“Cristo es mío y todo para mi”. SEMANA DE ESPIRITUALIDAD.

SEMANA DE ESPIRITUALIDAD EN LA CUARESMA

¿Quién eres?
Un hombre pequeño de estatura, moreno, místico, humano,  de un pueblo de Castilla: Fontiveros

DOS PROPUESTAS PARA EL CAMINO:

* LEE A SAN JUAN DE LA CRUZ

“Suele acontecer que estando desconsolados, desolados o distraídos y muy entretenidos en pequeñeces y diversiones, al tomar por remedio leer un rato la Llama, se te encienda y se te avive el deseo del servicio de Dios. Es posible que… vuelva a brotar esa planta débil y exótica del entusiasmo y de la fe” (El «Doctor Ambrosio de Villarreal (Pacho), el médico que asistió a San Juan en sus últimos días y a quien el santo le regaló un ejemplar de su obra).

* UNA PÁGINA O DOS DE SAN JUAN DE LA CRUZ CADA DÍA TE DESCANSARÍA EN TUS TRABAJOS TAN FATIGOSOS DE MARRUECOS. SERÍA UN POCO DE AGUA FRESCA EN MEDIO DE UNA JORNADA ARDIENTE DE VIAJE. (Carlos de Foucauld a un amigo).

UN ANAWIN PEREGRINO DEL HAMBRE

Tomó conciencia de lo que es ser pobre. Escogió ser pobre como verdad de su vida. Expuesto a ser mirado únicamente por Jesús (Lc 21,1-4). Esto explica su vida.   
Creció viendo a su madre Catalina luchar, llorar, reír, trabajar sin descanso, sacando adelante a su familia con más coraje que medios.

Canto: Haz de mí un anawin, hazme pobre, un anawin. Un anawin, un pobre, haz de mí, mi Dios, un anawin.

UN MUDEJARIILO

Quebrantado… Cárcel, incomprensiones… Todo ello vivido en un abandono en Dios.

En la prisión de Toledo, oye el sonido del Tajo y le brota el canto.

Que bien sé yo la fonte que mana y corre,
aunque es de noche.
Aquella eterna fonte está escondida,
que bien sé yo do tiene su manida,
aunque es de noche.

ENAMORADO DE MARÍA

Se decidió por la orden de los carmelitas por la presencia de María.
Cuando tuvo que decir quién era María para él, la definió como aquella que “siempre su moción
fue por el Espíritu Santo” (3S 2,10).
Ahondó en el asombro de María en la Encarnación:

Y la Madre estaba en pasmo
de que tal trueque veía:
el llanto del hombre en Dios,
y en el hombre la alegría.

SILENCIO Y COMUNICACIÓN 

Conjugó el silencio y la soledad con la comunicación.
Con la Madre Teresa en Medina, Valladolid, Ávila…
Con laicos: Ana de Peñalosa, doctor Villarroel…
Regala gratuitamente la luz y amor recibidos.

Un solo pensamiento del hombre vale más que todo el mundo, por eso sólo Dios es digno de él.
A la tarde te examinarán el amor
¡Oh dulcísimo amor de Dios, mal conocido! El que halló sus venas descansó.
Adonde no hay amor, pon amor y sacarás amor.

Dichos de luz y amor. Podríamos aprender de memoria alguno de ellos.

ATRAPADO POR EL ABSOLUTO

Con la experiencia de Dios, que se comunica:

«Comunícase Dios en esta interior unión al alma con tantas veras de amor, que no hay afición de madre que con tanta ternura acaricie a su hijo, ni amor de hermano ni amistad de amigo que se le compare… como si Él fuese su siervo y ella fuese su señor; y está tan solícito en la regalar, como si Él fuese su esclavo y ella fuese su Dios. ¡Tan profunda es la humildad y dulzura de Dios!”

Con la experiencia de Jesús, como Amado

Mi Amado, las montañas,
los valles solitarios nemorosos,
las ínsulas extrañas,
los ríos sonorosos,
el silbo de los aires amorosos,
la noche sosegada
en par de los levantes de la aurora,
la música callada,
la soledad sonora,
la cena que recrea y enamora.

Con la experiencia del Espíritu Santo como fuego:

Es como el fuego que embiste un madero. Primero expulsa de él las humedades e impurezas y el madero parece gemir y se pone negro y feo. Pero, una vez que el fuego ha purificado el madero, lo transforma en llama luminosa.

Andando enamorado

Pues ya si en el ejido,
de hoy más no fuere vista ni hallada,
diréis que me he perdido,
que andando enamorada,
me hice perdidiza y fui ganada.

En Úbeda se fue a cantar maitines al cielo.

UN DESAFÍO

«Oh almas criadas para estas grandezas y para ellas llamadas ¿qué hacéis?, ¿en qué os entretenéis?
(Juan de la Cruz, Cántico espiritual 39, 7).

UN RESUMEN PRECIOSO

Un hermano de mi comunidad, Eulogio Pacho, que dedicó muchas horas a estudiar a Juan de la Cruz, dibujó este esbozo inigualable.

Hombre de mirar suave y apacible conversación.
Amigo de silencio y soledad, pero abierto a la comunicación honda con las personas.
Afectuoso y comprensivo con los demás.
Conjugaba la firmeza con la afabilidad y hasta con la ternura.
Su sensibilidad vibraba con fuerza ante el bien y la belleza.
Humilde, pacífico y obediente, reaccionaba sin miedo ante la falsedad, la incoherencia, la insidia.
Maestro en los caminos del espíritu.
Acompañante fiel de muchas personas que le pidieron luz para el camino.
Quienes se acercaron a él en busca de consuelo, encontraron en él entrañas de madre.
Perdonó con amor heroico cuando lo marginaron y persiguieron.
Siguió amando, fiel a su lema: “donde no hay amor, pon amor y sacarás amor”.
A la unión con Dios lo subordinó todo.
Cristo fue su Amado. “Cristo es mío y todo para mí”, gritó con gozo.

En esta tarde le pedimos que se siente a nuestro lado y nos acompañe con su palabra amorosa. Le pedimos que nos convide a un nuevo amor.  

TESTIMONIO: Ismael Sáez Marquina. Seminarista

ORACIÓN

Señor Dios, Padre bueno, te damos gracias por san Juan de la Cruz,
hermano nuestro en el camino de la fe, hombre pobre, silencioso y luminoso,
testigo de que tu Espíritu transforma nuestra vida.

Tú lo condujiste por caminos de humildad, de despojo, de noche y de fuego,
lo fuiste haciendo dócil a tu amor.
Haznos disponibles, abiertos a tu acción,
discípulos que no teman ser purificados para amar más.

Señor Jesucristo, Amado del alma,
Tú que fuiste el centro de la vida de san Juan de la Cruz,
atrae también nuestro corazón.
Que no vivamos dispersos,
ni nos dejemos gobernar por lo inmediato y pasajero.
Llévanos a la hondura de tu Evangelio, a la verdad de la entrega,
a la libertad de los que sólo quieren agradarte a Ti.

Espíritu Santo, fuego vivo del amor de Dios,
entra en nosotros como entraste en María,
con delicadeza y poder.
Arranca lo que impide amar,
purifica lo que está mezclado,
sana lo que está herido,
enciende lo que está apagado,
y haz de nuestra pobreza una llama para la gloria del Padre.

Santa María, mujer plenamente disponible al Espíritu,
enséñanos a guardar la Palabra, a caminar con humildad y perseverancia.

San Juan de la Cruz, maestro en los caminos del espíritu,
enséñanos a buscar en fe y amor a Dios,
a vivir la noche con esperanza, a poner amor donde falte amor,
Te lo pedimos a ti, Padre, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

“¡OH LÁMPARAS DE FUEGO!”

EL Espíritu nos hace entender esto tan hermoso:

Yo soy tuyo y para ti, y gusto de ser taI cual soy por ser tuyo y para darme a ti” (LB 3,6).  

“EN CUYOS RESPLANDORES”

Ya es hora de caminar juntos; las cosas de uno ya son del otro.
ÉI y eI aIma juntos, moviendo éI aI aIma” (LB 3,10).

“¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu habita en vosotros?” (1Cor 3,16).

El Espíritu Santo, dentro de nosotros, nos recuerda a Jesús, su gozo es mostrarnos a Jesús

Este recuerdo de Dios es como un movimiento de Dios; “al alma le parece que se mueve” (LB 4,6), como si Dios, haciéndose presente, dijera: “Aquí estoy”.
¡Qué lejos de esta experiencia estamos cuando, por estar nosotros lejos de Dios, pensamos que Dios lo está de nosotros, y cuando, por estar nosotros dormidos para Dios, pensamos que es Dios quien está dormido!

Amigo Juan, que te haces el encontradizo de cada uno de nosotros, danos lo que te hizo vivir así.
Maestro de contemplación, enséñanos a orar con profundidad y sencillez, a habitar en el silencio interior donde se escucha la suave voz de Dios. 

¿Qué llevas en el corazón?
Estés como estés, deja que te acompañe una parábola de Jesús.
Vive este momento con el aliento del ESPÍRITU SANTO.

PARÁBOLA DEL HIJO PRÓDIGO (LUCAS 15,11-32).

Relato escenificado, con diferentes músicas.
A mitad del relato, hacemos una pausa. Quienes lo desean, se retiran un poco de donde están colocados para expresar el alejamiento de Dios.
Una pausa de silencio.
Se reanuda el relato.
Abrazo de tres mujeres al joven que viene de gastar toda su fortuna. Le ponen perfume en las manos.
Lectura de parte final, referida al hijo mayor.
Momento de silencio.

CANTO:

Hoy vuelvo de lejos, de lejos, hoy vuelvo a tu casa, Señor, a mi casa.
Y un abrazo me has dado, Padre del alma.

CONFESIONES

Para los que lo deseen, COMO CAMINO DE VUELTA AL PADRE, para recibir el abrazo que Dios da a nuestros pecados. 
Momento para confesar y recibir la absolución.
Tres mujeres ponen perfume y abrazan a los participantes. Se entrega a cada uno una tarjeta de san Juan de la Cruz.  

MOMENTO FINAL: ABRAZO ENTRE TODOS COMO FIESTA DE DIOS.
CANTO: EL SEÑOR HIZO EN MÍ MARAVILLAS.
Todos proclaman este texto de san Juan de la Cruz.
MÍOS SON LOS CIELOS Y MÍA ES LA TIERRA;
MÍAS SON LAS GENTES,
LOS JUSTOS SON MÍOS Y MÍOS LOS PECADORES;
LOS ÁNGELES SON MÍOS,
Y LA MADRE DE DIOS Y TODAS LAS COSAS SON MÍAS;
Y EL MISMO DIOS ES MÍO Y PARA MÍ,
PORQUE CRISTO ES MÍO Y TODO PARA MÍ.

REZO DEL PADRE NUESTRO CON LAS MANOS UNIDAS, CON EL MISMO PERFUME DEL AMOR. 

BENDICIÓN Y FELICITACIÓN DE LA PASCUA.

VÍDEOS DE LOS ENCUENTROS DE CADA DÍA

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