BURGOS. LA TORMENTOSA   FUNDACIÓN DE SANTA TERESA

DANIEL DE PABLO MAROTO  –  Carmelita Descalzo.  

Entre las fundaciones de conventos de monjas realizadas por santa Teresa, una de las más tormentosas y difíciles fue, sin duda, la de Burgos. Es la última de la serie cuya historia escribe al final del libro de Las Fundaciones, capítulo 31; la presento a los lectores completando lo que ella escribe en una prosa inimitable y páginas llenas de aventuras que no puedo resumir en este breve escrito. Son páginas escritas en Burgos al concluir la fundación, rota en el cuerpo, pero con la mente llena de fantasía creadora. Todas las fundaciones tienen su peculiar intrahistoria, gozosa, dolorosa, pero la de Burgos supuso un verdadero tormento estando la fundadora en una situación precaria de salud, próxima a la muerte.  

1 – El terror de los caminos y el estado físico de Teresa

En unas hojas volanderas como éstas, no se pueden historiar muchas circunstancias que vivió la madre Fundadora y sus acompañantes que ella resume el núcleo de la historia con sus penosas y sabrosas experiencias. Sabemos que en la comitiva iba la Fundadora Teresa, 8 monjas, cinco como comunidad y dos que se volverían con la madre Teresa, y algunos acompañantes, entre ellos su querido P. Gracián, el provincial, y su enfermera Aña de Bartolomé. Salieron de Ávila el 2 de enero de 1582 (¡!), en pleno invierno en la meseta castellana, después de la peligrosa vuelta a casa concluida la fundación de Soria. Es increíble esa acción en pleno invierno en Castilla, con una meteorología infernal de viento, lluvia y nieve, conociendo, como lo sabemos ahora con toda certeza, cómo estaba la salud de la madre Teresa en estos momentos, a la que alude de pasada con frecuencia la autora, y sabemos que no cuenta toda la verdad. Llegaron el 26 de enero a su destino después de haber pasado un gran susto en el paso de Los Pontones, cerca de Burgos, con peligro de ahogarse, como cuenta la cronista Teresa.

Tenemos dos informes seguros del estado de salud en aquellos momentos. El primero es del médico, Dr. Aguiar, que la exploró en Burgos durante su visita …; tantas heridas como se le parecían en el corazón y cabeza y en todas las junturas”. El texto sigue con otras precisas informaciones sobre el estado de la salud de la Fundadora que los lectores curiosos pueden y deben conocer. Y hoy tenemos la fortuna de conocer su estado de salud esos años finales de vida por el informe de los médicos italianos que ha examinado sus restos en Alba los días 28 al 31 de agosto del 2024, y con mayor detenimiento meses después.

Según el último informe médico del 15 de marzo del 2025 que he podido leer, su estatura era de 156.8 cm. “Caminaba muy encorvada por padecer una cifosis cervical y dorsal severa con la curvatura del cuerpo hacia adelante y debilidad de los huesos de la columna” que forzaban la respiración. Padecía artrosis en las rodillas, peor en la izquierda”.  Además, sufrió una fascitis plantar, peor en el pie izquierdo. Varios problemas dentales. Además, desde la caída sufrida en el convento de San José de Ávila en 1577 le quedó bastante inutilizado el brazo izquierdo y la muñeca. Este es el cuadro clínico de la madre Teresa embarcada en esta fundación. ¡Un cuadro clínico como para reposar en casa descansando y no viajando y menos en un tiempo invernal para una empresa tan dura!

2 – El misterioso silencio y la negativa del arzobispo

Burgos era un lugar muy apetecible para una orden nueva por ser nudo de comunicaciones y centro comercial importante entre el sur y el norte. Creyó la madre Teresa que la licencia para la fundación por parte del arzobispo de Burgos, Don Cristóbal Vela, la tenía asegurada desde su paso por Valladolid y el encuentro con él en el verano de 1580. Fue un permiso verbal, aceptado como válido en el concilio de Trento; pero surgieron dudas en el prelado y la retrasó un tiempo que a la Fundadora le parecieron siglos. Hoy sabemos que la razón, sabida o sospechada por la madre Teresa, es que era contrario a las fundaciones de conventos para vivir en pobreza absoluta, de las limosnas de los fieles, no del trabajo de las monjas o de las rentas del capital acumulado por las “dotes” de las candidatas. No era la primera vez que le sucedía y creo que no cayó en la cuenta por el posible y repetido silencio del prelado. Al final, terminaron siendo ella muy amiga y él muy arrepentido, según alguna información en las actas del proceso de su canonización y en un sermón y la noticia fue incorporada en las biografías antiguas   

Y, mientras tanto, con ese y otros problemas de fondo, otra pena añadida: el abandono del amigo, P. Jerónimo Gracián, el provincial cuya compañía acogió la madre Teresa con un inmenso gozo pensando que la acompañaría hasta el final del proyecto. ¡Sueño frustrado! La causa era legítima: tenía que predicar la cuaresma en Valladolid; pero la verdad es que ya no volvieron a verse los dos grandes amigos y que la dejó sola resolviendo los muchos problemas que quedaban por resolver, no solo la licencia del arzobispo.

3 – Desenlace final: la licencia y la fundación

Por fin, el arzobispo cedió y aprobó la fundación. Intervino, como pieza fundamental, la noble y santa mujer Catalina de Tolosa que se vinculó -ella y sus hijos e hijas- al Carmelo descalzo. En su casa se hospedaron mientras encontraban un lugar adecuado que tardó en llegar y tuvieron que buscar acomodo temporal en el hospital. Sobre la ida a la iglesia para oír misa, el P. Gracián cuenta alguna curiosa anécdota sobre el uso de las capas que utilizan las monjas con ese motivo llevándolas en dos turnos por escasez de las mismas. Finalmente encontraron una casa propia donde pudieron instalarse y conseguir -¡finalmente! la autorización del arzobispo. En las Actas para la beatificación y canonización aparece la alusión al Señor Arzobispo, arrepentido del maltrato dado a las monjas y su fundadora. Pero ya el daño estaba hecho. La fundación se inauguró con la celebración de la primera misa el 19 de abril de 1582.

4 – La historia que no cuenta Teresa.

Sabemos que la crónica de la madre Teresa es muy rica en detalles históricos, espirituales y culturales, pero es incompleta. Como ejemplo, recuerdo lo que aconteció a la comunidad apenas estrenada la casa y cuenta una testigo de vista, Ana de San Bartolomé.

“Creció tanto el agua, que se entró en la casa, y ella era vieja y a cada ondeada del río se estaba meneando como que se iba a caer. Y el aposento de nuestra Santa era tan pobre, que se veía la luz del cielo por el techo, y las paredes todas hendidas, y hacía harto frío, que lo es aquella ciudad. Entrósenos el río en la casa hasta los primeros suelos, y como estábamos en este peligro, subimos el Santísimo Sacramento en lo alto de la casa, y cada hora pensábamos ser anegadas […]. Y si no entraran unos nadadores, pereciéramos; más parece que fueron ángeles de Dios, que no sabíamos cómo habían venido, y entraron debajo del agua y quebraron las puertas de la casa y empezó a salir el agua de las piezas. (Autobiografía A, 6, 8-9. En Obras completas de la Beata Ana de San Bartolomé, I, Roma, Teresianum, 1981, p. 303. Edición de Julián Urquiza).

5 – El quehacer de una escritora en los últimos meses de estancia en Burgos.

Hago una mera mención al quehacer de la Santa después de la inauguración sobre el que los lectores se pueden preguntar. Sabemos que salió de Burgos el 26 de julio de 1582, más de tres meses después de concluida la fundación. Los lectores se pueden preguntar qué hizo la madre Teresa en ese largo espacio de tiempo. Es seguro que completar el libro de las Fundaciones y escribir muchas Cartas de las que se han conservado unas 14. En cualquier caso, no es problema a resolver en una breve síntesis.   

Aquí concluyo esta breve crónica con el deseo de que los lectores lean la de la Santa donde encontrarán infinidad de matices que se le escapan al cronista abreviador del tema.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                          

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