LUNES DE LA CUARTA SEMANA DE PASCUA
MOTIVACIÓN
Señor Jesús, Buen Pastor resucitado, hoy nos acercamos a tu Palabra con el corazón abierto. Tú no eres un pastor lejano ni indiferente: nos conoces por nuestro nombre y entregas tu vida por nosotros.
En este tiempo pascual contemplamos el amor que vence la muerte y se convierte en fuente de vida nueva. Nos dices: «Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas» (Jn 10, 11). Haz que comprendamos la hondura de este amor y que aprendamos a confiar plenamente en ti. Danos un corazón agradecido y dispuesto a seguirte por caminos de fidelidad y entrega.
DEL EVANGELIO DE SAN JUAN 10, 11-18
En aquel tiempo dijo Jesús:
«Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo las roba y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas.
Yo soy el Buen Pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas. Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a esas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo Pastor. Por esto me ama el Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para entregarla y tengo poder para recuperarla: este mandato he recibido de mi Padre».
COMENTARIO ORANTE
Jesús se revela como el Buen Pastor a la luz de la Resurrección: ha dado su vida por amor y la ha recuperado en la gloria. Su entrega no fue un fracaso, sino la expresión suprema de su amor obediente al Padre.
Cristo no abandona en la dificultad, sino que permanece fiel y sostiene nuestra esperanza cuando atravesamos pruebas o sentimos soledad. Su misión es universal. La Pascua rompe fronteras y reúne a todos en la unidad del amor.
Seguir al Buen Pastor significa vivir su estilo de cercanía, cuidado y entrega, confiando en que su amor es más fuerte que cualquier amenaza.
PALABRA DE LOS MÍSTICOS
Escribe santa Teresita:
«Jesús… hay todavía un misterio que quisiera penetrar. Dime, por favor, por qué has escogido precisamente a las ovejas queridas de mi pastora para probarla… Si hubieses escogido ovejas extrañas, la prueba hubiese sido más suave…
Entonces el buen Pastor, mostrando al cordero sus pies, sus manos y su corazón hermoseados con luminosas llagas, respondió: “Mira estas llagas, ¡son [2vº] las que recibí en casa de los que me amaban…! Por eso son tan bellas y gloriosas, y su resplandor arrobará de alegría a los ángeles y a los santos por toda la eternidad”»
(Carta 190. A la madre María de Gonzaga, 29 de junio de 1896).
CANTO: EL SEÑOR ES MI PASTOR, José Manuel Montesinos. CD: El canto nuestro de cada día, nº 66.
ORACIÓN
Padre bueno,
gracias por darnos en Jesús
al Buen Pastor,
que no abandona
y reúne a los suyos.
Señor Jesús,
fortalece nuestra confianza
cuando el miedo nos acecha,
y enséñanos a seguir tu voz
con fidelidad.
Espíritu Santo,
haz nuestro corazón generoso
como el de Cristo.
María,
Madre solícita,
acompáñanos siempre.
Amén.
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