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	<title>Do mana el agua pura archivos - Cipecar</title>
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	<description>Centro de Iniciativas de Pastoral de Espiritualidad</description>
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	<title>Do mana el agua pura archivos - Cipecar</title>
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		<title>Celebración comunitaria de la reconciliación. Si el grano de trigo muere, da mucho fruto (Juan 12,24)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 23 Mar 2021 15:40:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Do mana el agua pura]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>INVOCACIÓN AL ESPÍRITU: Ven, Espíritu. Pon en nosotros el deseo de ver a Jesús. FORMA DE ENTRAR MIRANDO. No os pido más sino que le miréis (Teresa de Jesús). Gocémonos, Amado, /  y vámonos a ver en tu hermosura / al monte o al collado / do mana el agua pura; / entremos más adentro [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>INVOCACIÓN AL ESPÍRITU: </strong>Ven, Espíritu. Pon en nosotros el deseo de ver a Jesús.</p>
<p><strong>FORMA DE ENTRAR MIRANDO.</strong> <em>No os pido más sino que le miréis </em>(Teresa de Jesús). <em>Gocémonos, Amado, /  y vámonos a ver en tu hermosura / al monte o al collado / do mana el agua pura; / entremos más adentro en la espesura </em>(Juan de la Cruz).</p>
<p><strong>Canto: </strong>ANDAMOS RODANDO TIERRA PORQUE SOMOS PEREGRINOS, PERO SIEMPRE EN EL CAMINO CON NOSOTROS VA JESÚS.</p>
<p><strong>SÍMBOLO: </strong>Un recipiente con tierra donde se depositan semillas.</p>
<p><strong>ORACIÓN: </strong>Infunde bondadosamente, Señor, tu gracia en nuestros corazones para que sepamos apartarnos de los errores humanos y sigamos las inspiraciones del Espíritu.</p>
<p><strong>ESCUCHA DE LA PALABRA: JUAN 12,20-33</strong></p>
<p>Mirarnos con la luz de la Palabra y no con nuestros esquemas mentales, siempre cortos. Entrar en nuestro corazón con su luz.</p>
<p><strong>Símbolo:</strong> Una persona mantiene un candil en alto mientras se proclama la Palabra.</p>
<blockquote><p><em>«Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo honrará.</em></p></blockquote>
<p><strong>REFLEXIÓN</strong></p>
<p><strong>Queremos ver a Jesús. </strong>Nos hemos reunido en comunidad porque queremos ver a Jesús. Lo buscamos juntos, en comunidad. A Jesús llegamos siempre en comunidad.</p>
<ul>
<li>¿Queremos ver a Jesús? El deseo es la antesala del encuentro.</li>
<li>¿Qué personas nos están ayudando en este momento a encontrar a Jesús? ¿A quiénes estamos ayudado nosotros?</li>
</ul>
<p><strong>Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. </strong>¡Qué valor da Jesús a la hora! No es una hora cualquiera. Es hora de verdad, hora de amor. Y la quiere vivir con valentía, con entrega total. No hay pereza ni lentitud en el esfuerzo.</p>
<ul>
<li>Y a nosotros, ¿qué nos pasa? ¿Vivimos con atención amorosa? ¿Cuánto tiempo se nos va sin vivirlo con intensidad? ¿Qué fuerza tiene en nosotros la pereza?</li>
</ul>
<p><strong>El grano de trigo. </strong>Jesús nos dice cómo entiende la vida sirviéndose de un ejemplo precioso. Jesús, en persona, es el grano de trigo, caído en tierra. No le quitan la vida, la da libremente. Su muerte es regalo (<em>mucho fruto</em>) para el mundo.</p>
<ul>
<li>¿Sabemos darnos, como Jesús, sabiendo que lo que no se da se pierde?</li>
</ul>
<p><strong>El que se ama a sí mismo, se pierde. </strong>Abrimos el oído para acoger en el corazón esta enseñanza valiente de Jesús: <em>perder para ganar.</em>  Solo es posible amar de esta manera con la fortaleza del Espíritu. <em>Esta fuerza tiene el amor, si es perfecto, que olvidamos nuestro contento para contentar a quien amamos</em> (Teresa de Jesús).</p>
<ul>
<li>¿Cómo entendemos nuestra vida? ¿Vivimos con sentido de vida eterna?</li>
</ul>
<p><strong>El que quiera servirme, que me siga. </strong>Servir y seguir: dos actitudes que nos pide Jesús a los discípulos. El Padre se alegra con nuestro modo de vivir, al parecerse al de Jesús.</p>
<ul>
<li>¿Hemos tomado conciencia de que si vivimos sirviendo, como Jesús, nos espera un final feliz, que se adelanta ya al momento presente?</li>
</ul>
<p><strong>Padre, glorifica tu nombre. </strong>Una plegaria comunitaria se eleva al cielo. La glorificación nos invita y mueve a la evangelización. La contemplación está vinculada con la acción.</p>
<ul>
<li><em>Padre, me pongo en tus manos. Sea lo que sea, te doy las gracias.</em></li>
<li><strong>Canto</strong>: Atrae a todos hacia ti, Señor, hacia ti, Señor.</li>
</ul>
<p><strong>TEXTO ILUMINADOR del papa Francisco</strong></p>
<p>El Maligno nos hace mirar nuestra fragilidad con un juicio negativo, mientras que el Espíritu la saca a la luz con ternura. La ternura es el mejor modo para tocar lo que es frágil en nosotros. El dedo que señala y el juicio que hacemos de los demás son a menudo un signo de nuestra incapacidad para aceptar nuestra propia debilidad, nuestra propia fragilidad. Sólo la ternura nos salvará de la obra del Acusador (cf. <em>Ap</em> 12,10). Por esta razón es importante encontrarnos con la Misericordia de Dios, especialmente en el sacramento de la Reconciliación, teniendo una experiencia de verdad y ternura. Paradójicamente, incluso el Maligno puede decirnos la verdad, pero, si lo hace, es para condenarnos. Sabemos, sin embargo, que la Verdad que viene de Dios no nos condena, sino que nos acoge, nos abraza, nos sostiene, nos perdona. La Verdad siempre se nos presenta como el Padre misericordioso de la parábola (cf. <em>Lc</em> 15,11-32): viene a nuestro encuentro, nos devuelve la dignidad, nos pone nuevamente de pie, celebra con nosotros, porque «mi hijo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado»</p>
<p>También a través de la angustia de José pasa la voluntad de Dios, su historia, su proyecto. Así, José nos enseña que tener fe en Dios incluye además creer que Él puede actuar incluso a través de nuestros miedos, de nuestras fragilidades, de nuestra debilidad. Y nos enseña que, en medio de las tormentas de la vida, no debemos tener miedo de ceder a Dios el timón de nuestra barca. A veces, nosotros quisiéramos tener todo bajo control, pero Él tiene siempre una mirada más amplia. (Patris Corde, 2).</p>
<p><strong>SILENCIO MEDITATIVO. CONFESIÓN COMUNITARIA: Yo confieso…</strong></p>
<p><strong>Canto: SUS HERIDAS NOS HAN CURADO. ¡FELIZ ITINERARIO HACIA PASCUA!</strong></p>
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		<title>Semana de espiritualidad: 4º día: María, Señora de la Vida. De ti nace la Vida</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 23 Mar 2021 11:27:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Do mana el agua pura]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>INVOCACIÓN AL ESPÍRITU: Ven, Espíritu. Enséñanos a mirarnos en la belleza de María. PROCESIÓN CON LA PALABRA. María es el arca de la alianza. Por donde pasa despierta la alegría. Su gozo toca el dolor de la humanidad. Nos acercamos a ella con una mirada contemplativa. Una persona entra con la Palabra y la coloca [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>INVOCACIÓN AL ESPÍRITU: </strong>Ven, Espíritu. Enséñanos a mirarnos en la belleza de María.</p>
<p><strong>PROCESIÓN CON LA PALABRA.</strong> María es el arca de la alianza. Por donde pasa despierta la alegría. Su gozo toca el dolor de la humanidad. Nos acercamos a ella con una mirada contemplativa. <em>Una persona entra con la Palabra y la coloca en un lugar destacado. Se escucha el canto que sigue.      </em></p>
<p><strong>CANTO: Habitaré (Aim Karem).</strong></p>
<p><strong>SALUDO A MARÍA CON LA IGLESIA</strong>: Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo&#8230;</p>
<p><strong>REFLEXIÓN</strong></p>
<p><strong>María, dadora de vida. </strong>En María se dan cita el don de Dios y la respuesta de fe. María es la mujer nacida de Dios y lo que nace de ella es Jesús, el hijo de Dios. En ella respiramos los perfumes del Evangelio. La escucha transformó la Palabra en parte de sí misma.</p>
<ul>
<li><em>Haz lo que es en ti. Déjame tú hacer a mí. No te inquietes por nada. </em></li>
</ul>
<p><strong>Valle de lágrimas. </strong>Todos hemos pasado y pasamos en la vida por momentos difíciles, momentos en los que no hemos entendido o aceptado el plan de Dios. Incluso nos ha brotado la queja, como le pasó al pueblo de Israel. María, la Señora de la vida, nos invita a mirar a Jesús en la cruz, con e<em>l pecho del amor muy lastimado</em> (Juan de la Cruz) que se abre para mostrar el amor. No hay otro camino para la vida.</p>
<ul>
<li><strong>Canto: </strong><em>Sé mi luz, enciende mi noche. (Una persona entra en el lugar de la celebración con un cirio encendido y lo coloca junto a la Palabra). </em></li>
</ul>
<p><strong>Tanto amó Dios al mundo. </strong>¿Por qué Dios nos ha amado tanto? ¿Por qué ha entregado a su hijo? Para que tengamos vida. Los motivos de Dios, que son siempre por amor, dan un nuevo sentido a nuestro vivir. Estamos ante el amor entregado: la Anunciación llevada hasta sus últimas consecuencias. La experiencia de María fue entender que Dios quería salvarnos a base de amor, que nada le obligaba a amar y, sin embargo, eligió amar. Gracias a tanto amor, María leyó y cantó la historia como una historia de salvación.</p>
<ul>
<li>¿Cómo leemos nuestra vida? ¿Qué historia cantamos?</li>
</ul>
<p><strong>Salve, raíz, salve, puerta, que dio paso a nuestra luz. </strong>María lo ha recibido todo de Dios. Por eso es amiga de la vida, no se aparta de nuestro mundo dejándolo abandonado. Ella es nuestra Madre de misericordia.</p>
<ul>
<li>¿Cómo se nota que somos amigos de la vida?</li>
<li>¿Sentimos la llamada a curar, cuidar y acompañar?</li>
</ul>
<p><strong>Nuestro Fiat. </strong>María vivió una historia de amor. Supo que a Dios no le quedó nada por hacer para que tuviéramos vida nueva. Ella nos enseña a dejarnos amar. Con su <em>fiat</em> nos dice que el sentido de la vida está en nuestras manos y consiste en aceptar el amor crucificado de Jesús que se entrega por nosotros.</p>
<ul>
<li><strong>Canto:</strong> <em>Quiero decir que sí como tú María.</em></li>
</ul>
<p><strong>María, manantial de pureza. </strong>Sentimos el impulso de acercarnos a María. Al acercarnos a María percibimos la luz y la verdad, entendemos la historia humana como un espacio de misericordia, descubrimos que Dios nunca pierde la esperanza en el mundo por muy perdido que este esté, comprendemos que cualquier situación es una oportunidad para obrar con los mismos sentimientos de Jesús.</p>
<ul>
<li>Renovamos nuestro bautismo: obra del amor de Dios en nosotros y respuesta fe en medio de la Iglesia. (Fórmula bautismal de la noche de Pascua).</li>
<li><strong>Canción:</strong> Mi alma canta (Gen verde).</li>
</ul>
<p><strong>ESCUCHA DE LA PALABRA: JUAN 3,14-21</strong></p>
<blockquote><p>Porque tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.</p></blockquote>
<p><strong>TESTIMONIO: </strong>Nuestra casa es un lugar de resurrección (<em>INMA SOLER &#8211; COMUNIDAD VILLA TERESITA. Auxiliares del Buen Pastor).</em></p>
<p><strong>TEXTO ILUMINADOR del papa Francisco</strong></p>
<p>Ser padre significa introducir al niño en la experiencia de la vida, en la realidad. No para retenerlo, no para encarcelarlo, no para poseerlo, sino para hacerlo capaz de elegir, de ser libre, de salir. Quizás por esta razón la tradición también le ha puesto a José, junto al apelativo de padre, el de “castísimo”. No es una indicación meramente afectiva, sino la síntesis de una actitud que expresa lo contrario a poseer. La castidad está en ser libres del afán de poseer en todos los ámbitos de la vida. Solo cuando un amor es casto es un verdadero amor.</p>
<p>El amor que quiere poseer, al final, siempre se vuelve peligroso, aprisiona, sofoca, hace infeliz. Dios mismo amó al hombre con amor casto, dejándolo libre incluso para equivocarse y ponerse en contra suya. La lógica del amor es siempre una lógica de libertad, y José fue capaz de amar de una manera extraordinariamente libre. Nunca se puso en el centro. Supo cómo descentrarse, para poner a María y a Jesús en el centro de su vida. (Patris Corde, 7).</p>
<p><strong>ORACIÓN CONTEMPLATIVA. </strong>Miramos el cuadro de <em>La Piedad </em>y damos gracias a Jesús y a María por su amor hasta el extremo.</p>
<p><strong>Canto: </strong>María, de ti nace la vida, de ti brota el amor. María, de ti parte el camino que lleva hasta el Señor. ¡MARÍA!</p>
<p><strong>PADRE NUESTRO. BENDICIÓN. </strong></p>
<p>Equipo CIPE.</p>
<p><iframe title="YouTube video player" src="https://www.youtube.com/embed/KkgBmvgFUrw" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
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		<title>Semana de espiritualidad: 3º día: La casa de mi Padre (Juan 2,16)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 23 Mar 2021 11:01:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Do mana el agua pura]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>INVOCACIÓN AL ESPÍRITU: Ven, Espíritu. Ayúdanos a vivir con quien sabemos nos ama. SÍMBOLO: Imagen de la catedral gótica de Burgos, reflejo de la belleza del ser humano habitado por la gracia. REFLEXIÓN Se acerca la Pascua. En medio de la pandemia. Fiesta de liberación. Recuerdo del paso del pueblo a la libertad, tarea pendiente [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>INVOCACIÓN AL ESPÍRITU: </strong>Ven, Espíritu. Ayúdanos a vivir con quien sabemos nos ama.</p>
<p><strong>SÍMBOLO:</strong> Imagen de la catedral gótica de Burgos, reflejo de la belleza del ser humano habitado por la gracia.</p>
<p><strong>REFLEXIÓN</strong></p>
<p><strong>Se acerca la Pascua. </strong>En medio de la pandemia. Fiesta de liberación. Recuerdo del paso del pueblo a la libertad, tarea pendiente de liberación de tantos pueblos y personas, de tantas mujeres esclavas de la trata. Dentro del jubileo de nuestra catedral: memoria histórica de una comunidad, con la que nos sentimos en comunión sabiéndonos todos amados por Dios.</p>
<ul>
<li>Proyección de imágenes de personas de Siria y de pateras, mientras se escucha la música de Nabucco.</li>
</ul>
<p><strong>La tienda del encuentro. </strong>En el camino por el desierto del pueblo de Israel<em> la tienda del encuentro </em>era signo visible de la presencia de Dios. Jesús es ahora para nosotros <em>tienda de encuentro.</em> Es un signo visible de la presencia de Dios. En él todos nos sentimos en comunión y adoramos al Padre en espíritu y verdad. Jesús nos ha revelado también que cada uno de nosotros, cada persona, somos morada de Dios: <em>vendremos a él y haremos morada en él. </em></p>
<ul>
<li>Momento de silencio para mirarnos a nosotros y a los demás con esta dignidad y belleza que nos ha dado el Padre.</li>
</ul>
<p><strong>La casa de mi Padre. </strong>Así llama Jesús a nuestra morada interior. Jesús reconoce a Dios como su propio Padre; todo lo que él hace está inspirado por Dios y da testimonio de cómo es él. ¿Cómo nos vemos por dentro? ¿Como casa del Padre? ¿Como mercado? ¿Como lugar de silencio y atención amorosa? ¿Como espacio habitado por mil ruidos? ¿Cuidamos nuestra interioridad? ¿Cómo lo hacemos?</p>
<ul>
<li>Jesús, entra dentro de nosotros, limpia nuestra casa interior con tu misericordia. Enséñanos a hacer lo mismo con los demás.</li>
<li>Padre, tú habitas en cada uno de nosotros. No estás lejos. Somos tu casa, donde tú habitas.</li>
<li>Espíritu Santo, tú que habitas en nuestra morada interior, no dejes que entren en nosotros cosas que te entristezcan.</li>
<li>Testimonio: <em>El día que comprendí esto todo se iluminó en mi interior y querría contar muy bajito este secreto a todos los que amo para que también ellos se unan a Dios… Esta intimidad con Él en lo interior ha sido el hermoso sol que ha iluminado mi vida convirtiéndola en un cielo anticipado. Y eso es lo que me sostiene hoy en medio de los sufrimientos. No tengo miedo a mi debilidad, porque el Dios fuerte está en mi</em> (Isabel de la Trinidad).</li>
</ul>
<p>Canto: <em>Me postraré en tu presencia…</em></p>
<p><strong>Allí me dio su pecho. </strong>El proyecto de Jesús es dar la vida en la cruz. Pero eso no es el final; la última palabra la tiene el Padre, levantándolo, resucitándolo. Jesús es una fuente que mana de su pecho, abierto para dar vida a todos. Todo nuestro bien consiste en aprender a recibir.</p>
<ul>
<li>Miramos una imagen de Cristo Crucificado. Y recordamos y oramos con las palabras de Juan de la Cruz: <em>Allí me dio su pecho, / allí me enseñó ciencia muy sabrosa; y yo le di de hecho / a mí sin dejar cosa: / allí le prometí de ser su esposa.</em></li>
</ul>
<p><strong>Nuestros pasos como discípulos de Jesús. R</strong><strong>ecordar</strong> a Jesús; el Espíritu <em>mantiene vivo el recuerdo de Jesús en las comunidades; </em><strong>comprender</strong> a Jesús a la luz de la resurrección; <strong>creer</strong> participando en el acontecimiento de salvación y siendo sus testigos; <strong>orar</strong> en la interioridad habitada por el Espíritu.</p>
<p><strong>ESCUCHA DE LA PALABRA: JUAN 2,13-25</strong></p>
<blockquote><p><em>Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados</em><em> les dijo: «Quitad esto de aquí: no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre». </em><em>«Destruid este templo, y en tres días lo levantaré». Los judíos replicaron: «Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?». Pero él hablaba del templo de su cuerpo.</em></p></blockquote>
<p><strong>TESTIMONIO: </strong>¿Cómo ha ido creciendo en mí el aprecio a la dignidad y belleza de cada persona? (Maribel Briones).</p>
<p><strong>TEXTO ILUMINADOR del papa Francisco</strong></p>
<p><em>Este Niño es el que dirá: «Os aseguro que siempre que lo hicisteis con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis» (Mt 25,40). Así,  cada persona necesitada, cada pobre, cada persona que sufre, cada moribundo, cada extranjero, cada prisionero, cada enfermo son “el Niño” que José sigue custodiando. Por eso se invoca a san José como protector de los indigentes, los necesitados, los exiliados, los afligidos, los pobres, los moribundos. Y es por lo mismo que la Iglesia no puede dejar de amar a los más pequeños, porque Jesús ha puesto en ellos su preferencia, se identifica personalmente con ellos. De José debemos aprender el mismo cuidado y responsabilidad: amar al Niño y a su madre; amar los sacramentos y la caridad; amar a la Iglesia y a los pobres. En cada una de estas realidades está siempre el Niño y su madre.</em> (Patris Corde, 5).</p>
<p><strong>SÚPLICA. </strong><em>Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida; gozar de la dulzura del Señor, contemplando su templo (Sal 27,4). </em></p>
<p><strong>Padre nuestro. Bendición. </strong></p>
<p>Equipo: CIPE</p>
<p><iframe title="YouTube video player" src="https://www.youtube.com/embed/8v2Xi66PlRU" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/momentos-de-oracion/semanas-de-espiritualidad/do-mana-en-agua-pura/semana-de-espiritualidad-3o-dia-la-casa-de-mi-padre-juan-216/">Semana de espiritualidad: 3º día: La casa de mi Padre (Juan 2,16)</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
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		<title>Semana de espiritualidad: 2º día: Jesús subió con ellos a un monte alto (Marcos 9,2)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 23 Mar 2021 10:52:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Do mana el agua pura]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>INVOCACIÓN AL ESPÍRITU: Ven, Espíritu. Tú nos enseñas a escuchar a Jesús. GESTO PROFÉTICO: Una persona lleva la Palabra y la pone mirando al pueblo. Las comunidades cristianas y las personas concretas están necesitadas de aliento. En silencio, ponemos ante la Palabra nombres de personas y comunidades. REFLEXIÓN Experiencias del Espíritu. ¿Para quién son? ¿Son [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/momentos-de-oracion/semanas-de-espiritualidad/do-mana-en-agua-pura/semana-de-espiritualidad-2o-dia-jesus-subio-con-ellos-a-un-monte-alto-marcos-92/">Semana de espiritualidad: 2º día: Jesús subió con ellos a un monte alto (Marcos 9,2)</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>INVOCACIÓN AL ESPÍRITU: </strong>Ven, Espíritu. Tú nos enseñas a escuchar a Jesús.</p>
<p><strong>GESTO PROFÉTICO: </strong>Una persona lleva la Palabra y la pone mirando al pueblo. Las comunidades cristianas y las personas concretas están necesitadas de aliento. En silencio, ponemos ante la Palabra nombres de personas y comunidades.</p>
<p><strong>REFLEXIÓN</strong></p>
<p><strong>Experiencias del Espíritu.</strong> ¿Para quién son? ¿Son para gente sin problemas, acomodada, solo con ganas de hacer turismo interior? De ninguna manera. Las experiencias luminosas acontecen cuando hemos palpado la oscuridad. Son necesarias para entender el misterio de Jesús, para comprender nuestra propia vida: <em>andaba mi alma cansada por las ruines costumbres que tenía</em> (Teresa de Jesús). El Espíritu nunca nos abandona. Él actúa cuando peor estamos; él está en las crisis fuertes, de todo tipo, que nos acechan en este momento.</p>
<ul>
<li>¿Cómo percibimos nuestra vida aquí y ahora?</li>
<li>¿Sentimos la necesidad de ponernos en manos del Espíritu?</li>
<li>Audición de la canción:<em> REZARÉ, PEDIRÉ PORQUE EL MUNDO NO CAMBIE MI VIDA. BUSCARÉ, SEGUIRÉ LA VERDAD DE MI CORAZÓN. (CD: Vivid en el Señor, Brotes de Olivo).<br />
</em></li>
</ul>
<p><strong>Una realidad que descoloca.</strong> La experiencia que tuvieron los discípulos nos puede ayudar a entender esto. Seguían a Jesús con alegría. Pero, de repente, el anuncio que hizo Jesús de su pasión y muerte los descolocó. ¿Merecía la pena seguir detrás de Jesús? Esperaban un tipo diferente de Mesías del que Jesús les presentaba. Entraron en crisis. A nosotros, la constatación de vivir en un mundo al que nos cuesta entender, la experiencia palpable de la enfermedad nuestra o de los nuestros, la falta de energía para vivir, puede llevarnos también a la crisis. Las certezas que nos acompañaban se vuelven niebla que impide ver el camino. La oración se hace difícil. ¿Qué hacer?</p>
<ul>
<li>¿Qué nos pasa? ¿Dónde estamos?</li>
<li>¿Cómo percibimos el caminar de nuestra iglesia?</li>
</ul>
<p><strong>Subir al monte. </strong>Jesús no nos abandona. No abandona a sus discípulos y no nos abandona a nosotros, que le seguimos en esta hora. Aunque le dejemos nosotros, él no nos deja. Se interesa por nosotros; nos cuida. Para Jesús, el monte, siguiendo la tradición del pueblo de Israel, era un lugar muy importante; allí se retiraba para estar a solas con su Abbá, para recrear su identidad más profunda y retomar el camino del Evangelio con fuerza. Y al monte lleva a sus amigos para que vean las cosas con más luz y encuentren nuevos cimientos para construir la casa.</p>
<ul>
<li>¿A qué experiencia fuerte nos invita Jesús en este momento?</li>
<li>¿Qué aspectos de nuestra vida de fe necesitan más luz para seguir adelante?</li>
</ul>
<p><strong>Dios se manifiesta. </strong>No oculta su rostro. Siempre ha querido manifestarse. Nos busca mucho más que nosotros a él. Cree en nuestras posibilidades. Quiere despertar y liberar dentro de nosotros una vida nueva. Es amor, eso lo explica todo. Su gloria se manifiesta en la persona de Jesús. Los vestidos morados de la pasión se revisten del color luminoso de la resurrección. El Padre nos invita a poner los ojos en Jesús, a confiar en él. Jesús es la plenitud de la vida. ¿Permaneceremos ciegos ante Jesús?</p>
<ul>
<li>¿Dónde y cómo percibimos que Dios se manifiesta en nuestra vida?</li>
<li>¿Nos sentimos llamados a vivir en confianza?</li>
</ul>
<p><strong>«Este es mi Hijo, el amado; escuchadlo».</strong> El Padre nos manifiesta claramente su propuesta: <em>Este es, el amado, escuchadlo. </em>La postura adecuada frente a Jesús es escucharlo y seguirlo. En el Espíritu escuchamos a Jesús y concentramos en él la mirada. Todo está dicho en Jesús. El único rostro que tenemos que contemplar para adentrarnos en el misterio de Dios es el de Jesús.</p>
<ul>
<li>Interiorizamos estas palabras, las repetimos: <em>Este es mi Hijo… el amado… escuchadlo.</em> <em>Tú eres Jesús… el amado… te escuchamos… háblanos.</em></li>
</ul>
<p><strong>Estar con él. </strong>La noche, la crisis, los miedos forman parte de nuestra naturaleza. Pero Jesús está, camina con nosotros. Hemos sido llamados para estar con él, para vivir su presencia dentro, como dos vidas que se encuentran. Estar con él en el monte y en la vida cotidiana. Cultivar la oración interior, la mirada amorosa: <em>mira que te mira</em>. Y de ahí nacen obras de compasión y ternura. Es hora de encarnar el Evangelio.</p>
<ul>
<li>Escuchar el mensaje de Miguel Márquez a los GOT.</li>
<li>Canción: Juntos andemos, Señor.</li>
</ul>
<p><strong>ESCUCHA DE LA PALABRA: MARCOS 9, 2-10</strong></p>
<blockquote><p>Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, subió aparte con ellos solos a un monte alto, y se transfiguró delante de ellos. <em>Se formó una nueve, que los cubrió y salió una voz de la nube: “Este es mi Hijo, el amado; escuchadlo”.  </em>De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos.</p></blockquote>
<p><strong>TESTIMONIO: </strong>Mi experiencia en el monte (Dionisio Tomás Sanchís).</p>
<p><strong>TEXTO ILUMINADOR del papa Francisco</strong></p>
<p>José no es un hombre que se resigna pasivamente. Es un protagonista valiente y fuerte. La acogida es un modo por el que se manifiesta en nuestra vida el don de la fortaleza que nos viene del Espíritu Santo. Solo el Señor puede darnos la fuerza para acoger la vida tal como es, para hacer sitio incluso a esa parte contradictoria, inesperada y decepcionante de la existencia (Patris Corde, 4).</p>
<p><strong>SÚPLICAS</strong>: Con esta respuesta: <em>Tu Palabra nos da vida.</em> <strong>Padre nuestro. Bendición. </strong></p>
<p>Equipo CIPE.</p>
<p><iframe title="YouTube video player" src="https://www.youtube.com/embed/b19U0k7KSd0" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
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		<title>Semana de espiritualidad: 1º día: La llevaré al desierto y le hablaré al corazón (Oseas 2,14).</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 22 Mar 2021 12:01:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Do mana el agua pura]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>DO MANA EL AGUA PURA Semana de Espiritualidad en tiempos de pandemia. INVOCACIÓN AL ESPÍRITU: Ven, Espíritu. Espíritu Santo, enséñanos a poner nuestros pies en las pisadas de Jesús. SÍMBOLO: Huellas en el pasillo. Una persona las pisa. Camino hacia la Pascua. AUDICIÓN DE LA CANCIÓN: LA LLEVARÉ AL DESIERTO. De la Fraternidad Misionera Verbum [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h1><strong>DO MANA EL AGUA PURA </strong></h1>
<h1><strong>Semana de Espiritualidad en tiempos de pandemia.</strong></h1>
<p><strong>INVOCACIÓN AL ESPÍRITU: </strong>Ven, Espíritu.</p>
<p>Espíritu Santo, enséñanos a poner nuestros pies en las pisadas de Jesús.</p>
<p><strong>SÍMBOLO:</strong> <em>Huellas en el pasillo.</em> Una persona las pisa. Camino hacia la Pascua.</p>
<p><strong>AUDICIÓN DE LA CANCIÓN: LA LLEVARÉ AL DESIERTO. </strong>De la Fraternidad Misionera Verbum Dei.</p>
<p><strong>REFLEXIÓN</strong></p>
<p><strong>El Espíritu empujó a Jesús al desierto. </strong>Como condujo al pueblo de Israel. Aún resonaban las amorosas palabras del Padre en sus oídos: <em>Tú eres mi Hijo muy querido, en ti tengo puesta toda mi predilección </em>(Mc 1,11). El Espíritu nos acompaña. Él guía nuestra vida.</p>
<ul>
<li>¿Nos sentimos empujados/as por el Espíritu?</li>
<li>¿Cómo discernimos su presencia en la vida?</li>
<li>Dios nos ama. ¿Nos sentimos amados/as por él?</li>
</ul>
<p><strong>¿Qué es el desierto? </strong>Llamamos desierto a un lugar solitario, donde hay silencio. Puede ser un lugar árido o un lugar frondoso. Pero muchos de nosotros nunca estaremos en ese tipo de lugares. ¿Significa eso que no podremos tener experiencia del desierto? El desierto es la complejidad de la vida, tal como se nos presenta en este momento, pandemia incluida. En el aquí y ahora de nuestra vida Dios quiere hablarnos al corazón.</p>
<ul>
<li>Nos acercamos a nuestra vida y visualizamos el momento que estamos viviendo.</li>
<li>No veamos el momento presente, por complejo que sea, como algo que tiene que pasar para poder encontrar la paz y la serenidad en el interior. Dios quiere acercarse a nuestra vida en este momento, tal como estamos. Aquí y ahora</li>
</ul>
<p><strong>El desierto es un tiempo de prueba. </strong>La tentación es todo lo que nos puede alejar de lo que somos por gracia creadora. Nos fijamos en Jesús. Él fue tentado durante toda su vida. Y constantemente renovó su SÍ al proyecto del Padre. Prefirió el proyecto, de compasión y ternura para todos, del Padre, a las propuestas halagadoras del enemigo:<em> No sea lo que yo quiero, sino lo que quieras tú</em> (Mc 14,35). Dios está siempre con nosotros en los conflictos de la historia. Con Dios a nuestro lado confiamos salir airosos de la prueba.</p>
<ul>
<li>¿Cómo discernimos las tentaciones en la vida?</li>
<li>¿Percibimos la presencia amorosa del Padre a nuestro lado? ¿Confiamos?</li>
</ul>
<p><strong>El desierto es tiempo de escucha de la Palabra.</strong> En el desierto acontece la escucha. En la complejidad de la vida acontece la escucha. En las dificultades acontece la escucha. <em>Entre los pucheros</em>, que decía Teresa de Jesús. A Jesús, en el desierto, el corazón se llenó de la buena nueva de la Palabra de Dios. <em>La escucha de la Palabra es el arte de estudiar el corazón de Dios </em>(San Gregorio Magno).</p>
<ul>
<li>¿Cuál es nuestra relación con la Palabra?</li>
<li>¿Qué nos enseña san José para escuchar la Palabra?</li>
</ul>
<p><strong>El desierto es un camino hacia libertad, hacia una nueva humanidad. </strong>Eso fue lo que experimentó el pueblo de Israel. Durante cuarenta años fue liberado de raíces profundas de esclavitud que no le dejaban ser libre. Esta fue la experiencia que revivió Jesús. Nosotros necesitamos estos tiempos fuertes para que se den los cambios que necesitamos y nuestra fe sea probada como el oro en el crisol.</p>
<ul>
<li>¿Qué novedad quiere Dios que surja en nuestra vida?</li>
<li>¿Qué nos impide ser libres?</li>
</ul>
<p><strong>Del desierto al anuncio del Evangelio. </strong>Para dar vida en abundancia y entregarla. Sin miedo. Eso fue lo que hizo Jesús: del desierto se marchó a Galilea para anunciar el Evangelio. La tentación no le quitó el ánimo. La escucha prolongada de la Palabra le llenó de entusiasmo el corazón.</p>
<ul>
<li>¿Sentimos la urgencia de anunciar el Evangelio?</li>
<li>¿Lo anunciamos con alegría?</li>
</ul>
<p><strong>ESCUCHA DE LA PALABRA: MARCOS 1,14-15</strong></p>
<blockquote><p><em>En aquel tiempo, el Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días siendo tentado por Satanás. </em><em>Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. </em><em>Decía: Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio. </em></p></blockquote>
<p>Momento de silencio con música mp3 Implora. Imágenes del desierto en PowerPoint</p>
<p><strong>TEXTO ILUMINADOR del papa Francisco</strong></p>
<p>La felicidad de José no está en la lógica del auto-sacrificio, sino en el don de sí mismo. Nunca se percibe en este hombre la frustración, sino solo la confianza. Su silencio persistente no contempla quejas, sino gestos concretos de confianza (Patris Corde, 7).</p>
<p><strong>TESTIMONIO: </strong>Mi experiencia en el desierto (Maximiliano Herraiz).</p>
<p><strong>PROPUESTA: CONVERTÍOS Y CREED EN EL EVANGELIO </strong></p>
<ul>
<li>Vivamos este momento como tiempo decisivo, como momento de verdad.</li>
<li>El Reino de Dios está cerca de nosotros. Está tan cerca, que está dentro de nosotros. Es hora de descubrirlo, de vivirlo.</li>
<li>Dios llega siempre a nuestra vida como don. Acojámoslo con gozo.</li>
<li>Solo ante la buena nueva del Evangelio merece que abramos el corazón y nos convirtamos a su proyecto. No tengamos miedo de tomar otra dirección, otro rumbo. Dejemos que el proyecto amoroso de Dios invada nuestra vida.</li>
<li>No nos preocupemos de los errores. No nos desanimemos. Incorporemos esos fallos a nuestra realidad para crecer en confianza.</li>
<li><em>No tengas miedo de la santidad. No te quitará fuerzas, vida o alegría. Todo lo contrario, porque llegarás a ser lo que el Padre pensó cuando te creó y serás fiel a tu propio ser </em>(Gaudete et exultate, 32).</li>
</ul>
<p>Símbolo: <em>Huellas en el pasillo.</em> Una persona, camino hacia la Pascua, las recorre.</p>
<p><strong>SÚPLICAS. </strong>Con esta respuesta<em>: No nos dejes caer en la tentación.</em></p>
<p><strong>PADRE NUESTRO. BENDICIÓN.</strong></p>
<p>Equipo CIPE.</p>
<p><iframe title="YouTube video player" src="https://www.youtube.com/embed/MWAKeMpibXU" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/momentos-de-oracion/semanas-de-espiritualidad/do-mana-en-agua-pura/la-llevare-al-desierto-y-le-hablare-al-corazon-oseas-214/">Semana de espiritualidad: 1º día: La llevaré al desierto y le hablaré al corazón (Oseas 2,14).</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
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