<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Uncategorized archivos - Cipecar</title>
	<atom:link href="https://cipecar.org/uncategorized/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://cipecar.org/uncategorized/</link>
	<description>Centro de Iniciativas de Pastoral de Espiritualidad</description>
	<lastBuildDate>Sat, 31 Oct 2026 10:10:24 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.1.4</generator>

<image>
	<url>https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/12/cropped-Diseño-sin-título-2021-12-21T214601.219-32x32.jpg</url>
	<title>Uncategorized archivos - Cipecar</title>
	<link>https://cipecar.org/uncategorized/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>LAS BIENAVENTURANZAS: EL CAMINO DE LA FELICIDAD QUE NOS PROPONE JESÚS</title>
		<link>https://cipecar.org/uncategorized/las-bienaventuranzas-el-camino-de-la-felicidad-que-nos-propone-jesus/</link>
					<comments>https://cipecar.org/uncategorized/las-bienaventuranzas-el-camino-de-la-felicidad-que-nos-propone-jesus/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 31 Oct 2026 10:10:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cipecar.org/?p=25908</guid>

					<description><![CDATA[<p>Evangelio de san Mateo 5,1-12 «Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios» (Mt 5,9). UNA INVITACIÓN A VIVIR CON EL CORAZÓN DE JESÚS El Evangelio de las Bienaventuranzas nos introduce en el corazón del mensaje de Jesús. Desde la montaña, el Maestro anuncia una felicidad diferente a la [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/las-bienaventuranzas-el-camino-de-la-felicidad-que-nos-propone-jesus/">LAS BIENAVENTURANZAS: EL CAMINO DE LA FELICIDAD QUE NOS PROPONE JESÚS</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Evangelio de san Mateo 5,1-12</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>«Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios» (Mt 5,9).</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>UNA INVITACIÓN A VIVIR CON EL CORAZÓN DE JESÚS</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">El Evangelio de las Bienaventuranzas nos introduce en el corazón del mensaje de Jesús. Desde la montaña, el Maestro anuncia una felicidad diferente a la que habitualmente buscamos. No se encuentra en el poder, el prestigio o las riquezas, sino en la sencillez de corazón, la misericordia, la justicia, la paz y la confianza en Dios.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Las Bienaventuranzas son, ante todo, <strong>el retrato de Jesús</strong>. Él vivió pobre y humilde, se acercó a quienes sufrían, acogió a los excluidos, perdonó a los pecadores y entregó su vida por amor. Por eso, seguirle significa aprender a mirar, sentir y vivir como él.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>BIENAVENTURADOS LOS POBRES EN EL ESPÍRITU</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Jesús llama felices a quienes reconocen que necesitan de Dios y se abren con confianza a su amor. Ser pobres de espíritu significa vivir sin pretensiones de superioridad, aceptar nuestras limitaciones y descubrir que todo lo recibimos como don.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Santa Teresa de Jesús nos recuerda: <em>«La humildad es andar en verdad»</em> (Moradas VI, 10, 7).</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La humildad nos ayuda a reconocer la presencia de Dios en nuestra vida y a valorar a las personas que caminan a nuestro lado.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>BIENAVENTURADOS LOS MISERICORDIOSOS</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La misericordia es uno de los rostros más hermosos del amor de Dios. Jesús nos invita a comprender antes que juzgar, a perdonar antes que condenar y a acercarnos con ternura a quienes atraviesan momentos difíciles.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">En nuestras familias, comunidades y relaciones cotidianas, la misericordia se hace visible en gestos sencillos: una palabra de aliento, una escucha paciente, un perdón ofrecido o una mano tendida.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">San Juan de la Cruz nos deja una enseñanza profundamente evangélica: <em>«Donde no hay amor, ponga amor, y sacará amor»</em> (Carta a María de la Encarnación, 6 de julio de 1591).</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>BIENAVENTURADOS LOS LIMPIOS DE CORAZÓN</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Jesús nos invita a cultivar una mirada limpia, capaz de reconocer la dignidad de cada persona y descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos cotidianos.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La oración nos ayuda a purificar el corazón de prejuicios, resentimientos y deseos de protagonismo. En el silencio interior aprendemos a mirar la vida desde el amor y a reconocer que Dios habita en lo profundo de nuestro ser.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>BIENAVENTURADOS LOS QUE TRABAJAN POR LA PAZ</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Vivimos en un mundo herido por las guerras, las divisiones, la violencia y la indiferencia. En medio de esta realidad, las palabras de Jesús adquieren una fuerza especial: felices quienes construyen la paz.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La paz comienza en el corazón, pero necesita hacerse visible en nuestras relaciones. Se construye con el diálogo, la justicia, el respeto a las diferencias, el perdón y la solidaridad con quienes más sufren.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Cada persona puede convertirse en instrumento de reconciliación y esperanza allí donde vive.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>LAS BIENAVENTURANZAS, UN CAMINO DE ORACIÓN Y DE VIDA</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Las Bienaventuranzas no son solamente un hermoso ideal espiritual. Son una llamada a dejarnos transformar por el Evangelio y a hacer presente el Reino de Dios en nuestra vida cotidiana.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La oración nos introduce en la intimidad de Jesús y nos enseña a descubrir que la verdadera felicidad nace del amor recibido y compartido.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Desde la espiritualidad del Carmelo, aprendemos que la contemplación no nos aleja de las necesidades del mundo, sino que ensancha nuestro corazón para amar más y servir mejor.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>PARA NUESTRA REFLEXIÓN Y ORACIÓN</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li class="has-medium-font-size">¿Qué bienaventuranza ilumina especialmente mi vida en este momento?</li>



<li class="has-medium-font-size">¿Qué actitudes necesito cambiar para vivir con mayor humildad, misericordia y sencillez?</li>



<li class="has-medium-font-size">¿Cómo puedo contribuir a construir relaciones más fraternas y pacíficas?</li>



<li class="has-medium-font-size">¿De qué manera mi oración me ayuda a reconocer y acompañar el sufrimiento de los demás?</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>ORACIÓN FINAL</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Señor Jesús, Maestro de las Bienaventuranzas, enséñanos a descubrir la verdadera felicidad en el amor y en la entrega generosa. Danos un corazón humilde para reconocernos necesitados de ti, misericordioso para comprender y perdonar, limpio para descubrir tu presencia en cada persona y valiente para trabajar por la justicia y la paz. Que nuestra oración nos acerque cada día más a ti y nos haga sensibles al sufrimiento de nuestros hermanos. Espíritu Santo, transforma nuestro corazón y ayúdanos a ser testigos de esperanza, fraternidad y reconciliación en nuestro mundo. Virgen María, mujer sencilla y fiel, acompáñanos en este camino de seguimiento de Jesús. Amén.</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>CIPE – Centro de Iniciativas de Pastoral de Espiritualidad</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Un espacio para encontrarnos con Dios, escuchar su Palabra y crecer en la oración.</em></p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/las-bienaventuranzas-el-camino-de-la-felicidad-que-nos-propone-jesus/">LAS BIENAVENTURANZAS: EL CAMINO DE LA FELICIDAD QUE NOS PROPONE JESÚS</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cipecar.org/uncategorized/las-bienaventuranzas-el-camino-de-la-felicidad-que-nos-propone-jesus/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>SANTA TERESITA. CAMINITO DE CONFIANZA Y ABANDONO</title>
		<link>https://cipecar.org/uncategorized/santa-teresita-caminito-de-confianza-y-abandono/</link>
					<comments>https://cipecar.org/uncategorized/santa-teresita-caminito-de-confianza-y-abandono/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2026 11:32:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Vigilias y celebraciones de Teresa de Lisieux]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cipecar.org/?p=25775</guid>

					<description><![CDATA[<p>AMBIENTACIÓN Preparamos un espacio sencillo de oración. En el centro colocamos: Los pétalos nos recuerdan el deseo de Teresita de seguir haciendo el bien desde el cielo y de derramar sobre la tierra una «lluvia de rosas»: una lluvia de gracia, de ternura y de pequeños gestos de amor.Comenzamos con unos momentos de silencio.Dejamos fuera [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/santa-teresita-caminito-de-confianza-y-abandono/">SANTA TERESITA. CAMINITO DE CONFIANZA Y ABANDONO</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>AMBIENTACIÓN</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Preparamos un espacio sencillo de oración. En el centro colocamos:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li class="has-medium-font-size">el <strong>Evangelio abierto</strong>;</li>



<li class="has-medium-font-size">una <strong>vela encendida</strong>;</li>



<li class="has-medium-font-size">una imagen de <strong>santa Teresa del Niño Jesús</strong>;</li>



<li class="has-medium-font-size">un recipiente con <strong>pétalos de rosas</strong>.</li>
</ul>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Los pétalos nos recuerdan el deseo de Teresita de seguir haciendo el bien desde el cielo y de derramar sobre la tierra una «lluvia de rosas»: una lluvia de gracia, de ternura y de pequeños gestos de amor.<br>Comenzamos con unos momentos de silencio.<br>Dejamos fuera las prisas, los ruidos, las preocupaciones.<br>Nos ponemos sencillamente en presencia de Dios.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>CANTO</strong>. Puede elegirse un canto tranquilo que ayude a entrar en la oración, o escuchar el que os proponemos. Después guardamos unos momentos de silencio.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>LO QUE AGRADA A DIOS</strong>. (Luis Alfredo Díaz. CD: Mi vocación es el amor)</p>



<figure class="wp-block-audio"><audio controls src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/09/01-Lo-que-agrada-a-Dios.mp3"></audio></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>MONICIÓN</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Celebramos a <strong>santa Teresa del Niño Jesús</strong>, una mujer joven que descubrió un camino sencillo para acercarse a Dios.<br>Ella lo llamó su <strong>«caminito»</strong>.<br>No era el camino de las grandes hazañas, sino el de la confianza.<br>No el de apoyarse en las propias fuerzas, sino el de abandonarse en las manos de Dios.<br>Teresita comprendió que su pequeñez no era un obstáculo para llegar a Dios. Precisamente allí, en su pobreza y fragilidad, podía encontrarse con la misericordia.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="El camino de la confianza en santa Teresita" width="1200" height="675" src="https://www.youtube.com/embed/af3PmKxPS50?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Esta noche queremos entrar también nosotros en ese camino.<br>Venimos como somos. Con nuestras luces y sombras. Con nuestros deseos y cansancios. Con nuestra fe y nuestras dudas.<br>Y dejamos que una certeza vaya entrando en el corazón:<br><strong>Dios me ama.<br>Puedo confiar.<br>Puedo abandonarme en sus manos.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Silencio.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Ven, Espíritu Santo.</em><br><em>Abre nuestro corazón<br>a la presencia de Dios.</em><br><em>Enséñanos a hacernos pequeños,<br>a confiar, a esperar, a dejarnos amar.</em><br><em>Libéranos de la necesidad de controlarlo todo.</em><br><em>Danos la sencillez de descansar en las manos del Padre.</em><br><em>Haznos entrar en el caminito de confianza y abandono<br>que vivió santa Teresa del Niño Jesús.</em> <em>Amén.</em></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8 wp-block-paragraph"><strong>«SE LO HAS REVELADO A LOS PEQUEÑOS»</strong></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9 wp-block-paragraph"><strong>PALABRA DE DIOS</strong>: <strong>Del Evangelio según san Mateo 11,25-30</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los pequeños.<br>Sí, Padre, así te ha parecido bien.<br>Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré.<br>Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas».<br>Silencio</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Dejamos resonar lentamente:</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>«Se lo has revelado a los pequeños».</strong><br><strong>«Venid a mí».</strong><br><strong>«Yo os aliviaré».</strong><br><strong>«Encontraréis descanso».</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>MEDITACIÓN</strong><strong></strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Teresita deseaba ser santa. Pero cuando miraba su pequeñez, comprendía que no podía alcanzar la santidad apoyándose únicamente en sus propias fuerzas. Y entonces descubrió algo decisivo: Dios no le pedía hacerse grande. <br>Le pedía <strong>dejarse amar</strong>. <br>La pequeñez podía ser camino. La pobreza podía convertirse en lugar de gracia. La debilidad podía abrir espacio a la misericordia. <br>También nosotros podemos cansarnos de intentar subir solos. De querer tener siempre respuestas. De exigirnos más de lo que podemos dar.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Jesús nos dice: <strong>«Venid a mí».</strong><br>No dice: venid cuando seáis perfectos. No dice: venid cuando lo tengáis todo resuelto.<br>Dice simplemente: <strong>«Venid».</strong> Con vuestra pobreza. Con vuestro cansancio. Con vuestra vida tal como es.</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-10 wp-block-paragraph"><strong>PALABRA DE TERESITA</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>«Lo que agrada a Dios en mi pequeña alma es verme amar mi pequeñez y mi pobreza, es la esperanza ciega que tengo en su misericordia».</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Silencio.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>PARA ORAR</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Qué parte de mi vida necesito dejar hoy en las manos de Dios?<br>¿Qué cansancio quiero entregarle?<br>¿Qué fragilidad me cuesta aceptar?<br>Podemos repetir interiormente:<br><strong>Jesús, confío en ti.</strong><br>Silencio prolongado.</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-11 wp-block-paragraph"><strong>EL CAMINITO DE CONFIANZA</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>PALABRA DE TERESITA</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>«Mi camino es todo él de confianza y de amor».</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Teresita buscó un camino sencillo para llegar a Dios. Se sabía demasiado pequeña para subir la gran escalera de la perfección. Y soñó con un «ascensor». Ese ascensor serían los brazos de Jesús. No subir por su propia fuerza. Dejarse levantar. No conquistar a Dios. Dejarse encontrar por Él. No acumular méritos. Acoger misericordia.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Esta es una de las grandes intuiciones de Teresita: <strong>la santidad comienza cuando dejamos de mirarnos tanto a nosotros mismos y empezamos a confiar más en Dios.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>SALMO ORANTE</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Podemos responder después de cada invocación: <br><strong>En ti, Señor, pongo mi confianza.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Cuando el camino se haga oscuro. <strong>En ti, Señor, pongo mi confianza.</strong><br>Cuando no comprenda lo que sucede. <strong>En ti, Señor, pongo mi confianza.</strong><br>Cuando descubra mi debilidad. <strong>En ti, Señor, pongo mi confianza.</strong><br>Cuando vuelva a caer. <strong>En ti, Señor, pongo mi confianza.</strong><br>Cuando tenga miedo al futuro. <strong>En ti, Señor, pongo mi confianza.</strong><br>Cuando me sienta pequeño y pobre.<strong>En ti, Señor, pongo mi confianza.</strong><br>Cuando la vida me invite a comenzar de nuevo.<strong>En ti, Señor, pongo mi confianza.</strong><br>Silencio.</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-12 wp-block-paragraph"><strong>AMAR EN LO PEQUEÑO</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Teresita comprendió que el amor no necesita siempre grandes gestos.<br>El amor puede esconderse en las cosas más sencillas: escuchar con paciencia, sonreír cuando cuesta, servir sin buscar reconocimiento, perdonar, acompañar, callar una palabra que podría herir, volver a empezar después de una caída.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>San Juan de la Cruz había escrito</strong>: <em>«El más pequeño movimiento de amor puro vale más que todas las obras juntas».</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Teresita hizo de esta intuición un camino cotidiano. No hacer necesariamente cosas extraordinarias. Sino hacer con un amor extraordinario las cosas pequeñas.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pregúntate:</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>¿Dónde puedo amar un poco más?</strong> <br><strong>¿Qué pequeño gesto puedo ofrecer?</strong><br><strong>¿A quién necesito mirar con más ternura?</strong><br>Silencio.</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-13 wp-block-paragraph"><strong>LA LLUVIA DE ROSAS</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>GESTO</strong>: Tomamos ahora un pétalo de rosa. Lo sostenemos entre las manos. Teresita deseaba seguir haciendo el bien después de su muerte. La tradición ha unido a su memoria la imagen de una <strong>lluvia de rosas</strong>. <br>Rosas de gracia. Rosas de ternura. Rosas de misericordia. Rosas de pequeños gestos que pueden iluminar la vida de alguien. </p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Quizá nosotros también podemos convertirnos en pequeños pétalos que Dios deja caer sobre la vida de otras personas. Una palabra. Una llamada. Un perdón. Una visita. Una oración. Una ayuda discreta. Una escucha.<br>Mientras sostenemos el pétalo nos preguntamos:<br><strong>¿Qué rosa puedo ofrecer yo hoy?</strong><br>Silencio.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Después, cada persona puede depositar el pétalo junto al Evangelio.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Mientras lo hace, puede repetir interiormente: <strong>Haz de mi vida un gesto de amor</strong>.</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-14 wp-block-paragraph"><strong>«MI VOCACIÓN ES EL AMOR»</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>PALABRA DE TERESITA</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>«En el corazón de la Iglesia, mi Madre, yo seré el Amor».</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Teresita buscó durante mucho tiempo cuál era su lugar en la Iglesia. Y un día comprendió: su vocación era amar. Amar en el corazón de la Iglesia. Amar para que otros pudieran vivir. Amar para que el Evangelio llegara más lejos. Amar para que la Iglesia permaneciera viva. </p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">También nosotros tenemos una vocación: <strong>hacer presente el amor de Dios allí donde estamos.</strong> <br>Quizá nadie vea muchas de nuestras pequeñas entregas. Pero el amor nunca se pierde. Todo gesto de amor entra en el corazón de Dios y se convierte misteriosamente en vida para otros.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>ORACIÓN FINAL</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Señor Jesús,<br>queremos entrar contigo<br>en el pequeño camino de Teresita.</em><br><em>Cuando nos sintamos débiles, enséñanos a confiar.</em><br><em>Cuando caigamos, danos la sencillez de volver a tus brazos.</em><br><em>Cuando no comprendamos, enséñanos a esperar.</em><br><em>Cuando queramos hacerlo todo con nuestras propias fuerzas,<br>recuérdanos que podemos abandonarnos en ti.</em><br><em>Haznos pequeños, libres, confiados.</em><br><em>Que nuestra vida<br>se convierta en una lluvia silenciosa de rosas.</em><br><em>Rosas de bondad, de escucha, de misericordia, de perdón, de servicio, de esperanza.</em><br><em>Santa Teresa del Niño Jesús,<br>enséñanos tu caminito de confianza y abandono.</em><br><em>Enséñanos a creer que nuestra pequeñez</em><br><em>puede ser lugar de encuentro con Dios.</em><br><em>Virgen María, Madre del Carmelo,<br>enséñanos a acoger la Palabra,<br>a confiar cuando no comprendemos<br>y a abandonarnos enteramente<br>en las manos del Padre.</em><br><em>Que también nosotros podamos decir, con nuestra vida:</em><br><strong>Mi vocación es el Amor.</strong> <em>Amén.</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>ENVÍO</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Antes de terminar, volvemos a mirar el pétalo.<br>Que durante estos días nos recuerde:<br><strong>No necesito hacer algo extraordinario.</strong> <strong>Puedo hacer algo pequeño con un amor muy grande.</strong><br>Y repetimos juntos:<br><strong>Padre, confío en ti.</strong><br><strong>Jesús, me abandono en tus manos.</strong><br><strong>Haz de mi pequeñez un camino de amor.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>CANTO FINAL</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Puede concluirse con un canto a santa Teresita, a la Virgen del Carmen o con un canto sencillo de abandono y confianza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">CIPE.</p>



<div class="wp-block-file"><a id="wp-block-file--media-9b3bd2e7-18ed-4b9f-865b-26340239713b" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/09/VIGILIA-DE-ORACION-SANTA-TERESITA-DEL-NINO-JESUS-2.pdf"><strong>VIGILIA DE ORACIÓN SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS</strong></a><a href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/09/VIGILIA-DE-ORACION-SANTA-TERESITA-DEL-NINO-JESUS-2.pdf" class="wp-block-file__button wp-element-button" download aria-describedby="wp-block-file--media-9b3bd2e7-18ed-4b9f-865b-26340239713b">Descarga</a></div>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Lluvia de Rosas Santa Teresita" width="1200" height="675" src="https://www.youtube.com/embed/kCtMdNSb9jE?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/santa-teresita-caminito-de-confianza-y-abandono/">SANTA TERESITA. CAMINITO DE CONFIANZA Y ABANDONO</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cipecar.org/uncategorized/santa-teresita-caminito-de-confianza-y-abandono/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		<enclosure url="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/09/01-Lo-que-agrada-a-Dios.mp3" length="3043993" type="audio/mpeg" />

			</item>
		<item>
		<title>XIX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO</title>
		<link>https://cipecar.org/uncategorized/xix-semana-del-tiempo-ordinario/</link>
					<comments>https://cipecar.org/uncategorized/xix-semana-del-tiempo-ordinario/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 09 Aug 2026 16:00:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cipecar.org/?p=25647</guid>

					<description><![CDATA[<p>Lunes, 10 de agosto SAN LORENZO “Si el grano de trigo muere, da mucho fruto” (Jn 12,24) No se produce vida sin dar la propia. La creatividad y la belleza nacen de la entrega de la vida. Amar es darse.&#160;Pasa un momento junto a Jesús. Pon tu vida en sus manos. Confíale tu vida. Dásela. [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/xix-semana-del-tiempo-ordinario/">XIX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Lunes, 10 de agosto</strong></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-18 wp-block-paragraph"><strong>SAN LORENZO</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>“Si el grano de trigo muere, da mucho fruto” (Jn 12,24)</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">No se produce vida sin dar la propia. La creatividad y la belleza nacen de la entrega de la vida. Amar es darse.&nbsp;Pasa un momento junto a Jesús. Pon tu vida en sus manos. Confíale tu vida. Dásela.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>¿Cuándo aprenderé, Dios mío, a hacer de mi vida una ofrenda a Ti y a mis hermanos?</em><em></em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Martes, 11 de agosto</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>SANTA CLARA</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>“Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en los cielos el rostro de mi Padre celestial” (Mt 18,10).</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Dios está siempre saliendo hacia los pequeños de la tierra. Los alcanza a base de gracia. El Espíritu Santo nos enseña en el interior que la acogida y el servicio son los rasgos esenciales de los seguidores de Jesús. La vida fraterna se construye con muchos gestos sencillos, cotidianos.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Dame, Señor,</em><em> un corazón de niño, capaz de abandonarme en las manos del Padre, como tú. Que busque más servir, que ser servido.</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Miércoles,&nbsp;12 de agosto&nbsp;</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>“Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18,20)</strong><strong></strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Jesús vive en la comunidad y nos asegura su presencia cuando nos reunimos en su nombre para tomar decisiones. Cuida en tu interior la certeza de que el Padre siempre escucha la oración que haces con tu hermano/a.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Abre mi corazón a tu amor. Abre mis ojos a tu Luz. Abre mis manos a mis hermanos/as.</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Jueves,&nbsp;13 de agosto</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>“Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?. Jesús le contesta: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”</strong><strong> </strong><strong>(Mt 18,21)&nbsp; &nbsp;</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La misericordia es señal de que pertenecemos al grupo de Jesús. Quien perdona tiene capacidad para experimentar el amor de Dios. Mira a tu alrededor. Perdona a quien te ha ofendido. De esta forma te liberas y liberas a los demás. A nadie debas más que amor. &nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Cúrame, Señor, con tu mirada. Solo así podre perdonar con mi mirada.</em> &nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">&nbsp;<strong>Viernes, día 14 de agosto</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>“¿No habéis leído que el Creador, en el principio, los creó hombre y mujer, y dijo: Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne? De modo que ya no son dos, sino una sola carne”</strong> <strong>(Mt 19,4.5).</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Las discusiones que hay en el ambiente sobre los más diferentes temas, las afronta Jesús desde la novedad del proyecto creador del Padre. Cuando todo parece que no tiene salida, Jesús abre caminos de vida y de comunión honda. Procura mirar esos temas que están cada día en el candelero y sobre los que la gente discute, con la luz del Espíritu, con la novedad que trajo Jesús, con el proyecto bonito que tiene el Padre para toda la humanidad.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">&nbsp;<em>Tú siempre tienes proyectos de comunión. Ser dos una sola carne. Vivir en comunión. ¡Cuántas realidades pueden reflejar tu rostro!</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Sábado 15 de agosto</strong></p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-19 wp-block-paragraph"><strong>LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>“El Poderoso ha hecho obras grandes por mí:</strong><strong>&nbsp;</strong><strong>“su nombre es santo,</strong><br><strong>y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación” </strong><strong>(Lc 1,49)</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">María es la mujer de la alabanza. Canta su experiencia de Dios. Le ha transformado la vida, le ha fascinado la belleza de Dios, el poder de Dios a favor de los últimos. Dios ha estado grande con ella.&nbsp;¿Qué te gustaría contar a los demás de lo que Dios ha hecho en ti?</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Gracias, Señor, por las canciones de María. Gracias por las canciones que haces brotar en mí. Gracias por las músicas que haces resonar en la humanidad. Gracias, Señor.</em></p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-20 wp-block-paragraph"><strong><a href="https://cipecar.org/desarrolloapp/">Escucha este Evangelio con textos de los Místicos y una canción en la App Evangelio orado</a></strong></p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/xix-semana-del-tiempo-ordinario/">XIX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cipecar.org/uncategorized/xix-semana-del-tiempo-ordinario/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>LECTIO DIVINA: IV DOMINGO DE CUARESMA: Juan 9,1-14</title>
		<link>https://cipecar.org/uncategorized/lectio-divina-iv-domingo-de-cuaresma-juan-91-14/</link>
					<comments>https://cipecar.org/uncategorized/lectio-divina-iv-domingo-de-cuaresma-juan-91-14/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 11 Mar 2026 08:37:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cipecar.org/?p=25239</guid>

					<description><![CDATA[<p>INVOCACIÓN AL ESPÍRITU Ven, Espíritu Santo. Enséñanos a revisar nuestras cegueras y mirar como Jesús mira, sin buscar culpables.El milagro es ver mejor. Canto: Sé mi luz, enciende mi noche. &#160; MOTIVACIÓN. PARA DISPONER EL CORAZÓN El que se considera autosuficiente perderá el Espíritu. Sin Dios, el hombre nada puede hacer. Con Él, nada es [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/lectio-divina-iv-domingo-de-cuaresma-juan-91-14/">LECTIO DIVINA: IV DOMINGO DE CUARESMA: Juan 9,1-14</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>INVOCACIÓN AL ESPÍRITU</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Ven, Espíritu Santo. Enséñanos a revisar nuestras cegueras y mirar como Jesús mira, sin buscar culpables.<br>El milagro es ver mejor. Canto: Sé mi luz, enciende mi noche. &nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>MOTIVACIÓN. PARA DISPONER EL CORAZÓN</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">El que se considera autosuficiente perderá el Espíritu. Sin Dios, el hombre nada puede hacer. Con Él, nada es imposible</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>A LA ESPERA DE LA PALABRA. CON LA LÁMPARA ENCENDIDA </strong><strong></strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Domingo de la “Luz”, y también de la “Alegría”. En la bella tradición de la liturgia cristiana a este domingo se le llama: “Laetare”.<br>Es un relato sabroso, profundo y desafiante. Con tres personajes principales: Jesús, el ciego de nacimiento y los fariseos. Nos ayuda a abrir los ojos y a comprender mejor nuestra vida bautismal. &nbsp;<br>Del gesto de Jesús que la da la vista al ciego se pasa a la identidad del milagro para terminar concentrándose en la persona de Jesús. Aparentemente el problema es una obra realizada en sábado, pero en la práctica lo que inquieta es: ¿Quién es Jesús? Sorprendente: aquél que se reconocía ciego accede a la luz, los que creían poseer la luz se convierten en ciegos.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>PROCLAMACIÓN DE LA PALABRA: JUAN 9,1-14</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">En aquel tiempo, al pasar, vio Jesús a un hombre ciego de nacimiento.<br>entonces escupió en la tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego, y le dijo:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado)».<br>Él fue, se lavó, y volvió con vista. Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; «¿No es ese el que se sentaba a pedir?».<br>Unos decían:<br>&nbsp; &nbsp;&nbsp;«El mismo».<br>Otros decían:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; «No es él, pero se le parece».<br>El respondía:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Soy yo».<br>Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista.<br>Él les contestó:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Me puso barro en los ojos, me lavé y veo».<br>Algunos de los fariseos comentaban:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado».<br>Otros replicaban:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; «¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?».<br>Y estaban divididos. Y volvieron a preguntarle al ciego:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?».<br>Él contestó:<br>&nbsp; &nbsp;&nbsp;«Que es un profeta».<br>Le replicaron:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Has nacido completamente empecatado, ¿y nos vas a dar lecciones a nosotros?».<br>Y lo expulsaron.<br>Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; «¿Crees tú en el Hijo del hombre?».<br>Él contestó:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?».<br>Jesús le dijo:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Lo estás viendo: el que te está hablando, ese es».<br>Él dijo:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Creo, Señor».<br>Y se postró ante él”.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>FECUNDIDAD DE LA PALABRA</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>En aquel tiempo, al pasar, vio Jesús a un hombre ciego de nacimiento. Entonces escupió en la tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego, y le dijo: «Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado)». Él fue, se lavó, y volvió con vista.&nbsp;</strong>Jesús cura arrodillándose en el barro humano y toca lo que a nosotros nos da reparo tocar. A Jesús no le han afectado los ataques recibidos. Es libre. Ve al ciego, los discípulos también, pero de distinta manera. Los discípulos vieron el pecado, de él o de sus padres (creencia arraigada: la enfermedad como fruto del pecado), discuten del tema, pero no ayudan. Jesús ve y realiza un proceso liberador para gloria de Dios, porque&nbsp;<em>la gloria de Dios es que el hombre viva</em>. La pregunta para nosotros no es de dónde ha venido el sufrimiento, sino qué haremos con él.&nbsp;Los fariseos tenían otra ceguera, mucho más compleja y difícil de curar:&nbsp;<em>Tienen ojos y no ven</em>. Jesús habla y actúa (<em>dabar)</em>. Ver con el corazón es ver el mundo y a nuestros hermanos con los ojos de Dios.&nbsp;Tres acciones: saliva (usada en la antigüedad para el ojo), barro, untar (con el recuerdo del Génesis realiza una nueva creación. El ciego obedece y se cura. Juan destaca el contraste entre unas personas, abiertas a la luz, y otras, negando la luz. Los intérpretes autorizados de la Ley, están incapacitados para superar su estado de ceguera. &nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban: «¿No es ese el que se sentaba a pedir?». Unos decían: «El mismo». Otros decían: «No es él, pero se le parece». El respondía: «Soy yo».&nbsp;</strong>La curación desconcierta a todos. Pero el sanado dice:&nbsp;<em>Soy yo.</em>&nbsp;Hasta ahora no había experimentado esta libertad, esa dignidad. Desde el mismo momento que el ciego comienza a ver, empiezan todas las dificultades para él: la soledad, el abandono y la exclusión. A pesar de ello emprende el camino del testimonio. No basta ser iluminados, hay que ser testigos de la luz. La gracia despierta la libertad.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista. Él les contestó: «Me puso barro en los ojos, me lavé y veo». Algunos de Los fariseos comentaban: «Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado». Otros replicaban: «¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?». Y estaban divididos.&nbsp;</strong>La luz del ciego deja al descubierto la oscuridad de otros. Jesús podía haber hecho este milagro cualquier día de la semana, pero escoge hacerlo en sábado, el día de reposo. No se podía amasar (mezcla que hace Jesús). A los «fariseos» les duele más que el hombre haya sido liberado en sábado, que el que pueda ver. Así reta Jesús las mezquinas tradiciones de los líderes religiosos, tradiciones que ellos ponían en la categoría de reglas obligatorias.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Y volvieron a preguntarle al ciego: Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?». Él contestó: «Que es un profeta». Le replicaron: «Has nacido completamente empecatado, ¿y nos vas a dar lecciones a nosotros?». Y lo expulsaron. </strong>Jesús mira, no como un problema a explicar, sino como una persona a la que rescatar. &nbsp;Los fariseos reparten carné de pertenencia. No es común en el evangelio que el relato de un milagro se detenga en lo que sucede después. Las inquietudes de los fariseos se desplazan hacia la identidad de Jesús, que ha obrado el signo. El sanado pierde el miedo:&nbsp;<em>Si es un pecador, no lo sé; sólo sé que yo era ciego y ahora veo</em>. Los fariseos preguntan a los padres del ciego. Estos evitan comprometerse. Hablar de Jesús conlleva ser&nbsp;<em>excluido de la sinagoga</em>, marginado de la comunidad del pueblo de Dios y por lo tanto quedar aislado socialmente. El sanado, que había dicho el nombre del que lo había curado, ahora reconoce que es un profeta, mientras que los peritos creen que es un pecador.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo: «¿Crees tú en el Hijo del hombre?» Él contestó: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?» Jesús le dijo: «Lo estás viendo: el que te está hablando, ese es». Él dijo: «Creo, Señor». Y se postró ante él.&nbsp;</strong>Cuando Jesús oyó que lo habían expulsado, salió a su encuentro. Donde buscamos culpables, Jesús busca a la persona y la levanta. La última palabra no la tiene el rechazo, sino el abrazo de Jesús. Vamos llegando a la cumbre del relato. La primera vez había una ceguera, ahora experimenta un rechazo que le aísla de la comunidad. ¡Cuánto tuvo que pasar para creer en Jesús! Jesús le pregunta. El sanado afirma que cree en Jesús y se postra ante él, un gesto de respeto y entrega con el cual admite estar ante la divinidad.<br>Esta postración en el suelo, a los pies de Jesús, es el momento culminante de este encuentro salvífico. La fe se expresa exteriormente y el conocimiento se vuelve adoración prolongada. Jesús ha sido para el ciego luz, cada vez más luz, acerca de Jesús:&nbsp;<em>no sé</em>,&nbsp;<em>es un profeta</em>,&nbsp;<em>viene de Dios, creo, Señor</em>. Un ciego en el camino, gritando, no era problema. Un ciego que ahora ve, gracias a Jesús, es una amenaza para la vieja mentalidad, incrédula. Un ciego, que no conocía la luz, porque nunca la había visto, nos anima con su confianza, tan sencilla, a recorrer sin miedo el proceso de la fe. Frente a todos los miedos, frente a todos los prejuicios. Jesús espera nuestra respuesta creyente. El joven, que antes era ciego, radiante de alegría, confiesa abiertamente su fe; ofrece su testimonio y nos regala palabras nuevas para decir nuestra fe:&nbsp;<em>Creo, Señor.</em>&nbsp;&nbsp;Jesús ha venido para dar luz, en definitiva, para dar vida y para mostrarse como la luz del mundo. Cristo no se revela a los impecables, sino a los disponibles.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>2. MEDITACIÓN. RESPUESTA A LA PALABRA </strong><strong></strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿A quién estoy tratando como culpable para no acercarme?<br>¿Qué tipo de ceguera se me ha pegado sin darme cuenta? El ciego de nacimiento hizo un proceso. ¿Cuál es tu proceso de fe? ¿Qué pasos has dado? ¿En qué punto te encuentras? ¿Descubres el actuar salvífico de Dios en tu vida?</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>3. ORACIÓN. ORAR LA PALABRA</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Dadnos, Señor, luz; mirad que es más menester que al ciego que lo era de nacimiento, que este deseaba ver la luz y no podía.&nbsp;Ahora, Señor, no se quiere ver. ¡Oh, qué mal tan incurable! Aquí, Dios mío, se ha de mostrar vuestro poder, aquí vuestra misericordia.&nbsp;¡Oh qué recia cosa os pido, verdadero Dios mío!: que queráis a quien no os quiere, que abráis a quien no os llama, que deis salud a quien gusta de estar enfermo y anda procurando la enfermedad</em>&nbsp;(Santa Teresa).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>4. ACCIÓN: CONTAR LA NUEVA MANERA DE VIVIR.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sed adoradores, hombres y mujeres de profunda oración y enseñad a vuestro pueblo a hacer lo mismo (Papa León XIV). &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pedro Tomás Navajas, ocd</p>



<div class="wp-block-file"><a id="wp-block-file--media-3c7bd5c7-c389-4ffc-8516-bdf89bea8950" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/03/18F-Lectio-Juan-91-14-4DC.pdf"><strong>18F Lectio Juan 9,1-14 4DC</strong></a><a href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2026/03/18F-Lectio-Juan-91-14-4DC.pdf" class="wp-block-file__button wp-element-button" download aria-describedby="wp-block-file--media-3c7bd5c7-c389-4ffc-8516-bdf89bea8950">Descarga</a></div>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="DOMINGO IV DE CUARESMA CICLO A" width="1200" height="675" src="https://www.youtube.com/embed/1E1jpCDJ-Cs?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/lectio-divina-iv-domingo-de-cuaresma-juan-91-14/">LECTIO DIVINA: IV DOMINGO DE CUARESMA: Juan 9,1-14</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cipecar.org/uncategorized/lectio-divina-iv-domingo-de-cuaresma-juan-91-14/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Domingo tercero de Adviento</title>
		<link>https://cipecar.org/uncategorized/domingo-tercero-de-adviento-3/</link>
					<comments>https://cipecar.org/uncategorized/domingo-tercero-de-adviento-3/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 14 Dec 2025 09:11:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cipecar.org/?p=24841</guid>

					<description><![CDATA[<p>Lectura orante del Evangelio: Mateo 11,2-11 Jesús no puede estar en un lugar sin irradiar (Carlos de Foucauld).&#160; ‘¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?’ Juan duda, pero convierte la duda en búsqueda, en pregunta. Con esta pregunta, de un Juan Bautista desconcertado, en la oscuridad de la cárcel, [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/domingo-tercero-de-adviento-3/">Domingo tercero de Adviento</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-ast-global-color-5-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-23 wp-block-paragraph" style="background:linear-gradient(131deg,rgb(255,203,112) 0%,rgb(155,38,147) 0%,rgb(67,82,152) 99%)"><strong>Lectura orante del Evangelio: </strong><strong>Mateo 11,2-11</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Jesús no puede estar en un lugar sin irradiar (Carlos de Foucauld).&nbsp;</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>‘¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?’</strong> </p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Juan duda, pero convierte la duda en búsqueda, en pregunta. Con esta pregunta, de un Juan Bautista desconcertado, en la oscuridad de la cárcel, comenzamos a orar: ‘¿Eres tú?’. Es una pregunta honrada, necesaria, inquietante que hacemos en un mundo que ni niega ni cree en Dios: ¿Eres tú, Jesús, nuestro Tú? ¿Es a ti a quien tenemos que esperar? Hacemos la pregunta y nos quedamos en silencio, a la escucha de la respuesta de Jesús, sin prisa: ¿Qué tiene que ver tu vida con la nuestra? ¿Eres tú quien puede darnos la alegría? ¿Eres nuestro Salvador? Juan de la Cruz, en la oscuridad de la cárcel de Toledo, cantó, enamorado, su fe: </p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Que bien sé yo la fonte, que mana y corre, aunque es de noche</em>.   </p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>‘Id y anunciad a Juan lo que habéis visto y oído’. </strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">¡Qué pedagogía tan sorprendente la de Jesús! Nos regala la mirada de los pobres para ver y descubrir en ellos la presencia del Reino. Nunca hubiéramos imaginado que esta mirada fuera tan liberadora y que trajera tanto gozo. Jesús nos saca a la calle, como nuevo escenario de la oración itinerante. Nos invita a aprender los nombres de los últimos, a conocer sus historias, a mirarlos con ternura. Nos empuja a hacer lo mismo que él hizo: compartir con los perdidos un cariño entrañable, anunciar a los pobres el Evangelio. Aquí está la fuente de la alegría, de aquí brota el <em>gaudete,</em> alegraos, de este domingo. Jesús se manifiesta en signos frágiles y pobres, y ahí debe ser buscado, amado y servido, visto y oído. Los pobres son nuestra escuela de oración; junto a ellos aprendemos a ser narradores de la alegría del Evangelio. Nuestro apostolado es el apostolado de la bondad. </p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Es más precioso delante de Dios y del alma un poquito de este puro amor y más provecho hace a la Iglesia, aunque parezca que no hace nada, que todas esas otras obras juntas (Juan de la Cruz).</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>¡Dichoso el que no se escandalice de mí!</strong> </p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">¡Dichosos si no nos escandalizamos de la forma de amar de Jesús, tan divina, tan humana! ¡Dichosos si creemos en el misterio de la Encarnación y nos dejamos educar por esta nueva sensibilidad del Reino! ¡Dichosos si nos descalzamos ante el misterio del Otro, con mayúscula, y de los otros, con minúscula! ¡Dichosos si nos abajamos para ver, en los que están abajo, el rostro del que se abajó, por amor, hasta nosotros! ¡Dichosos si nos decidimos a acentuar el Evangelio! ¡Dichosos si sabemos conjugar una vida eucarística de adoración con el reconocimiento de Jesús en los pequeñitos de la tierra! ¡Dichosos si preparamos la Navidad con un Adviento de ternura y de misericordia! </p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Cristo es mío y todo para mí, </em>es el grito de amor de Juan de la Cruz. <em>Gaudete, alegraos.</em></p>



<p class="has-vivid-purple-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-24 wp-block-paragraph"><strong>¡Feliz Adviento! <em>Gaudete</em>, alegraos. ¡Ven Señor, Jesús! CIPE – diciembre 2025</strong></p>



<div class="wp-block-file"><a id="wp-block-file--media-5f74f2b4-7dbf-4d2c-b81a-b4fee56af5a2" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/12/Domingo-tercero-de-Adviento25.pdf"><strong>Domingo tercero de Adviento25</strong></a><a href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/12/Domingo-tercero-de-Adviento25.pdf" class="wp-block-file__button wp-element-button" download aria-describedby="wp-block-file--media-5f74f2b4-7dbf-4d2c-b81a-b4fee56af5a2">Descarga</a></div>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="TERCER DOMINGO DE ADVIENTO 2025" width="1200" height="675" src="https://www.youtube.com/embed/RFx_vtfrbyI?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/domingo-tercero-de-adviento-3/">Domingo tercero de Adviento</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cipecar.org/uncategorized/domingo-tercero-de-adviento-3/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Las Huellas del Camino</title>
		<link>https://cipecar.org/uncategorized/las-huellas-del-camino/</link>
					<comments>https://cipecar.org/uncategorized/las-huellas-del-camino/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Oct 2025 15:30:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cipecar.org/?p=24533</guid>

					<description><![CDATA[<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/las-huellas-del-camino/">Las Huellas del Camino</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/10/Imagen-de-WhatsApp-2025-10-09-a-las-11.07.52_73426b71-679x1024.jpg" alt="" class="wp-image-24534"/></figure>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/las-huellas-del-camino/">Las Huellas del Camino</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cipecar.org/uncategorized/las-huellas-del-camino/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>VIGESIMOSÉPTIMA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO</title>
		<link>https://cipecar.org/uncategorized/vigesimoseptima-semana-del-tiempo-ordinario/</link>
					<comments>https://cipecar.org/uncategorized/vigesimoseptima-semana-del-tiempo-ordinario/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 05 Oct 2025 08:16:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cipecar.org/?p=24510</guid>

					<description><![CDATA[<p>Lunes, 6 de octubre “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza” y con toda tu mente. Y “a tu prójimo como a ti mismo”»… Haz esto y tendrás la vida» (Lc 10,26). Jesús dice que todo ser humano, que se aproxima con amor [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/vigesimoseptima-semana-del-tiempo-ordinario/">VIGESIMOSÉPTIMA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Lunes, 6 de octubre</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>“Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza” y con toda tu mente. Y “a tu prójimo como a ti mismo”»… Haz esto y tendrás la vida» (Lc 10,26).</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Jesús dice que todo ser humano, que se aproxima con amor hacia las personas necesitadas, es el verdadero prójimo. El que ama de verdad es una persona que tiene un corazón compasivo y expresa su amor con gestos llenos de ternura y de amor eficaz.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Dame, Señor, un corazón nuevo, compasivo y misericordioso, como el tuyo. Para ir por el camino de la vida levantando a los caídos, curando las heridas, y dando la mano a todos.</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Martes, 7 de octubre</strong></p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-27 wp-block-paragraph"><strong>NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">“<strong>Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria. María, pues, ha escogido la parte mejor, y no le será quitada”</strong> <strong>(Lc 10,43).</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Jesús, dejando de lado las normas culturales judías, se hospeda en la casa de dos mujeres: Marta le sirve y María, sentada a sus pies, le escucha. Jesús enseña a estas mujeres amigas, que sólo una cosa debe preocupar a todos cuantos quieran seguirle: escuchar su Palabra.&nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Abre los oídos de mi corazón. Que los afanes de la vida no apaguen el deseo hondo de escuchar tu Palabra de vida. Tú haces nuevas todas las cosas</em><em>.&nbsp;</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Miércoles, 8 de octubre</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>“Cuando oréis decid: “Padre” (Lc 11,2).&nbsp;</strong>&nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Los discípulos fascinados por las palabras y gestos de Jesús se preguntan: ¿De dónde le nace tanta vida al Maestro? Por eso le piden que les muestre el manantial que lleva en el interior, que les enseñe a orar, que les revele “eso” que le lleva a entregar la vida, gratuitamente, por los caminos. Acoge en silencio profundo la palabra más bella, más entrañable y más nueva que Jesús lleva en su corazón: ¡Abba!&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan de mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Jueves,&nbsp;9 de octubre</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>“Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá” (Lc 11, 9)</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Jesús nos enseña a orar, a pedir a Dios con insistencia y con confianza. Si un amigo ayuda a otro amigo, si un padre mantiene a su hijo, ¡Cuánto más cuidará Dios de los discípulos de Jesús, su Hijo! La cosa buena por excelencia, que el Padre da a los orantes que quieren orar, vivir y actuar como Jesús, es el don del Espíritu Santo.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Padre, abre mi corazón a tu Palabra, derrama en mi vida tu Espíritu Santo para dar testimonio de Jesús, con alegría, fuerza y valentía.</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Viernes, 10 de octubre</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>“El reino de Dios ha llegado a vosotros” (Lc 11, 20).</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Toda la vida de Jesús revela que él actúa con el poder de Dios para hacer el bien a la humanidad. Confía siempre en Jesús porque él es el vencedor de toda fuerza de mal. Su reinado es de amor, de paz de justicia y de libertad.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Atráeme hacia ti, Señor, no permitas que la fuerza del mal me aprisione y me esclavice</em></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Sábado,&nbsp;11 de octubre</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>“Una mujer de entre el gentío levantó la voz” (Lc 11, 27).</strong>&nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Una mujer emocionada por las palabras de Jesús, levanta valiente su voz para señalar la dicha de María. Atrévete a proclamar con tu vida que llevas en tu corazón el gozo de sentirte hijo/a de María.&nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Madre de Jesús y Madre nuestra, ayúdanos a fiarnos siempre del Padre, como tú y tu mismo Hijo Jesús lo fuisteis. Amén.</em></p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-28 wp-block-paragraph"><strong><a href="https://cipecar.org/desarrolloapp/">Escucha este Evangelio con textos de los Místicos y una canción en la App Evangelio orado</a></strong><br> </p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/vigesimoseptima-semana-del-tiempo-ordinario/">VIGESIMOSÉPTIMA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cipecar.org/uncategorized/vigesimoseptima-semana-del-tiempo-ordinario/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>BURGOS. LA TORMENTOSA   FUNDACIÓN DE SANTA TERESA</title>
		<link>https://cipecar.org/uncategorized/burgos-la-tormentosa-fundacion-de-santa-teresa/</link>
					<comments>https://cipecar.org/uncategorized/burgos-la-tormentosa-fundacion-de-santa-teresa/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 28 Mar 2025 09:08:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cipecar.org/?p=23909</guid>

					<description><![CDATA[<p>DANIEL DE PABLO MAROTO  &#8211;  Carmelita Descalzo.   Entre las fundaciones de conventos de monjas realizadas por santa Teresa, una de las más tormentosas y difíciles fue, sin duda, la de Burgos. Es la última de la serie cuya historia escribe al final del libro de Las Fundaciones, capítulo 31; la presento a los lectores completando lo [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/burgos-la-tormentosa-fundacion-de-santa-teresa/">BURGOS. LA TORMENTOSA   FUNDACIÓN DE SANTA TERESA</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>DANIEL DE PABLO MAROTO  &#8211;  Carmelita Descalzo.  </strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Entre las fundaciones de conventos de monjas realizadas por santa Teresa, una de las más tormentosas y difíciles fue, sin duda, la de Burgos. Es la última de la serie cuya historia escribe al final del libro de <em>Las Fundaciones, </em>capítulo 31; la presento a los lectores completando lo que ella escribe en una prosa inimitable y páginas llenas de aventuras que no puedo resumir en este breve escrito. Son páginas escritas en Burgos al concluir la fundación, rota en el cuerpo, pero con la mente llena de fantasía creadora. Todas las fundaciones tienen su peculiar intrahistoria, gozosa, dolorosa, pero la de Burgos supuso un verdadero tormento estando la fundadora en una situación precaria de salud, próxima a la muerte. &nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>1 – El terror de los caminos y el estado físico de Teresa</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">En unas hojas volanderas como éstas, no se pueden historiar muchas circunstancias que vivió la madre Fundadora y sus acompañantes que ella resume el núcleo de la historia con sus penosas y sabrosas experiencias. Sabemos que en la comitiva iba la Fundadora Teresa, 8 monjas, cinco como comunidad y dos que se volverían con la madre Teresa, y algunos acompañantes, entre ellos su querido P. Gracián, el provincial, y su enfermera Aña de Bartolomé. <strong>Salieron de Ávila el 2 de enero de 1582</strong> (¡!), en pleno invierno en la meseta castellana, después de la peligrosa vuelta a casa concluida la fundación de Soria. Es increíble esa acción en pleno invierno en Castilla, con una meteorología infernal de viento, lluvia y nieve, conociendo, como lo sabemos ahora con toda certeza, cómo estaba la salud de la madre Teresa en estos momentos, a la que alude de pasada con frecuencia la autora, y sabemos que no cuenta toda la verdad. <strong>Llegaron el 26 de enero </strong>a su destino después de haber pasado un gran susto en el paso de<strong> Los Pontones</strong>, cerca de Burgos, con peligro de ahogarse, como cuenta la cronista Teresa.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Tenemos dos informes seguros del estado de salud en aquellos momentos</strong>. El primero es del médico, Dr. Aguiar, que la exploró en Burgos durante su visita <strong>…; </strong>tantas heridas como se le parecían en el corazón y cabeza y en todas las junturas”. El texto sigue con otras precisas informaciones sobre el estado de la salud de la Fundadora que los lectores curiosos pueden y deben conocer. Y hoy tenemos la fortuna de conocer su estado de salud esos años finales de vida por el informe de los médicos italianos que ha examinado sus restos en Alba los días 28 al 31 de agosto del 2024, y con mayor detenimiento meses después.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Según el último informe médico del 15 de marzo del 2025 que he podido leer</strong>, su estatura era de 156.8 cm. “Caminaba muy encorvada por padecer una <strong>cifosis cervical</strong> y dorsal severa con la curvatura del cuerpo hacia adelante y debilidad de los huesos de la columna” que forzaban la respiración. <strong>Padecía artrosis</strong> en las rodillas, peor en la izquierda”. &nbsp;Además, sufrió una <strong>fascitis plantar, peor en el pie izquierdo</strong>. Varios problemas dentales. Además, desde la caída sufrida en el convento de <em>San José</em> de Ávila en 1577 le quedó bastante inutilizado el brazo izquierdo y la muñeca. Este es el cuadro clínico de la madre Teresa embarcada en esta fundación. ¡Un cuadro clínico como para reposar en casa descansando y no viajando y menos en un tiempo invernal para una empresa tan dura!</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>2 – El misterioso silencio y la negativa del arzobispo</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Burgos era un lugar muy apetecible para una orden nueva por ser nudo de comunicaciones y centro comercial importante entre el sur y el norte. Creyó la madre Teresa que la licencia para la fundación por parte del arzobispo de Burgos, Don Cristóbal Vela, la tenía asegurada desde su paso por Valladolid y el encuentro con él en el verano de 1580. Fue un permiso verbal, aceptado como válido en el concilio de Trento; pero surgieron dudas en el prelado y la retrasó un tiempo que a la Fundadora le parecieron siglos. Hoy sabemos que la razón, sabida o sospechada por la madre Teresa, es que <strong>era contrario a las fundaciones de conventos para vivir en pobreza absoluta, de las limosnas de los fieles, no del trabajo de las monjas o de las rentas del capital acumulado por las “dotes”</strong> de las candidatas. No era la primera vez que le sucedía y creo que no cayó en la cuenta por el posible y repetido silencio del prelado. Al final, terminaron siendo ella muy amiga y él muy arrepentido, según alguna información en las actas del proceso de su canonización y en un sermón y la noticia fue incorporada en las biografías antiguas &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Y, mientras tanto, con ese y otros problemas de fondo, otra pena añadida: e<strong>l abandono del amigo, P. Jerónimo Gracián</strong>, el provincial cuya compañía acogió la madre Teresa con un inmenso gozo pensando que la acompañaría hasta el final del proyecto. ¡Sueño frustrado! La causa era legítima: tenía que predicar la cuaresma en Valladolid; pero la verdad es que ya no volvieron a verse los dos grandes amigos y que la dejó sola resolviendo los muchos problemas que quedaban por resolver, no solo la licencia del arzobispo.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>3 – Desenlace final: la licencia y la fundación</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por fin, el arzobispo cedió y aprobó la fundación. Intervino, como pieza fundamental, la noble y santa mujer Catalina de Tolosa que se vinculó -ella y sus hijos e hijas- al Carmelo descalzo. En su casa se hospedaron mientras encontraban un lugar adecuado que tardó en llegar y tuvieron que buscar acomodo temporal en el hospital. Sobre la ida a la iglesia para oír misa, el P. Gracián cuenta alguna curiosa anécdota sobre el uso de las capas que utilizan las monjas con ese motivo llevándolas en dos turnos por escasez de las mismas. Finalmente encontraron una casa propia donde pudieron instalarse y conseguir -¡finalmente! la autorización del arzobispo. En las <em>Actas </em>para la beatificación y canonización aparece la alusión al Señor Arzobispo, arrepentido del maltrato dado a las monjas y su fundadora. Pero ya el daño estaba hecho. La fundación se inauguró <strong>con la celebración de la primera misa el 19 de abril de 1582</strong>.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>4 – La historia que no cuenta Teresa.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sabemos que la crónica de la madre Teresa es muy rica en detalles históricos, espirituales y culturales, pero es incompleta. Como ejemplo, recuerdo lo que aconteció a la comunidad apenas estrenada la casa y cuenta una testigo de vista, Ana de San Bartolomé.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">“Creció tanto el agua, que se entró en la casa, y ella era vieja <strong>y a cada ondeada del río se estaba meneando como que se iba a caer</strong>. Y el aposento de nuestra Santa era tan pobre, que se veía la luz del cielo por el techo, y las paredes todas hendidas, y hacía harto frío, que lo es aquella ciudad. Entrósenos el río en la casa hasta los primeros suelos, y como estábamos en este peligro, subimos el Santísimo Sacramento en lo alto de la casa, y cada hora pensábamos ser anegadas [&#8230;]. <strong>Y si no entraran unos nadadores, pereciéramos; más parece que fueron ángeles de Dios</strong>, que no sabíamos cómo habían venido, y entraron debajo del agua y quebraron las puertas de la casa y empezó a salir el agua de las piezas. (<em>Autobiografía </em>A, 6, 8-9. En <em>Obras completas de la Beata Ana de San Bartolomé, </em>I, Roma, Teresianum, 1981, p. 303. Edición de Julián Urquiza).</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>5 – El quehacer de una escritora en los últimos meses de estancia en Burgos.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hago una mera mención al quehacer de la Santa después de la inauguración sobre el que los lectores se pueden preguntar. Sabemos que salió de Burgos <strong>el 26 de julio de 1582</strong>, más de tres meses después de concluida la fundación. Los lectores se pueden preguntar qué hizo la madre Teresa en ese largo espacio de tiempo. Es seguro que completar el libro de las <em>Fundaciones</em> y escribir muchas <em>Cartas</em> de las que se han conservado unas 14. En cualquier caso, no es problema a resolver en una breve síntesis.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Aquí concluyo esta breve crónica con el deseo de que los lectores lean la de la Santa donde encontrarán infinidad de matices que se le escapan al cronista abreviador del tema.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/burgos-la-tormentosa-fundacion-de-santa-teresa/">BURGOS. LA TORMENTOSA   FUNDACIÓN DE SANTA TERESA</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cipecar.org/uncategorized/burgos-la-tormentosa-fundacion-de-santa-teresa/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Domingo tercero de cuaresma</title>
		<link>https://cipecar.org/uncategorized/domingo-tercero-de-cuaresma-6/</link>
					<comments>https://cipecar.org/uncategorized/domingo-tercero-de-cuaresma-6/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 20 Mar 2025 08:42:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cipecar.org/?p=23891</guid>

					<description><![CDATA[<p>Lectura orante del Evangelio: Lucas 13,1-9 La esperanza viva en Dios da al alma una tal viveza y animosidad y levantamiento a las cosas de la vida eterna, que, en comparación de lo que allí espera, todo lo del mundo le parece, como es verdad, seco y lacio y muerto, de ningún valor (Juan de [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/domingo-tercero-de-cuaresma-6/">Domingo tercero de cuaresma</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-ast-global-color-5-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-35 wp-block-paragraph" style="background:linear-gradient(203deg,rgb(255,203,112) 0%,rgb(199,81,192) 50%,rgb(65,88,208) 100%)"><strong>Lectura orante del Evangelio: Lucas 13,1-9</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>La esperanza viva en Dios da al alma una tal viveza y animosidad y levantamiento a las cosas de la vida eterna, que, en comparación de lo que allí espera, todo lo del mundo le parece, como es verdad, seco y lacio y muerto, de ningún valor (Juan de la Cruz). </em><em>&nbsp;</em><em>&nbsp;</em></p>



<p class="has-vivid-purple-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-36 wp-block-paragraph"><strong>Si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. </strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Orar es caminar siguiendo a Jesús, soñando un mundo, como san José. Jesús va delante; deja señales en el camino. Propone, nunca impone. Rompe nuestros esquemas de ‘perfectos’ y nos invita a dar fruto con el Evangelio. Estamos tranquilos y nos desinstala, cómodos con nuestro vivir y nos inquieta. Anima a la conversión porque cree en nosotros. Despierta nuestro letargo porque conoce las inmensas posibilidades que tiene la gracia cuando toca nuestra vida cotidiana. Se alegra cuando nos ve audaces en la confianza, valientes en la aventura humana, cercanos y compasivos con los que tienen necesidad; le duele que andemos como muertos en vida. Nos ama, eso lo explica todo; su llamada a la conversión es fruto de su amor por nosotros. Jesús es un provocador de vida. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Jesús, tú haces nuevas todas las cosas. Gracias por querernos así. </em>  </p>
</blockquote>



<p class="has-vivid-purple-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-37 wp-block-paragraph"><strong>Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró. </strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Jesús pasa junto a nosotros, nos mira, sabe lo que nos pasa, lo que necesitamos. Hoy es el tiempo de su misericordia. Porque somos como una higuera, a la que el agua ha tocado sus raíces y la luz del sol ha embellecido sus hojas, y sin embargo no damos fruto. Llamados a tanto, nos hemos quedado en muy poco. Invitados a ser protagonistas de una nueva creación por el amor, somos apenas espectadores de tantas posibilidades que se nos escapan de las manos. Una vida sin humanidad no tiene sentido. Tampoco lo tiene una vida cristiana que no deja huella en el corazón. ¿Y acaso tiene sentido una oración que tranquiliza conciencias y justifica la comodidad? </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Ayúdanos, Jesús, a vivir en transparencia y verdad.</em></p>
</blockquote>



<p class="has-vivid-purple-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-38 wp-block-paragraph"><strong>Córtala. ¿Para qué va a perjudicar el terreno? </strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Nunca es tarde para volver a empezar. Jesús ofrece posibilidades para que reencontremos la alegría de ser hijos/as de Dios, gozosos de vivir con su luz. Su grito profético no significa condena, sino esperanza de salvación. Llevamos mucho ropaje encima, que nos impide ser hombres y mujeres de verdad, al estilo de Jesús, con sabor a Evangelio. Necesitamos una conversión profunda, que acorte la desproporción entre nuestro conocimiento de Dios y nuestro compromiso de vida. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Por fidelidad a ti, Jesús, queremos cambiar.</em></p>
</blockquote>



<p class="has-vivid-purple-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-39 wp-block-paragraph"><strong>Señor, déjala todavía este año y mientras tanto yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto en adelante. </strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">¡Qué cercano se muestra Jesús! Cree en los paisajes que nosotros no divisamos todavía. Le duele que repitamos estérilmente el pasado. Apuesta por una vida vivida con la intensidad que nos regala el Espíritu. Esta puede ser la hora de vivir, no de sobrevivir; por él no va a quedar; ¿quedará por nosotros? El tiempo que Jesús nos regala es vital para nosotros. La parábola queda abierta, para que la termine cada uno de nosotros. San José, en silencio, nos custodia, nos ayuda, nos invita a crecer y dar fruto. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>A pesar de todo, tú nos amas, Jesús. No te importa nuestro pasado. Te importa nuestra alegría. Gracias.</em></p>
</blockquote>



<p class="has-vivid-purple-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-40 wp-block-paragraph"><strong>Con el eco gozoso de la fiesta de San José &#8211; CIPE – marzo 2025</strong></p>



<div class="wp-block-file"><a id="wp-block-file--media-2047bd01-4158-496d-8132-17251dab69e4" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/03/Domingo-tercero-de-cuaresma25-1.pdf"><strong>Domingo tercero de cuaresma25-1</strong></a><a href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/03/Domingo-tercero-de-cuaresma25-1.pdf" class="wp-block-file__button wp-element-button" download aria-describedby="wp-block-file--media-2047bd01-4158-496d-8132-17251dab69e4">Descarga</a></div>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="TERCER DOMINGO DE CUARESMA" width="1200" height="675" src="https://www.youtube.com/embed/nijFWyYyZMU?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/domingo-tercero-de-cuaresma-6/">Domingo tercero de cuaresma</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cipecar.org/uncategorized/domingo-tercero-de-cuaresma-6/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Domingo segundo del tiempo ordinario</title>
		<link>https://cipecar.org/uncategorized/domingo-segundo-del-tiempo-ordinario-5/</link>
					<comments>https://cipecar.org/uncategorized/domingo-segundo-del-tiempo-ordinario-5/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 16 Jan 2025 17:53:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelio domingos - Tiempo Ordinario Ciclo C]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cipecar.org/?p=23585</guid>

					<description><![CDATA[<p>Lectura orante del Evangelio: Juan 2,1-11 El vino nuevo no faltará jamás (Papa Francisco). La madre de Jesús le dice: No tienen vino. La madre de Jesús está con los ojos abiertos, atenta a las necesidades y a las sorpresas de Dios; es una discípula. Descubre que, en una boda, la fiesta humana por excelencia, [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/domingo-segundo-del-tiempo-ordinario-5/">Domingo segundo del tiempo ordinario</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-ast-global-color-5-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-48 wp-block-paragraph" style="background:radial-gradient(rgb(122,220,180) 0%,rgb(2,27,2) 45%,rgb(0,208,130) 100%)"><strong>Lectura orante del Evangelio: Juan 2,1-11</strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>El vino nuevo no faltará jamás</em> (Papa Francisco).</p>



<p class="has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-49 wp-block-paragraph" style="color:#1e7555"><strong>La madre de Jesús le dice: <em>No tienen vino</em>. </strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La madre de Jesús está con los ojos abiertos, atenta a las necesidades y a las sorpresas de Dios; es una discípula. Descubre que, en una boda, la fiesta humana por excelencia, ya no queda vino, se ha terminado la alegría, y acude a Jesús. Con su palabra da pie a que se inauguren los tiempos nuevos. Como una boda sin vino, así está la humanidad; llamada a una fiesta de verdad y de justicia, a un pan compartido en el gozo de la fraternidad, cuando se queda vacía, sin sentido, sin solidaridad, sin Jesús, ¿qué es? ¿Qué hacer ante esto? Lo que hizo María: mirar, mirar y amar; mirar a Jesús. Saber mirar es saber amar. María orienta nuestra mirada hacia Jesús, que es la fuerza salvadora que necesita nuestra vida. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Estamos bajo tu mirada misericordiosa, Señor Jesús. &nbsp;</em></p>
</blockquote>



<p class="has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-50 wp-block-paragraph" style="color:#1e7555"><strong>Jesús le dice: <em>Mujer, ¿qué tengo yo que ver contigo? Todavía no ha llegado mi hora</em>. </strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Merece la pena poner los ojos en lo que ya no tiene vida? ¿Qué hacer cuando un estilo de vida, aun llamándose cristiano, no transmite alegría, ni respira novedad, ni lleva dentro fuego de profecía? Con María en medio, nada está perdido. Con su intercesión adelanta la hora de Jesús. Sabe que Jesús no nos abandonará en la debilidad. Conoce el corazón de su hijo y está segura de que engalanará a la humanidad como a una novia, recreándola con su gloria. <em>En ti, </em></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Jesús, todo habla de misericordia. Nada está falto de compasión. </em>&nbsp;&nbsp;</p>
</blockquote>



<p class="has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-51 wp-block-paragraph" style="color:#1e7555"><strong>Su madre dice a los sirvientes: <em>Haced lo que él os diga</em>. </strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">María empuja a la humanidad a hacer una opción de fe en Jesús; habla con autoridad. Sabe por experiencia quién es Jesús y cuál la plenitud de vida que trae. María, la que se hizo madre al acoger la Palabra en su corazón, la que dijo<em> hágase en mí según tu palabra,</em> invita a hacer lo que nos diga Jesús. María representa a todos los que, buscando la verdad, dan el paso y se atreven a creer. María nos introduce en la alegría de Jesús; así nos evangeliza. M<em>aría, guíanos a </em></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Jesús, afianza nuestra fe en él. </em>&nbsp;&nbsp;</p>
</blockquote>



<p class="has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-52 wp-block-paragraph" style="color:#1e7555"><strong>El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía. </strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">De forma silenciosa, escondida, el agua se convierte en vino. Muchos no saben qué ha pasado. Algunos sí lo saben. La vida rezuma por los poros que ha abierto el vacío. La alegría echa fuera todos los lamentos. ¡Jesús es el autor de un signo tan prodigioso! En él está la vida. Con él todo cambia. Ya no podemos vivir como antes. Jesús es una fiesta que da plenitud a nuestro deseo de felicidad total. La tierra estéril queda enriquecida de frutos. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Jesús: nuestra alegría, nuestro centro, nuestro todo.&nbsp;</em></p>
</blockquote>



<p class="has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-53 wp-block-paragraph" style="color:#1e7555"><strong>Este fue el primero de los signos que Jesús realizó en Caná de Galilea; así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él. </strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Se respira alegría en torno a Jesús. Crece la fe porque crece la alegría. La gloria de Jesús es que el hombre viva y tenga vida en abundancia para compartir. La fe aprecia la novedad y descubre los tiempos nuevos. Cuando crece la fe de los discípulos, ahí, siempre, está María. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Amén. Señor Jesús.</em> <em>&nbsp;</em></p>
</blockquote>



<p class="has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-54 wp-block-paragraph" style="color:#1e7555"><strong><em>Año jubilar. Peregrinos de esperanza &#8211; CIPE</em> – enero 2022</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/uncategorized/domingo-segundo-del-tiempo-ordinario-5/">Domingo segundo del tiempo ordinario</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cipecar.org/uncategorized/domingo-segundo-del-tiempo-ordinario-5/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
