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	<title>Secundaria archivos - Cipecar</title>
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	<description>Centro de Iniciativas de Pastoral de Espiritualidad</description>
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	<title>Secundaria archivos - Cipecar</title>
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		<title>El Dios que es suave y no aprieta</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Dec 2002 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Secundaria]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Séptimo «Cuarto de Hora» Reflexión: La verdadera paz (Una historia que nos enseña la importancia de nuestra paz interior). Había una vez, un rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos artistas intentaron, y el rey observó y admiró todas las pinturas que le [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h2>Séptimo «Cuarto de Hora»</h2>
<h3>Reflexión: La verdadera paz</h3>
<p>(Una historia que nos enseña la importancia de nuestra paz interior).<br />
Había una vez, un rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos artistas intentaron, y el rey observó y admiró todas las pinturas que le presentaron pero solamente hubieron dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.</p>
<p>&#8211; La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas placidas montañas que lo rodeaban. Sobre éstas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos aquellos que miraron esta pintura pensaron que ésta reflejaba la paz perfecta.</p>
<p>&#8211; La segunda pintura también tenía montañas. Pero éstas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto no se revelaba para nada pacifico.</p>
<p>Pero cuando el Rey observó cuidadosamente, miró tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido. Allí, en medio del rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado placidamente un pajarito en el medio de su nido&#8230;</p>
<p>Paz perfecta&#8230; ¿Cual crees que fue la pintura ganadora?</p>
<p>El Rey escogió la segunda. ¿Sabes porque?</p>
<p>-«Porque,» explicaba el Rey, «Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón. Este es el verdadero significado de la paz.</p>
<h3>Contenido Teresiano</h3>
<p>El Dios teresiano es un Dios suave, amoroso. Porque el amor es así. Una vivencia de un amor que aprieta, que limita, que paraliza, es una experiencia negativa del amor, no es vivir por amor; es vivir en el egoísmo y en la búsqueda de mis propias necesidades y deseos.</p>
<p>La suavidad es la manifestación del espíritu, Dios es así de suave como la brisa del mar, como el aire que toca nuestra cara, como esa plantita en medio de la cascada que puede crecer a su ritmo y a su manera.</p>
<p>Es el Dios que no te exige más de lo que tú puedes y quieres entregarle. Es el Dios que te espera y te acompaña. El Dios que no necesita tantas cosas para manifestarte su infinito amor y su ternura. Es ese Dios que te ofrece la paz en lo sencillo, sin tantas cosas, sin tantas palabras, sin tantas consideraciones.</p>
<p>Teresa vive profundamente esta experiencia de amor así, por eso cuando nos invita a ser amigos de Jesús nos recuerda que Jesús no está esperando otra cosa de nosotros sino que le miremos, ya con ese deseo El se conmueve y nos llena de su presencia y de su incomparable compañía.</p>
<blockquote><p>
«¡Oh Amor, que me amas más de lo que yo no puedo amar ni entiendo! ¡Que delicada y pulida y sabrosamente nos sabéis tratar!» Exclam. 17<br />
&nbsp;<br />
«Y en todo se sirve Dios. Suave es su yugo, y es gran negocio no traer el alma arrastrada, como dicen, sino llevarla con suavidad, para su mayor aprovechamiento». V. 11, 16
</p></blockquote>
<h3>Canta: Para escucharte (Entra como puedas)</h3>
<blockquote><p>
PARA ESCUCHARTE, MI CORAZÓN ABRE LAS PUERTAS A TU AMOR,<br />
ABRE LOS BRAZOS A TU ABRAZO DE PERDÓN,<br />
PARA ESCUCHARTE.<br />
&nbsp;<br />
Para escucharte no hacen falta tantas cosas<br />
para escucharte yo necesito la ternura de tu voz.<br />
&nbsp;<br />
Para escucharte, no hay palabras ni razones,<br />
para escucharte, en el silencio oigo el murmullo<br />
de tu amor.
</p></blockquote>
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		<title>Ese Jesús que se deleita con nosotros</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Dec 2002 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Secundaria]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Octavo «Cuarto de Hora» Reflexión: Durante años fui un neurótico. Era un ser oprimido y egoísta. Y todo el mundo insistía en decirme que cambiara. Y no dejaban de recordarme lo neurótico que era. Y yo me ofendía, aunque estaba de acuerdo con ellos, y deseaba cambiar, pero no me convencía la necesidad de hacerlo [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h2>Octavo «Cuarto de Hora»</h2>
<h3>Reflexión:</h3>
<p>Durante años fui un neurótico. Era un ser oprimido y egoísta. Y todo el mundo insistía en decirme que cambiara. Y no dejaban de recordarme lo neurótico que era. Y yo me ofendía, aunque estaba de acuerdo con ellos, y deseaba cambiar, pero no me convencía la necesidad de hacerlo por mucho que lo intentara.</p>
<p>Lo pero era que mi mejor amigo tampoco dejaba de recordarme lo neurótico que yo estaba. Y también insistía en la necesidad de que yo cambiara. Y también con él estaba de acuerdo, aunque tampoco podía ofenderme con él. De manera que me sentía impotente y como atrapado.</p>
<p>Pero un día mi amigo me dijo: No cambies. Sigue siendo tal y como eres. En realidad,no importa que cambies o dejes de cambiar. Yo te quiero tal como eres y no puedo dejar de quererte.</p>
<p>Aquellas palabras sonaron en mis oídos como una música: No cambies, no cambies, te quiero. Entonces me tranquilicé. Y me sentí vivo. Y, ¡oh, maravilla!, cambié.</p>
<h3>Contenido Teresiano</h3>
<p>Uno de los piropos más lindos que cualquier persona puede recibir es cuando tenemos la oportunidad de oír de quien amamos que nos ama así como somos, que así con nuestras limitaciones, tonterías, etc, etc, desea seguir siendo nuestra amiga/o, nuestro novio/a.</p>
<p>Luis Miguel tiene un canto que es un himno a esta experiencia, Amarte es un placer, porque amándote descubro que en el amor no hay condiciones, no hay medias tintas. En el amor verdadero y profundo hay comprensión, aceptación, verdad, y tenerte junto a mí es un regalo, es lo mejor que me pudo pasar en la vida.</p>
<p>Jesús le dijo muchas veces a Teresa como nos dice hoy a nosotros que se deleitaba con ella, que gozaba al amarla. Le hacía sentir que era la mujer más linda y con más cualidades que Él conocía. ¿Qué hizo esto en Teresa? Hizo que ella valorara lo mejor que tenía, y así pudiera sin reservas toda ella entregarse a Jesús, sin miedo. Descubrió en esta experiencia que para Jesús no hay condiciones en el amor, no tenemos que ser menos buenos o menos malos para que nos ame, simplemente nos ama profunda y locamente.</p>
<p>Y con ayuda de Dios hemos de procurar, como buenos hortelanos, que crezcan estas plantas y tener cuidado de regarlas para que no se pierdan, sino que vengan a echar flores que den de si gran olor para dar recreación a este Señor nuestro, y así se venga a deleitar muchas veces a esta huerta y a holgarse entre estas virtudes. V. 11, 6</p>
<p>Que si bien lo consideramos, hermanas, no es otra cosa el alma del justo sino un paraíso adonde dice El tiene sus deleites. I M. 1,1</p>
<h3>Canta: Te amo tal como eres (Entra como puedas)</h3>
<blockquote><p>
Cuando vas tu caminando, cuando lloras, cuando ríes<br />
En las cosas más sencillas es mi voz, la que te anima a seguir<br />
En las dudas que te atacan soy la paz que te alimenta el corazón,soy de ti, soy de ti.<br />
Eres la única razón de mi amor todo el cielo y la tierra se consumen por mi amor por ti<br />
&nbsp;<br />
Te amo tal como eres hasta el más fino detalle de tu ser me fascina. Te amo tal como eres, no hay razón fuera de ti, no hay por qués, ni dudas solo que te amo con locura<br />
&nbsp;<br />
Ni la faz de las montañas ni este cielo que te cubre puede ser tan bello como tu, este amor que yo te tengo nunca faltará, nunca fallara, puedes ir hasta los cielos o en el fondo de un abismo habitar y eres la única razón de mi amor&#8230;todo el cielo y la tierra se consumen por mi amor por ti
</p></blockquote>
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		<item>
		<title>El Dios que hace su morada en mí</title>
		<link>https://cipecar.org/momentos-de-oracion/catequesis-y-solidaridad/cuarto-de-hora-de-oracion/secundaria/el-dios-que-hace-su-morada-en-mi/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Dec 2002 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Secundaria]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Noveno «Cuarto de Hora» Reflexión: Una joven le pidió al sacerdote que fuera a su casa para orar por su padre que estaba muy enfermo. Cuando el sacerdote llegó a la habitación del enfermo, encontró al enfermo en su cama con la cabeza calzada por un par de almohadas. Había una silla al lado de [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h2>Noveno «Cuarto de Hora»</h2>
<h3>Reflexión:</h3>
<p>Una joven le pidió al sacerdote que fuera a su casa para orar por su padre que estaba muy enfermo.</p>
<p>Cuando el sacerdote llegó a la habitación del enfermo, encontró al enfermo en su cama con la cabeza calzada por un par de almohadas.</p>
<p>Había una silla al lado de su cama, por lo que el sacerdote pensó que el hombre sabía que vendría a verlo.</p>
<p>-Supongo que me estaba esperando? -Le dijo.</p>
<p>-No, ¿quién es usted? &#8211; Le dijo el hombre.</p>
<p>-Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase con usted; cuando vi la silla vacía al lado de su cama supusieron que usted sabía que yo vendría a visitarlo.</p>
<p>-OH, sí, la silla, dijo el hombre enfermo, ¿le importa cerrar la puerta?</p>
<p>El sacerdote sorprendido la cerró. Él enfermó comenzó a explicar:</p>
<p>Nunca le he dicho esto a nadie, pero toda mi vida la he pasado sin saber cómo orar. Cuando he estado en la Iglesia he escuchado siempre, a la respecto de la oración, que se debe orar y los beneficios que trae&#8230;, pero siempre esto de las oraciones me entró por un oído y me salió por el otro, pues no tengo idea de cómo hacerlo. Entonces hace mucho tiempo abandoné por completo la oración.</p>
<p>Esto ha sido así en mí, hasta hace unos cuatro años, cuando conversando con un buen amigo me dijo: «José, esto de la oración es simplemente tener una conversación con Jesús. Así es como te sugiero que lo hagas: te sientas en una silla y colocas otra silla vacía enfrente de ti; luego con fe miras a Jesús sentado delante de tí. No es algo alocado. ÉL nos dijo: «Yo estaré siempre con ustedes». Por lo tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estás haciendo conmigo ahora.</p>
<p>Así lo hice una vez y me gustó tanto que lo he seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces. Siempre tengo mucho cuidado que no me vaya a ver mi hija&#8230; pues me internaría de inmediato en él manicomio.</p>
<p>El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto y le dijo a José que era muy bueno lo que estaba haciendo, y que no cesara de hacerlo. Luego hizo una oración con él, le extendió una bendición y se fue a su parroquia.</p>
<p>Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido. El sacerdote le preguntó: ¿Falleció en paz? Sí, cuando salí de la casa a eso de las dos de la tarde me llamó y fui a verlo en su cama. Me dijo lo mucho que me quería y me dio un beso.</p>
<p>Cuando regresé de hacer compras, una hora más tarde, ya lo encontré muerto. Pero hay algo extraño a la respecto de su muerte, pues aparentemente antes de morir se acercó a la silla que estaba al lado de su cama y recostó su cabeza en ella, pues así lo encontré. ¿Qué cree usted que pueda significar esto?</p>
<p>El sacerdote se secó las lágrimas de emoción y le respondió: Ojalá que todos nos pudiésemos ir de esa manera.<br />
La silla no estaba vacía.</p>
<h3>Contenido Teresiano:</h3>
<p>Cuando Teresa trata de decirnos cómo siente el amor de Dios, como El se hace cercano al corazón humano, se le ocurre una comparación muy acorde con su época y con su estilo de vida en Ávila.</p>
<p>Nuestra alma dice Teresa es como un Castillo, todo de diamante y muy claro cristal donde Dios tiene su morada principal en el centro del corazón. Es ahí donde pasan las cosas más intimas de la relación, las muchas cosas de secreto entre Dios y el alma.</p>
<p>La experiencia es fuerte y radical, Dios se queda dentro de mí y habita en mí interior, se hace uno conmigo, me lleva allí, donde todo lo vivo dentro de mí, donde no hay distancia, ni tiempo, sólo el amor que se hace presente en nosotros mismos todos los días de nuestra vida.</p>
<p>No hallo yo cosa con que comparar la gran hermosura de un alma y la gran capacidad; y verdaderamente apenas deben llegar nuestros entendimiento, por agudos que fuesen, a comprenderle, así como no pueden llegar a considerar a Dios, pues El mismo dice que nos crió a su imagen y semejanza. I M, 1,1</p>
<h3>Canta: Inspiración (Benny Ibarra)</h3>
<blockquote><p>
No sé como describir, desde el vacío que hay en mí<br />
una voz, inspiración que me hace soñar&#8230;<br />
Vuelvo a escuchar dentro de mí ese deseo de sentir un amor<br />
que le da vida a mi palpitar<br />
&nbsp;<br />
Y sin palabras me calmas&#8230;me llevas allí<br />
a descubrir todo lo vivo dentro de mi<br />
y en el silencio me amas y puedo vivir<br />
de tus suspiros que besan mi ser&#8230; vuelvo a nacer<br />
&nbsp;<br />
Oigo en tu pecho mi canción y entre tus brazos sé quien soy<br />
soy tu amor, tu reflejo, tu pasión&#8230;<br />
Y en esta paz de tu calor vuelve a cantar mi corazón &#8230;oh!<br />
tus besos tan dulces me hacen llorar&#8230;
</p></blockquote>
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			</item>
		<item>
		<title>El Dios enamorado</title>
		<link>https://cipecar.org/momentos-de-oracion/catequesis-y-solidaridad/cuarto-de-hora-de-oracion/secundaria/el-dios-enamorado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Dec 2002 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Secundaria]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Décimo «Cuarto de Hora» Reflexión: Un señor tenía años buscando la verdad y la felicidad. Un día durante la oración, Dios le dijo: Sentado en las grades de la iglesia hay un mendigo, que puede indicarte el camino a la verdad y a la felicidad. El señor fue, y encontró al mendigo. Entre los dos [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/momentos-de-oracion/catequesis-y-solidaridad/cuarto-de-hora-de-oracion/secundaria/el-dios-enamorado/">El Dios enamorado</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Décimo «Cuarto de Hora»</h2>
<h3>Reflexión:</h3>
<p>Un señor tenía años buscando la verdad y la felicidad. Un día durante la oración, Dios le dijo: Sentado en las grades de la iglesia hay un mendigo, que puede indicarte el camino a la verdad y a la felicidad.</p>
<p>El señor fue, y encontró al mendigo. Entre los dos se entabló el diálogo siguiente: Buenos días, dijo el señor. Estando con Dios -contestó el mendigo- todos los días son buenos. ¿Eres feliz?. Soy elhombre más feliz del mundo. ¿No tienes problemas ni preocupaciones?. Sí, tengo problemas; pero ya sea en la buena como en la mala suerte vivo siempre entre los brazos de Dios. Y a Dios ¿dónde lo encuentras? No soy yo el que encuentra a Dios; es Dios quien me encuentra a mí. Pero, ¿dónde vive Dios?. Dios vive en todos aquellos que confían en Él y le quieren. Quién eres?. Soy un rey. Pero, ¿dónde está tu reino?.</p>
<p>Está aquí en mi corazón, y en el corazón de Dios.J. Taulero</p>
<h3>Contenido Teresiano:</h3>
<p>Jesús fue un eterno enamorado de Teresa, de mil maneras le hizo sentir su amor, con muchos gestos, manifestaciones, caricias.</p>
<p>Como un enamorado apasionado, se fue acercando al corazón de Teresa y lo fue robando para ella; Teresa dice que Jesús tenía determinado desde siempre que ella fuera suya. Así como cuando te late que esta persona es el hombre o la mujer de tu vida.</p>
<p>Que padre es poder experimentar que Dios también nos ama así, que nos elige, que apuesta por nuestro amor y que es capaz como todo enamorado de darlo todo por que ese corazón sea suyo. El reino del amor está en el corazón de Dios y en el tuyo. Muchas veces le dirá a tu corazón y tu mente que son: Tú, tú y yo, tú y yo, tú y yo. Por siempre y para siempre.</p>
<blockquote><p>
Porque no me parece os quedó a Vos nada por hacer para que desde esta edad no fuera toda vuestra. V. 1, 8<br />
&nbsp;<br />
Que no está la cosa en pensar mucho sino en amar mucho, y así lo que más os despertare a amar eso haced
</p></blockquote>
<h3>Canta: Tu y yo (Ana Torroja)</h3>
<blockquote><p>
Pasabas por allí, no sé bien<br />
qué vibró dentro de mí<br />
y sin pensar me fui detrás de ti.<br />
La luna en tu melena me ayudó<br />
a seguir tus pasos por la acera,<br />
pero al doblar la esquina del bazar<br />
no sé cómo te perdí.<br />
&nbsp;<br />
En plena confusión escuche<br />
dentro de mi corazón<br />
como una voz marcando una señal iba diciendo . . .<br />
&nbsp;<br />
TÚ,TÚ Y YO, TÚ Y YO,TÚ Y YO.<br />
&nbsp;<br />
Como un radar en el mar<br />
que el barco a puerto quiere anclar<br />
aquella voz subía de intención<br />
o bajaba si iba mal, o iba un poco mejor.<br />
&nbsp;<br />
En miles de movidas me metí<br />
por seguir detrás de ti,<br />
pero al final encontré el lugar<br />
y en medio de la luz estabas esperando.<br />
&nbsp;<br />
Colgado de dos palos y amarrado<br />
por los pies y por las manos<br />
me pregunté quién lo pudo hacer&#8230;<br />
Trepé por la madera y aparté de tu cara la melena<br />
Y te besé tres palabras rotas se escaparon de tus labios.
</p></blockquote>
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			</item>
		<item>
		<title>Mi Dios</title>
		<link>https://cipecar.org/momentos-de-oracion/catequesis-y-solidaridad/cuarto-de-hora-de-oracion/secundaria/mi-dios/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Dec 2002 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Secundaria]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Décimo primero «Cuarto de Hora» Reflexión final: Hoy terminamos nuestra experiencia teresiana de amistad con Jesús. Después de 10 días de ir descubriendo al Dios de Teresa podemos tomarnos por un momento el corazón y preguntarnos: ¿Con qué imagen de Dios te identificas más? ¿Quién es tu Jesús? ¿Qué canción te gustaría que hoy Jesús [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Décimo primero «Cuarto de Hora»</h2>
<h3>Reflexión final:</h3>
<p>Hoy terminamos nuestra experiencia teresiana de amistad con Jesús. Después de 10 días de ir descubriendo al Dios de Teresa podemos tomarnos por un momento el corazón y preguntarnos:</p>
<ul>
<li>¿Con qué imagen de Dios te identificas más?</li>
<li>¿Quién es tu Jesús?</li>
<li>¿Qué canción te gustaría que hoy Jesús te volviera a cantar, recordando así TU HISTORIA DE AMOR CON EL? (Vuelve a ver y a leer las canciones y dile a Jesús que te la cante de nuevo)</li>
</ul>
<h3>Contenido Teresiano:</h3>
<p>Teresa nos dice a lo largo de toda su vida que no hay experiencias iguales en la oración, que por muchos y diversos caminos lleva Dios al hombre y a la mujer. Como hemos visto estos días el Dios Teresiano es un Dios que por sobre todas las cosas es el Dios del AMOR, y lo que hemos ido descubriendo han sido las diferentes manifestaciones de ese amor incomprensible y entrañable de Dios.</p>
<p>¿Cómo te manifiesta a ti Dios su amor?, ¿cuándo lo has experimentado?</p>
<p>Termina esta experiencia de oración escribiendo a Jesús una carta de amor. Dile lo que en estos días has vivido y lo que quieres que El sepa y escuche de tu corazón.</p>
<p>Guarda esta carta en un lugar especial, donde algún día puedas volver a encontrarla y recordar así lo que este año Jesús y Teresa te dijeron al oído.</p>
<p>TODO POR JESÚS</p>
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			</item>
		<item>
		<title>El Dios de Teresa</title>
		<link>https://cipecar.org/momentos-de-oracion/catequesis-y-solidaridad/cuarto-de-hora-de-oracion/secundaria/el-dios-de-teresa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Dec 2002 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Secundaria]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Este año queremos acércanos a Teresa a través de Jesús, El que fue el sentido más profundo de su vida y que fue descubriéndola a lo largo de la vida como la mujer enamorada, soñadora, insatisfecha, feliz, comprometida. Desde nuestra experiencia podemos decir que Jesús se revela a lo largo de toda nuestra vida desde [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/momentos-de-oracion/catequesis-y-solidaridad/cuarto-de-hora-de-oracion/secundaria/el-dios-de-teresa/">El Dios de Teresa</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Este año queremos acércanos a Teresa a través de Jesús, El que fue el sentido más profundo de su vida y que fue descubriéndola a lo largo de la vida como la mujer enamorada, soñadora, insatisfecha, feliz, comprometida. Desde nuestra experiencia podemos decir que Jesús se revela a lo largo de toda nuestra vida desde diferentes momentos, situaciones, y que nos va regalando su persona como lo vamos necesitando. En muchos momentos es camino, en otros es nuestra verdad más grande y en muchos otros en nuestra vida.</p>
<p>Te invitamos a adentrarte a esta experiencia de ir conociendo y reconociendo al Dios de Teresa que es el Dios de nosotr@s los Teresina@s, es ese Jesús al que amamos y que para amarlo más tenemos que acercamos a conocerlo. ¡Que mejor guía que la mano de Teresa! Es importante que seas tú maestr@ el o la que primero ore esta propuesta para busques desde la realidad de tu grupo la manera más cercana de llevar el mensaje de Teresa. </p>
<p>Nosotras te proponemos una metodología pero puedes adaptaría.</p>
<ol>
<li>Preparar el corazón (esto puede ser a través de música propia para la oración, desde una oración vocal pequeña, desde el ofrecimiento del cuarto de hora, etc.)</li>
<li>Presentación de la historia.</li>
<li>La integración de la historia con el contenido Teresiano.</li>
<li>La vinculación de la reflexión al canto final.</li>
<li>La oración final, acción de gracias, peticiones, compromiso, moraleja, etc. Una segunda alternativa podría ser utilizar la canción como experiencia y después hacer el vinculo con el contenido teresiano. Esperamos que esta propuesta sea para ti y para tus alumn@s un espacio profundo de encuentro con quien sabemos nos ama por sobre todas las cosas: JESÚS.</li>
</ol>
<p>Pilar Vela, stj<br />
Mariana del Castillo, stj</p>
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		<title>Jesús Amigo</title>
		<link>https://cipecar.org/momentos-de-oracion/catequesis-y-solidaridad/cuarto-de-hora-de-oracion/secundaria/jesus-amigo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Dec 2002 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Secundaria]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Primer «Cuarto de hora» Reflexión: Amistad Mi amigo no ha regresado del campo de batalla, señor. Solicito permiso para ir a buscarlo, dijo un soldado a su teniente. -¡Permiso denegado!-, replicó el oficial. &#8211; No quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ha muerto. El soldado, haciendo caso omiso de la [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h2>Primer «Cuarto de hora»</h2>
<h3>Reflexión: Amistad</h3>
<p>Mi amigo no ha regresado del campo de batalla, señor. Solicito permiso para ir a buscarlo, dijo un soldado a su teniente. -¡Permiso denegado!-, replicó el oficial. &#8211; No quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ha muerto.</p>
<p>El soldado, haciendo caso omiso de la prohibición, salió, y una hora más tarde regresó mortalmente herido, transportando el cadáver de su amigo. El oficial estaba furioso:</p>
<p>-¡Ya le dije yo que había muerto! ¡Ahora he perdido a dos hombres! Dígame, ¿merecía la pena ir allá para traer un cadáver? Y el soldado, moribundo, respondió:</p>
<p>-¡Claro que sí, señor, cuando lo encontré, todavía estaba vivo y pudo decirme: &#8211; Juan&#8230; ¡estaba seguro de que vendrías!</p>
<p>Tony de Mello</p>
<h3>Contenido Teresiano</h3>
<p>Teresa de Jesús es una mujer exquisitarriente dotada para la comunicación con los demás. Es una mujer de relación. Con facilidad abre las puertas de su ser a la acogida, y se siente desde dentro un movimiento de donación a los demás. «Sale» hacia los otros con fuerza e intensidad; y les da «entrada» con gozosa y honda vibración. «Me daba el Señor gracias&#8230; en dar contento adondequiera que estuviese» (V 2,8; 3,8) «Todas las personas se encontraban bien conmigo». «Era muy querida». Necesita darse y ser acogida. Ser querida y querer.</p>
<p>Esta maravillosa cualidad teresiana le abre horizontes al momento de vivir, concebir y enseñar la oración como amistad. Recordemos su definición «No es otra cosa a mi parecer, oración mental, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama» Vida 8,5. Es desde su experiencia de amistad, desde sus luchas, desde sus muchas caídas, amistades buenas, malas, profundas y superficiales, desde donde Teresa puede descubrir que es Jesús quien la posibilita a ser esa amiga que lo descubre a El como EL AMIGO VERDADERO.</p>
<blockquote><p>
«Y como sois vois el amigo verdadero, y cuando queréis podéis y nunca dejáis de querer a quien os quiere. Todas las cosas faltan, vos, señor de todas ellas, nunca»<br />
&nbsp;<br />
«Con tan buen amigo presente, con tan buen capitán que se puso en lo primero en el padecer, todo se puede sufrir: es ayuda y da esfuerzo; nunca falta; es amigo verdadero» V. 22, 6.
</p></blockquote>
<p>Cuando el Amigo entra arrollador en su Vida, no elimina y corta su cualidad amistosa, sino que la recrea y califica dándole contenido nuevo y perspectiva de liberación.</p>
<h3>Canto</h3>
<blockquote><p>
Quien ha encontrado un amigo&#8230;<br />
Quien ha encontrado un amigo ha encontrado un tesoro&#8230; y yo te he encontrado a ti&#8230; quien ha encontrado un amigo ha encontrado un tesoro tú me has encontrado a ti<br />
Por un tesoro encontrado en un campo<br />
se vende todo para comprarlo<br />
Quien ha encontrado a un amigo<br />
ha encontrado un tesoro<br />
&nbsp;<br />
Por un tesoro encontrado en un campo<br />
se vende todo para comprarlo<br />
Yo contigo aprendí a vender mis egoísmos<br />
Yo contigo aprendí a no pensar en mi mismo&#8230;<br />
&nbsp;<br />
Quien ha encontrado a un amigo<br />
ha encontrado un tesoro<br />
&nbsp;<br />
Quien ha encontrado un amigo ha encontrado un tesoro&#8230;<br />
y yo te he encontrado a ti&#8230;<br />
quien ha encontrado un amigo<br />
ha encontrado un tesoro tii me has encontrado a ti<br />
&nbsp;<br />
Yo por tí encontré a Dios en mi vida<br />
tu eres el mayor signo de su amor<br />
&nbsp;<br />
Quien ha encontrado un amigo<br />
ha encontrado un tesoro<br />
encontré a Dios por ti &#8230; (bis)<br />
encontré a Jesús por ti&#8230;<br />
encontré a Jesús por ti.<br />
&nbsp;<br />
Glenda
</p></blockquote>
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		<item>
		<title>El Dios que nos sufre y se hace a nuestra condición</title>
		<link>https://cipecar.org/momentos-de-oracion/catequesis-y-solidaridad/cuarto-de-hora-de-oracion/secundaria/el-dios-que-nos-sufre-y-se-hace-a-nuestra-condicion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Dec 2002 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Secundaria]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Tercer «Cuarto de Hora» Es increíble pensar que Dios pueda sufrirnos, pero es una realidad. Teresa también tuvo esta experiencia, Jesús la sufrió mucho tiempo. Hablamos de un sufrimiento amoroso, es decir, quien mucho te ama mucho te sufre, porque en el amor siempre hay una carga fuerte y profunda de dolor. Pensemos en una [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h2>Tercer «Cuarto de Hora»</h2>
<p>Es increíble pensar que Dios pueda sufrirnos, pero es una realidad. Teresa también tuvo esta experiencia, Jesús la sufrió mucho tiempo.</p>
<p>Hablamos de un sufrimiento amoroso, es decir, quien mucho te ama mucho te sufre, porque en el amor siempre hay una carga fuerte y profunda de dolor. Pensemos en una madre de sufre la enfermedad de su hijo, que sufre el no poder pasar los tragos amargos o difíciles que toda persona humana tiene que pasar.</p>
<p>Jesús sufría a Teresa porque en su constante búsqueda por la verdad, por la vida, por la felicidad, Teresa tuvo que vivir situaciones difíciles de oscuridad, de miedo, de angustia, de limitación y de vulnerabilidad. Jesús se hizo a su condición, se hizo niño, joven, etc, etc.</p>
<p>Jesús pasó todo esto a su lado y como una madre no pudo evitarle a Teresa este camino doloroso pero necesario. </p>
<p>¿Quién te sufre hoy?, ¿a quién haces sufrir por amor?, ¿Por quién sufres?</p>
<p>Lo que Jesús quiere hoy de ti y de mí es que vivamos de cara a nuestra misión en la vida y que no dejemos nada por hacer. El quiere que vivamos la experiencia de estar cerca de El cara a cara, y que nadie nos aleje de esa experiencia que será sin lugar a dudas, la experiencia más fuerte y profunda del amor de Dios.</p>
<p>Paréceme andaba Su Majestad mirando y remirando por dónde me podía tornar a sí ¡Bendito seáis Vos, Señor, que tanto me habéis sufrido! V. 2, 8</p>
<p>¡Cuan cierto es sufrir Vos a quien os sufre que estéis con él! ¡Oh, qué buen amigo hacéis, Señor mío! ¡Cómo le vais regalando y sufriendo y esperáis a que se haga a vuestra condición y tan de mientras le sufrís Vos la suya. ¡Tomáis en cuenta, mi Señor, los ratos que os quiere, y con un punto de arrepentimiento olvidáis lo que os ha ofendido! V. 8,6</p>
<p>Cara a cara</p>
<blockquote><p>
Solamente una palabra, solamente una oración<br />
cuando llegue a tu presencia oh Señor.<br />
No me importa en qué lugar de la mesa<br />
me hagas sentar<br />
o el color de mi corona si la llego a ganar.<br />
&nbsp;<br />
Solamente una palabra, si es que aún me queda voz<br />
y si logra articularla tu presencia<br />
no te quiero hacer preguntas, sólo una petición<br />
y si puede ser a solas mucho mejor.<br />
&nbsp;<br />
Sólo déjame mirarte cara a cara<br />
y perderme como un niño en tu mirada,<br />
y que pase mucho tiempo y nadie diga nada<br />
porque estoy viendo al maestro cara a cara.<br />
&nbsp;<br />
Que se ahogue mi recuerdo en tu mirada<br />
quiero amarte en el silencio y sin palabras<br />
y que pase mucho tiempo y que nadie diga nada<br />
solo déjame mirarte cara a cara.<br />
&nbsp;<br />
Solamente una palabra, solamente una oración<br />
cuando llegue a tu presencia oh Señor.<br />
No me importa en qué lugar de la mesa<br />
me hagas sentar<br />
o el color de mi corona si la llego a ganar.<br />
&nbsp;<br />
Solo déjame mirarte cara a cara<br />
aunque caiga derretido en tu mirada<br />
derrotado y desde el suelo tembloroso y sin aliento<br />
aún te seguiré mirando mi maestro.<br />
&nbsp;<br />
Cuando caiga entre tus plantas de rodillas<br />
déjame llorar pegado a tus heridas<br />
y que pase mucho tiempo<br />
y que nadie me lo impida<br />
que esperado este momento toda mi vida.
</p></blockquote>
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		<item>
		<title>El Dios que se compadece</title>
		<link>https://cipecar.org/momentos-de-oracion/catequesis-y-solidaridad/cuarto-de-hora-de-oracion/secundaria/el-dios-que-se-compadece/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Dec 2002 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Secundaria]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Cuarto «Cuarto de Hora» Reflexión: Todos hemos escuchado alguna vez la parábola del hijo pródigo, se ha hecho en nuestra vida tan común escucharla que quizá ya no le prestamos atención. Pensamos en el hijo como el que vuelve a la casa del Padre y es recibido con infinito amor. Hoy detengámonos a mirar a [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Cuarto «Cuarto de Hora»</h2>
<h3>Reflexión:</h3>
<p>Todos hemos escuchado alguna vez la parábola del hijo pródigo, se ha hecho en nuestra vida tan común escucharla que quizá ya no le prestamos atención. Pensamos en el hijo como el que vuelve a la casa del Padre y es recibido con infinito amor.</p>
<p>Hoy detengámonos a mirar a ese Padre que compadecido del dolor de su hijo lo recibe y lo abraza con ternura y le toca devolviéndole y dejando que fluya entre los dos la certeza de que el amor es más fuerte que todo lo que pudo haberle causado dolor, y de todo lo que le pudo haber herido.Lc. 15</p>
<h3>Contenido Teresiano</h3>
<p>Compadecerse es ponerse en los zapatos del otro, es de los gestos más característicos del amor de Dios. En la Biblia en muchos momentos Dios se compadeció de su pueblo, cuando andaban como ovejas sin pastor, cuando estaban indefensos, tristes, solos. De muchas maneras trata de hacerse presente y de buscar la manera de ayudarlo para que no sigan sufriendo o no sigan cayendo.</p>
<p>Jesús fue compasivo con Teresa, la amaba tanto como nos ama a nosotros que su corazón se acercaba al de Teresa y lo llenaba de amor. La miraba y se unía a ella con el deseo de consolarla, de animarla a seguir adelante, sabiendo que sólo el amor le daría valor a todas las cosas.</p>
<blockquote><p>
¿De qué te afliges, pecadorcilla? ¿Yo no soy tu Dios? ¿No ves cuán mal allí soy tratado? Si me amas, por qué no te dueles de mí? Relación 27<br />
&nbsp;<br />
Estando un día muy apenada por el remedio de la Orden (su congregación), me dijo el Señor: «Haz lo que es en ti y déjame tú a Mí y no te inquietes por nada; goza del bien que te ha sido dado, que es muy grande; mi Padre se deleita contigo y el Espíritu Santo te ama». Relación 13<br />
&nbsp;<br />
«¿De qué temes? ¿No sabes que soy todopoderoso? Yo cumpliré lo que te he prometido.» V. 26,2
</p></blockquote>
<h3>Canta: Entra como puedas</h3>
<blockquote><p>
En lo oscuro de mi vida<br />
En las dudas te invoqué<br />
Y llegaste a mi vida<br />
Me tocaste con tu miel<br />
Y tu amor todo llenó<br />
Como el fuego me quemó<br />
Y en tus brazos como el oro<br />
Mi alma al fin brilló.<br />
&nbsp;<br />
Tócame con tu fuego que es amor<br />
límpiame y en tus brazos tómame<br />
pues en ti y por ti<br />
el mundo cambiará<br />
pues en ti y por ti<br />
el mundo cantará de tu amor.
</p></blockquote>
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			</item>
		<item>
		<title>El Dios que nos regala su Misericordia</title>
		<link>https://cipecar.org/momentos-de-oracion/catequesis-y-solidaridad/cuarto-de-hora-de-oracion/secundaria/el-dios-que-nos-regala-su-misericordia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Dec 2002 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Secundaria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://desarrollo.cipecar.org/?page_id=130</guid>

					<description><![CDATA[<p>Quinto «Cuarto de Hora» Reflexión: ¡No pesa, es mi hermano! Estábamos de excursión muy felices cuando apareció a lo lejos un niño de 8 años que traía sobre los hombros a otro más pequeñito como de 3. Su rostro era ardiente, sonrojado como el de los campesinos del lugar y muy expresivo. Ocultaba un cierto [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/momentos-de-oracion/catequesis-y-solidaridad/cuarto-de-hora-de-oracion/secundaria/el-dios-que-nos-regala-su-misericordia/">El Dios que nos regala su Misericordia</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Quinto «Cuarto de Hora»</h2>
<h3>Reflexión:</h3>
<p>¡No pesa, es mi hermano!</p>
<p>Estábamos de excursión muy felices cuando apareció a lo lejos un niño de 8 años que traía sobre los hombros a otro más pequeñito como de 3. Su rostro era ardiente, sonrojado como el de los campesinos del lugar y muy expresivo. Ocultaba un cierto cansancio producido sin duda por la distancia, lo difícil del lugar y el peso del niño.</p>
<p>Para dar calor humano y alimento a ese niñito pregunté con cariñosa cercanía: ¿qué amigo, pesa mucho? Y el con inefable expresión de cara y encogimiento de hombros que encerraban gran carga de amor, dice con fuerza y decisión: ¡No pesa, es mi hermano!, y agarrando más fuertemente al pequeño que sonríe y saluda con su manita emprende su camino.</p>
<h3>Contenido Teresiano</h3>
<p>Dios se manifiesta a Teresa a través de uno de los rasgos más profundos y delicados del amor incomprensible y poco entendible a la mente y al corazón humano: la misericordia. Es la expresión del enamorado que por la persona que ama sería capaz de todo. El perdón es una manifestación de la misericordia. Quien ama es capaz de perdonar todo, de disculpar todo, de esperar, de confiar.</p>
<p>Ser feliz es el reto de la criatura humana, ser feliz es la gran aventura que implica toda la vida. Vida que se entrelaza entre la búsqueda y el encuentro en lo cotidiano, en lo sencillo del amor. Es ahí donde se tejen las entrañas de misericordia.</p>
<p>Es al Dios misericordioso al que Teresa quiere que conozcamos a lo largo de todo lo que escribe y lo que hace, porque esa es su experiencia más profunda y sobrecogedora de amor.</p>
<blockquote><p>
«No parece, Dios mío, sino que prometí no guardar cosa de lo que os había prometido, aunque entonces no era esa mi intención. Mas veo tales mis obras después, que no sé qué intención tenía, para que más se vea quién Vos sois, esposo mío, y quién soy yo. Que es verdad, cierto, que muchas veces me templa el sentimiento de mis grandes culpas el contento que me da que se entienda la muchedumbre de vuestras misericordias». V. 4,3<br />
&nbsp;<br />
«Porque si os pagara algo del amor que me comenzaste a mostrar, no le pudiera yo emplear en nadie sino en Vos, y con esto se remediaba todo. Pues no lo merecí ni tuve tanta ventura, válgame ahora, Señor, vuestra misericordia». V. 4,4
</p></blockquote>
<h3>Canta: Ella baila sola</h3>
<blockquote><p>
Yo te quiero regalar palabras<br />
ser tu red para cuando caigas<br />
tomarte de la mano al andar&#8230;<br />
Y decirte cosas al oído<br />
ser tu manta cuando tengas frío<br />
y ser tu hombro para llorar&#8230;<br />
&nbsp;<br />
POR TI MI VIDA EMPEÑO<br />
POR UN MOMENTO DE VERTE SONREÍR<br />
POR TI MI ALMA VENDO<br />
A CAMBIO DEL TIEMPO<br />
QUE NECESITES PARA SER FELIZ<br />
&nbsp;<br />
Dejo todo por un beso tuyo<br />
quiero ser tu espada y tu escudo<br />
decirte que te quiero una vez mas<br />
Quiero ser tus alas y tu cielo<br />
quiero ser el mar y tu velero<br />
el suelo y tus pies para caminar&#8230;
</p></blockquote>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/momentos-de-oracion/catequesis-y-solidaridad/cuarto-de-hora-de-oracion/secundaria/el-dios-que-nos-regala-su-misericordia/">El Dios que nos regala su Misericordia</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
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	</channel>
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