

que a nadie relegue a los márgenes.

Una tierra en la que todo aquello que es un regalo

(el agua, el alimento, el viento, el suelo…) esté en manos de todos.

Y de esta forma, el reino de Aquel al que llamamos Padre

vaya viniendo a la tierra, al mar, a cada rincón

donde un hermano se siente amado y dispuesto a amar.

Que nuestro pan, hermano, sea el de hoy,

y si hoy alguno de los dos no tiene pan, llame a la puerta del otro;

tal vez nos quedemos con el estómago medio vacío,

pero nunca con el corazón reseco; porque mi mesa es tu mesa,

y mi casa no es mi casa: es casa de todos.

Y perdóname si en algún momento todo esto se me olvida

y de repente creo que nuestro Padre no es tan nuestro y es más mío;

perdóname y ayúdame.

Recuérdame entonces que el dolor del mundo es también mío,

y que si voy diciendo que mi Padre es nuestro,

no puedo volver mis ojos ni parar mis manos.

Y no te preocupes: este pacto es mutuo;

si yo en algún momento me siento ofendido por ti, te lo haré saber.

De esta forma podemos construir de nuevo;

que la forma de librar del mal a nuestra tierra es sintiendo sus males,

y a partir de la vida compartida con el hermano…

construir, caminar, amar.

Así sea, hermano».

Bendición con el Santísimo: Para los que quieren vivir y trabajar en la tarea de la integración de los emigrantes, a favor de un mundo de hermanos y hermanas.

Canto final:

Id amigos por el mundo anunciando el amor, mensajeros de la vida, de la paz y el perdón.

Sed amigos los testigos de mi resurrección, id llevando mi presencia, con vosotros estoy.