RETIRO SACERDOTAL EN PASCUA

Pedro Tomás Navajas, ocd

No somos seres humanos viviendo una aventura espiritual sino seres espirituales viviendo una aventura humana (Teilhard de Chardin).

No es el poder lo que redime, sino el amor. Este es el distintivo de Dios: Él mismo es amor (Benedicto XVI).

I.- CURAR ALGUNAS ENFERMEDADES

Con los ojos abiertos a la realidad que nos rodea. En medio de la pandemia. Este momento, que nos toca vivir, es un momento privilegiado para el encuentro con Jesús resucitado, Buen Pastor. Un momento tan opresivo, tan de dificultad, tan lleno de incertidumbre es el mejor tiempo para orar. La Palabra no es una pieza de museo, es una guía para el camino, es vida. Es precioso este tiempo en el que estamos para intentar comprender a Jesús y decirle SÍ, para aventurarse en el seguimiento y ser testigos de su Evangelio.

ALGUNAS ENFERMEDADES PARA LAS QUE NECESITAMOS CURA

Enfermedad de la superficialidad. Se cura con la interioridad habitada. Cuando entramos en la Palabra, o entramos dentro con la Palabra, con horas de reflexión y contemplación, con silencio, acontece el encuentro y ahí encontramos motivos profundos para vivir y dar sentido a los espacios cotidianos: Por ti madrugo (experiencia de Ángel Moreno).

Enfermedad de la pasividad. Se cura con la creatividad dinámica. Cuando escuchamos atenta y prolongadamente la Palabra, brota la creatividad, aparece lo nuevo. La lentitud en el esfuerzo es extraña a la gracia del Espíritu (Ambrosio de Milán). Los miedos se vencen cantando. Si uno es cristiano es criatura nueva y todo es obra de Dios (1Cor 5,17). Para ir a tierras no sabidas, hay que ir por caminos no sabidos (Juan de la Cruz).

Enfermedad de la conciencia aislada. Se cura con la comunión solidaria y la comunicación. Cuando estamos en la Palabra, experimentamos la comunión, sentimos la llamada a ser mensajeros de un encuentro en una misión compartida. En el corazón, habitado por la Palabra, está el nosotros. Continuamos la letanía del salmo 117: Que lo diga la casa de Israel: Que es eterno su amor. El amor es la forma más bella de decir quién es Jesús y decir quiénes somos nosotros. A la comunidad llevamos historias de amor para contárselas a los hermanos. No se trata tanto de hacer cosas cuanto de contar una historia de amor en lo que hacemos juntos O nos unimos o vamos mal.

II.- PASOS PREVIOS A LA LECTIO

III.- EVANGELIO 4º DOMINGO DE PASCUA: Jn 10,11-18

IV.- MEDITACIÓN SOBRE EL TEXTO

V.- RESPUESTA A LA PALABRA

VI.- MOMENTO ORANTE

VII.- TESTIMONIO

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