<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Orar la Palabra archivos - Cipecar</title>
	<atom:link href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/</link>
	<description>Centro de Iniciativas de Pastoral de Espiritualidad</description>
	<lastBuildDate>Thu, 30 Oct 2025 17:54:42 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/12/cropped-Diseño-sin-título-2021-12-21T214601.219-32x32.jpg</url>
	<title>Orar la Palabra archivos - Cipecar</title>
	<link>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>¡DICHOSOS!</title>
		<link>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/bienaventuranzas/dichosos/</link>
					<comments>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/bienaventuranzas/dichosos/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 30 Oct 2025 17:54:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Bienaventuranzas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cipecar.org/?p=14837</guid>

					<description><![CDATA[<p>Jesús sube a la montaña, como Moisés subió al Sinaí, para proclamar la carta de la nueva alianza,&#160;las bienaventuranzas.&#160;Así inaugura un nuevo orden de cosas. El viejo mundo va a dejar paso a un mundo nuevo en el que los valores serán radicalmente distintos. El dinero, el poder y la violencia, van a dejar paso [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/bienaventuranzas/dichosos/">¡DICHOSOS!</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size">Jesús sube a la montaña, como Moisés subió al Sinaí, para proclamar la carta de la nueva alianza,&nbsp;<strong>las bienaventuranzas.</strong>&nbsp;Así inaugura un nuevo orden de cosas. El viejo mundo va a dejar paso a un mundo nuevo en el que los valores serán radicalmente distintos. El dinero, el poder y la violencia, van a dejar paso a la paz, la misericordia, el amor.</p>



<div class="wp-block-file"><a id="wp-block-file--media-80c5b9a2-6067-4063-9351-5af69932273c" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/DICHOSOS-LOS-POBRES.ppt"><strong>DICHOSOS&#8230;<br>LOS QUE ELIGEN SER POBRES </strong><br><strong>PORQUE ESOS TIENEN A DIOS POR REY”<br></strong></a></div>



<p></p>



<div class="wp-block-file"><a id="wp-block-file--media-c7416aa6-c686-4b24-83ea-3499d1f768e5" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/DICHOSOS-LOS-QUE-SUFREN-PORQUE-ESOS-RECIBIRAN-CONSUELO.ppt"><strong>DICHOSOS&#8230;</strong><br><strong>LOS QUE SUFREN</strong><br><strong>PORQUE ESOS RECIBIRAN CONSUELO</strong></a></div>



<p></p>



<div class="wp-block-file"><a id="wp-block-file--media-8a94a09e-6713-42c2-8148-691aa5efacc9" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/DICHOSOS-LOS-NO-VIOLENTOS-PORQUE-ESOS-HEREDARAN-LA-TIERRA.ppt"><strong>DICHOSOS&#8230;<br>LOS-NO-VIOLENTOS<br>PORQUE-ESOS-HEREDARAN-LA-TIERRA</strong></a></div>



<p></p>



<div class="wp-block-file"><a id="wp-block-file--media-8edd5d1f-2976-4b67-972a-889912685743" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/DICHOSOS-LOS-QUE-TIENEN-HAMBRE-Y-SED-DE-JUSTICIA-PORQUE-ESOS-VAN-A-SER-SACIADOS.ppt"><strong>DICHOSOS&#8230;<br>LOS-QUE-TIENEN-HAMBRE-Y-SED-DE-JUSTICIA<br>PORQUE-ESOS-VAN-A-SER-SACIADOS</strong></a></div>



<p></p>



<p></p>



<div class="wp-block-file"><a id="wp-block-file--media-5c6797f2-fffd-41c7-8fb8-0d0cb21d97da" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/DICHOSOS-LOS-QUE-TIENEN-COMPASION-DE-LOS-DEMAS-PORQUE-TAMBIEN-DIOS-LA-TENDRA-CON-ELLOS.ppt"><strong>DICHOSOS<br>LOS-QUE-TIENEN-COMPASION-DE-LOS-DEMAS<br>PORQUE-TAMBIEN-DIOS-LA-TENDRA-CON-ELLOS</strong></a></div>



<p></p>



<div class="wp-block-file"><a id="wp-block-file--media-0e88869b-eeb6-43f8-8868-a614e5421977" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/DICHOSOS-LOS-LIMPIOS-DE-CORAZON-PORQUE-ESOS-VAN-A-VER-A-DIOS.ppt"><strong>DICHOSOS&#8230;<br>LOS-LIMPIOS-DE-CORAZON<br>PORQUE-ESOS-VAN-A-VER-A-DIOS</strong></a></div>



<p></p>



<div class="wp-block-file"><a id="wp-block-file--media-e871258e-2870-43e3-b7ca-eed46e5ec4b1" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/DICHOSOS-LOS-QUE-TRABAJAN-POR-LA-PAZ-PORQUE-A-ESOS-LOS-VA-A-LLAMAR-DIOS-HIJOS-SUYOS.ppt"><strong>DICHOSOS<br>LOS-QUE-TRABAJAN-POR-LA-PAZ<br>PORQUE-A-ESOS-LOS-VA-A-LLAMAR-DIOS-HIJOS-SUYOS</strong></a></div>



<p></p>



<div class="wp-block-file"><a id="wp-block-file--media-866bd29e-b462-4936-a604-f2d26f81a18f" href="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/DICHOSOS-LOS-PERSEGUIDOS-POR-SER-JUSTOS-PORQUE-DE-ESOS-ES-EL-REINO-DE-LOS-CIELOS.ppt">DICHOSOS&#8230;<strong><br>LOS-PERSEGUIDOS-POR-SER-JUSTOS<br>PORQUE-DE-ESOS-ES-EL-REINO-DE-LOS-CIELOS</strong></a></div>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="728" height="450" data-id="14878" src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/resize-img.jpg" alt="" class="wp-image-14878" srcset="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/resize-img.jpg 728w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/10/resize-img-300x185.jpg 300w" sizes="(max-width: 728px) 100vw, 728px" /></figure>
</figure>



<p class="has-text-color has-medium-font-size" style="color:#cd0f28"><strong>Pequeñas bienaventuranzas:</strong></p>



<ul style="background-color:#81022e" class="wp-block-list has-ast-global-color-5-color has-text-color has-background has-medium-font-size">
<li>Dichosos los que saben reírse de sí mismos: <br>nunca dejarán de divertirse.</li>



<li>Dichosos los que saben distinguir una montaña de una hormiga: <br>se evitarán muchos problemas.</li>



<li>Dichosos los que son capaces de descansar y de dormir sin buscar excusas: <br>llegarán a sabios.</li>



<li>Dichosos los que saben callar y escuchar: <br>estarán siempre aprendiendo cosas nuevas.</li>



<li>Dichosos los que son lo suficientemente inteligentes como para no tomarse muy en serio: <br>ellos serán apreciados en su entorno.</li>



<li>Dichosos vosotros si sabéis mirar con seriedad las pequeñas cosas, y apaciblemente las cosas serias: <br>iréis lejos en la vida.</li>



<li>Dichosos vosotros si sabéis admirar una sonrisa y olvidar una afrenta:<br>vuestro camino estará soleado.</li>



<li>Dichosos vosotros si sabéis callar y sonreír cuando os quiten la palabra, cuando os contradigan y os pongan zancadillas: <br>el Evangelio habrá comenzado a penetrar en vuestro corazón.</li>



<li>Dichosos sobre todo si sabéis reconocer al Señor, en todos los que encontréis en el camino: <br>entonces habréis dado con la verdadera luz, la verdadera sabiduría <br>(Anónimo).</li>
</ul>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/bienaventuranzas/dichosos/">¡DICHOSOS!</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/bienaventuranzas/dichosos/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Oramos con todos los fieles difuntos</title>
		<link>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/oramos-con-todos-los-fieles-difuntos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 30 Oct 2025 17:49:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[En la muerte]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://desarrollo.cipecar.org/?page_id=703</guid>

					<description><![CDATA[<p>YO SOY LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA Esta semana está marcada por el recuerdo de nuestros seres queridos. Ha pasado ya un tiempo desde que murieron, pero la brasa de cariño que dejaron en nuestro corazón sigue viva.Los cementerios se llenan de flores, de recuerdos, de plegarias. El Evangelio quiere que todos nos llenemos de [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/oramos-con-todos-los-fieles-difuntos/">Oramos con todos los fieles difuntos</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading has-vivid-purple-color has-text-color has-link-color wp-elements-caace3f2d992b884ada8f9bf831e52ce"><strong>YO SOY LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA</strong></h2>



<p></p>



<p class="has-medium-font-size">Esta semana está marcada por el recuerdo de nuestros seres queridos. Ha pasado ya un tiempo desde que murieron, pero la brasa de cariño que dejaron en nuestro corazón sigue viva.<br>Los cementerios se llenan de flores, de recuerdos, de plegarias. El Evangelio quiere que todos nos llenemos de vida, desea que todos respiremos el buen olor que deja Jesús.<br>Juan nos ofrece un texto precioso para la oración. No crucemos de prisa el paisaje. Cada detalle puede ser una chispa de esperanza en el camino<br>Jesús es el camino para ir al Padre. La Iglesia es lugar de acogida para todos. La vida de cada persona es lugar agrado donde se recrea la comunión.<br>Dejemos que el Espíritu nos enseñe a movernos entre el dolor y la muerte con la luz y la verdad de Jesús entre las manos.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-vivid-purple-color has-text-color has-link-color wp-elements-16e879ea6b1ddb2ee83df04fb43571e3"><strong>LEE DESPACIO EL EVANGELIO DE JUAN 6, 37-40</strong></h3>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size">«Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré fuera; porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado.</p>
</blockquote>



<p class="has-medium-font-size">Ésta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite el último día.</p>



<p class="has-medium-font-size">Ésta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día».<br></p>



<h3 class="wp-block-heading has-vivid-purple-color has-text-color has-link-color wp-elements-e35a65d4e3316209b0eb03c6ba2b4a4c"><strong>MOMENTO ORANTE</strong></h3>



<p></p>



<p class="has-medium-font-size">Deja que la palabra de Jesús entre en tu vida, que su mirada se pose en tu corazón turbado. Ábrele la puerta.</p>



<p class="has-medium-font-size">Apoya tu vida frágil en la suya, descansa en él, fíate de su amor.<br><br>Nada te turbe. Nada te espante.<br>Todo se pasa. Dios no se muda.<br>La paciencia todo lo alcanza.<br>Quien a Dios tiene nada le falta.<br>Solo Dios basta.<br></p>



<p class="has-medium-font-size">Cierra los ojos y reconoce que eres don del Padre para Jesús. Jesús te ama con infinita ternura y te regala la Vida en abundancia. Te promete la Resurrección. Su Palabra es viva y eficaz. Tu vida está en sus manos. Tu destino es la Casa del Padre, del Hijo y del Espíritu. Caminas hacia el Hogar de la Vida.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color wp-elements-e01872ab83032a0fac1fdee0e1667389"><strong><a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/">OTRAS ORACIONES EN ESTE ENLACE DE LA WEB DEL CIPE</a></strong></p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="640" height="480" data-id="24587" src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/11/Rosario-Benito-octubre-2008.jpg" alt="" class="wp-image-24587" srcset="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/11/Rosario-Benito-octubre-2008.jpg 640w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2021/11/Rosario-Benito-octubre-2008-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /></figure>
</figure>



<p></p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/oramos-con-todos-los-fieles-difuntos/">Oramos con todos los fieles difuntos</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>EL DOMINGO DE LA PALABRA</title>
		<link>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/el-domingo-de-la-palabra/</link>
					<comments>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/el-domingo-de-la-palabra/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 24 Jan 2025 17:04:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Interioridad]]></category>
		<category><![CDATA[Orar la Palabra]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cipecar.org/?p=23611</guid>

					<description><![CDATA[<p>¿No ardía nuestro corazón, cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?  (Lc 24, 32) El papa Francisco instituyó el domingo de la Palabra de Dios el  30 de septiembre de 2019, con la firma de la carta apostólica en forma de «Motu proprio» Aperuit illis, con el fin de dedicar un domingo completamente a la [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/el-domingo-de-la-palabra/">EL DOMINGO DE LA PALABRA</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-vivid-red-background-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-28fa987257ce038529bfdf582065e4c8"><strong>¿No ardía nuestro corazón, cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?  (Lc 24, 32)</strong></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img decoding="async" width="400" height="224" src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/2-Palabra.jpg" alt="" class="wp-image-23613" srcset="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/2-Palabra.jpg 400w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/2-Palabra-300x168.jpg 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<p class="has-medium-font-size">El papa Francisco instituyó el domingo de la Palabra de Dios el  30 de septiembre de 2019, con la firma de la carta apostólica en forma de «Motu proprio» Aperuit illis, con el fin de dedicar un domingo completamente a la Palabra de Dios. Desde entonces cada tercer domingo del tiempo ordinario se celebra el «Domingo de la Palabra de Dios» y el logo de esa celebración es un extracto del bello ícono <em>Camino a Emaús</em> de Sor Marie-Paul Farran, O.S.B. (Monasterio en el Monte de los Olivos, Jerusalén, Israel) que recoge el encuentro de dos discípulos con Jesús camino a la aldea de Emaús: </p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="430" height="412" src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/3-Palabra.jpg" alt="" class="wp-image-23614" srcset="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/3-Palabra.jpg 430w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/3-Palabra-300x287.jpg 300w" sizes="(max-width: 430px) 100vw, 430px" /></figure>



<p class="has-medium-font-size">A continuación, vamos a detenernos en las cuatro etapas que debería recorrer la Palabra de Dios para que fructifique en nosotros como explicaba María del Carmen Hornedo Correa, religiosa española del Sagrado Corazón de Jesús fallecida en el 2010.</p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8e2680ac8ce2339854f9eb6ebe129c1d" style="background:linear-gradient(296deg,rgb(254,205,165) 0%,rgb(254,45,45) 50%,rgb(107,0,62) 100%)"> <strong>Las cuatro etapas de la Palabra de Dios </strong></p>



<p class="has-medium-font-size">&#8211; <strong>Lectura del texto:</strong> en primer lugar, lectura detenida de un fragmento del Evangelio o de una de las lecturas del día. La mayoría de las veces hacemos abortar la Palabra; no la hacemos fructificar.Por eso es importantedespués de leerla  permanecer en silencio a la espera para que el Espíritu Santo actualice esa Palabra en nosotros:</p>



<p class="has-medium-font-size">&nbsp;“<em>La fe proviene de la escucha y la escucha está centrada en la palabra de Cristo”</em> (Rom 10, 17)</p>



<p class="has-medium-font-size">&#8211; <strong>El Espíritu Santo actualiza en nosotros la Palabra: el aquí y el ahora.</strong> ¿Qué me está diciendo a mí aquí y ahora? Podríamos decir que el hobby favorito del Espíritu Santo es actualizar la Palabra. En este segundo momento, se trata de releer el texto y quedarnos con alguna frase o con alguna palabra que nos haya especialmente “salpicado”<em>. </em>No todo el texto, solo algo… Puede ser un gesto de Jesús <em>(sintió compasión</em> , <em>miró al cielo</em>…), una respuesta de Jesús , algo…No se trata de que al final cada uno de nosotros llegue a una conclusión; se trata de que sea el Espíritu Santo el que actualice esa Palabra en nosotros:</p>



<p class="has-medium-font-size"><em>Os he dicho estas cosas estando con vosotros. Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. </em>(Jn 14, 25-26)</p>



<p class="has-medium-font-size"><em>“Y, entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran Las Escrituras» </em>(Lc&nbsp;24,45).</p>



<p class="has-medium-font-size">&#8211; <strong>La Palabra penetra</strong>, se mete dentro de cada uno de nosotros; se encarna: La fuerza de la Palabra penetra hasta las entrañas del hombre y lo transforma:</p>



<p class="has-medium-font-size"><em>Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, y las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.</em> (Heb 4,12)</p>



<p class="has-medium-font-size">&#8211; <strong>La Palabra hierve dentro de nosotros y nos moviliza hacia fuera para dar a los demás.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size"><em>Yo decía: “No volveré a recordarlo, no hablaré más en su Nombre.” Pero había en mi corazón algo así como fuego ardiente, prendido en mis huesos, y aunque yo trabajaba por ahogarlo, no podía. </em>(Jr 20, 9)</p>



<p class="has-medium-font-size">Dios es el dueño de todo, pero lo deja todo en manos del ser humano; entra en juego la libertad del hombre porque Dios actúa a través de nosotros.&nbsp; Por eso son tan importantes <strong>los grupos de oración</strong> para que todos nuestros proyectos y acciones se hagan desde la Palabra.</p>



<p class="has-medium-font-size">Hay que saber verle, saber qué nos quiere decir con todos estos cambios y situaciones de incertidumbre que se están dando en el mundo. Hay que descubrirle en la realidad, en la historia, en los cambios y crisis vitales tanto personales como globales porqueDios, ahí, nos está queriendo decir algo; quiere hacernos crecer, pero nosotros nos resistimos a los cambios, al crecimiento, a ir más allá; tendemos a instalarnos en lo ya conocido, en lo seguro… <strong>De ahí que sea tan importante regarlo todo con la Palabra.</strong></p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f71c448ca2e5740daa34ea5034ddced6" style="background:linear-gradient(217deg,rgb(254,205,165) 0%,rgb(254,45,45) 50%,rgb(107,0,62) 100%)"><strong>San Jerónimo, de Cicerón a la Palabra de Dios.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fue san Jerónimo (Dalmacia 342- Belén 420), padre y doctor de la Iglesia, quien afirmó: <strong><em>“Ignorar la Escritura es ignorar a Cristo</em></strong><em>”</em>. &nbsp;&nbsp;&nbsp; San Jerónimo recibió una sólida formación en Roma; además de latín, sabía griego y hebreo. En el año 382, se trasladó a Roma y fue secretario y consejero del Papa san Dámaso quien le encomendó la gran misión de traducir la Biblia al latín, “la vulgata”, conocida por ese nombre por ser una traducción con un latín más coloquial, en contraposición con el latín clásico de Cicerón, con el objetivo de que fuese más fácil de entender por el pueblo, por el vulgo. Hasta ese momento, los cristianos del Imperio romano solo podían leer la Biblia en griego. Tras la muerte del Papa en el año 385, fijó su residencia en Belén donde vivó una vida monástica dedicada a traducir y explicar las Sagradas Escrituras.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="225" src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/4-San-Jeronimo.jpg" alt="" class="wp-image-23615" srcset="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/4-San-Jeronimo.jpg 400w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/4-San-Jeronimo-300x169.jpg 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<p></p>



<p></p>



<p></p>



<p></p>



<p></p>



<p></p>



<p class="has-medium-font-size">El Papa Francisco, en la carta apostólica <em>«Scripturae Sacrae Affectus</em>», indicaba que curiosamente el amor que san Jerónimo tenía por la Escritura no nació desde el comienzo. San Jerónimo había amado desde joven la belleza de los textos clásicos griegos y latinos y, en comparación, los escritos de la Biblia le parecían, inicialmente, toscos e imprecisos, demasiado ásperos para su refinado gusto literario<em>.</em> Sin embargo, tuvo un sueño en que el Señor se le presentaba como juez: “Interrogado acerca de mi condición, respondí que era cristiano. Pero el que estaba sentado me dijo: ‘Mientes; tú eres ciceroniano, tú no eres cristiano. Donde está tu tesoro, allí está también tu corazón.’”. Fue a raíz de este sueño cuando san Jerónimo se dio cuenta de que amaba más los textos clásicos que la Biblia y, ahí, comenzó su amor por la Palabra de Dios.</p>



<p class="has-medium-font-size">San Jerónimo animaba a todos los cristianos, sacerdotes, monjes y laicos, a empaparse de la Palabra de Dios. Entre los numerosos consejos que daba sobresale especialmente este que le dio a la virgen Eustoquia:<em> “</em><em>Lee con mucha frecuencia y aprende lo más posible. <strong>Que el sueño&nbsp;</strong></em><strong>te <em>sorprenda</em></strong><strong><em>&nbsp;con el códice en la mano y caiga tu faz sobre la página santa”</em></strong><strong><em>.</em></strong><strong><em></em></strong></p>



<p class="has-medium-font-size">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El Antiguo Testamento, tan injustamente olvidado y desconocido por la gran mayoría de los católicos, es de vital importancia conocerlo, releerlo y orarlo por constituir la primera parte de la historia de la salvación en la que se nos anuncia la llegada de Cristo.&nbsp; El mismo Jesús así se lo indicó a los discípulos de Emaús:</p>



<p class="has-medium-font-size">“<em>Y empezando por Moisés y continuando por todos los profetas, les explicó lo que había sobre él en todas las Escrituras</em>”. (Lc 24,27)</p>



<p class="has-medium-font-size">           ¿Qué pasajes escogería Jesús? ¡Qué pena que Lucas no dejara por escrito los textos seleccionados por Jesús! Sin embargo, cuando profundizamos en la lectura-orante y el estudio del Antiguo Testamento fácilmente resuenan en nosotros algunos pasajes fundamentales: los cuatro Cantos del Siervo recogidos por el profeta Isaías, las profecías del profeta de Daniel, infinidad de salmos… Los primeros cristianos volvieron la vista a las Sagradas Escrituras y reconocieron en ellas a Jesucristo:</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong><em>He aquí mi siervo a quien sostengo,</em></strong><em> <strong>mi elegido en quien se complace mi alma. He puesto mi espíritu sobre él:</strong> dictará mi ley a las naciones. No disputará, no gritará […] te he destinado a ser alianza del pueblo y luz de las gentes para abrir los ojos de los ciegos, para sacar del calabozo al preso, de la cárcel a los que viven en tinieblas</em>. (Is 42,1; 6-7)</p>



<p class="has-medium-font-size"><em>Eran nuestras rebeliones las que lo traspasaban y nuestras culpas las que lo trituraban. Sufrió el castigo para nuestro bien y con sus llagas nos curó.Andábamos todos errantes como ovejas, cada cual por su camino y <strong>el Señor cargó sobre él todas nuestras culpas.</strong> <strong>Cuando era maltratado, se sometía, y</strong> <strong>no abría la boca, como cordero llevado al matadero. </strong></em>(Is 53, 5-6)</p>



<p class="has-medium-font-size"><em>…<strong>y vi que venía sobre las nubes del cielo</strong></em><strong><em> como</em></strong><em> <strong>un Hijo de hombre</strong>; él avanzó hacia el anciano y lo hicieron acercar hasta él. Se le dio poder, gloria y reino y todos los pueblos, naciones y lenguas le servían.</em><em> <strong>Su poder es eterno y nunca pasará, y su reino jamás será destruido</strong>.</em> (Dn 7, 13-14) Es claro que san Mateo identificó al Siervo de Dios con Jesús. (Mt 12, 17- 21) y, al mismo tiempo, en otro pasaje, a Jesús, el Cristo, con el Hijo del hombre que había de venir sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria (Mt 24, 30) siendo esta la gran novedad del mesianismo de Jesús que tan sabiamente supieron recoger los evangelios sinópticos: un Mesías, a la vez, sufriente y resucitado, que vendrá</p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2e5efaf65595917f5bf93c3aae6f40be" style="background:linear-gradient(296deg,rgb(254,205,165) 0%,rgb(254,45,45) 50%,rgb(107,0,62) 100%)"><strong>La Palabra de Dios trasciende los tiempos.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">El Papa Benedicto XVI en una de sus audiencias afirmó:</p>



<p class="has-medium-font-size"><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; “No debemos olvidar nunca que la palabra de Dios trasciende los tiempos. Las opiniones humanas vienen y van. Lo que hoy es modernísimo, mañana será viejísimo. La palabra de Dios, por el contrario, es palabra de vida eterna, lleva en sí la eternidad, lo que vale para siempre. Por tanto, al llevar en nosotros la palabra de Dios, llevamos la vida eterna”.</em></p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0face16371c32b1763f26364c465e853" style="background:linear-gradient(274deg,rgb(254,205,165) 0%,rgb(254,45,45) 50%,rgb(107,0,62) 100%)"><strong>Oración final</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Juan Pablo II señaló que la fe es adhesión a Dios en el claroscuro del misterio; sin embargo, es también búsqueda con el deseo de conocer más y mejor la verdad revelada. Con fe imploramos al Espíritu Santo: <strong></strong></p>



<p class="has-medium-font-size"><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Oh, Espíritu Santo, hoy te pedimos especialmente que nos concedas el don del entendimiento: la </strong><strong>gracia para comprender la Palabra de Dios, profundizar y aceptar las verdades reveladas</strong><strong>!</strong></p>



<p class="has-medium-font-size"><strong>Amén.</strong><strong></strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Julia López Lasala<br> Especialista en Espiritualidad Bíblica</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/el-domingo-de-la-palabra/">EL DOMINGO DE LA PALABRA</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/el-domingo-de-la-palabra/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Rabí, ¿dónde moras? (Jn 1, 38)</title>
		<link>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/rabi-donde-moras-jn-1-38/</link>
					<comments>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/rabi-donde-moras-jn-1-38/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 03 Jan 2025 18:00:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Orar la Palabra]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cipecar.org/?p=23515</guid>

					<description><![CDATA[<p>Al día siguiente, Juan se encontraba en aquel mismo lugar con dos de sus discípulos. De pronto vio a Jesús que pasaba por allí, y  dijo:-Este es el Cordero de Dios.Los dos discípulos le oyeron decir esto y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, viendo que lo seguían, les preguntó:-¿Qué buscáis?Ellos contestaron:-Rabí, ¿dónde moras?Él [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/rabi-donde-moras-jn-1-38/">Rabí, ¿dónde moras? (Jn 1, 38)</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size"><em>Al día siguiente, Juan se encontraba en aquel mismo lugar con dos de sus discípulos. De pronto vio a Jesús que pasaba por allí, y  dijo:</em><br><em>-Este es el Cordero de Dios.</em><br><em>Los dos discípulos le oyeron decir esto y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, viendo que lo seguían, les preguntó:</em><br><em>-¿Qué buscáis?</em><br><em>Ellos contestaron:</em><br><em>-Rabí, ¿dónde moras?</em><br><em>Él les respondió:</em><br><em>-Venid y lo veréis.</em><br><em>Se fueron con él, vieron donde vivía y pasaron aquel día con él. Eran como las cuatro de la tarde.</em><br>(Jn 1, 35-40)</p>



<p class="has-medium-font-size"></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="791" height="799" src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/Jesus-Foto-2.jpg" alt="" class="wp-image-23519" srcset="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/Jesus-Foto-2.jpg 791w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/Jesus-Foto-2-297x300.jpg 297w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/Jesus-Foto-2-768x776.jpg 768w" sizes="(max-width: 791px) 100vw, 791px" /></figure>



<p class="has-medium-font-size">Es fascinante el modo en que el&nbsp; Evangelio de Juan relata, la curiosidad inicial, la experiencia vivida de cerca y el posterior seguimiento de Jesús de estos dos primeros discípulos, Andrés y otro cuyo nombre no se menciona.</p>



<p class="has-medium-font-size">Este Evangelio nos presenta a dos hombres de fe, discípulos de Juan, que ante un comentario de su maestro no se quedan indiferentes, sienten curiosidad: algo misterioso empieza a atraerles y sin apenas darse cuenta empiezan a seguir a ese nuevo maestro. Sin embargo, el poder de atracción y el misterio que irradia la persona de Jesús es tan fuerte que se atreven a hacerle la gran pregunta: “<strong>¿dónde moras?”,</strong> es decir, ¿qué es lo que te sostiene?, ¿en qué te apoyas?, ¿de qué fuente bebes para andar así por la vida de forma tan abierta, tan generosa y tan confiada?</p>



<p class="has-medium-font-size">Y Jesús les invitó directamente a que fuesen testigos directos de su experiencia personal, basada en su íntima relación con su Padre: “Venid y lo veréis”. Hicieron experiencia con él. Y en esa experiencia personal que tuvieron con él comprobarían que su fuerza, su forma de mirar y de acercarse a los otros provenía de sus largos ratos de unión en oración con su Padre hasta llegar a tener los mismos sentimientos y la misma voluntad que él, a ver el mundo con los ojos del Padre y desde la perspectiva de este.&nbsp; Para ello, Jesús se apartaba del camino y se retiraba a la soledad de un monte o del desierto, por la noche o antes del amanecer. De ahí sacaba toda su fuerza. Con el tiempo descubrirían que la soledad de Jesús era una soledad poblada&nbsp; de aullidos humanos; no era una campana de cristal que utilizaba para aislarse. Día a día comprobaban que Jesús salía fuera del camino a la soledad para recoger todas las lágrimas de sus hermanos y confiárselas al Padre poniéndolas en sus manos. Mientras que sostenía a sus hermanos miraba al Padre; era un único acontecimiento:</p>



<p class="has-medium-font-size">“<em>Muy de madrugada, antes del amanecer, se levantó, salió, se fue a un lugar solitario y allí se puso a orar.” </em>(Mc 2,35)<br><em>“Cuando los despidió, se fue al monte a orar. </em>(Mc 6,46).<br><em>“Jesús tomó consigo a Pedro, a Juan y a Santiago y subió al monte a orar.” (Lc 9,28)</em><br><em>“Cuando llegaron a un lugar llamado Getsemaní, dijo Jesús a sus discípulos:</em><br><em> Sentaos aquí mientras yo voy a orar.”</em>(Mc 14,32)<br><em>“Entonces el Espíritu llevó a Jesús al desierto</em>” (Mt  4,1)</p>



<p class="has-medium-font-size">Los momentos más importantes de nuestras vidas siempre los recordamos con una fecha concreta y muchas veces hasta con la hora exacta: el nacimiento de un hijo, la muerte de una madre, el despido de un trabajo, una opción religiosa&#8230; Y fue esto precisamente lo que les ocurrió a estos dos discípulos; fue tan fuerte el asombro que sintieron en un momento dado ante el descubrimiento de Jesús como <em>Alguien </em>que venía de Dios mismo, aunque en esos momentos no acertasen a comprender que se tratara del Mesías, que se les quedó grabado para siempre ese día e incluso la&nbsp; hora en que él cambió sus vidas para siempre: <strong>“Eran como las cuatro de la tarde”.</strong> El texto evangélico, no obstante, quiere reflejar este descubrimiento posterior de los discípulos de la persona de Jesús como Mesías llamándole así: <em>“Hemos encontrado al Mesías</em>” (Jn 1, 41) en vez de continuar refiriéndose&nbsp; a él como <em>Rabí.</em></p>



<p class="has-medium-font-size">Este relato difiere profundamente de los que nos ofrecen los sinópticos. En realidad, más que de un relato de vocación, se trataría del progresivo descubrimiento que hacen los discípulos de la persona de Jesús. El evangelista del cuarto evangelio trasladaría a este primer encuentro lo que posteriormente sus discípulos fueron descubriendo en él.</p>



<p class="has-medium-font-size">Los primeros discípulos al igual que tiempo atrás hicieran Abraham, Sara, el&nbsp; profeta Amós y tantos otros seducidos por el Señor,&nbsp; adhirieron su vida a un proyecto que iba más allá de su familia privada o de su historia personal sin tener todas&nbsp; las claves del mismo:</p>



<p class="has-medium-font-size"><em>“Sal de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, vete a la tierra que yo te indicaré. Yo haré de ti un gran pueblo, te bendecirá y haré famoso tu nombre.</em>”(Gn 12,1-2).</p>



<p class="has-medium-font-size"><em>«Yo no soy profeta, ni hijo de profetas, sino pastor y cultivador de sicómoros;&nbsp; pero el Señor me sacó de detrás del rebaño y me dijo: &#8216;Ve a profetizar a mi pueblo Israel&#8217;. </em>(Amós 7, 14)</p>



<p class="has-medium-font-size"><em>&#8211; Veníos detrás de mí y os haré pescadores de hombres.</em> <em>Ellos dejaron al instante las redes y lo siguieron. </em>(Mt 4,20)</p>



<p class="has-medium-font-size"></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="579" height="434" src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/Jesus-pescadore-Foto-3.jpg" alt="" class="wp-image-23520" srcset="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/Jesus-pescadore-Foto-3.jpg 579w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/Jesus-pescadore-Foto-3-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 579px) 100vw, 579px" /></figure>



<p class="has-medium-font-size">A partir de esta experiencia personal con Jesús, en el&nbsp; caso de los primeros discípulos, o de una palabra de promesa del Dios vivo, en el caso de Abraham, Sara y los profetas, se desarrolla la llamada espiritualidad de&nbsp; la seducción:</p>



<p class="has-medium-font-size"><em>¡Me sedujiste, Señor y yo me dejé seducir! Fuiste más fuerte que yo y me venciste. Todo el mundo se burla de mí; se ríen de mí todo el tiempo. […] Yo me decía: “No pensaré más en él no hablaré más en su nombre”. Pero era dentro de mí como un fuego devorador encerrado en mis huesos; me esforzaba por contenerlo, pero no podía. </em>(Jr 20 7- 9)</p>



<p class="has-medium-font-size">La seducción, como nos explica el profeta Jeremías, es algo que atrae de manera muy fuerte al tiempo que introduce a la persona en el misterio; los seducidos no saben exactamente qué va a ser de sus vidas en adelante. Afecta a toda la persona, a sus sentimientos a su inteligencia, a su acción. Otra consecuencia de la seducción es que no se puede encontrar sosiego en otros “amores” en otras opciones. Estos dos discípulos tienen muy claro que a partir de ese momento, en vez de continuar con Juan, seguirán a Jesús. Primero es la seducción; después, el seguimiento y la renuncia. Dios siempre precede.</p>



<p class="has-medium-font-size">Todo esto viene a confirmar que estamos religados a la divinidad; no somos seres independientes. Jesús no podía entenderse a sí mismo sin su vinculación con el Padre; los discípulos, a partir de ese momento, no concibieron su vida sin su vinculación a la persona de Jesús, el camino que conducía al Padre.</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-159c7e326f2a8887f24239e4e311b248"><strong>SANTA TERESA DE JESÚS SE IDENTIFICA CON LA EXPERENCIA DE SAN AGUSTÍN</strong></p>



<p class="has-medium-font-size"><em>“Como comencé a leer las Confesiones, paréceme me veía yo allí. Comencé a encomendarme mucho a este glorioso santo. Cuando llegué a su conversión y leí cómo oyó aquella voz en el huerto no me parece sino que el Señor me la dio a mí, según sintió mi corazón” </em>(<em><u>Vida</u></em> 9, 8).</p>



<p class="has-medium-font-size">En el libro VIII, capitulo 12, nº. 29, de las&nbsp;<em><u>Confesiones</u></em>, &nbsp;san Agustín &nbsp;narra el momento de su conversión- seducción: se encontraba en el huerto o jardín de su residencia de Milán y escuchó una voz infantil como de una casa vecina que decía: “<em>Toma, lee</em>”, haciendo referencia&nbsp;a la Biblia. Agustín&nbsp;interpretó aquellas palabras como si fueran un mandato divino. Abrió la Sagrada Escritura&nbsp;y leyó el primer pasaje que se ofreció a sus ojos: «<em>No en comilonas y embriagueces, no en lechos y en liviandades, no en contiendas y emulaciones sino revestíos de nuestro Señor Jesucristo y no cuidéis de la carne con demasiados deseos</em>«. (Rom. 13, 13).</p>



<p class="has-medium-font-size">Y, a continuación, afirma el santo de Hipona: “<em>No quise leer más, ni era necesario tampoco, pues al punto que di fin a la sentencia, como si se hubiera infiltrado en mi corazón una luz de seguridad, se disiparon todas las tinieblas de mis dudas”.</em></p>



<p class="has-medium-font-size"><em>A partir de ese momento, san Agustín comprendió el sentido de la vida humana: </em><em>“Nos hiciste para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti</em>”.</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6090dad2feafb75121005fbe42fb855d"><strong>PUNTOS PARA REFLEXIONAR:</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">¿Hay en mi vida algún episodio o momento que se haya  quedado marcado en mi  memoria en mi relación con Jesús? ¿Cuáles  han sido  los otros momentos decisivos de mi encuentro con el Señor?<br>¿Concibo mi vida sin vincularla a Jesús?<br>¿Cómo he ido respondiendo a la llamada de Jesús a lo largo del tiempo?<br>¿Estoy respondiendo  hoy con generosidad y entrega  a la llamada del Señor?</p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-68c8c8309a4bb2d340fe4a64ee6c4573"><strong>ORAMOS CON SAN AGUSTÍN</strong></p>



<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-89c0897f668c445c3bf10f2af1913c91"></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/San-Agustin-Foto-4-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-23521" srcset="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/San-Agustin-Foto-4-1024x576.jpg 1024w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/San-Agustin-Foto-4-300x169.jpg 300w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/San-Agustin-Foto-4-768x432.jpg 768w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2025/01/San-Agustin-Foto-4.jpg 1280w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p></p>



<p class="has-text-align-center has-medium-font-size">¿Quién me dará descansar en ti? ¿Quién me dará que vengas a mi corazón y le embriagues?,<br> ¿Qué es lo que eres para mí?<br>¿Qué soy yo para ti? </p>



<p></p>



<p class="has-text-align-center has-medium-font-size">¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva,<br>tarde te amé! y tú estabas dentro de mí y yo afuera,<br>y así por de fuera te buscaba; y, deforme como era,<br>me lanzaba sobre estas cosas que tú creaste.</p>



<p></p>



<p class="has-text-align-center has-medium-font-size">Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo.<br>Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que,<br>si no estuviesen en ti, no existirían.</p>



<p></p>



<p class="has-text-align-center has-medium-font-size">Me llamaste y clamaste, y quebraste mi sordera;<br>brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera;<br>exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo;<br>gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti;<br>me tocaste, y deseo con ansia la paz que procede de ti.</p>



<p></p>



<p class="has-text-align-center has-medium-font-size"><em><u>Las Confesiones</u> (X, 27, 38)</em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-left has-medium-font-size"><em>(Recitado de la oración de s. Agustín)</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Tarde te amé - Hna. Clare Crockett" width="1200" height="675" src="https://www.youtube.com/embed/DtbzuUTIUb8?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p></p>



<p class="has-medium-font-size">(Video oración cantada)  </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="&quot;Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva&quot;" width="1200" height="675" src="https://www.youtube.com/embed/4UDcSkImItE?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p></p>



<p class="has-medium-font-size">Hoy le pedimos a la Virgen y al Espíritu Santo que también nosotros, al igual que los primeros discípulos, nos dejemos arrastrar por la persona  de Jesús que cada día  nos llama y nos invita a amarle a él y a nuestros hermanos.</p>



<p class="has-medium-font-size">Julia López Lasala<br> Especialista en Espiritualidad Bíblica.</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/rabi-donde-moras-jn-1-38/">Rabí, ¿dónde moras? (Jn 1, 38)</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/rabi-donde-moras-jn-1-38/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Se acerca noviembre. Santos y difuntos</title>
		<link>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/se-acerca-noviembre-santos-y-difuntos/</link>
					<comments>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/se-acerca-noviembre-santos-y-difuntos/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 28 Oct 2022 08:03:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[En la muerte]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cipecar.org/?p=19086</guid>

					<description><![CDATA[<p>“Polvo seré más polvo enamorado” Alejandro Fernández Barrajón El gran poeta hindú Rhabindranav Tagore dice que “La muerte no es la extinción de la luz, sino dejar a un lado la lámpara porque llega la alborada”. &#160;Así queremos vivir este momento enigmático de la muerte y del recuerdo de nuestros seres queridos; un momento misterioso, [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/se-acerca-noviembre-santos-y-difuntos/">Se acerca noviembre. Santos y difuntos</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size"><strong>“Polvo seré más polvo enamorado”</strong></p>



<p class="has-medium-font-size"><a href="https://www.religiondigital.org/alejandro_fernandez_barrajon/">Alejandro Fernández Barrajón</a></p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-medium-font-size">El gran poeta hindú Rhabindranav Tagore dice que <em>“La muerte no es la extinción de la luz, sino dejar a un lado la lámpara porque llega la alborada”.</em></p>



<p class="has-medium-font-size">&nbsp;Así queremos vivir este momento enigmático de la muerte y del recuerdo de nuestros seres queridos; un momento misterioso, lleno de paradojas, como suele suceder siempre en las cosas de Dios. Aquello que podemos controlar los seres humanos lo llenamos de precisión, de cálculos, de seguros. Pero la vida sigue siendo patrimonio de Dios, aunque nos cueste concederle esta evidencia. Por eso se escapa a nuestros cálculos, nos sorprende siempre y nos deja descolocados.</p>



<p class="has-medium-font-size">El misterio de la santidad y de la muerte, nos aborda una año más, cuando se acerca noviembre, para recordarnos nuestra condición. Vivir y morir se dan la mano todos los días como dos caras de la misma moneda.</p>



<p class="has-medium-font-size">Queremos situarnos ante el misterio de la muerte con la serenidad de quien cree que la muerte no es el silencio total o el abandono eterno, sino el encuentro definitivo con nuestro origen, con nuestro Dios, del que hemos salido y hacia el que todos caminamos empujados por la fuerza misteriosa de la vida y del Espíritu. Unamuno, el que dicen que era ateo, escribió para su tumba y allí está escrito en su lápida en el cementerio de Salamanca, este epitafio que es toda una declaración de valores y principios:</p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-medium-font-size"><em>“Méteme, Padre eterno en tu pecho, misterioso hogar, allí dormiré, pues vengo cansado del duro bregar”</em></p>



<p class="has-medium-font-size">Lejos de abatirnos ante la cruda realidad de la muerte y mucho menos, de resignarnos en un gesto estéril y desesperanzado, queremos ponernos en manos de Aquel que juzga rectamente y que nos ha amado tanto que ha enviado a su Hijo Unigénito para que nadie perezca sino que todos nos sintamos convocados a la vida eterna.</p>



<p class="has-medium-font-size">Por eso en este día, sólo nos queda reafirmar nuestra fe en Jesús, el Señor de la vida y de la muerte, para prometerle, una vez más, fidelidad y entrega de nuestra vida, en el servicio alegre y callado a nuestros hermanos</p>



<p class="has-medium-font-size">Podemos caer en la tentación de pedirle explicaciones a Dios ante el misterio de la muerte de nuestros seres queridos. Pero eso sería como preguntarnos por qué ha de enterrarse el grano de trigo en la siembra.</p>



<p class="has-medium-font-size">Lo que queremos celebrar y resaltar es el don de la vida. Nos sentimos agradecidos al Señor por la vida.&nbsp; “Polvo seré, decía Quevedo, pero polvo enamorado” Si es verdad que nos inquieta la realidad de la muerte, no es menos cierto que nos llena de esperanza la Palabra de Jesús: «No temas, pequeño rebaño, que el Padre ha tenido a bien regalaros su reino.»</p>



<p class="has-medium-font-size">La vida auténtica, como el amor profundo, tienen mucho de cruz, de sufrimientos, de dificultades, de noches oscuras y de muerte. La muerte es también parte de este proyecto de amor que comenzó un día en nosotros con el primer llanto.</p>



<p class="has-medium-font-size">Jesús en el Evangelio quiere hacer ver a sus discípulos que su misión tiene que pasar por ser entregado en manos de los hombres y que el grano de trigo ha de enterrarse para dar fruto. Y los discípulos, ayer como hoy, no entendían esas palabras tan oscuras; ni nosotros las entendemos tampoco.</p>



<p class="has-medium-font-size">Nos cuesta leer con realismo la historia de la salvación y la propia vida. Leemos lo que nos conviene y pasamos por alto lo que no entendemos. Hasta que la muerte nos grita desde nuestros seres más queridos que la cruz es necesaria para la luz, que sólo el alma que se quema será capaz de iluminar, que la muerte, la hermana muerte no es una advenediza sino una compañera del camino que nos va enseñando sus cartas desde la más tierna infancia. Es una compañera leal.</p>



<p class="has-medium-font-size">Cualquier escogido en la Sagrada Escritura arrastra una historia de dolor, de sufrimiento, de incomprensión y de soledad, tremenda. No se salva ninguno. Y Jesús no rehúye esta realidad sino que la afronta como señal suprema de entrega, convencido de que ser enviado del Padre es mirar de frente la cruz.</p>



<p class="has-medium-font-size">Y así María, que dijo sí, cuando tenía muchas más razones para decir no porque la oscuridad y la prueba era tan tremenda, que tenía que tener mucho amor a Dios para cargar con su vocación. Cualquiera en su lugar se había hecho el sordo.</p>



<p class="has-medium-font-size">&nbsp;Como Juan de la Cruz, después de recorrer la noche oscura, las selvas y entre los animales salvajes, puede decir para rematar su experiencia de Dios:</p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-medium-font-size"><em>Quedeme y olvideme.</em><br><em>Mi pecho recliné sobre el amado.</em><br><em>Cesó todo y dejeme</em><br><em>Dejando mi cuidado</em><br><em>Entre las azucenas olvidado.</em></p>



<p class="has-medium-font-size">En este peregrinar que es la vida llevamos tres grandes heridas en el alma:</p>



<p class="has-medium-font-size">&#8211; La del amor. Vivir sin amor no es vida. El desamor es la muerte prematura.<br>&#8211; La de la vida. Vivir sin iluminar la pregunta sobre el sentido de la vida parece simplemente<br>&#8211; La de la muerte. Saber si nuestra vida es o no estéril para siempre es la otra herida que no sabemos cómo curar.</p>



<p class="has-medium-font-size">Lo ha expresado genialmente el poeta español de Orihuela, Miguel Hernández:</p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-medium-font-size"><em>“Llego con tres heridas:</em><br><em>la del amor,</em><br><em>la de la muerte,</em><br><em>la de la vida&#8230;</em><br><em>Con tres heridas yo:</em><br><em>La de la vida,</em><br><em>La de la muerte,</em><br><em>La del amor.”</em></p>



<p class="has-medium-font-size"><strong>Pues bien hay una medicina capaz de curar estas tres heridas de la vida.</strong></p>



<p class="has-medium-font-size"><strong>La del amor.</strong> <em>“Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos”. </em>Ama de verdad el que es capaz de entregarse por los otros en un gesto supremo de servicio y de generosidad. El que se ama sólo a sí mismo se pierde para la vida eterna.</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong>La de la muerte:</strong> <em>“Si el grano de trigo no muere no puede dar fruto, pero su muere da mucho fruto”. </em>La muerte es un paso necesario para la vida definitiva.</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong>La de la vida.</strong> <em>“He venido para que tengan vida y vida abundante” “Yo soy el camino, la verdad y la vida”.</em> Jesús es el centro de la vida de los hombres. Jesús es hoy el centro de la vida y de la muerte de cada uno de nosotros.</p>



<p class="has-medium-font-size">&nbsp;Ojalá hoy nos sintiéramos pequeños y débiles, pecadores y necesitados de vida, para que pudiéramos oír la voz de Dios que nos invita a salir al encuentro de la vida que pasa.</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/se-acerca-noviembre-santos-y-difuntos/">Se acerca noviembre. Santos y difuntos</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/se-acerca-noviembre-santos-y-difuntos/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Nuestra resurrección empieza hoy</title>
		<link>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/nuestra-resurreccion-empieza-hoy/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 01 Nov 2021 23:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[En la muerte]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://desarrollo.cipecar.org/?page_id=369</guid>

					<description><![CDATA[<p>VOY A PREPARAROS UN LUGAR&#8230; «Te lo aseguro: el que no nazca de agua y de Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu&#8230; Tenéis que nacer de nuevo» (Jn 3, 5-6). ¿Sabes, hermana, hermano, que la vida y [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/nuestra-resurreccion-empieza-hoy/">Nuestra resurrección empieza hoy</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>VOY A PREPARAROS UN LUGAR&#8230;</h2>
<blockquote><p>«Te lo aseguro: el que no nazca de agua y de Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu&#8230; Tenéis que nacer de nuevo» (Jn 3, 5-6).</p></blockquote>
<p>¿Sabes, hermana, hermano, que la vida y la muerte son las dos caras de un único y mismo misterio? Nuestro primer nacimiento en la carne, que nos proporcionan un día nuestros padres, lleva injertado un «segundo nacimiento» que olvidamos con frecuencia y del que habla Jesucristo cuando nos dice: «Tenéis que nacer de lo Alto, de agua y de Espíritu, pues lo que nace de la carne es carne y lo que nace del Espíritu es espíritu».</p>
<p>Para el primer nacimiento tú no eliges nada, ni la raza, ni la familia, ni el sexo a que perteneces. Tu segundo nacimiento espiritual es puro don de Dios que te convierte en un hijo adoptivo para quien el Espíritu abre el Reino de los cielos. Pero hace falta toda una vida para salir de nuestra ganga de tierra, de ese «ego» centrado en uno mismo y sometido a los impulsos de la naturaleza, de ese ser prisionero de sus tendencias y pasiones. Hace falta toda una vida para llegar a ser hijo o hija a los ojos del Padre, para llegar a ser hermano o hermana de verdad. Este nuevo nacimiento, presupone una lenta y dolorosa metamorfosis, una paciente configuración, fruto de una larga y sufrida conversión.</p>
<p>Es preciso acoger, día tras día, el Amor de Dios, don del Espíritu Santo, que es la fuente y el dinamismo de esta gestación imprescindible. Nuestra resurrección al Más Allá, nuestra entrada en la Vida verdadera, no es sólo algo del mañana, o de la hora de nuestra muerte, sino que empieza hoy.</p>
<p>El cielo no está detrás de las nubes, sino en lo más hondo de nuestra alma. Nuestra inmortalidad la estamos viviendo hoy, ahora, cada vez que nos sobreponemos a nosotros mismos para amar.</p>
<p>Amar es ya resucitar, porque el Amor es Vida. Día tras día tenemos que ir modelando el rostro de nuestra eternidad porque&#8230; Sólo el amor personaliza al ser humano. Sólo el amor humaniza al ser humano. Sólo el amor diviniza al ser humano. El amor no puede morir.</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/nuestra-resurreccion-empieza-hoy/">Nuestra resurrección empieza hoy</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El domingo sin ocaso</title>
		<link>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/el-domingo-sin-ocaso/</link>
					<comments>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/el-domingo-sin-ocaso/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Dec 2019 08:11:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[En la muerte]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://desarrollo.cipecar.org/?p=9615</guid>

					<description><![CDATA[<p>¡Domingo sin ocaso! Tu día, Señor resucitado. Victoria sobre todo pecado y toda muerte, cielos nuevos, nueva tierra, comunión. «Este es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo» (Sal 118, 24). &#160; Nuestro tiempo finito, abierto a ti, Cristo, la humanidad, engalanada como novia, la creación, vestida de fiesta [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/el-domingo-sin-ocaso/">El domingo sin ocaso</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>¡Domingo sin ocaso! Tu día, Señor resucitado.</h2>
<blockquote><p>
Victoria sobre todo pecado y toda muerte,<br />
cielos nuevos, nueva tierra, comunión.<br />
«Este es el día en que actuó el Señor:<br />
sea nuestra alegría y nuestro gozo» (Sal 118, 24).<br />
&nbsp;<br />
Nuestro tiempo finito, abierto a ti, Cristo,<br />
la humanidad, engalanada como novia,<br />
la creación, vestida de fiesta para siempre.<br />
La historia limitada, entrando en mar abierto.<br />
Amén, amén: todas tus promesas se han cumplido.<br />
&nbsp;<br />
Estamos con todos los pueblos de la tierra,<br />
entrelazados en tu gozo para siempre.<br />
Los que fueron pequeños son primeros,<br />
sentados a tu diestra, Padre bueno.<br />
De tu bienaventuranza sin final todos gozamos.<br />
&nbsp;<br />
Cristo, María, santas y santos del camino,<br />
todos, radiantes con una luz inmarcesible,<br />
todos, viviendo la vida verdadera,<br />
gozando de la gloria sin límites del Padre.<br />
Y el Espíritu, de fiesta.<br />
&nbsp;<br />
Los tiempos perdidos ya se han recuperado.<br />
Las heridas, la sed, han dado con las fuentes de tu vida.<br />
Padre, tu proyecto aparece en toda su belleza.<br />
Todo lo humano a vida eterna sabe,<br />
tu amor, Trinidad santa, ha hecho de las suyas.<br />
&nbsp;<br />
De pie decimos todos: ¡Aleluya!<br />
Verte a ti, Dios, cara a cara, ¡qué alegría!<br />
Testigos del amor que ama sin fronteras.<br />
Viviendo el ahora sin prisas ni inquietudes.<br />
Dios, todo de todos.<br />
&nbsp;<br />
Te miramos a ti, Señora de la vida.<br />
Los lutos se han borrado de tu cara,<br />
la gracia te mana de la fuente.<br />
Vestida de hermosura, ¡qué belleza!,<br />
nos dices que miremos al Amado<br />
&nbsp;<br />
Estamos contigo para siempre, Señor.<br />
La esperanza nos ha guiado hasta tu encuentro.<br />
Ahora ya solo el amor es nuestro ejercicio.<br />
Gloria a ti, Padre, Hijo y Espíritu de amor.<br />
¡Domingo sin ocaso!<br />
&nbsp;<br />
<strong>Pedro Tomás Navajas, ocd.</strong>
</p></blockquote>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/el-domingo-sin-ocaso/">El domingo sin ocaso</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/el-domingo-sin-ocaso/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Disponernos para el nuevo amanecer</title>
		<link>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/disponernos-para-el-nuevo-amanecer/</link>
					<comments>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/disponernos-para-el-nuevo-amanecer/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Dec 2019 08:07:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[En la muerte]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://desarrollo.cipecar.org/?p=9614</guid>

					<description><![CDATA[<p>«Al despertar me saciaré de tu figura» (Salmo 17,15) Vivir con plenitud la última etapa de esta vida terrena es un arte, requiere un cierto aprendizaje. No se trata de adquirir nuevos conocimientos, ni de realizar prácticas saludables, sino de caer en la cuenta de que en el interior de cada persona anciana habita la [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/disponernos-para-el-nuevo-amanecer/">Disponernos para el nuevo amanecer</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>«Al despertar me saciaré de tu figura» (Salmo 17,15)</p></blockquote>
<p><strong>Vivir con plenitud la última etapa de esta vida terrena es un arte</strong>, requiere un cierto aprendizaje. No se trata de adquirir nuevos conocimientos, ni de realizar prácticas saludables, sino de caer en la cuenta de que en el interior de cada persona anciana habita la vida en plenitud, vida que no muere nunca y que desea, ya, romper la última tela para gozar del encuentro definitivo con el Padre, el Hijo y el Espíritu.  </p>
<p><strong>Esta última etapa de la vida se caracteriza porque cesan las actividades laborales</strong>, se apagan las múltiples tareas con las que se ha ido tejiendo el día a día y van emergiendo las pérdidas físicas, psíquicas, morales, espirituales que empujan a soltar, a desprenderse de todo lo que se acumula innecesariamente, a vaciarse de aquello que hemos retenido, a soltar aquello a lo que nos hemos aferrado y no nos pertenece. <strong>A la tarde… solo queda el amor</strong>.</p>
<p>En esta etapa de «decrecimiento» y, a la vez, de crecimiento y madurez espiritual, <strong>es donde decidimos el sentido final de la vida</strong>, la entrega gratuita y confiada en la noche: «Sin otra luz y guía sino la que en el corazón ardía» (San Juan de la Cruz), o la queja amarga, el revolver los recuerdos, el girar alrededor del propio ombligo. Cada persona decide cómo quiere esperar el nuevo amanecer, la vida eterna.  </p>
<p><strong>Si estamos atentos al interior, esta etapa es de gran lucidez</strong>, frágil pobreza y sabiduría amorosa. «Porque sabemos que si esta tienda, que es nuestra morada terrestre, se desmorona, tenemos un edificio que es de Dios… Y así gemimos en este estado, deseando ardientemente ser revestidos de nuestra habitación celeste» (2 Cor 5,1.2). Por ello: «Con sumo gusto seguiré gloriándome en mis flaquezas, para que habite en mí la fuerza de Cristo» (2 Co 12,9).  </p>
<p><strong>La Palabra de Dios nos invita a revestirnos de la fuerza de Cristo</strong>, a entrar en el misterio de Dios, a ir más allá de nuestros saberes, a echar raíces en otra tierra, hasta ahora desconocida. Nos impulsa a descalzarnos, asombrarnos y adorar el misterio del nuevo nacimiento que está a punto de suceder, el encuentro del «¡Amado con amada, amada en el Amado transformada!» (San Juan de la Cruz). Aunque no lleguemos a entenderlo totalmente ni por qué ni cómo, Dios nos va haciendo, nos va llevando hacia sí, suavemente, delicadamente, sorprendentemente, amorosamente.  </p>
<p><strong>Nos disponemos a afrontar este encuentro con una actitud de radical confianza, en aquel que sabemos nos ama.</strong> Sea como sea este tiempo de espera, estamos seguros de su presencia y su compañía. <strong>«Aunque camine por cañadas oscuras nada temo porque tú vas conmigo, tu vara y tu cayado me sosiegan»(Salmo 22)</strong>.  </p>
<p>Y aunque la belleza física no es lo que aparentemente percibimos, es precisamente en la vejez, cuando mejor se refleja la dignidad con la que fuimos creados «a imagen y semejanza de Dios» y cuando se sigue dando fruto, de otra manera: «En la vejez seguirá dando fruto»(Salmo 91).  </p>
<p><strong>Ya no es tiempo de hacer sino de dejarse hacer, dejar que Dios nos haga</strong>. Los frutos son: El nuevo aprendizaje de la docilidad en las manos de Dios, se estrena una soledad sonora, una presencia envolvente, que cuida y protege, se saborea una nueva intimidad con Dios más auténtica, más silenciosa, más gratuita, se ensancha el corazón con la presencia de los muchos nombres que están escritos en él y brota la memoria agradecida a Dios y la súplica e intercesión por tantos y por todos.  </p>
<p><strong>Sea lo que sea, suceda lo que suceda, nuestros ojos están siempre fijos en Jesús</strong>: Camino, Verdad y Vida. Él, en los últimos momentos de mayor dolor, soledad y desnudez, se abandonó, se entregó confiado a su Abbá. La cruz sabe a fracaso y pasividad, sin embargo es el final del amor. El camino hacia la plenitud humana se vive en esa clave pascual: dejarse en las manos de Dios para que nos configure con su Hijo, Jesús, ¡el Señor!  </p>
<p>Una súplica brota en todo momento: <strong>«Enséñanos a calcular nuestros años para que adquiramos un corazón sensato» (Sal 90,12).</strong></p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/disponernos-para-el-nuevo-amanecer/">Disponernos para el nuevo amanecer</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/en-la-muerte/disponernos-para-el-nuevo-amanecer/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Padrenuestro</title>
		<link>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/el-padrenuestro/padrenuestro/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 19 May 2016 09:28:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El Padrenuestro]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://desarrollo.cipecar.org/?page_id=1807</guid>

					<description><![CDATA[<p>Monseñor Gonzalo López Marañón «Hijo mío que estás en la tierra,preocupado, solitario, tentado,yo conozco perfectamente tu nombrey te amo;no, no estás solo,sino habitado por mí,y juntos construimos este Reinodonde tú vas a ser el heredero;me gusta que hagas mi voluntadporque mi voluntad es que tú seas feliz;cuenta siempre conmigoy tendrás el pan para hoy;compártelo pues [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/el-padrenuestro/padrenuestro/">Padrenuestro</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading has-medium-font-size">Monseñor Gonzalo López Marañón</h2>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size">«Hijo mío que estás en la tierra,<br>preocupado, solitario, tentado,<br>yo conozco perfectamente tu nombre<br>y te amo;<br>no, no estás solo,<br>sino habitado por mí,<br>y juntos construimos este Reino<br>donde tú vas a ser el heredero;<br>me gusta que hagas mi voluntad<br>porque mi voluntad es que tú seas feliz;<br>cuenta siempre conmigo<br>y tendrás el pan para hoy;<br>compártelo pues con tus hermanos;<br>sabes que te perdono,<br>perdona tú también,<br>y para que nunca caigas en la tentación,<br>agarra con fuerza mi mano<br>y yo te libraré del mal,<br>pobre y querido hijo mío.<br>Amén»</p>
</blockquote>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p>Enlace en el que se puede ver un vídeo que le hicieron a nuestro hermano Gonzalo al salir de Ecuador <a href="http://vimeo.com/52491114" target="_blank" rel="noopener noreferrer">https://vimeo.com/52491114</a></p>



<p><a href="http://www.ocdiberica.com/es/noticia/309/las-sandalias-del-misionero/ver" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Las sandalias del Misionero</a></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-evangelizadoras-de-los-ap-stoles wp-block-embed-evangelizadoras-de-los-ap-stoles"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="gK50H8LqNk"><a href="https://evangelizadorasdelosapostoles.wordpress.com/2016/05/09/ha-fallecido-monsenor-gonzalo-lopez-maranon-carmelita-descalzo-burgales/">Ha fallecido monseñor Gonzalo López Marañón, carmelita descalzo&nbsp;burgalés</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«Ha fallecido monseñor Gonzalo López Marañón, carmelita descalzo&nbsp;burgalés» — Evangelizadoras de los apóstoles" src="https://evangelizadorasdelosapostoles.wordpress.com/2016/05/09/ha-fallecido-monsenor-gonzalo-lopez-maranon-carmelita-descalzo-burgales/embed/#?secret=ZzXCXZZhc3#?secret=gK50H8LqNk" data-secret="gK50H8LqNk" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/el-padrenuestro/padrenuestro/">Padrenuestro</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Lectura en grupo de la Biblia. Cuatro actitudes de vida</title>
		<link>https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/lectura-en-grupo-de-la-biblia-cuatro-actitudes-de-vida/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 18 Apr 2016 17:21:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Orar la Palabra]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://desarrollo.cipecar.org/?page_id=1790</guid>

					<description><![CDATA[<p>CUANDO ENSANCHES MI CORAZÓN, DIOS MÍO, ME BROTARÁ LA TERNURA Del encuentro con la Biblia nacen dinámicas de vida. Vamos a mirarnos en el espejo de la Palabra para discernir si vamos entrando, personal y comunitariamente, en el proyecto de Jesús. 1.- APERTURA Nos preguntamos: ¿Nos está dando la lectura de la Palabra una mentalidad [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/lectura-en-grupo-de-la-biblia-cuatro-actitudes-de-vida/">Lectura en grupo de la Biblia. Cuatro actitudes de vida</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>CUANDO ENSANCHES MI CORAZÓN, DIOS MÍO, ME BROTARÁ LA TERNURA</h2>
<p>Del encuentro con la Biblia nacen dinámicas de vida. Vamos a mirarnos en el espejo de la Palabra para discernir si vamos entrando, personal y comunitariamente, en el proyecto de Jesús.</p>
<h3>1.- APERTURA</h3>
<p>Nos preguntamos:</p>
<ul>
<li>¿Nos está dando la lectura de la Palabra una mentalidad más abierta? </li>
<li>¿Notamos cómo el Evangelio hace de nuestras comunidades lugares de puertas abiertas? </li>
</ul>
<p><strong>Palabra de Isaías al pueblo exiliado en Babilonia:</strong> «Ensancha el espacio de tu tienda» (Is 54,2).</p>
<p>El miedo cierra puertas, la fe las abre. «El miedo llamó a mi puerta, salió la fe a abrir y no había nadie» (Luther King).</p>
<p>Las bendiciones del judío piadoso: ¿Quiénes participan del Shalom de Dios? Experiencia de descarte. Te bendigo porque me has hecho varón. Quedan fuera las mujeres y los niños.</p>
<ul>
<li>Te bendigo porque me has hecho judío. Quedan fuera los paganos, los gentiles.</li>
<li>Te bendigo porque me has hecho justo. Justo es el que cumple la ley. Para cumplirla hay que conocerla, estudiarla. Quedan fueran los pescadores, los pastores. </li>
<li>Te bendigo porque estoy sano. Quedan fuera los enfermos. </li>
</ul>
<p>Como contraste, Jesús es el que va ensanchando espacios, incluyendo, acogiendo. Ensancha el espacio de la gracia de Dios para que llegue a todos. Así se sitúa en el mundo: yendo a la otra orilla, quitando barreras, superando muros, acogiendo porque amar es acoger.</p>
<ul>
<li>¿Cómo nos situamos ante el tema de los refugiados?</li>
<li>¿Cómo nos situamos ante las familias con dificultad? (Me dicen que estoy excomulgado, que esto fuera, que estoy condenado&#8230; «A las personas divorciadas que viven en nueva unión, es importante hacerles sentir que son parte de la Iglesia, que «no están excomulgados» y no son tratados como tales, porque siempre integran la comunión eclesial» (La alegría del amor, 243).</li>
<li>¿Exploramos nuevos senderos para el intercambio con los que piensan distinto?</li>
</ul>
<p><strong>Gesto:</strong> Nos ponemos de pie. Vamos diciendo cómo nos vemos en este aspecto, si notamos avance o no (lohacemos sin discusión, acogiendo lo que dice cada uno)</p>
<p>Escuchamos la palabra de Jesús:<strong>«Effetá,</strong> ábrete» (Mc 7,31-37). Una pequeña palabra, pero muy importante. Una palabra que, en sentido profundo, resume todo el mensaje y toda la obra de Cristo. «Ábrete». Jesús está atravesando una zona no judía. Le llevan a un sordomudo. Jesús lo aparta y le dice:<strong>«Effetá».</strong> Y al momento, aquel hombre comenzó a oír y a hablar correctamente. Aquel hombre se abrió. Antes estaba aislado; para él era muy difícil comunicarse y comunicar. La curación fue para él una apertura a los demás, al mundo. Por fin, podía comunicar y relacionarse de un modo nuevo. Pero la cerrazón del hombre, su aislamiento, no depende solo de sus órganos sensoriales. Existe una cerrazón interior, que concierne al núcleo profundo de la persona, al que la Biblia llama corazón. Esto es lo que Jesús vino a abrir, a liberar, para hacernos capaces de vivir en plenitud la relación con Dios y con los demás.<strong>«Effetá»,</strong> para que seamos capaces de vivir con las puertas abiertas.</p>
<p><strong>Gesto de apertura:</strong> Unimos las manos. Nos abrimos para recibir y dar, conectamos con los otros para dar y recibir. Dejamos de estar enganchados a una forma de ser estrecha para darnos oportunidad de acoger, de vivir la comunión, también con los distintos y distantes.</p>
<h3>2.- FLEXIBILIDAD</h3>
<p><strong>Símbolo:</strong> unos juncos. Afianzados en la tierra, se dejan llevar por el viento, con más suavidad que rigidez.</p>
<p><strong>Texto evangélico:</strong> «Mi yugo es suave y mi carga ligera» (Mt 11,30).</p>
<p><strong>Iluminación de un hermano de la Iglesia:</strong> «En lo esencial unidad, en lo importante libertad y en todo generosidad» (San Agustín).</p>
<p>La flexibilidad nos hace creativos, imaginativos, innovadores, audaces. Nos permite tropezar, equivocarnos, caer, levantarnos, empezar otra vez. Nos lleva a aprender cosas nuevas y expresar curiosidad ante lo que nos asombra.</p>
<ul>
<li>¿Nos está haciendo más flexibles la lectura del Evangelio en cosas que antes veíamos con rigidez?</li>
<li>¿Nos está enseñando a conjugar radicalidad (ir a la raíz) con suavidad?</li>
<li>¿Vamos creciendo en ternura, compasión? ¿En qué ponemos el acento?</li>
</ul>
<p><strong>Momento para compartir</strong> en grupos (con respeto, sin discusión). Una persona recoge una cosa que le ha llamado la atención de lo oído en el grupo y lo comparte con todos.</p>
<p><strong>Danza del Espíritu:</strong> Que el camino crezca contigo&#8230;</p>
<h3>3.- DETERMINACIÓN</h3>
<p><strong>Símbolo:</strong> un bastón de peregrino.</p>
<p><strong>Texto del evangelio:</strong> «Tengo que&#8230; ir a Jerusalén» (Lc 9,51).</p>
<p>Jesús sostiene la determinación también en los momentos más oscuros, cuando aparece la cruz en el horizonte. La comunión con el Padre y el empuje del Espíritu lo sostienen y alientan. Dos mujeres le animan cuando llegan los momentos difíciles (la pobre viuda que da lo poquito que tiene y la mujer que rompe el frasco de perfume a los pies de Jesús).</p>
<p><strong>Palabra de Santa Teresa:</strong> «Digo que importa mucho, y el todo, una grande y muy determinada determinación de no parar hasta llegar a ella (fuente de agua viva), venga lo que viniere, suceda lo que sucediere, trabájese lo que se trabajare, murmure quien murmurare, si quiera llegue allá, siquiera se muera en el camino o no tenga corazón para los trabajos que hay en él, siquiera se hunda el mundo» (C 23,2).</p>
<p><strong>Palabra del Papa:</strong> «Quiero una iglesia en salida». «La salida misionera es el paradigma de toda obra de la Iglesia» (EG 15). «En la Palabra de Dios aparece permanentemente este dinamismo de salida que Dios quiere provocar en los creyentes» (EG 20). «Todos somos llamados a esta nueva salida misionera» (EG 20). «Una salida constante hacia las periferias» (EG 30). «La Iglesia en salida es una iglesia de puertas abiertas» (EG 46). «Absoluta prioridad de la salida de sí hacia el hermano» (EG 179).</p>
<ul>
<li>Salida de una <strong>Iglesia-fortaleza</strong> hacia una<strong>Iglesia-hospital</strong> de campaña que atiende a toda persona que la busca, sin importar su estado moral o ideológico. Viaje del Papa a Lesbos.</li>
<li>Salida de una <strong>Iglesia-institución</strong> centrada en sí misma hacia una <strong> Iglesia-movimiento,</strong> abierta al diálogo universal, con otras Iglesias, religiones e ideologías. Encuentro del Papa con el Patriarca Kiril en Cuba. </li>
<li>Salida de una <strong>Iglesia-jerarquía,</strong> hacia una <strong> Iglesia-pueblo de Dios</strong>, que hace de todos hermanos y hermanas: una comunidad fraternal. Respeto y comunión del Papa con los que piensan distinto. </li>
<li>Salida de una <strong>Iglesia distanciada</strong> hacia una <strong> Iglesia-pastor</strong> que anda en medio del pueblo, con olor a oveja y misericordiosa. Viajes del Papa a las periferias existenciales, que ganan centralidad.</li>
<li>Salida de la <strong>Iglesia-que habla de los pobres</strong> hacia una <strong> Iglesia, pobre para los pobres</strong>, que va a los pobres, conversa con ellos, los abraza y los defiende. Gestos del Papa. </li>
<li>Salida de una <strong>Iglesia-sin el mundo</strong> que permitió que surgiese un mundo sin Iglesia hacia una<strong>Iglesia-mundo</strong>, sensible al problema de la ecología y del futuro de la Casa Común, la madre Tierra. </li>
</ul>
<p>¿Hacia qué tipo de comunidad cristiana nos está llevando el estudio del Evangelio?</p>
<p>¿Qué experiencias nos animan a seguir adelante a pesar de las dificultades?</p>
<p><strong>Momento para compartir.</strong> En tres grupos.</p>
<h3>4.- ESTABILIDAD</h3>
<p>Lo que nos sostiene para ser un abrazo de misericordia a los más desvalidos. Lo que nos permite vivir con la conciencia de ser amados y de ser capaces de vivir la compasión y la ternura. Lo que nos permite construir juntos la comunidad de Jesús.</p>
<p><strong>Momento de oración con el icono de la Trinidad-Misericordia</strong></p>
<p><strong>CUANDO ME ENSANCHES EL CORAZÓN</strong></p>
<blockquote>
<p><strong>Me apegué a tu Palabra, Señor, no me defraudes.</strong></p>
<p><strong>Correré por el camino de tu voluntad, cuando me ensanches el corazón.</strong></p>
<p>Aún no sé amar como quisiera, Señor.</p>
<p>Aún me falta mucha anchura de corazón.</p>
<p>Aún no sé entregarme a los demás del todo.</p>
<p>Todavía no sé obrar con limpieza total de intenciones.</p>
<p>Aún busco la perfección, buscando el aplauso.</p>
<p><strong>Cuando ensanches mi corazón, Dios mío, me brotará la alegría.</strong></p>
<p>Viviré con la libertad recién estrenada.</p>
<p>¿Por qué soy tan torpe, todavía? Dame esa fe que dilata mi corazón.</p>
<p>Que yo no busque, Señor mío, mi autoplenitud.</p>
<p>Que yo no busque, Señor mío, el brillo.</p>
<p><strong>Cuando ensanches mi corazón, Dios mío, me brotará la ternura</strong></p>
<p>Dilata mi corazón en esa zona misteriosa que todavía no sé manejar.</p>
<p>Desmonta mi orgullo para que no me agarre a él.</p>
<p>Dame ese amor sobrio y fuerte al prójimo.</p>
<p>Dame ese toque profundo de tu presencia en mi vida.</p>
<p><strong>Cuando ensanches mi corazón, Dios mío, me brotará la misericordia.</strong> </p>
</blockquote>
<p><iframe src='https://www.slideshare.net/slideshow/embed_code/key/2EgvW35VDKWiEz' width='595' height='485' frameborder='0' marginwidth='0' marginheight='0' scrolling='no' allowfullscreen='allowfullscreen'> </iframe></p>
<p><strong> <a title='La trinidad misericordiosa' href='https://www.slideshare.net/charogilbenito/la-trinidad-misericordiosa' target='_blank' rel="noopener noreferrer">La trinidad misericordiosa</a></strong> from <strong><a href='https://www.slideshare.net/charogilbenito' target='_blank' rel="noopener noreferrer">CIPE. El Carmelo</a></strong><br />
<strong> <a title='La trinidad misericordiosa' href='https://www.slideshare.net/charogilbenito/la-trinidad-misericordiosa' target='_blank' rel="noopener noreferrer"></a></strong></p>
<ul class='archivos'>
<li><a href='/wp-content/uploads/2019/05/fi1lectura-en-grupo-de-la-biblia.-cuatro-dinamicas.pdf' target="_blank" rel="noopener noreferrer">LECTURA EN GRUPO DE LA BIBLIA. CUATRO DINÁMICAS</a></li>
</ul>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/liturgia/orar-la-palabra/lectura-en-grupo-de-la-biblia-cuatro-actitudes-de-vida/">Lectura en grupo de la Biblia. Cuatro actitudes de vida</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
