Lunes, 8 de junio

“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados” (Mt 5,6).  

Jesús, desde un monte, proclama la oración del abrazo. La experiencia de Dios es una experiencia gozosa y vivificante para todos. Donde está Jesús la ternura y la compasión de Dios se abren camino. Hay personas en las se nota enseguida su sed de justicia, su dolor hondo por tanta desigualdad. Si hoy las encuentras alégrate, porque has encontrado un tesoro.

Jesús, tú descubres la sed y abrazas al sediento. Te gozas de que Dios sea tan generoso con los que buscan justicia. Me da alegría ir contigo.

Martes, 9 de junio

“Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt 5,16).

Ser sal y ser luz es la misión de las comunidades, su identidad más profunda: discípulos misioneros. Los discípulos de Jesús son fermento de una nueva sociedad cuando en su modo de obrar dejan pasar la luz del Padre. Intenta que tus obras reflejen la luz de la fe que llevas dentro.

Te glorifico, Padre, por las obras buenas que hoy has sembrado en el surco del mundo.

Miércoles, 10 de junio

“No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud”(Mt 5,17).

La Ley deja a la persona con sus propias fuerzas, le pone preceptos que ha de esforzarse en cumplir, le amenaza, le premia…; el Evangelio le coloca ante el don de Dios, le hace conocer al Padre, le convierte en hijo, lo cambia por dentro… y ya no tiene que mandarle nada.

Espíritu divino, despierta en nosotros la alegría de sabernos hijos e hijas de Dios. Que la vida y el estilo de Jesús provoque nuestra oración y nuestra vida, a veces tan anodinas y rutinarias.

Jueves, 11 de junio 

SAN BERNABE, apóstol

“Si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda” (Mt 5, 23-24). 

¿Cuándo entenderemos que mirar de frente a Dios conlleva mirar de frente a los hermanos? Jesús nos propone una dinámica radicalmente opuesta. Se trata de llegar a Dios con los hermanos, aunque lleguemos más tarde. Trabajar por la paz, por la reconciliación no es dar rodeos sino ir directamente al corazón de Dios. Jesús, haznos entender la ley del amor.

Me uno a esa fiesta de la fraternidad y ofrezco cuanto soy y cuanto tengo. Envíame a ser testigo de tu amor en medio de mis hermanos.  

Viernes, 12 de junio

“Pero yo os digo: todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio con ella en su corazón” (Mt 5,28) 

Ante el tráfico creciente de mujeres, vendidas y compradas mil veces como un objeto sexual, solo cabe una sanación que alcance también el mundo de los deseos, que es de donde nacen los abusos y las injusticias. Lo nuevo de Dios siempre comienza a nacer en tu corazón. Llevas dentro muchas semillas que, con cuidado, pueden convertirse en propuestas de dignidad y belleza para los más débiles.

Tu mirar es amar.
Enséñame a mirar a los demás como tú los ves.
Enséñame a mirar descubriendo la belleza de quien miro.
Enséñame a mirar más allá de las apariencias, de los ropajes humanos.

 Sábado, 13 de junio    

“Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno” (Mt 5,37)

La transparencia, la sencillez en los gestos, la verdad en las palabras nos prepara para el encuentro con Dios. Por el contrario, no se puede apoyar en Dios nuestra mentira. Busca la verdad, corre tras ella y ejercítate cada día en hacérsela llegar a los demás. “El que busca la verdad busca a Dios” (Edith Stein).

Tú eres la roca donde afirmo mi fe.
En Ti, Dios mío, se limpia mi vida.
En Ti encuentro el hontanar de la verdad.
Tú eres la verdad, Tú eres mi vida.

Escucha este Evangelio acompañado de una canción y palabra de los Místicos, descargando la Aplicación: Evangelio orado

Documentación:  10 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO