MARTES DE LA TERCERA SEMANA DE PASCUA
MOTIVACIÓN
Señor Jesús, Pan vivo bajado del cielo, en este tiempo pascual nos acercamos a ti con hambre de verdad y de vida plena. Tú conoces nuestras búsquedas, nuestras dudas y nuestras esperanzas. Como el pueblo en el desierto, también nosotros pedimos signos, pero hoy queremos abrir el corazón para reconocerte presente. Que tu palabra descienda a lo hondo de nuestra alma y despierte en nosotros una fe más confiada, más sencilla y más ardiente. Haznos desear el alimento que permanece para la vida eterna.
DEL EVANGELIO DE SAN JUAN 6, 30-35
En aquel tiempo, dijo la gente a Jesús:
«¿Y qué signo haces tú, para que veamos y creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Pan del cielo les dio a comer”».
Jesús les respondió:
«En verdad, en verdad os digo: no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo».
Entonces le dijeron:
«Señor, danos siempre de ese pan».
Jesús les contestó:
«Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás».
COMENTARIO ORANTE
En la luz de la Pascua, la Iglesia nos conduce a profundizar en el misterio de Cristo como verdadero alimento. La multitud pide un signo como el maná del desierto, pero Jesús muestra que el don del Padre es mayor: Él mismo es el Pan que da vida al mundo.
Nos invita a venir a él, creer en él, alimentarnos de su Palabra y de la Eucaristía. Quien se acerca con fe encuentra que su hambre interior se va saciando y recibe esperanza, porque Jesús nos sostiene y nos conduce a la vida eterna.
En Pascua celebramos esta vida nueva que brota del Resucitado.
PALABRA DE LOS MÍSTICOS
Escribe san Juan de la Cruz:
«¡Que bien sé yo la fonte que mana y corre,
aunque es de noche!
Aquella eterna fonte está escondida,
que bien sé yo do tiene su manida,
aunque es de noche.
Su origen no lo sé, pues no le tiene,
mas sé que todo origen de ella viene,
aunque es de noche.
Aquesta eterna fonte está escondida
en este vivo pan por darnos vida,
aunque es de noche.
Aquí se está llamando a las criaturas,
y de esta agua se hartan, aunque a oscuras
porque es de noche.
Aquesta viva fuente que deseo,
en este pan de vida yo la veo,
aunque es de noche»
(Poesía 8: ¡Que bien sé yo la fonte que mana y corre, aunque es de noche!).
CANTO: SANTO DELEITE, José Manuel Montesinos y Paqui Alonso. CD: El canto nuestro de cada día, nº 38.
ORACIÓN
Padre santo,
gracias porque en tu amor
nos has dado a Jesús,
Pan vivo del cielo.
Señor Jesús,
alimenta nuestra fe y esperanza.
Cuando el hambre de sentido nos visite,
cuando la sed de amor nos inquiete,
recuérdanos que solo en ti
encontramos plenitud.
Espíritu Santo,
despierta en nosotros
el deseo de la Eucaristía
y de la Palabra.
María, Madre fiel,
acompáñanos
para acoger este don
y compartirlo con alegría.
Amén.
CIPE
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